la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema
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sábado, 24 de marzo de 2012

Apostillas taurinas / Por Edgar Neville


Charles Chaplin y Edgar Neville


Edgar NEVILLE
Abc, 30 de mayo de 1962

No hay medio de que los toreros se pongan de acuerdo para vestirse de color distinto cuando alternan en la misma corrida. Terminarán por ponerles un número grande en la espalda como a los futbolistas.

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¡Qué ganas se me han pasado durante las corridas de Feria de extender un cartel grande que pusiera: The fans of Kansas City are with you, boys...!

***
Siempre hay una espectadora que dice:
-Claro, con la cornamenta que tiene ese toro el matador no se quiere dejar coger.
¿Ha visto usted qué tonto, señora?

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Hay toros que parecen hermanos del matador; la misma desgana, la misma falta de afición a la fiesta, uno embiste y otro hace así con la muleta, sólo por compromiso, pero se aburren casi tanto como los espectadores.


El pesimista dice:
-Cuando el primer toro es manso los otros cinco lo serán también. Cuando es bravo, los otros cinco serán mansos.

***
Lo que distingue a las figuras del toreo de los otros es el respeto, el afecto y el agradecimiento que sienten por el toro bravo que les permitió hacer la gran faena. Belmonte y Manolete acariciaron a muchos toros en el momento de su agonía, otras veces pidieron que se les diera la vuelta al ruedo. Ordóñez, en Málaga, cuando lo arrastraban, le puso encima la oreja conquistada al pablorromero después el triunfo apoteósico.

-Al toro se le puede hacer todo –decía Juan-, menos reírse de él o tratar de ponerlo en ridículo.

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¡Y ese solitario que en pleno triunfo, en plena ovación, pita con un pito premeditado!
Ese envidioso, rencoroso concentrado, ese fracasado enfurecido. ¿Hay algo más vil? ¿Por qué no aplastarlo contra el tendido y, de un manotazo, hacer que se trague el instrumento....?
De pronto una golondrina baja al ruedo a ver la faena, llama a las otras y comienzan a jugar al toro sobre el toro y el torero de verdad.

***
-¡Cojo! ¡Cojo! –grita el que quiere que sustituya un pablorromero por ese toro de la ganadería Nestlé que tienen siempre en reserva.

***
¡Qué asombro el leer a ciertos críticos al día siguiente descubriéndonos el triunfo, el arte y el valor del diestro siniestro que tanto nos aburrió con su vulgaridad y su miedo!

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Hay el torero impávido, un Tancredo vestido de luces, elTranquilino podíamos llamarle. Nos pone la miel en los labios cuando camina impasible hacia el toro y cuando se queda impávido junto a él; desgraciadamente lo estropea todo dando pases eléctricos, sin el temple que nos prometía; o sea, que en lo único que se le pide pausa, “tempo”, tranquilidad y ritmo es precisamente en esa muleta que maneja a tirones rápidos.

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Una gran parte del público está decidida a aburrirse pase lo que pase. ¡Cojo! ¡Cojo!, gritan al más leve defectillo en el paso del toro. Como si no valiera toro bravo ligeramente cojo más que el manso que nos tienen reservado para sustituirle.
Además, la cojera, si es leve, no tiene tanta importancia.Mademoiselle de La Vallière fue cojita, y hay que ver la lidia que dio...

Ediciones Luca de Tena, 2003

jueves, 22 de marzo de 2012

Matrix / Por Pedro Ampudia

Al ratón...

Matrix

Pedro Ampudia

Jueves, 22/03/2019.-
El partido del Málaga en el Bernabéu nos dejó un detalle que sólo descubrimos en los días posteriores. La reacción de Ruud Van Nistelroy tras marcar Cazorla con el tiempo cumplido. En esa decepción indisimulada, en esos brazos caídos, vimos más madridismo del que vemos en muchos a los que nos quieren vender como símbolos. Mientras Ruud nos mostraba su amargura por el gol del equipo que ahora le paga, incapaz de blindar su corazón al sentimiento que le genera el escudo que un día lució en su pecho, otros comenzaban la gestualización de su propio fracaso buscando culpables no sabemos dónde. Ante esas imágenes contrapuestas de Van Nistelrooy y Casillas empezamos a preguntarnos quién es el madridista y quién el mercenario en esa división que realizan siempre algunos plumillas para los que sólo la cantera puede parir madridistas. El holandés tan sólo jugó en el Madrid tres temporadas, pero resultó suficiente para que germinara en él un madridismo que nos emociona. Estamos acostumbrados a canteranos madridistas que tuvieron que salir del club celebrando sus goles contra el Madrid como si les fuera la vida en ello. Cada uno que celebre como quiera, pero que no nos vendan la moto. La meritocracia es el único factor que un club como el Madrid debe tener en cuenta. Otro gran defensor de la cantera era Zapatero, que sacaba de los pasillos de Ferraz a lasPajines y Aidos y ya conocemos el resultado.

