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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 12 de julio de 2014

LA PASIÓN DEL FÚTBOL EN VENEZUELA / Por Rafael Dupouy Gómez




El célebre portero español don Ricardo Zamora, Director Técnico del equipo de fútbol La Salle F.C., de Caracas, Venezuela, con las madrinas del Club. La tercera, de izquierda a derecha, que aparece de pie, es mi madre Rosa Elena Gómez Arráiz. Año 1953. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Por Rafael Dupouy Gómez
Caracas, Julio/2014
Con motivo de la celebración del Mundial de Fútbol Brasil 2014, he querido dedicar este artículo a la gran afición futbolística que existe en Venezuela. A pesar de que no hemos podido alcanzar nunca la clasificación para un Mundial de Fútbol con nuestro equipo vinotinto, vivimos muy intensamente y con desbordada pasión las incidencias del campeonato.

A partir de los años 50, nuestra afición por el fútbol se acrecentó cuando los directivos de los clubes empezaron a conformar los equipos nacionales, incorporando auténticas figuras extranjeras que venían a reforzar aquellos equipos. El nivel de juego era de primer orden y los criollos aprendían la técnica, habilidad y destreza de los jugadores contratados, provenientes de Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Paraguay, Colombia y España. 

Vale la pena recordar aquella época, inolvidable, cuando se desató una gran rivalidad entre los equipos La Salle F.C. y Loyola. La gente colmaba el estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria de Caracas con sus barras y cantos aupando, ardorosamente, a sus clubes. Hasta las mujeres se contagiaron de pasión por el fútbol, mi bisabuela, María Luisa, mi abuela, Elena y mi madre, Rosa Elena no se perdían nunca un partido. El Presidente del equipo La Salle F.C. en esa época fue el Dr. José Jacinto Gutiérrez Alfaro. En la Directiva estaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, Julio Santander, Eduardo Acosta, José Luis Branger y otros. Los cronistas de fútbol más destacados de la prensa venezolana eran Napoleón Arráiz “El Hermanito”, Don K-MILO y Felo Giménez, entre otros.

En 1952, el equipo La Salle F.C. estaba conformado por: “Pepino” Delfino (Portero), Benítez, Mario Fernández, “Pescaíto” Gómez, Roque, Castañeda, Pedro Cabillón, Irure, Ángel Otero, “El Loco” Bernau y Candal. Pero en 1953, la Junta Directiva del equipo decidió realizar algunos cambios fundamentales. Gracias a la amistad que tenía mi abuelo Florencio Gómez Núñez con la leyenda de la portería don Ricardo Zamora, se decidió su contratación como Director Técnico del Club para ese período del campeonato. 

La madrina fue Beatriz “La Cholita” Tovar y el equipo de La Salle F.C. quedó conformado por: Miguel Sanabria, Tornay y Vázquez como porteros. Lanza, “El Loco” Bernau y Nieto, defensas. Campos, Ángel Otero, Mario Fernández y Rodolfo Noya e Ismael Soria, mediocampistas. Los hermanos Juan Carlos y Basilio Padrón, Pedro Cabillón, Hely Olivares, Oscar Esmóriz, Gonzalo Pozo, Berni, Castillo y Luis Alberto Miloc, en la delantera. Don Ricardo Zamora como entrenador y Director Técnico.

Los refuerzos españoles Nieto, Campos y Lanza eran jugadores regulares en el Oviedo de la primera división española. El medio volante Ismael Soria, era un crack del equipo Millonarios de Colombia. Los hermanos argentinos Juan Carlos y Basilio Padrón, fueron contactados por Esmóriz. Basilio, era reserva del equipo Colón de Santa Fe que tenía sede en Quito (Ecuador). Posteriormente, resultó campeón invicto con el equipo “Río Guayas” del Ecuador. También fue jugador del “Platense” en Argentina, destacándose como goleador. El argentino Pedro Cabillón, fue máximo goleador del año 1949, con 43 tantos en Colombia con el Millonarios. Mario Fernández, jugaba con una boina blanca en la cabeza, era paraguayo. Berni, también era paraguayo. Ángel Otero y Miloc, eran uruguayos.

Luego, La Salle F.C. fichó al delantero paraguayo Francisco Solano Patiño, siendo una de las contrataciones más importantes del Campeonato Profesional. Comparable a la del chileno Andrés Prieto, del Deportivo Vasco. También vino para La Salle F.C., el medio zaguero argentino Tomás Aves, quien era reserva del Millonarios de Colombia y jugó como refuerzo con el equipo Universidad de Bogotá.

En ese campeonato de 1953, participaron los equipos: La Salle, F.C., Deportivo Vasco, Universidad, Litoral, Loyola y Español.

Don Ricardo Zamora, como Director Técnico realizó un excelente trabajo con el equipo La Salle, F.C. Al principio, con la preparación física de los jugadores. El gran jugador y goleador argentino, Pedro Cabillón, se expresó en una entrevista sobre don Ricardo Zamora, de la siguiente manera: “Es un hombre respetable. Sabe mucho de fútbol. Serio, alto, en pleno vigor pese a sus 54 años, y se ve que conserva una vida muy cuidada. Y tiene el privilegio o el don, como quiera usted llamarlo, de ser al mismo tiempo severo y amable, enérgico y educado…nadie puede decirle un no”.

Don Ricardo Zamora, al ser entrevistado después de un juego de fútbol sobre la actuación de los árbitros, señalaba: “Nunca opino sobre los árbitros”. Expresándose sobre el guardameta venezolano de La Salle F.C., Miguel Sanabria, don Ricardo Zamora expresó: “Sanabria tiene clase mundial y se haría famoso dedicándose de lleno al fútbol. Es valiente, decidido en el marco para adelantarse a las situaciones del que intenta batirle, atrapa muy seguro y tiene una acentuada agilidad. Debe trabajar aún más el terreno de sus salidas”.

La amistad de don Ricardo Zamora con mi abuelo Florencio Gómez Núñez, durante su estadía en Venezuela, se vio reflejada en una cariñosa dedicatoria de su puño y letra:

“Para el buen amigo Florencio Gómez, el recuerdo de un autógrafo, que tanto vale, por el deseo que pongo en él de imperecedera amistad y afecto, como por hacerlo a la ejemplaridad del caballero y señorío”. Ricardo Zamora, Caracas, 1953.

La leyenda de la portería, don Ricardo Zamora, siempre mantuvo su recuerdo y afecto hacia mi abuelo Florencio, enviándole unas bonitas tarjetas de navidad. En una de ellas, se destaca la iglesia Santa María del Mar de Barcelona, de fecha 17 de diciembre de 1955, enviada desde el Club Español, Córcega 300, Barcelona (España), expresándole: “Mis mejores deseos de felicidad para Pascuas y Año Nuevo. Ricardo Zamora”. Al año siguiente, en otra tarjeta, el 15 de diciembre de 1956, le expresó: “Muchas felicidades en Pascuas y magnífico Año 1957, les desea su buen amigo. Ricardo Zamora. 1956”.

Don Ricardo Zamora Martínez, apodado “El Divino”, nació un 21 de enero de 1901 en Barcelona (España). Fue considerado como el mejor portero de su época. Jugó con el Real Club Deportivo Español de Barcelona donde fue su capitán (1916-1919), F.C. Barcelona (1919-1922), R.C.D. Español (1922-1930), Real Madrid (1930-1936) y OGC Niza (1936-1938). Se retiró como jugador en el equipo OGC Niza (Francia) en el año 1938. Conquistó como jugador 2 ligas con el equipo Real Madrid (en las temporadas 1931-1932 y 1932-1933) y 5 Copas de España, 2 con el F.C. Barcelona (1920 y 1922), 1 con el R.C.D Español (1929) y 2 con el Real Madrid (1934-1936). Jugó 46 partidos internacionales. En 1920 obtuvo la Medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de Amberes con la primera selección de España y se constituyó en figura del equipo español. En 1930, fichó con el Real Madrid, siendo su traspaso considerado como uno de los más caros de la historia en su época (150.000 pesetas). Fue considerado como uno de los mejores jugadores del mundo en las décadas de 1920 y 1930 y uno de los primeros “jugadores mediáticos” del fútbol español. En tres temporadas finalizó siendo el portero que menos goles recibió en la liga española (1928-1929; 1931-1932 y 1932-1933). Protagonizó en el cine, dos largometrajes: “Por fin se casa Zamora” (1926) y “Campeones” (1942).

