
Exterior de la Plaza de Toros de Pontevedra. Juantiagués
Gran expectación por la Feria de la Peregrina, en Pontevedra, donde Roca Rey ha colgado el cartel de «No hay billetes»
Por Andrés Amorós
El Debate / 08 Agosto 2026
En contra de lo que algunos puedan creer, Galicia también es taurina: lo demuestra la historia. La afición taurina se ha centrado siempre en dos capitales, La Coruña y Pontevedra.
Sobre la primera, Carlos Fernández Barallobre publicó un amplio, documentado e interesante estudio histórico: La Coruña, España y los toros. De él tomo algunos datos.
La primera Plaza de la ciudad la inauguró, en 1850, nada menos que Paquiro. En la segunda Plaza, la de 1885, tomó la alternativa Celita, el único diestro gallego que lo ha conseguido. Luego, también lo hizo Maera, en una corrida a la que asistió Hemingway.
En la Coruña triunfaron clamorosamente Juan Belmonte e Ignacio Sánchez Mejías, Domingo Ortega y Marcial Lalanda, Aparicio y Litri, El Cordobés y Palomo Linares…
Me consta que mi amigo Luis Miguel Dominguín sentía especial cariño por esa ciudad: allí, deslumbró ya al público, como becerrista, cuando sólo tenía once años: en 1944, le concedió la alternativa española Domingo Ortega. Ya mayor, retirado, Luis Miguel me pidió que le acompañara allí para un coloquio: a La Coruña no sabía decirle que no…
La Plaza cerró en 1967. Desde entonces, la Peña Taurina de La Coruña luchó por una nueva Plaza. Lo consiguió en 1991: el Coliseo Municipal, gracias al gran Alcalde Paco Vázquez, con el empresario Luis Álvarez.
En 2015 dejaron de celebrarse corridas de toros en La Coruña por una decisión puramente política de Marea Atlántica.
Pontevedra es ahora mismo el gran bastión de la Fiesta en Galicia. El empeño inteligente de los Lozano ha mantenido una de las Ferias taurinas del Norte más agradables.
Eduardo Lozano ha dicho que ésta Plaza es «nuestra niña bonita». La compró esta familia de empresarios hace algo más de cuarenta años, la ha cuidado siempre con especial cariño y ha conseguido que la afición taurina esté muy viva. Ahora, la gestionan Luis Manuel y Pablo Lozano.
En el libro histórico de Enrique Parra, «Parrita», he leído que existen testimonios ya de un festejo taurino, en Pontevedra, en 1559. En 1892, había una Plaza de madera: la sustituyó la actual, de piedra, que inauguró Bombita.
He contado más de una vez la anécdota de que el 3 de julio de l927, por una broma de Ignacio Sánchez Mejías, Rafael Alberti hizo el paseíllo como banderillero de su cuadrilla. El poeta le siguió la broma pero, cuando vio de cerca al toro, decidió quedarse dentro del callejón, toda la tarde. Lo cuenta en su libro de memorias, La arboleda perdida:
«A la salida de la Plaza de Pontevedra, me corté la coleta; quiero decir, que di por terminada mi carrera taurina. Tan sólo había durado tres horas».
A esa Plaza han acudido muchos personajes famosos: Alfonso XIII, Anthony Quinn, dos premios Nobel de Literatura como Hemingway y Camilo José Cela… Últimamente, Andrés Pastrana, expresidente de Colombia, solía acudir con su gran amigo Sebastián Palomo Linares. También he visto allí a Mariano Rajoy, Alberto Núñez Feijoo, Alfonso Rueda… Y a Rafael Louzán, antes de disfrutar con el triunfo de nuestra selección nacional de fútbol en el Mundial.
Todas las grandes figuras han toreado en Pontevedra. Entre otros, Manolete, Conchita Cintrón, Luis Miguel (la Plaza fue también propiedad de su familia), Ordóñez, El Cordobés Moura, Palomo Linares…
Antoñete realizó allí una de sus últimas grandes faenas. Espartaco toreó en ella desde chico. César Rincón obtuvo grandes éxitos. Enrique Ponce actuó con éxito muchas tardes. El Juli vivió allí el comienzo de su gran final, con la emoción de escuchar el famoso grito «Juli, ¡quédate!»

La Plaza de Toros de San Roque, en Pontevedra, es histórica pero está bien conservada y modernizada. Es cubierta: eso garantiza la comodidad del público, sea cual sea el clima.
«No hay billetes»
La Feria de la Peregrina tiene categoría pero, a la vez, es una Feria amable, con un público entusiasta. La presencia de los peñistas garantiza la entrada, el color y también la renovación del público. Este año, se han creado catorce nuevas Peñas; son, ya, cincuenta y una. Además de asistir a las corridas, las Peñas organizan numerosas actividades: concursos de carteles y de fotografías, viajes a las ganaderías…
Va a ser ésta la edición número 126 de la Feria de Pontevedra. Antes de comenzar, se ha colocado ya el cartel de «No hay billetes» para la corrida en la que actuará Roca Rey, el ídolo popular. Es algo que no sucedía desde que toreó José Tomás, hace diecisiete años.
En los carteles de este año, hay que subrayar la presentación en Pontevedra de un lidiador clásico como es Diego Urdiales y de un nuevo valor, Marco Pérez, que reaparecerá allí después de su último grave percance; también, la actuación de Daniel Luque, el triunfador del pasado año, que acaba de tener una actuación completa en Huelva: me hubiera gustado verlo rivalizar con Roca Rey… Los toros serán de dos grandes ganaderías: Alcurrucén, la divisa de la empresa, y Victoriano del Río.
El precioso cartel anunciador de la Feria muestra un muletazo por bajo de Roca Rey. Es obra del colombiano Diego Ramos : sin duda, uno de los mejores pintores taurinos actuales.
El coordinador de las Peñas, Juan Ramón Riveiro, declaró que Pontevedra «goza de una salud taurina de hierro». Este año, asisten a la Feria de la Peregrina trescientos nuevos aficionados; muchos de ellos, jóvenes, que han recogido la antorcha de sus mayores: como siempre ha sido, en este arte. Pese al sectarismo de algunos políticos, eso garantiza el futuro de la Fiesta.
Un año más, en la Feria de la Peregrina de Pontevedra vamos a comprobar que Galicia también es taurina.
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