Con el Madrid de Mourinho diez puntos por encima del "mejor equipo de la historia" se empezaba a tambalear todo el imperio ideológico que se había fundado alrededor del equipo deGuardiola y un previsible paseo militar del equipo del portugués por las avenidas de la liga iba a suponer la ridiculización de los que auguraban su fracaso. La gran mentira podía tener las horas contadas y empezábamos a entrever síntomas de que algo se estaba preparando en los despachos, las cafeterías de los hoteles y las habitaciones de los lupanares. "Qué más quieres que te dé,Sandro". El fútbol español, dominado por el buenismo y la hipocresía, es el último reducto de poder del zapaterismo sociológico. El mismo "cordón sanitario" que se firmó en su día contra la derecha española se ha impulsado también contra el Real Madrid. La consigna que deberían colgar sin disimulo en la fachada de la Federación Española es el "No Pasarán". Un nuevo pacto del Tinell, un FEDEUSCA con Villar haciéndose el gallego yBielsa de Lehendakari.

Las sospechas se acabaron ayer y nos dimos de bruces con la realidad. El arbitraje de anoche de Paradas Romero fue, más allá de jugadas puntuales, un ejemplo perfecto de cómo consumir la moral, desquiciar a un equipo e hipotecar su futuro para los siguientes partidos. La tarjeta amarilla a Lass en el minuto cuatro dinamitó el trivote de Mourinho y obligó a cambiar el guión. La expulsión de Rui Faria por aplaudir a Cristiano fue el pistoletazo de salida de una performance friki que no nos hizo ni puta gracia. La actuación del colegiado me recordó a la de los nerds que los profesores dejaban al cuidado de la clase y que aprovechaban ese momento para vengarse de los que les daban collejas en el patio llenando la pizarra con sus nombres. La venganza rastrera de los mediocres, que se producía, eso sí, a sabiendas de tener de su lado al poder.

A pesar del arbitraje del Rajesh Koothrappali de Antequera, el Madrid se hubiera llevado la victoria de no haber sido por una nueva pifia de Casillas. Otra vez una falta con el tiempo extinguido que un compañero de La Roja le cuela por su palo. Entre Paradas y Casillas, oxímoron, nos hicieron olvidar esa obra de arte que esculpieron Özil y Cristiano en el gol del Madrid. Mourinho prefirió no hablar tras el partido irritando a los listillos que se frotaban las manos imaginando sus periódicos y programas ya escritos para una semana. El Madrid necesitaba lo de anoche. Los equipos de Mourinho necesitan la tensión de vivir en la disidencia, frente al mundo. Como los pobladores de Zion contra Matrix, "el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad". Mourinho es el Elegido. Es él... o la nada.

En La Vida por Delante / Vía Salmonetes ya no...

Y al gato

viernes, 21 de octubre de 2011

El comunicado de la Eta



Apoteosis de la izquierda española

Click

La simple realidad es que ETA renuncia a lo que ya es inviable, pero ni entrega las armas ni se disuelve. Está encantada de haberse conocido, de haber matado y hasta quiere que se le agradezcan los servicios prestados reconociendo lo acertado de su visión política. La única pregunta ahora pertinente es: cuando ETA vea que el Estado de derecho no se suicida para complacerla, cuando compruebe que las cárceles no se abren por mágico conjuro y que no hay mesa de partidos, sino el ya establecido juego parlamentario en el marco constitucional…¿seguirá resignándose a perdonarnos la vida o volverá a las criminales andadas?

Click

Es un día de vergüenza para los españoles que aspiramos a no vivir de prestado por la gracia de la ETA ni en una burbuja de mentiras por embeleco del PSOE y del PP. Parodiando a Churchill diríamos: por no enfrentaros de verdad al terrorismo habéis creado la mentira de la paz. Tendréis una paz de mentira y, por supuesto, no os libraréis del terrorismo. / Click
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martes, 18 de octubre de 2011

Los enterradores de la Fiesta / José Ramón Márquez

El enterrador tomando medidas al reo Gary Cooper en el juzgado de Roy Bean
El forastero

"...En la deriva que el espectáculo de los toros va tomando, asimilándose cada vez más a los combates de boxeo amañados, está a punto de producirse otra vuelta de tuerca, que es el ensayo general de la corrida en la que se ha abolido la muerte del toro, tal y como esperan perpetrarla en Quito. Allí se van a ir los matadores de toros españoles que atienden por Enrique Ponce, El Fandi, Talavante, Abellán, Rafaelillo, David Mora, Iván Fandiño y Ruiz Miguel a actuar de comparsas, por un puñado de dólares, en un nuevo ataque a la Fiesta de la que se ha eliminado lo que constituye su esencial razón de ser...""

Los enterradores de la Fiesta

José Ramón Márquez

El Pilar es el final de las grandes Ferias. Puede decirse que la temporada que comenzó en Valencia acaba de terminar en Zaragoza. Me hubiese gustado estar allí, para ver los Prieto de la Cal y los Cuadri. Los pobres llevan encima el estigma de que, a la primera que fallen, les dan más palos que a una estera. Así ocurrió con los de La Ruiza, que los mismos que se deshacían dos días antes en babas para la porquería ésa de Parladé, profanación de hierro y divisa, le metían unos estacazos de aúpa a los jaboneros de Prieto de la Cal, aunque a mí, que me gusta leer entre líneas, me da la impresión de que me habría divertido con esa corrida. No pudo ser. Y con los de Trigueros, más o menos lo mismo, que es que te das cuenta de que a la mayoría de los que se dedican a la crítica no les gustan los toros, y se les comprende, porque esos irán al curre como vamos los demás, a echar las horas y a llevarse el jornal.