Don Ricardo Zamora, impartiendo sus sabios consejos al equipo venezolano La Salle, F.C. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez)

Posteriormente, como entrenador, también fue muy fructífera su carrera. La inició con el OGC Niza, en Francia (1937-1938). Luego, con el Atlético Aviación (1939-1946), RC Celta de Vigo (1946-1949), CD Málaga (1949-1951). Fue seleccionador de España en 1952 y de Venezuela en 1953. RC Celta de Vigo (1953-1955), RCD Español (1955-1957), RC Celta de Vigo (1957-1960), R.C.D. Español (1960-1962). Conquistó con el equipo Atlético Aviación (antiguo Atlético de Madrid) dos copas de Liga, las temporadas 1939-1940 y 1940-1941. 
En su honor, se instituyó en 1959 el Trofeo Ricardo Zamora que premia al portero menos goleado de la liga española de fútbol. En el barrio de Sarriá, en la ciudad Condal, tiene una plaza con su nombre. Como homenaje póstumo fue condecorado con la Medalla de Oro al Mérito Deportivo. Tuvo un hijo de nombre Ricardo Zamora de Grassa, que fue portero varias temporadas en la primera división del fútbol español.
Falleció en Barcelona (España), el 8 de septiembre de 1978, a los 77 años de edad.

En Venezuela, se celebró la “V Pequeña Copa del Mundo de Clubes” el 1 de julio de 1956, en el estadio Olímpico Universitario de Caracas, resultando campeón el Real Madrid de España. El equipo sub-campeón fue el Vasco da Gama (Brasil) y participaron el A.S. Roma (Italia), el F.C. Porto (Portugal). Esta copa se había iniciado el año 1952, siendo campeón el equipo Real Madrid (España).

Durante su participación en el campeonato venezolano, los integrantes del equipo merengue distinguieron a mi abuelo con sus firmas autógrafas, de la siguiente manera: 
“Los jugadores del Real Madrid, como recuerdo de su estancia en Caracas a D. Florencio Gómez con todo su sincero afecto. Julio. 1956.

Juan Alonso (Portero), Luis Molowny, C. Sutter, Juan Santisteban, Alfredo Di Stéfano, Francisco Gento, José Iglesias “Joseíto”, Manuel Martínez “Manolín”, Pedro Casado, Joaquín Oliva, Marcos Alonso “Marquitos”, José María Zárraga, José Villalonga (Director Técnico), Ramón Marsal, Roque Olsen, José Becerril, Miguel Muñoz, Héctor Rial, M. Benedicto (Masajista), Rafael Lesmes II, E. Villa, Benito Ipiña”. 

El F.C. Barcelona también visitó Caracas (Venezuela) en el año 1957, para participar en la “VI Pequeña Copa del Mundo de Clubes”, en el estadio Olímpico Universitario de Caracas. Igualmente, los integrantes del equipo le dedicaron a mi abuelo Florencio Gómez Núñez una página que dice: “El Barcelona F.C., Campeón de España, en su visita a Caracas: Con todo afecto, I. Martí, César Rodríguez, Alfonso Hanke, Joan Segarra, Mariano Gonzalvo III, Joaquín Brugué, Ladislao Kubala, Gustavo Biosca, Caldentey, Sigfrido Gracia, Jordi Vila, Arocena, Etanislao Basora, José Seguer, Andrés Bosch”.
El F.C. Barcelona fue el equipo invicto y campeón del torneo. El F.G. Botafogo (Brasil) quedó sub-campeón y participaron el C.F. Sevilla (España) y el Nacional de Montevideo (Uruguay).

