
El Sr. Luque Teruel, este buen presidente que regala orejas, indultos, vueltas al ruedo y hasta un rabo, tiene a bien hacer otro nuevo regalo en forma de oreja para el diestro de la Puebla del Rio.
“el nacimiento de la Fiesta coincide con el nacimiento de la nacionalidad española y con la lengua de Castilla……… asi pues, las corridas de toros…….. son una cosa tan nuestra, tan obligada por la naturaleza y la historia como el habla que hablamos.”. R. Pérez de Ayala

El Sr. Luque Teruel, este buen presidente que regala orejas, indultos, vueltas al ruedo y hasta un rabo, tiene a bien hacer otro nuevo regalo en forma de oreja para el diestro de la Puebla del Rio.

Ricardo Díaz-Manresa
BurladeroTV/Abril/2023
Y dale con las de 4 toritos, que cada vez se habla más de ellas.
Como Juan Pedro, conocido por juampedrito, que así deberían ser. De 4.
¿Con faenas todavía más largas? ¿Con menos que ofrecer por el mismo precio? ¿Para aliviar la pesadez del espectáculo a los paganinis? ¿Con qué fin? ¿Con cuántos beneficios? ¿Cuántas diferencias con lo anterior? ¿Qué limitaciones? ¿Más o menos diversión? ¿Qué nivel de emoción? ¿Hay muchos ganaderos dispuestos a vender 4 toros en lugar de 6?
Mientras, JP se queja de que la empresa de la Maestranza le haya dado la espalda esta temporada porque no se acuerda de que el año pasado sus toros hicieron trizas las ilusión de la afición el Domingo de Resurrección. Si lo midieran, juzgaran y valoraran por los petardos y los triunfos que da, otras empresas harían lo mismo.
Y de JP a JT El torero ha elegido la fórmula ideal.
1/ Se ahorra de contratar a otro compañero
2/ Elige los toritos que desea
3/ No hay sorteo
4/ Se lleva todo el dinero
5/ Y pone todas las limitaciones que quiera a los de la ensalada de la comunicación global (antes conocido por periodismo, ya desaparecido)
6/ Sale así una dos veces en la temporada para torear sus festivales vestido de luces
7/ Se llena la cartera
8/ Deja con hambre de verlo más a sus fans
9/ Está cómodo en el ruedo con su show
10/ Y pasa de todo lo demás
11/ Incluso la prensa taurina, o lo que sea ahora, le hace caso aunque la desprecia
12/ Y la no taurina se pone a sus pies ante el “fenómeno”
Quiere implantar la moda, lo que va a ser difícil porque él está fuera de todo lo normal y tradicional, pero se empieza por poco y en este mundo convulso y enloquecido puede pasar de todo.
Lo más grave no es lo que digan o hagan JP y JT sino la opinión que se puede crear ante los muchos que dicen que las corridas ahora se han alargado muchísimo y hemos pasado de las dos horas habituales antes a las dos y media o dos y tres cuartos de ahora.
Tampoco se acabaría el mundo pero sí empezaría a acabarse un poco el toreo.
Espero que no se consume esta ¿aberración? ¿progreso? ¿cambio? ¿modernismo? ¿intereses económicos? ¿pruebas para ver?
Mientras tanto… y dale con las de 4 toritos…
Julián Agulla, Juan Lamarca, Carlos Escolar “Frascuelo”, y Aurelio Martín. 
.jpg)
Convengamos que, por todo lo que le hemos visto, Juan Ortega es un torero que, si se me apura, si actúa con el capote como lo hizo en Sevilla no tiene motivos para torear con la muleta, dicho como metáfora puesto que, esa belleza tan inusual y mucho más en la tarde de la apoteosis de Morante, eso dice todo de este torero, tan frágil como enigmático.
Pero, como otros diestros admirables, Ortega se ha quedado fuera de las combinaciones del ciclo isidril. ¿Motivos? No se trata de la clásica injusticia al modo; no, el asunto es más penoso. Cuidado que, el diestro no lo ha contado pero los hechos dicen más que mil palabras. Recordaremos que, el pasado año Simón Casas apoderó al diestro sevillano y, a la hora de la liquidación quedaron como parientes lejanos, algo muy usual en todos los toreros que ha apoderado el productor francés.