Del conjunto de las fiestas del Pilar me parece que hay que resaltar sobre todo las entradas tan pobres que se han registrado, incluido el día de la Patrona, en comparación al éxito de público de los recortadores. Parece que, de alguna manera, el público intuye que hay más autenticidad en esos jóvenes burlando a esos hermosos toros de Palha que en todo el rito absurdo que han construido a base de los pasitos de la muñecas de Famosa, las posturitas y contorsiones, las caras descompuestas o los berridos para conjurar el canguelo a que nos tienen acostumbrados un gran número de matadores, y eso la mayoría de las veces frente a unos torillos lanares y juguetones, que los pobres no tienen ni media leche.

Y es que da cada vez más la impresión de que los toreros que derrochan hombría están destinados a ser siempre eclipsados por los que derrochan tontería. La cicatería en el elogio para Padilla, cogido por un certero toro de Ana Romero, o para la disposición de Paulita con los Cuadri, o para los redaños de Fernando Robleño ante los Prieto de la Cal, por decir tres a vuelapuma que se las han tenido que ver frente a la odiada casta y frente a los toros que asustan, no encuentra parangón en el elogio que se le suele dar porque sí a cualquiera que haya hecho ir y venir a un bicho juampedreado, es decir un animal semiamaestrado y de lengua kilométrica.

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En la deriva que el espectáculo de los toros va tomando, asimilándose cada vez más a los combates de boxeo amañados, está a punto de producirse otra vuelta de tuerca, que es el ensayo general de la corrida en la que se ha abolido la muerte del toro, tal y como esperan perpetrarla en Quito. Allí se van a ir los matadores de toros españoles que atienden por Enrique Ponce, El Fandi, Talavante, Abellán, Rafaelillo, David Mora, Iván Fandiño y Ruiz Miguel a actuar de comparsas, por un puñado de dólares, en un nuevo ataque a la Fiesta de la que se ha eliminado lo que constituye su esencial razón de ser.

Sin duda todos los que se han apuntado sin más ni más a esta corrida Disney se habrán manifestado muy ufanos en contra de la abolición de Barcelona. Paradójicamente a ninguno de ellos le parece mal participar en esta agresión a la misma esencia de la corrida de toros.
Creo yo, sin que esto sea un eximente para nadie, que en esta ocasión la mayor responsabilidad del desaguisado le corresponde a Enrique Ponce, porque su negativa a participar en este simulacro de corrida hubiese llevado a otros toreros de menor fama a pensarse con mucho detenimiento su participación en esta inmunda mascarada, a la que, lo quiera o no, el de Chiva está avalando con su nombre.

Y conviene recordar que si no fuera por el toro, a quien Ponce debe todo lo que es, D. Enrique Ponce Martínez sería hoy día un zapatero calvo casado con una señora de su casa. Al toro le debe Enrique Ponce su pelo, su mujer, sus dineros y su fama; por ello no estaría de más que demostrase un ápice de dignidad, de grandeza y de amor a su oficio y que se negase a participar en ese carnaval, deplorable ‘pressing catch’ taurino, que se han montado.
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sábado, 8 de octubre de 2011

"Es la carne herida la que tira de uno"

Juan José Padilla
Úbeda, 4 de octubre, con Cebada Gago


Volveré a torear… Esa frase, Belmonte la pronunció consciente de todas sus consecuencias. Demasiado culto, demasiado inteligente para no haber reemplazado por otras emociones la del aplauso de las multitudes, hablaba del toro con fría lucidez.

-Torear es algo horrible, espantoso.

Lo interrumpí.

-Era usted el más valiente. Su toreo poseía una fuerza dramática que no igualó el de ningún otro, y su cuerpo conserva las huellas de muchas cornadas. ¿Por qué habla usted tanto de ese miedo que nadie adivina?

-Porque existía… Yo no creo que nada en el mundo produzca tanto pavor como el espectáculo de un toro en el ruedo al que hay que arrimarse y matar. El que diga lo contrario, peca, creo yo, de falta de sinceridad. Esas comidas frugales antes de las corridas no son para conservar la agilidad ni cosa parecida. El torero no come más porque el miedo no le deja tragar a gusto. Además la víspera de la corrida no hay quien duerma tranquilo. No recuerdo qué compañero me contaba que durante la noche sufría mareos, cólicos y angustias hasta tal punto que al día siguiente iba a la plaza en condiciones desastrosas. Para remediarlo, su mozo de estoques inventó un ardid: “¡Maestro, que está cayendo un aguacero espantoso! ¡Ay, maestro, qué desgrasia tan grande, que no vamo a podé atoreá!” Y el maestro se curaba instantáneamente, dormía y se levantaba fresco como una rosa.

Belmonte insistió:

-Hace falta una voluntad terrible para arrimarse al toro cuando ya se ha sufrido una cogida grave. Es la carne herida la que tira de uno. Hay que dominarla, vencerla…

-Y ahora -le pregunté-, después de recordar todo esto, ¿insiste usted en lo que me ha dicho antes? ¿Volvería usted a la plaza para luchar, para ganarse la vida como antes?