Mi adiós al maestro Alfredo Di Stéfano, “La Saeta Rubia”

Autógrafo de Alfredo Di Stéfano en el álbum de mi abuelo Florencio Gómez Núñez. Año 1956. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez) 

Escribiendo estas líneas dedicadas al fútbol, hoy, 7 de julio de 2014, recibí la triste noticia del fallecimiento, a los 88 años de edad, de una leyenda de quien mi abuelo siempre afirmaba que había sido el jugador de fútbol más completo de la historia, el gran don Alfredo Di Stéfano, apodado “La Saeta Rubia”, nacido en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), el 4 de julio de 1926. Por su extraordinaria calidad y maestría ha sido considerado como uno de los mejores jugadores de fútbol del siglo XX, junto con Edson Arantes Do Nascimento “Pelé” y Diego Armando Maradona. 

Debutó en Argentina jugando para el River Plate en el año 1945, jugó un solo partido y fue campeón. Luego fue prestado al equipo Huracán, anotando 10 goles en 25 partidos. Regresó al River Plate en 1947 y anotó 27 goles en 30 partidos, siendo el máximo goleador del torneo argentino. Ese año integró la selección de Argentina y quedó campeón de la Copa América jugada en Guayaquil (Ecuador), anotó 6 goles en 6 partidos. En 1948 fue protagonista de una película de nombre “Con los mismos colores”. En el año 1949 viajó a Colombia y jugó con el Millonarios de Bogotá, conquistando el primer campeonato del equipo, jugando con grandes jugadores como Adolfo Pedernera, Pedro Cabillón, Néstor “Pipo” Rossi, Antonio Báez, Fello Meza, Julio Cozzi y el uruguayo Ángel Otero, a quien conocí personalmente, conformando uno de los mejores equipos de su época, llamado el “Ballet Azul”. Di Stéfano fue campeón en 4 oportunidades con el Millonarios y 2 veces máximo goleador en la liga colombiana (en 1951 y 1952). 

Luego de jugar la “Pequeña Copa del Mundo” de Clubes en Caracas (Venezuela) lo traspasaron al Real Madrid, debutando el 23 de septiembre de 1953. Con la llegada de Di Stéfano, el Real Madrid consiguió 8 de las siguientes 10 ligas (1953-54, 1954-55, 1956-57, 1957-58, 1960-61, 1961-62, 1962-63, y 1963-64) y una Copa del Generalísimo (1961-62). Además, Di Stéfano se erigió como el máximo goleador de la liga en 5 campeonatos: 28 goles (1953-1954), 24 goles (1955-1956), 31 goles (1956-1957), 19 goles (1957-1958) y 23 goles (1958-1959). Conquistó en su carrera como jugador un total de 15 campeonatos de Liga; 2 en Argentina (1945 y 1947), 4 en Colombia (1949, 1951, 1952 y 1953) y 9 en España (1954, 1955, 1957, 1958, 1961, 1962 (2 torneos), 1963 y 1964).

A nivel internacional, ganó 5 Copas de Europa consecutivas, las temporadas de 1955-1956 a 1959-1960, consiguiendo marcar al menos un gol en las finales y 1 Copa Intercontinental en 1960. Conquistó en 2 ocasiones el Balón de Oro al mejor jugador de Europa (en 1957 y 1959). Su último partido oficial con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1964. Luego jugó con el R.C.D. Español las temporadas de 1964-1965 y 1965-1966. Fue entrenador de fútbol con los equipos: Elche (1967-1968), Boca Juniors (1969-1970), Valencia (1970-1974), Sporting de Lisboa (1974), Rayo Vallecano (1975-1976), Castellón (1976-1977), Valencia (1979-1980), River Plate (1981-1982), Real Madrid (1982-1984), Boca Juniors (1985), Valencia (1986-1988) y Real Madrid (1990-1991). En 1956, protagonizó la película “La Saeta Rubia” en la que se interpretó a sí mismo y en el mes de octubre, se nacionalizó español. Jugó con la selección española de fútbol 31 partidos y anotó 23 goles. Anteriormente, había jugado 10 partidos con la selección Argentina y anotado 6 goles. 