Digamos que, Juan Ortega, el pobre, al ver la liquidación se desmayó y decidió poner punto final a una relación que, como dije, ya nació muerta de antemano. La situación no ha sido la única, ahí está el palmarés de todos los toreros a los que ha apoderado Simón Casas y, todos han terminado a “palos” con el charlatán de feria.
Este hecho tan lamentable nos viene a demostrar que, en el toreo todo es mentira; es cuestión siempre de lo que decidan los demás y, si alguien rechista en lo más mínimo se le pasa la factura más horrible del mundo que no es otra que, en el caso de Ortega, su ausencia en Madrid. Este poderoso empresario no admite que nadie discrepe ante sus decisiones y, el que lo haga, se atenderá a las consecuencias y, las mismas, como si de una venganza se tratare, no son otras que le exclusión de un torero que torea como los ángeles al que Casas ha mandado al infierno.
Estamos tan ayunos de arte si de toreros hablamos que, como antes dije, el solo hecho de que alguien nos emocione con el capote, insisto, hasta le perdonamos que no lo haga con la muleta porque, capotear como lo hizo Ortega en Sevilla, eso no es producto de la casualidad y mucho menos para albergar la más mínima duda si de un torero de arte hablamos.
Y, cuidado, que todavía veremos más cosas y ninguna buena. De igual modo y por distintas circunstancias, Manolo Escribano, Curro Díaz y El Cid tampoco están en la feria de Madrid. Pero lo narraremos en un capítulo aparte, sin duda, merecerá la pena, más que nada para que los aficionados vayan tomando nota de cómo funciona el mundo del toro.
Reaparecía Castella en Sevilla y los toros le han dicho que hubiera sido mejor quedarse en su casa, pero el hombre se ha empecinado el renacer de sus cenizas y, sin toro, sus ilusiones mueren antes de empezar. Pero eso ya lo saben las figuras que, se apuntan a estas corridas a sabiendas de que no hay peligro aparente y, como siempre, esperan la tonta del bote que suele salir siempre para conseguir el éxito. Voluntad la de este hombre en sus dos enemigos que, en honor a la verdad no le han permitido expresarse. No ha pasado el menor apuro pero tampoco ha logrado lucimiento alguno.
A Juan Ortega le hacía falta un triunfo como al asmático el oxígeno pero, no ha podido ser. Es más, estoy seguro que hubiera cambiado el sueldo por cortar tres orejas. Como sería de mala la corrida que no hemos visto un solo lance, ni de Ortega ni sus compañeros. Su primero daba cabezazos al final de cada muletazo y pese a que el diestro lo han insuflado de voluntad, nada ha podido ser. Se segundo tenía una lámina hermosa pero, se le ha acabado a los tres minutos de iniciar la faena que, ha tenido unos doblones torerísimos que ha sido lo mejor de la tarde. Luego, los intentos de Ortega se han ido al traste por el mal juego del toro que no quería saber nada. Mal comienzo para un diestro artista de su corte que, insisto, necesitaba con urgencia un triunfo en esta plaza y mucho más sabedor de que no tiene hueco en Madrid. Mala suerte para este chico que, el día de Morante, pese a Morante, nos estremeció con su toreo de capa, algo que tardaremos en olvidar.
Roca Rey ha tenido lo que se dice la suerte del campeón puesto que, los dos toros más o menos noblotes le han caído a él para que, como hace siempre, los moliera a mantazos que, para su dicha tienen eco en los tendidos y como mata como una fiera, en ese primer enemigo alegre en la muleta pero sin el menor atisbo de casta le han dado un oreja pueblerina. En su segundo, si se me apura, el toro de menor contenido, de igual modo, Roca lo ha entendido a la perfección, la ha enjaretado los viente pases que el toro tenía hasta que se ha venido abajo y otra oreja para el peruano.