Belmonte, durante unos minutos permaneció silencioso. Los perros que sesteaban en el portalón se arrimaron a él y le lamieron las manos. Unas mujeres cruzaron el patio cantando.

-¿Y por qué no? -murmuró al fin-. Morir en la Plaza o en otro sitio, ¡qué más da!

jueves, 6 de octubre de 2011

Goya (Padilla y un monosabio) en Úbeda

 Entrada a Úbeda
"La TV destruye la familia"
 Los alguacilillos por el asfalto
 La policía por el empedrado
 Tocata y fuga de David Mora en la cita con los cebadas
 Rompan filas
 Los de Madrid
 El capote de Padilla
 La brega de Padilla
 Otro par de Padilla
 Otro par de Padilla
 Gabilán para los amigos de la b

 El monosabio de la tarde
 Padilla con Barrera
 El puntillero aguarda su hora
 La hora del puntillero
 El alguacilillo con la mosca detrás de la oreja
 El espectador del ático
 Padilla de piquero
 El monosabio, de lazarillo
 Las lanzas que se tornan cañas
 Y las cañas que se tornan lanzas
 El monosabio a los pies del cebadagago
 El monosabio, presa del terror, a la enfermería
 El "kiss" de la penca
 Buenas noches y buena suerte

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viernes, 16 de septiembre de 2011

Sobre la vuelta al ruedo de un Miura en Nimes / Por José Ramón Márquez

Miura  

Sobre la vuelta al ruedo de un Miura en Nimes 

José Ramón Márquez

Bueno, Moncholi, y ahora ¿qué hacemos con Miura? ¡Al matadero, al matadero!, implora el radiofonista. A continuación el doctor Moncholi inclina de nuevo su pulgarcito para sentenciar ‘Delenda est Miura’.Luego viene la realidad, como tantas veces ocurre, a estropear el dibujo del docto parlanchín, aunque él no permitirá, como a aquella famosa leyenda urbana, que la realidad le estropee un buen titular. ¿Le han dado la vuelta al ruedo a un Miura en Nimes? ¿Y a él qué más le da? Miura al matadero, y que se pueble Zahariche de los hijos de Idílico, padre genésico, señor de las adelfas; que los cuvis y los juampedros tomen este último bastión, que tiren al vertedero las cabezas disecadas de los viejos toros que a estas alturas ya nadie se acuerda del Gordito, del Espartero, de Villaverde, del Tato, de Bocanegra, de Frascuelo, del Bomba o de Guerrita, que en esta época nuestra esta maldita A con asas molesta porque ahora, según dicen, ‘se torea mejor que nunca’ y ‘los toros son más bravos que nunca’, digo yo que ésas deben ser, sin duda, las razones para explicar que los públicos huyan de las plazas.

lunes, 12 de septiembre de 2011

José Tomás: Séptima de la Feria de Abril. "¡Viva la República!" / Por José Ramón Márquez

I will be King

Séptima de la feria de Abril.
¡"Viva la república"!


José Ramón Márquez

Siete tardes, como las siete trompetas, y dos testigos, como aquellos que tenían el poder para cerrar el cielo, en el particular Apocalipsis de Tomás por las plazas de España. En todos lados el mismo resultado: al más viejo, que va por delante, se le urge para que termine, para que acabe cuanto antes y no entorpezca. El más joven, que va por detrás, aplica su oficio y triunfa. Siete tardes iguales, exactamente iguales en las que el que viene arreando ha arreado y no ha dejado pasar sin aprovechar la ocasión de triunfar con los torillos amañados ante las barbas ya harto remojadas de la figura de época, del galáctico, del ciprés pétreo, del comandante del puesto de Galapagar.

Una novedad, sin embrago, el otro día en Valladolid. Cuando Tomás brinda el toro a su veedor Joaquín Ramos, está proclamando a quien quiera verlo que no le culpa a él de la debacle de su particular Feria de Abril. En ese brindis está cargando sinceramente sobre él mismo la responsabilidad de que los toros que a todos los demás les sirven, no sean adecuados para él. Como prueba, para quien se fije en esas bobadas de las orejas como expresión del triunfo, baste con recontar las que se han cortado a mansalva en las siete comparecencias de Tomás desde su reaparición en Valencia para calibrar la bondad y las ganas de colaborar de los cuarenta y dos toros que han salido por los chiqueros en esas siete tardes, y de los cuarenta y dos puyacitos, refilonazos o picotazos, mejor ni hablar.

Cuando comienza a ser un clamor entre la desolada masa de harekrisnas tomaseros la evidencia de lo ido que está el torero, de su falta de recursos, de la distancia sideral que hay entre lo que se quieren imaginar y lo que ocurre en la plaza cada tarde, cuando los más recalcitrantes de entre los suyos pretenden ocultar la pura evidencia echando sobre los hombros del veedor la responsabilidad de que las cosas no estén rodando de la manera que habían pensado, él saca pecho por su hombre, en un ejercicio de humildad o de cinismo, para silenciar las voces en su entorno de una forma pública y notoria.

