la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 2 de enero de 2026

¿Y en el 2026? / por Ricardo Díaz-Manresa


Esperamos, deseamos, confiamos que… sea una buena temporada. Y seguro que será arriesgada al llevar el peso un solo torero, Roca Rey, la única figura.

¿Y en el 2026?

Ricardo Díaz-Manresa
Y porque se les va a echar una responsabilidad a los nuevos valores al no haberles dado oportunidades, por cerrazón y egoísmo de la empresas, en temporadas anteriores. Y porque ahora hacen falta…

Ciegos estuvieron ante el futuro al creerse que con Morante y Roca era suficiente. Pero les salió bien la jugada. Tienen suerte a pesar de ser malos y egoístas profesionales.

Esperemos que salga alguien de interés para reforzar carteles y, sobre todo, para atraer al público.

Un joven con el que se identifiquen los muchos jóvenes de hoy en los tendidos.

Y, si son dos, mejor que mejor. O más.

Que no sea otra temporada del Pico.

Ni temporada de los Avisos.

Y que los presidentes saquen el pañuelo de inicio del espectáculo, a la hora en punto, costumbre única que se han saltado algunos presidentes en algunos festejos.

Que sigan saliendo muchos toros bravos y que los aprovechen los toreros.

Que pueda resplandecer un escalafón, no demasiado grande ni muy popular.

Que desaparezcan las injusticias y toreen los que deban torear.

Que no se abuse de los indultos pero que se aprueben todos los que sean justos.

Que los presidentes cronometren bien para que los avisos lleguen en los minutos justos.

Que los mulilleros no provoquen, con su tardanza, el otorgamientos de trofeos injustos.

Que los picadores acierten más.

Que también acierten los banderilleros.

Que no saluden por pares vulgares.

Que nunca lo hagan por invitación de un compañero. Es el matador, o hasta ahora era, el que da el permiso cuando el público lo pide.

Que en las corridas extraordinarias los espadas se vistan con arreglo a la época que representan.

Que se no atreva nadie a hacer el paseíllo en esas corridas sin capote como hemos visto últimamente.

Y en todos los festejos que den la vuelta al ruedo, al menos con una oreja, que lleven siempre el capote y no sólo la horterada de la montera.

Que se acabe la estúpida costumbre de salir al ruedo de paisano para recibir un brindis. Los brindadores tienen la culpa casi siempre. Cuando está el toro en el ruedo, sólo los de luces.

Y que se acabe por supuesto la horrenda costumbre de salir de paisano a confirmar una alternativa. Fuera esta degeneración.

Que sigan las masivas salidas a hombros, con tanto joven, que empezaron con Morante y deben continuar. Nada más triste, o ridículo, que solos en el ruedo el capitalista y el torero que va a hombros.

Que continúen las televisiones públicas dando muchos festejos en abierto. Hacen mucho bien y aumentan bastante el deseo de acudir a la plaza en próximas ocasiones.

Pero que esas televisiones, que tanto bien hacen y que tantas grandes audiencias tienen, cuiden el interés de los carteles y ofrezcan los que merecen la pena. No televisar por televisar festejos de relleno.

Y, muy importante, que los precios sean los justos para que pueda acceder a las plazas toda clase de público.

Y, naturalmente, que los matadores se arrimen mucho y siempre.

Y que haya pocos percances.

Nunca trofeos regalados.

Así tendremos un gran 2026, que es lo que deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario