
José Luís López
ABC de Sevilla, 8 de Mayo de 2.010
A raíz de la desgraciada cornada de Tose Tomas en Aguascalientes, el pasado 24 de Abril, se han cubierto muchas horas de radio y televisión, se han empleado verdaderos ríos de tinta y se han disparado las opiniones al respecto de su gravedad. Opiniones y titulares, que al discurrir de las horas, se ha visto que faltaban a la realidad de los hechos, o al menos no eran lo suficientemente veraces que debían de haber sido.
Para escribir este articulo, como no soy conocedor de asuntos médicos, ni por supuesto pretendo corregir a ningún profesional de la medicina, a los que por experiencia propia profeso un extraordinario respeto, he leído todo o casi todo lo que se ha publicado con relación al suceso, he recurrido a la hemeroteca para recordar algunos casos, he obtenido información de solventes enciclopedias medicas, de las que he trascrito literalmente los párrafos que de ellas he necesitado y he recabado opiniones de diferentes profesionales de la medicina. Por lo que, con este escrito, solo deseo plasmar mi opinión personal y de aficionado, sobre el trato que se le ha dado a la impresionante cornada de José Tomas en México.
Las primeras noticias fueron muy alarmantes y los titulares ponían los pelos de punta.- “Gravísima cornada a José Tomas, que le destrozo la femoral… en peligro su vida” “La muerte rondo por Aguascalientes, José Tomas herido muy grave” “Herido muy grave en el Triangulo de Escarpa” “Tres horas de operación y 8 litros de sangre de transfusión” “Luchan por salvar la vida de José Tomas” “José Tomas, gravísimo”
Por el grado de contradicciones con el parte medico emitido cinco días después de la cornada, les transcribo literalmente la noticia aparecida en un portal taurino, dentro de su propia cronología, del grave percance:
La noticia da la vuelta al mundo, todos los telediarios de las televisiones abren sus informativos con las dramáticas imágenes de la cogida, las radios ofrecen información nada tranquilizante en sus boletines de cada hora y los rotativos del mundo insertan fotografía de la cornada en sus primeras páginas. La conmoción es general.
Dada la información original de México, las declaraciones de su apoderado, las fotografías del reguero de sangre que deja el diestro camino de la enfermería o los videos que se repiten por la red, las noticias no hacen presagiar nada bueno. En la plaza se pidió sangre del grupo del torero y se asegura que le transfundieron más de 8 litros, se pone en entredicho las condiciones de la enfermería, por parte de su apoderado, 24 horas después de la cornada:
Pasadas las primeras 24 horas, las noticias comienzan a ser radicalmente opuestas “José Tomas despierta y ya respira por si solo”, unas horas mas tarde “José Tomas Bromea con los médicos y mueve la pierna herida”, “Reacciona mejor y mas rápido de lo que habíamos pensado “A pesar de su espectacular evolución, no nos planteamos fecha de reaparición”.
Dos días más tarde, el 1 de Mayo, José Tomas, felizmente, abandona el Centro Hospitalario Miguel Hidalgo para iniciar la convalecencia en su casa de Aguascalientes. Algo más delgado y con una gran sonrisa en su rostro, lee un comunicado agradeciendo a todos, los desvelos que han tenido con él y asegurando que “…no se puede sentir uno, más mexicano”.
Prestigiosos cirujanos españoles, conociendo las primeras noticias tan extremas que venían de ultramar y los partes médicos tan terribles, en las horas posteriores al suceso, asemejan esta cogida con las sufridas por Paquirri en Pozoblanco o la de Curro Sierra en Sevilla, diagnosticando una gravedad extrema y una recuperación lenta, si es que lograba salvar la vida y la pierna.
Pues bien, uno que no es ni mucho menos un experto en medicina, es mas, diría yo que estoy por debajo de la media en cuanto a tales conocimientos, hay algunas cosas que no acabo de entender en cuanto a lo acontecido en México y divulgado en España.
Por ejemplo, me sorprende, igual que a muchos aficionados, que una cornada que se compara en cuanto a gravedad con las de Paquirri y Curro Sierra, permita al paciente abandonar el hospital antes de cumplirse una semana de ella.
Gracias a Dios, la cornada de José Tomas, se produjo mas abajo que la de sus compañeros y no rompió la arteria Femoral, “vaso grueso, que prolonga el curso de la arteria Iliaca externa”, sino que secciono la Femoral profunda, “que es una ramificación colateral voluminosa de la arteria Femoral” y que siendo un vaso importante, no es de la importancia de la Femoral común. Así mismo la cornada lacera, no rompe, la Safena y la Iliaca.
Hago mención a la situación de las heridas por las consecuencias posteriores que pueden tener. Según información que he podido recabar, “las heridas que causan lesiones graves a la arteria Femoral, antes de llegar al origen de la arteria Femoral profunda, si no pueden ser suturadas, determinan la perdida del miembro inferior; en cambio, las heridas que interesan la arteria por debajo del origen de la Femoral profunda, tienen un mejor pronostico”.
A partir de aquí, que cada uno haga sus propias conjeturas, y se conteste, si puede, a las preguntas que antes se quedaron en el aire.
Hasta siempre y que Dios reparta suerte.
José Luís López
ABC de Sevilla, 8 de Mayo de 2.010