Plantearon los farolillos de la Feria de Abril soslayando cualquier pretensión de grandeza, huyendo de las plazas de compromiso, reduciendo hasta el ridículo la presencia de las reses con las que se ha venido anunciando, seleccionando a los que iban con él en el cartel para tratar de evitar sorpresas. Pensaban que con eso bastaría, pero no vieron que habían colocado al torero en una encrucijada sin solución entre la inmolación o el toreo imposible -o impasible- con el que a algunos nos fascinó hace ya unos cuantos años. El cuerpo se defiende y la cabeza recuerda los golpes, los trastazos, los revolcones. Ahora ya no está el hombre en la disposición de sufrir, pero alrededor de él han creado un monstruo, como los que crea el sueño de la razón, que está perdido y no sabe como salir de este atolladero.
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*Eso, "¡Viva la República!", gritó un señor durante toda la tarde en Valladolid el día de JT

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viernes, 9 de septiembre de 2011

Hablar con asesinos / Por: Héctor Abad Faciolince



"...Entre las cosas tolerables no está la cercanía con los criminales. Esto no cae en el terreno de la tolerancia sino en el de la complicidad..."

Hablar con asesinos


Por: Héctor Abad Faciolince
Diario El Espectador / Bogotá

Íngrid Betancourt estuvo en el Caguán durante el despeje; les dio la mano a los líderes guerrilleros y creyó haberse ganado su lealtad.


Esa confianza en la amistad con los bandidos fue una de las causas que la llevó a cometer el acto temerario de irse por tierra a San Vicente. Creía que si la secuestraban, sus “amigos” la liberarían pronto. También el presidente Pastrana fue a darles la mano a Tirofijo y a sus secuaces. No le bastó el desplante de la silla vacía para desistir. Insistió —con ingenuidad—, en un despeje que sólo fortaleció a la guerrilla y nos dejó como estela el largo gobierno de Uribe, un gobierno cimentado en la exasperación de la mayoría de los colombianos, hartos del secuestro y de los métodos criminales de las Farc.

Varias veces me invitaron a ir al Caguán, como periodista, a conocer a los guerrilleros. Me salvó de esa vergüenza una alergia que tengo de nacimiento: se me ampolla la mano si se la doy a un asesino. He tenido la suerte de no tener trato (ni siquiera literario) con sicarios. No le he dado la mano a mafiosos ni a guerrilleros ni a paramilitares. Estaría dispuesto a estrecharla si se han desmovilizado, han pedido perdón y han pagado por sus crímenes ante la justicia. Antes no.

Yo no estoy seguro de que Piedad Córdoba sea Teodora Bolívar. Eso lo deben establecer los jueces colombianos. De la lectura de los expedientes y de las pruebas que se han presentado, yo tengo la impresión, sin ser un criminalista, de que Piedad y Teodora son la misma persona. Si esto se confirmara, si fuera ella la del trato amistoso y conciliador con criminales, me parecería que las sanciones de la Procuraduría son lo mínimo que se merece. He repudiado públicamente —desde un punto de vista periodístico— la manera de actuar de Jorge Enrique Botero. Él ha aprovechado su cercanía con líderes de las Farc para hacer reportajes en los que mezcla irresponsablemente realidad y ficción. Ocultó durante meses información fundamental sobre Clara Rojas y su maternidad, simplemente para dar un golpe mediático con un libro inexacto.

Es posible que un reportero tenga el deber de hablar incluso con el diablo. Pero debe saber que si va a entrevistar a una persona que está armada y tiene un grupo de matones alrededor (mafioso, paramilitar o guerrillero que sea) su manera de preguntar se verá afectada irremediablemente por el miedo y la intimidación. Es muy difícil hacer contrapreguntas duras ante las respuestas dictadas por la propaganda si estamos frente a un tipo armado. Por eso la cautela al relacionarse con bandidos tiene que ser extrema; todo debe estar autorizado por el director del medio. Y el resultado de esas entrevistas analizado con lupa en la redacción.

Ernesto Yamhure se presenta con una breve biografía en su página de Twitter: “Católico, columnista de El Espectador y Caracol, periodista de La Hora de la Verdad”. Debería actualizarla. Los tres medios para los que trabajaba como periodista le han aceptado la renuncia. La Iglesia Católica excomulga por abortar, pero no por hablar con asesinos. Para seguir en su Iglesia le bastará confesarse y arrepentirse. Su Dios es misericordioso; más misericordioso que el periodismo o la ley. Pero está bien que haya salido de los medios pues consultar sus opiniones con un asesino es inaceptable.

Ojalá este episodio sirva para que todos los periodistas colombianos nos alejemos del trato familiar con esas dos agrupaciones de criminales que han convertido a nuestro país en un infierno en los últimos decenios. No podemos ser tolerantes ni con los paramilitares, ni con las actuales bacrim, ni con las narcoguerrillas del ELN y de las Farc. Aquí muchos han banalizado el mal; muchos han tolerado y ensalzado a los asesinos de ambos bandos. Muchos se han regodeado con los sicarios hasta casi justificarlos. Entre las cosas tolerables no está la cercanía con los criminales. Esto no cae en el terreno de la tolerancia sino en el de la complicidad.

martes, 2 de agosto de 2011

Zambombazo cultural de Manzanares

(Foto: Burladero)

La Epifanía Cultural de Manzanares en Santander ya fue cantada aquí. Ahora nos llega esta prueba gráfica: frente a los pitones culturales del pilarico, la mano izquierda culturalmente crispada del torero, que carga la suerte hacia atrás para diferenciarse del toreo gubernativo o de Interior, cuyo exponente sería un Antonio Bienvenida, hombre tan inculto que prefirió ir a la cárcel antes que tomar la alternativa con toros que no fueran de Miura.