Hablan del arrimón y, es cierto; pero Roca que es más listo que el hambre atesora el valor suficiente para pisar ese terreno que se presupone muy difícil pero que, cuando el toro está vencido se queda como una estatua y, la gente brama en los tendidos. Claro que, lo que la gente no sabe es que dichas perrerías no se le hacen a los toros bravos y encastados. Con los animalitos de rigor todo es posible. ¿Cuántos toreros llevamos heridos en lo que va de feria y estamos llegando al final? Si de jugarse la vida hablamos, no tenemos nada más que recordar e primer toro de Manolo Escribano en al corrida de Victorino Martín y tendremos la respuesta de la acepción que entendemos que un torero se está jugando la vida.
Insisto, un bodrio de los que hacen época que ni las tristes orejas que ha cortado Roca lograrán que nadie recordemos semejante esperpento. Es más, la cruz que Morante les ha endilgado a todos no hay quien la soporte. Y por si faltaba algo, esta tarde, a nivel de comentarista, ese chico llamado Dávila Miura se ha mostrado forofo directo de Roca Rey y eso no es nada prudente para un señor que tiene un micrófono en la mano. Si Dávila pretendía que se rieran de él, lo ha conseguido por completo. Hay que ser más ecuánime y dejarnos el triunfalismo para otras ocasiones.
Otra vez con “No hay billetes” Roca Rey da una contundente lección de poderío, corta dos orejas y roza la Puerta del Príncipe. Castella reaparece con decoro y Juan Ortega silenciado. Manso encierro de Victoriano del Río...
La cosa iba muy en serio. El peruano enhiesto, clavado en la arena aguanta impertérrito cinco estatuarios, una trinchera, un cambiado y uno de la firma mirando al tendido. Toro y público estupefactos. Seis derechas cambio de mano y pecho unen una ovación con otra. Y siete más de puro mando muleta baja y en jurisdicción de cacho. El insurrecto había sido metido en cintura. Cómo negarlo, cómo no entenderlo, cómo no sentirlo. Ocho naturales y el de pecho aúpan el toro que parecía no valer, ni ameritar tanto riesgo. Arranca la música tardía, Roca la manda callar y se mete a la cuna largamente pasando y pasando y rematando de pitón a pitón. La plaza contenida como asustada estalla con ovación de pie antes de la estocada un pelo contraria que requirió descabello certero. Le dieron la oreja y pidieron duro la otra y la Puerta del Príncipe. Si es que reina en Sevilla. Pero no. Y estuvo bien, sin embargo ahí quedo eso con el toro toro para quien pueda interesar.
El tercero fue noble pero manso como sus hermanos y renunció al final de una faena completa, emotiva y por encima de su condición, jaleada y musicalizada. Le sobraron dos tandas a toro parado pero el estocadón sin puntilla las borró y la oreja fue petición abrumadora.
Bien Sebastián Castella con el de su reaparición. Serio, veraz, sobrio, quizá hasta la frialdad. En ese tono impecable, levantó plebiscito y pasodoble. Terminó con un gran volapié y espada total algo pasada y descabello. Le sacaron al tercio. Saludo sin sonrisas y solo dijo después “mansito”. Hizo lo que pudo con soso cuarto, tal vez más de la cuenta, lo pinchó, lo estoqueó tendido yéndose silenciado.
Juan Ortega, se las vio con dos descastados y desclasados los cuales apenas dieron ocasión a detalles de su estética modélica. No con el capote, lástima. Tres derechas, cambio de mano, natural y pecho de mucha intimidad al segundo al que mató de dos pinchazos y correcto volapié. Y un preámbulo de seis muletazos genuflexos cualquiera de ellos como para cartel. Luego el rajado cobarde huyó a galope y así cómo. Le dio de baja en toriles con media caída y tendida, tras un aviso.
FICHA DEL FESTEJO
Sevilla. Viernes 28 de abril de 2023. Plaza de la Real Maestranza de Caballería. 12ª de abono. Sol, calor. “No hay billetes”. Seis toros de Victoriano de Río, mansos, a más el 4º.
Sebastián Castella, saludo y silencio
Juan Ortega, silencio y silencio tras aviso.
Roca Rey, oreja y oreja con petición de otra.
Incidencias: Saludaron: Antonio Chacón y Paco Algaba tras parear al 3º y José Chacón y Luis Blásquez tras parear al 4º.