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Pepe Bienvenida / La suerte suprema
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miércoles, 7 de marzo de 2012

XVI Certamen de Dibujo Taurino "Villa de La Torre". Ya están las bases / Tercio de Pinceles

Club Taurino "Domingo Ortega"

Ya están las bases de La Torre

Los amigos de La Torre de Esteban Hambrán (Toledo) han comenzado el curso taurino publicando las bases del XVI Certamen de Dibujo Taurino "Villa de La Torre". Con 900 euros para el primer premio, 400 para el segundo y mención honorífica para el tercero, a la cita están llamados los artistas que presenten un máximo de dos obras de dibujo originales de tamaño y técnica libres.

El plazo de entrega de obras será entre el 1 y el 30 de abril en la oficina de Caja Rural de Toledo (c/ Inmaculada, 4) de la citada localidad y en horas de oficina. En otro caso, los miembros del Club Taurino Domingo Ortega (c/ Pedro Poggio, 3) también se hacen cargo de las obras los fines de semana avisando con tiempo (660 53 94 18 - 660 53 96 87).

Todas las obras presentadas serán expuestas los días 12 , 13, 15, 19, 20, 26 y 27 de mayo en la sede social del club. Después se podrán retirar en los 15 días siguientes de la muestra. A partir de esa fecha las obras  se reenviarán a los artistas participantes.

¡Mucha suerte a todos!

Domingo Ortega

miércoles, 15 de febrero de 2012

Pintura: Escacena y Pozoblanco, tanto monta / Tercio de Pinceles



 Escacena y Pozoblanco, tanto monta.

Pocas veces un cartel ha marcado tanto la trayectoria de un pintor como en el caso de Pedro Escacena. En 1984 el óleo “Trincherazo de Curro” fue publicado por primera vez por la Unión de Explosivos Río Tinto para la edición extraoficial de carteles “TOROS EN SEVILLA”. Fue en la Feria de Abril de ese año y tanto gustó la obra al empresario taurino Diodoro Canorea que para septiembre de ese mismo año le solicita los derechos a fin de exhibirla por primera vez como cartel de toros oficial. De esa forma, el trabajo del gran pintor sevillano apareció en tamaño de octavilla anunciando la que tristemente terminaría siendo histórica feria de Pozoblanco. Y hoy, el cartel que editó e imprimió la imprenta Pinelo de Camas para la empresa de espectáculos taurinos “Canorea”, es una codiciada pieza de coleccionista que alcanza precios astronómicos en internet.
Pozoblanco y Escacena, un binomio tan algebraicamente compatible que vuelven a estar juntos años después con motivo de una muestra antológica de 47 obras que se exponenhasta el 4 de marzo en el Teatro “El Silo” (Av. El Silo s/n. Pozoblanco – Córdoba). Aurora, su mujer, hace hincapié en el reconocimiento del artista a la familia taurina Ordóñez – Rivera, pues varias obras recorren ese árbol genealógico desde El Niño de la Palma (óleo 9) a los actuales Cayetano y Rivera Ordóñez.

Una vez allí y como sugiere acertadamente nuestro amigo común y gran aficionado Paquito Ruiz, “cierra el catálogo y guárdalo para abrirlo en otro momento. ¡Disfruta degustando y saboreando la relación de cuadros que Pedro ha seleccionado!. Tómate tu tiempo... Despacio, como una verónica de Curro. Y una vez digeridas tantas sensaciones en la retina, coincidirás conmigo en que sobra un programa de mano cuando la rúbrica de cada trabajo lleva la inconfundible firma de Escacena”.