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domingo, 24 de julio de 2011

"Mamón" y "cabrón" quien no le dé orejas a José Tomás


"Mamón" y "cabrón"
quien no le dé orejas a José Tomás 
 
-Las manoletinas finales de medio compás abierto, la estocada arriba y un presidente inutil (sic) que niega las orejas. Las dos. Con las que ha dado en estos días. Un mamón. Saldívar se llevó el lote con el 6. Volvió a estar tremendo. Muy puro. De rodillas el inicio. Oreja. Puerta grande. Justa. Pero de justicia era la de JT. Salvo por un cabrón. Juan Moreno.: Leer más...Click

miércoles, 15 de junio de 2011

A la izquierda, las cabras / Por José Ramón Márquez

Los toros se acaban como los comunistas:
poco a poco
A la izquierda, cabras. 

José Ramón Márquez


“A la minoría, siempre”, tiene esctrito Juan Ramón. ¡Ah!, la izquierda moral, guardiana de tantos arcanos, de tanta superioridad moral, de tanta ética subrayada a menudo por una barba. ¡A la minoría! Se congratula el articulista del diaro Público -y ya sabemos, como dijo aquella Ministra, que lo Público no es de nadie- de que se haya producido una reducción en el número de festejos taurinos en España; vamos, que, al parecer, han caído en un 34 por ciento en los últimos tres años, a decir de este señor llamado don Daniel Ayllón.

Para hacernos una idea, el señor Ayllón explica, con datos del Ministerio del Interior (¿no deberían ser con datos de Cultura?), que se ha pasado de los 2.622 festejos de 2008 a los 1.724 de 2010.

Cita el periodista Ayllón al Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal (Pacma) para señalar como factores que explican el descenso del interés de los españoles por las corridas al envejecimiento y al fallecimiento de parte de los aficionados, aunque más parece, en el segundo de los casos, que la cosa no es por desinterés, sino por manifiesta imposibilidad de acudir a ellas. Y eso lo dice PACMA, que en las últimas elecciones generales sacaron 41.202 votos, lo que equivale a dos llenos en Las Ventas o a una tercera parte de los 129.000 asistentes a los festejos mayores celebrados en la ‘antitaurina’ Barcelona en 2010. Respetemos a la minoría de PACMA, pues.

En otra información firmada también por Ayllón en el mismo medio, que nos trae las cosas de la Cultura, nos explica que “el año que se celebraron más festejos taurinos en España, 2007, el Ministerio de Cultura publicó la Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España. El informe dice que las corridas de toros fueron la actividad de ocio menos practicada por los españoles: sólo el 9,8% asistió a un espectáculo taurino. Incluso fueron superados por las visitas al circo (10,8%), al jardín botánico (13,8%) y a las conferencias y mesas redondas con fines de ocio (13,8%).” A lo mejor es hasta verdad, vaya usted a saber.

Lo bueno es que para esto de las estadísticas y su manipulación contra los toros tenemos siempre a mano el incontestable “El Escalafón del aficionado”. Ahí se nos muestra, y si Daniel Ayllón tuviera interés alguno en mostrar la verdad a sus lectores, con datos reales, contrastados, elaborados con metodología científica, que el número total de asistentes a partidos de baloncesto del Regal Barcelona en el Palau Blaugrana (17 partidos) en la temporada 2010-2011 fue de 79.200, de nuevo frente a los 129.000 de la Monumental en la temporada 2010 (18 festejos).

La Feria de San Isidro 2010, con lo pésima que fue, llevó a Las Ventas a 669.750 espectadores. Izquierda Unida, según datos del diario Público, tenía en 2008 la ingente suma de 48.318 afiliados, en vertiginoso descenso desde los 168.175 afiliados que declaraba el PCE, autodenominado como ‘Organización de masas’, en 1978. ¿Qué opinión le merecería al bueno de Ayllón ese descenso tan significativo? ¿En este caso sería para bien o para mal esa minoración? ¿Qué diríamos del cine, del sacrosanto hecho fílmico hispano que se va de los 17,4 millones de espectadores de 2009 a los 10,7 millones de espectadores de 2010, con una pérdida de 6,7 millones de espectadores en un solo año? ¿Es importante? ¿No hay un Partido Antiaburrimiento Contra el Hecho Fílmico? ¿Cuántos le votarían?
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Lo malo es que no cejan y tienen puesto el punto de mira en los toros. Han sido capaces de poner a un país entero a ver por la TV las carreras de motos, que es la cosa más aburrida y horrísona que se puede concebir, lo mismo que quisieron sacar del carril al boxeo que, felizmente, se defiende frente a tantos ataques arteros. Y los toros, por lo que sea, no les cuadran en el mundo que ellos se imaginan y no están dispuestos a dejarnos en paz. Cuatro desarrapados nos seguirán diciendo ‘¡Asesinos!’ a la puerta de El Plantío sin que la Policía haga nada por defender nuestro honor de espectadores de un espectáculo absolutamente legal. En ese sentido, cualquier minoración, sea o no coyuntural, les viene bien para el convento, pero donde se declaran de verdad es en lo de que nos hacemos mayores y nos vamos muriendo. ¡Mejor antes que después!, pensarán.
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miércoles, 8 de junio de 2011

Las Ventas de Amador*

-¡Cinco victorianos pasan el corte para la Gran Tarde!

