'..Y cuando la hija ya no pueda ser rescatada, queda la venganza, y ahí la referencia es Charles Bronson, El justiciero, que recurre a la violencia para vengar la violación de su hija. Fallida la justicia del Estado, el padre impondrá la suya..'
El rescate de la hija
HUGHES
En la trágica historia de Noelia Castillo, no pocos han reparado en la figura del padre, vilipendiado por la prensa progresista (es decir, abortiva y eutanásica); el culpable, en ya inolvidable expresión de El País, de «estirar el chicle».
Responsable, en parte, del inicio de los problemas de su hija, el padre inició una batalla jurídica para evitar el desenlace (que algunos llamarían, sencillamente, la resolución). Y esta idea del padre luchando para salvar a su hija, nos damos cuenta, es familiar, se va convirtiendo en habitual; en la vida, con el padre de la niña de Alcácer o el de Marta del Castillo, y en la ficción, casi ya un arquetipo narrativo.
Es la historia de Hardcore, la película de los años setenta, de Paul Schrader, en la que George C. Scott, un hombre normal, se adentra en el mundo del porno para encontrar a su hija. Es un motivo que se repite en el cine reciente, sobre todo de acción: Comando (1985) donde Schwazenegger trata de rescatar a su hija secuestrada (Alyssa Milano), o en la más reciente Venganza/Taken con Liam Nesson,
Probablemente, el clásico sea Centauros del Desierto, de John Ford: el tío, que bien pudiera ser el padre, emprende la búsqueda de su sobrina para rescatarla de los comanches. John Wayne es ahí una figura ambivalente que puede rescatarla o matarla por haberse convertido en una salvaje. El viaje del padre (héroe pero a veces antihéroe) hacia la hija suele ser un viaje de redención: ha de resolver algo en sí mismo para salvarla.
Similar es Un día de furia, (1993); Michael Douglas inicia un día-odisea para ver a su hija, y el espectador no termina de saber si es para abrazarla.
El padre ha de afrontar una aventura o descender a un inframundo, y ninguno tan espantoso e invencible como las leyes, jueces y expertos del Estado eutanásico español.
Con estas historias, se ha invertido la búsqueda. No es la hija la que busca al padre, sino al revés y esto, que está en tantas películas, ¿estaba en la literatura? Nos suena rescatar a la damisela, pero ¿a la hija? En la mitología tenemos a Perséfone, raptada y rescatada por la madre, Deméter. En la Antigüedad, el padre podía ofrecer a la hija en sacrificio. Era la madre la que rescataba, pero en las historias modernas cambia, quizás por influjo de otro tipo de mitología, o por la crisis de lo paterno.
La historia está también en la ficción española actual. En Sirat, Sergi López acude a la rave para buscar a su hija, y en Salvador, un padre (Luis Tosar) trata de rescatar a su hija de las garras del fascismo.
Quizás sea ya el gran rol contemporáneo para un personaje masculino. Superado el del hombre gay que se libera, y requetevistas las historias de narcos, queda la búsqueda de la hija (para salvarla o, simplemente, verla). Y cuando la hija ya no pueda ser rescatada, queda la venganza, y ahí la referencia es Charles Bronson, El justiciero, que recurre a la violencia para vengar la violación de su hija. Fallida la justicia del Estado, el padre impondrá la suya.

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