Autorretrato de Pedro Escacena

"Cayetano y Ronda" de Escacena

viernes, 3 de febrero de 2012

Cafelito con un artista: Mario Pastor / Tercio de Pinceles




El pasado viernes el pintor Mario Pastor Cristóbal (Segovia, 1985) inauguró una muestra de su obra taurina reciente en el marco de las XV Jornadas Taurinas de Arévalo (Ávila). La exposición abierta los días 27 y 28 de enero en Espacio Cultural de Caja de Ávila (Plaza de la Villa, s/n – Arévalo), es una magnifica ocasión de disfrutar del trazo impresionista lleno de luz color de este joven y prometedor artista.Al relance de esta muestra abordé al artista y, sorbo a sorbo, salió este cafelito…

Mario cuéntanos algo ¿de dónde viene tu afición a los toros?Pues mi afición viene desde pequeño, en casa de mi abuela materna en Sepúlveda, pueblo de tradición taurina. La casa estaba llena de carteles taurinos de mi abuelo al que apodaban “el litri”, gran aficionado al que no pude conocer pero del que heredé la afición. Cuadros de Lope Tablada Martín… recuerdo que me ponía a dibujar toros y caballos…¿Cuándo comenzaste a pintar?Pues a dibujar desde muy pequeño. Llegaba a casa de mi abuela y en un cuaderno sólo dibujaba toros y caballos. Y más tarde a pintar pues poco antes de entrar en la universidad pintaba cuadros a pastel y algún óleo suelto. Curiosamente en la universidad estuve como dos años observando sin más. No me apetecía pintar, salvo lo obligado para aprobar, y en tercero de carrera empecé realmente a pintar. Supongo que encontré la motivación.Hay quien opina que para pintar toros hay que saber torear, ¿qué te parece?Pues no sé si hay que saber torear, pero saber de toros creo que si. Me gusta torear de salón y sentirme torero, aunque sea de manera ficticia, y al pintar un muletazo te sientes un poco torero. Si lo has sentido de verdad parece que lo expresas en el cuadro de otra manera: comprendes el movimiento… es más sentido.¿Qué pintores, taurinos o no, son los que llaman tu atención?Siempre me han gustado mucho pintores no taurinos como Sorolla oMonet. El impresionismo. Intento aprender de ellos. Y en cuanto a pintores taurinos me ha gustado e influido mucho Lope Tablada Martin, un gran pintor de mi tierra. Me encantan Zuloaga,Antonio Uria-Monzón... Y hace como dos años, algo tarde la verdad, descubrí al gran Roberto Domingo y  a Diego Ramos que es una maravilla de la técnica.Mario, ¿qué materiales usas habitualmente en tus obras y por qué?
Pinto, salvo algún acrílico, con óleo sobre tabla, pues tengo la suerte de tener un padre carpintero y  una carpintería a mi disposición.

¿Cuál es tu fuente de inspiración y cómo describirías tu obra?
Mi fuente de inspiración es el toreo, o mejor dicho la tauromaquia, en todo el sentido de la palabra. El movimiento y la luz. Mi obra la definiría como impresionista, intuitiva, fresca... No sé, no soy el mejor para describir mi obra.

¿Hay alguna obra con la que te sientas más identificado?
Pues mi primer cuadro que hice en ese tercer año de carrera, era una chicuelina en movimiento, muy rasgada, con espátula y pincel, la cuál no tengo en mi poder porque fue un regalo a un amigo pintor, el cual me regaló otro cuadro suyo. Está en buenas manos.

Y para terminar, ¿qué consejo darías los que como tú nos dedicamos a la pintura taurina?.
Pues no soy quien para dar consejos, pero intentaría no caer demasiado en tópicos. Quiero decir que alguna vez hay que pintar el típico muletazo, pero creo que dentro de la fiesta de los toros hay muchos temas y detalles que tratar y captar, y tenemos que enseñar al mundo la riqueza del arte que tanto amamos como es la tauromaquia desde nuestros diferentes puntos de vista. Como ya lo hicieron en su día Goya, Picasso, Zuloaga, Roberto Domingo y tantos maestros de la pintura.