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*Amador, leviatán emblemático del toro de lidia, "podido" por López en su presentación isidril

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domingo, 5 de junio de 2011

Sublime sólo es un toro / Edmund Burke

 Cuadri en Las Ventas
Tarde del 2 de junio de 2011

 Sublime sólo es un toro 

Edmund Burke

Que el poder extrae toda su sublimidad del terror que generalmente le acompaña, se desprenderá evidentemente de su efecto, en los pocos casos en que se pueda disminuir un grado considerable de fuerza de su capacidad para dañar. Cuando se hace esto, se le despoja de todo lo sublime, e inmediatamente se vuelve despreciable. Un buey es una criatura con mucha fuerza, pero es una criatura inocente, extremadamente servicial, y nada peligrosa, por lo cual, la idea de un buey no inspira para nada grandeza. Un toro también es fuerte: pero su fuerza es de otro tipo; a menudo muy destructiva, y raramente (al menos entre nosotros) nos es de alguna utilidad; por consiguiente, la idea de un toro es grande, y frecuentemente ocupa un lugar en descripciones sublimes y comparaciones elevadas. Fijémonos en otro animal desde las dos perspectivas diferentes, bajo las cuales podemos considerarle. 
El caballo, desde la perspectiva de un animal útil, hecho para el arado, el transporte y la carga; desde la perspectiva de su ser socialmente útil, el caballo no tiene nada de sublime: pero, ¿es así que nos afecta, él, de cuyo «cuello pende la amenaza, la gloria de cuyos ombligos es terrible, que se tragó la tierra con fiereza y rabia, y que no creyó que éste es el sonido de la trompeta»? En esta descripción, el carácter útil del caballo desaparece por entero, y lo terrible y lo sublime brillan juntos. Tenemos continuamente a nuestro alrededor animales de una fuerza considerable, aunque no perniciosa. Entre estos, nunca buscamos lo sublime; la fuerza se nos muestra por sorpresa en la oscura selva y en el clamoroso desierto, bajo forma de león, tigre, pantera o rinoceronte. Siempre y cuando la fuerza sólo sea útil, y se emplee para nuestro beneficio o placer, nunca será sublime: pues nada puede actuar agradablemente para nosotros, que no actúe conforme a nuestra voluntad, y para actuar agradablemente según ella, se nos tiene que someter, y, por consiguiente, nunca podrá ser causa de una concepción grande y dominante.

DE LO SUBLIME Y DE LO BELLO

(Vía Claudia Ruiz Picot)
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martes, 24 de mayo de 2011

Las Ventas. La novillada de Montealto. Un francés dijo lalá y un mejicano dijo yeyé / José Ramón Márquez

 Gran tarde de novillos


La novillada de Montealto
Un francés dijo lalá y un mejicano ye yé
 
José Ramón Márquez

Madrid, 23 de Mayo de 2011.-
Tras el ínfimo paréntesis de ayer, hoy volvemos al monoencaste juampedro, no vaya a ser que nos acostumbremos a otra cosa, que hay que ver las cosas que dicen cuando sale algo por chiqueros que saca los pies del tiesto. Sin ir más lejos, he oído por ahí dos rebuznos mayúsculos, uno de un tal Íñigo Crespo, a favor de la desaparición de la ganadería de Escolar en la Radio Nacional de España que pagamos entre todos, incluido Escolar, y otro del enigmático personaje que se ampara bajo la sigla CRV en contra de Partido de Resina, publicado en el portal Mundotoro, seña y emblema de la independencia, de la inteligencia, del desinterés y de la objetividad en la información taurina. Peor para ellos, si son incapaces de ver que la grandeza del toreo está en medirse con toros y no con cabras domésticas y que quieren al toro tonto de babas correteando alrededor del torerito de las posturitas, del que las hace y del que las intenta. Con su pan se lo coman los pobrecillos, que no hay mayor maldición que tener que ver morir a la camada del Cuvillo entera en esas plazas de Dios.

Decíamos juampedro, que es palabra que nos suele inspirar ínfimo respeto, a diferencia de lo que les pasa a esos héroes de los que hablábamos antes, y hay que ver lo entretenida que ha sido la novillada que ha dado la ganadería de Montealto, antigüedad de abril de 2006, esta tarde en Las Ventas, que han traído una corrida magníficamente presentada, con casta, con mansedumbre y con emoción, lo que debe traer el toro de lidia.

Por ejemplo, el primer novillo, Zurito, número 24, fue un manso muy apropiado para explicar la mansedumbre a quien no la conozca: el novillo no atiende a los capotes, se va a chiqueros, se escapa de las varas, se duele en banderillas... y se va a morir al mismísimo platillo de la plaza, acaso para redimirse. O el sexto, Balanzino, número 88, muy serio de presencia y con muchos puntos de casta y bravura en su comportamiento. Toros que se mueven o que se acaban parando, toros que, a la mínima le ponen los pitones en el pecho a su matador, toros que traen emoción en los tres tercios, que no son un trámite para llegar a la faenita de muleta.