El 24 de agosto de 1963, durante una de sus visitas a Venezuela para participar en el torneo “Pequeña Copa del Mundo” con el Real Madrid, Alfredo Di Stéfano, fue secuestrado por un grupo guerrillero. Luego de la gran conmoción y el impacto mundial que causó la noticia de su secuestro fue liberado, a los dos días, sin ningún daño a su persona. Esa desagradable experiencia no le impidió alejarse de nuestro país que le quería tanto y regresó después como asesor de la selección dictando clínicas sobre fútbol y como comentarista de la televisión venezolana. En Venezuela, fue tan grande la competencia de los medios de comunicación, que los grandes jugadores y amigos Alfredo Di Stéfano y Ladislao Kubala fueron contratados como comentaristas del Mundial de España de 1982, por el canal de televisión “Venevisión” (Canal 4) y Edson Arantes Do Nascimento “Pelé” fue contratado por el canal de televisión “Radio Caracas de Televisión”. El 5 de noviembre de 2000, Alfredo Di Stéfano fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid. 
Paz a su alma y gloria a su recuerdo. Desde Venezuela, envío mis sentidas palabras de condolencia a sus familiares y amigos. 

El gran jugador uruguayo Ángel Otero

Mis hermanos Juan Florencio, Miguel y quien escribe estos recuerdos, conocimos, personalmente, al gran futbolista uruguayo Ángel Otero, amigo y compañero de Alfredo Di Stéfano en el equipo Millonarios de Colombia que se tituló campeón en 1949, en donde también participaron grandes jugadores como: Pini, Cozzi, Zuluaga, Aves, Rossi, Soria, Castillo, Pedernera, Mosquera, Aguilera, Cabillón, Corzo, Ochoa y Danilo, entre otros.

El equipo Millonarios de Bogotá (Colombia), campeón en 1949, destacando Alfredo Di Stéfano, el primero agachado, de izquierda a derecha, con un balón entre las piernas y el uruguayo Ángel Otero, el quinto de pie, de izquierda a derecha, con un balón entre sus manos. En la otra foto: Ángel Otero, Rafael Dupouy Gómez y su hermano Miguel Dupouy Gómez con el balón que, gentilmente, les regaló en Venezuela. Año 1975. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Otero, vino a Venezuela para quedarse y desarrollar el fútbol venezolano a principios de los años 50. Jugó con el equipo La Salle en la época de oro cuando rivalizó con el equipo Loyola. En sus tiempos, fue un jugador duro, de marcación férrea. 

En Venezuela, Ángel Otero integró y ayudó al equipo campeón de La Salle F.C. a conquistar su primer campeonato nacional en la temporada de 1952 ante el Loyola F.C. El día 8 de julio de 1952, en el Estadio Olímpico de Caracas. Otero fue factor fundamental, faltando cuatro minutos para el pitazo final, marcó el gol del empate 2-2, para que, posteriormente, el crack argentino Pedro Cabillón marcara el gol de la victoria La Sallista 3-2 y diera la vuelta al partido, conquistando el primer campeonato de La Salle F.C., en la Liga de Fútbol Venezolano. Fue un gol inolvidable, tanto para Cabillón, como para la afición venezolana. La jugada fue, principalmente, de Otero y Esmóriz. Ellos entraron fuerte contra el portero y la bola pasó por la frente de Cabillón en un pase, rematando de cabeza entrando al área. Como premio por ese importante gol, el Sr. José Luis Branger, le regaló su automóvil a Cabillón, lanzándole las llaves al terreno de juego.