Con esta interesante novillada se anunciaron Thomas Duffau, Sergio Flores y Alberto López Simón o, lo que es lo mismo, Mont de Marsan, Tlaxcala y Barajas: el planeta de los toros.
Me hace gracia esa forma canónica que se han inventado para empezar la faena que consiste en atizar unos cuantos pases cambiados por la espalda, las pedresinas. ¿No es acaso más bonito y más auténtico, si sabemos que el toro se va a venir, citarle de frente con la muleta? ¿Qué les habrán enseñado sus mentores a estos jóvenes? ¿Las imágenes del Maestro César Rincón o la colección de las cien faenas más poderosas de Julián? El año del aldabonazo del gran maestro colombiano en Madrid es el año en que venían al mundo Duffau y Flores, y el primer año de vida de López Simón. El tiempo pasa.

Duffau cumplió con suficiencia porque empezó con las pedresinas y finalizó con las manoletinas, que es lo que ahora se estila. Entre medias anduvo con el toro que sólo tenía mansedumbre, pero que no se comía a nadie con ese punto de frialdad que siempre tienen los toreros franceses. Su segundo, un precioso castaño que atendía por Trineo, número 98, tuvo un comportamiento muy interesante: la primera vara la toma empujando con mucha fuerza y con violencia más propia de bravucón que de toro bravo, la segunda confirma la impresión porque se duele y sale suelto; luego el toro se queda aplomado y sin atender a los requerimientos de Juan Rafael Viotti, que es el encargado de la brega para banderillas. Después, al pisarle más el terreno, el toro acude a banderillas con alegría, no se duele y mira mucho, enterándose, y en la faena de muleta saca casta y tiene una vibrante embestida, aunque Duffau lo torea como todos ahora. Toro a más que demandaba más compromiso por parte del matador, a costa de pasar miedo.

El tlaxcalteco Flores trajo el gusto mexicano por el toreo de capa y la ilusión de un novillero que quiere llegar a algo. Comienza también su faena al primero con las imprescindibles pedresinas y la finaliza con las insoslayables bernardinas, variación de la manoletina, como es sabido. Entre tanto, su faena de muleta a ese novillo adolece de colocación y eso hace que la figura que compone el torero no sea vertical. El toro Farolero, número 85, fue mejor que el torero, que se perdió en una faena hecha a gran velocidad y con los defectos señalados. En su segundo, Chileno, número 45, tenemos otra versión mucho más comprometida del torero mexicano. En primer lugar el toro no pasa en los capotazos de inicio, luego derriba al picador Romualdo Almodóvar en el primer encuentro en el que había agarrado un puyazo bajo y que en la segunda entrada al caballo agarra al toro bien trasero y le pega mucho. Se ve que no debió tener suficiente con la escabechina que le hizo ayer al Joyero de Partido de Resina y que hoy le quedaban ganas de seguir destrozando toros. A este toro, bregado y banderilleado con solvencia por los Pirri y por ‘Tito’, le plantea Sergio Flores una faena de gran vibración, con innegables defectos, pero con la verdad de las ganas de estar con torería frente a un toro exigente y de casta. Consiguió darle una serie muy emocionante de naturales rematados con el de pecho antes de pinchar y luego agarrar una buena estocada que tumbó al toro después de estar un buen rato tragándose la muerte. Hubo mucha entrega por parte del tlaxcalteco y la verdad es que es un gusto ver a un novillero con esa disposición.

Alberto López Simón inició sus dos faenas de rodillas para que unos de la Andanada se acordasen de Litri y otros de Palomo. Luego, de pie, las faenas no tomaron la altura del inicio de rodillas; su primero es un toro jabonero que al principio repite, pero al que pronto se le acaba la embestida. López Simón le hace el péndulo, le anda sin naturalidad, como una muñeca de cuerda, y está muy circunspecto, en la línea de Tomás en plan místico. El sexto fue un toro exigente que sacó casta y que necesitaba una muleta que le templase y le mandase. López Simón volvió a ponerse solemne tras su segundo inicio de hinojos y la faena no llegó a tomar la dimensión que el toro requería.

El picador Plácido Sandoval “Tito” protagonizó un espectacular tercio de varas en el segundo. Además del placer de verle montar a caballo, el picador hace la suerte poniendo al penco de frente al novillo y cuando éste se arranca, le echa el palo agarrando arriba, pero el novillo toma al aleluya por delante y empuja con poder, pese a tener la vara puesta, hasta que consigue derribar al jinete y a la cabalgadura. Magnífica vara realizada con una enorme generosidad hacia el toro y hacia el público.

Hoy tomaron el olivo todos los de la cuadrilla de Duffau: Juan Rafael Viotti una vez en el primero, Manuel Molina una vez en el cuarto y Luis Henri Leal una vez en cada uno de los dos toros que le tocó banderillear.

A la salida de su segundo par, mientras César del Puerto corría hacia el burladero del 6 sin que hubiese un capote para hacerle el quite, la gorra de un arenero salió del callejón para despistar lo justo al novillo. ¿Quién dice que los toros, habiendo toros, es un espectáculo aburrido?
Mañana nos espera el Lado Oscuro, con Palpatine Matilla y Darth Vader Curro Vázquez reliando los corrales.
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