Resultó una bonita experiencia conocer a Ángel Otero, ya retirado del fútbol, compartiendo entrañables recuerdos con mi abuelo Florencio que, como dije anteriormente, había sido directivo del equipo La Salle durante los años de la euforia futbolística caraqueña. Nuestro encuentro con Otero sucedió durante unas vacaciones familiares en el hotel Macuto Sheraton de La Guaira (Venezuela) en 1975. El ex-jugador uruguayo continuaba demostrando cosas increíbles dominando el balón con habilidad y destreza ante la mirada inocente de nosotros que queríamos aprender sus secretos. Otero, nos invitó para que lo acompañáramos a una tienda del hotel. No sabíamos que quería, pero fue tan gentil, que nos compró y regaló un balón de fútbol que se encontraba expuesto en una vitrina. Estábamos encantados con el obsequio y estuvimos jugando con el futbolista uruguayo aprendiendo sus consejos toda la tarde.

Ángel Otero, vivió muchos años en nuestro país. Con el pasar de los años, nos volvimos a encontrar 17 años después en un local, donde él ayudaba en las ventas. Volvieron los recuerdos y le regalamos algunas fotografías de su época de jugador con el equipo La Salle. Estaba muy agradecido y hasta nos quería regalar sus medallas conquistadas en su carrera futbolística, pero no las aceptamos, pensando que alguno de sus hijos o familiares deberían conservarlas. Estuvo viviendo en la pensión “Las Cibeles” en La Candelaria hasta su fallecimiento en su querida Caracas. Se caracterizó por ser una persona de gran calidad humana, sencillo, de hablar pausado, sonrisa franca y trato amable.

La estrella del fútbol Enzo “El Príncipe” Francescoli con Rafael Dupouy Gómez en Madrid, España. Año 2011. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Tuve la fortuna de conocer en Madrid al famoso jugador de fútbol uruguayo Enzo “El Príncipe” Francescoli, catalogado como el Mejor Futbolista Sudamericano del Año 1984 y 1995. Jugó en los equipos: Wanderers de Montevideo (Uruguay, 1978-1982), River Plate (Argentina, 1983-1986 y 1994-1997), Racing de París (Francia, 1986-1989), Olympique de Marsella (Francia, 1989-1990), Cagliari (Italia, 1990-1993) y Torino (Italia, 1993-1994). Sus mejores temporadas fueron con el River Plate (Argentina) donde anotó 68 goles en 113 partidos jugados (1983-1986) y 67 goles en 121 partidos jugados (1994-1998). Fue campeón en 5 torneos de la Liga Argentina de primera división (1986, Apertura 1994, Apertura 1996, Apertura y Clausura 1997), y 1 campeonato de la Liga de Francia (1990). Fue el máximo goleador en tres torneos de la Liga Argentina: 24 goles (Metropolitano 1984); 25 goles (1985-1986) y 12 goles (Apertura 1994). Ganó el Balón de Oro al mejor jugador del certamen argentino. En 1990, recibió el premio al mejor jugador extranjero en la Liga Francesa. Máximo goleador extranjero del club argentino River Plate. En 2008 fue elegido como máximo ídolo de todos los tiempos del club River Plate de Argentina, entre otros.
Con la Selección Nacional Uruguaya conquistó el Campeonato Sudamericano Sub-20 en el año 1981 y fue campeón en tres ocasiones ganando las Copas de América de los años 1983, 1987 y 1995. En 1995 fue capitán de la selección uruguaya que conquistó la Copa América, ante Brasil. El año 1996 conquistó la Copa Libertadores y en 1997 la Supercopa Latinoamericana. Jugó en los Mundiales de 1986 y 1990, un total de 8 partidos y anotó un gol. 

Enzo Francescoli, fue el ídolo que siempre quiso imitar el famoso jugador de fútbol francés Zinadine Zidane. La admiración de Zidane por la figura del fenomenal futbolista uruguayo fue tan grande que, en su honor, le puso el nombre de Enzo a su hijo.

En este escrito he querido transmitir la pasión y el interés que el fútbol despierta en mi país, rememorando una época de su historia, inolvidable, llena de anécdotas y aspectos poco conocidos por los aficionados.

Rafael Dupouy Gómez