Mil gracias Mario y ¡muchísima suerte artista!
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domingo, 1 de enero de 2012

¡Feliz 2012! / Tercio de Pinceles

Belmonte II se adorna en la plaza de Las Arenas (Barcelona - 1916). 
Gouache sobre papel reciclado de Luis López

Buena cosa es que la primera felicitación del año que recibamos sea la de un amigo, y pìntor taurino como Luis López, desde su magnífico blogspot, Tercio de Pinceles.-

Pues ahí va para todos, que seguro que trae la buena ventura y la esperanza de disfrutar de un gran año para la Fiesta Nacional. ¡Ojalá!


¡Feliz 2012! 

He programado este "post" para que esté con todos vosotros en el momento en que hayáis brindado por un fantástico 2012. El apunte aun va "marcado con el 11" pero, ¡ay, es que cuesta tanto colgar los pinceles!...

¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Dedicatoria de "Tercio de Pinceles"

"Preparar circunstancias para la Buena Suerte no significa buscar sólo el propio beneficio.

Crear circunstancias para que otros también ganen atrae a la Buena Suerte..."

"Hermanos Bienvenida (Juanito y Antonio)", dedicado con afecto al Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida. Tinta sobre papel de Luis López

jueves, 8 de diciembre de 2011

Pintura: Subasta de obras taurinas de José Villegas y Francis Picabia / Tercio de Pinceles

"Toros en la Maestranza"

¿Quién da más?

El próximo día 14 de diciembre la Sala Retiro de Madrid subasta dos obras taurinas de José Villegas Cordero y Francis Picabia. 

Madrid, 08/12/2011.-La primera “Toros en la Maestranza” lleva la pincelada suelta y espontánea de Villegas (1844 – 1921), autor también del impresionante lienzo “Muerte del maestro” que podemos ver en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Personalmente pienso que, más que una obra taurina, es un gran cuadro de historia en el que la cuadrilla de Manuel Fuentes "Bocanegra" muestra todo un repertorio de actitudes conmovidas y sinceras en torno al maestro muerto en la arena.

Este, en cambio, es un óleo firmado sobre lienzo de menor tamaño (40,5 x 53) en el que se aprecia a un diestro a la antigua usanza poniendo en suerte a un colorao a los pies de un caballo sin peto. A la derecha seis toreros contemplan la escena coronada al fondo por la Torre del Oro.


"El matador"

La segunda titulada “El matador” es una acuarela-tinta sobre papel (34,5 x 26) fechada y firmada por el francés Picabia (1879 – 1953). 
Este artista de raíces hispano cubanas mostró siempre un temperamento inquieto buscando caminos comprometidos en sus obras hasta entrar en la órbita del cubismo con obras caracterizadas por su simbolismo, títulos y frases sin ninguna relación con el tema pintado.
Su atracción por el mundo de los toros le llevó a pintar varías obras, entre las que se encuentra la conocida "Le matador dans l'arène", de 1941.

Más información en la web de la Sala.

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martes, 8 de noviembre de 2011

Antoñete según Escacena / Tercio de Pinceles


Antoñete según Escacena

Te saltaste la vida a la torera
y el mugido lloró en la yerba herida.
Quedó cambiado el tercio de tu vida
como escombro de plaza en primavera.


(“A Juan Belmonte” – Manuel Lozano Hernández)

Tercio de Pinceles

Mantenía hace unos días una entretenida charla con el gran pintor Pedro Escacena. Vital y volcado en su trabajo como de costumbre, recordaba sus obras sobre Antonio Chenel “Antoñete”, de actualidad por su reciente fallecimiento: esa media cargada en la cadera... aquel pase de la firma con la pata pa’ lante como homenaje al maestro en su despedida del año 85... otro semigenuflexo en un muletazo de castigo… De todos coincidimos que la alegoría que os muestro, quizá menos conocida, sintetiza la magia del torero madrileño: de celeste y oro, con el compás abierto, Chenel repuja un magnífico remate por bajo con la zurda para terminar de ahormar la desasosegante embestida de un toro castaño. 
Detrás quedan la Puerta de Alcalá y el palco real de Las Ventas, la plaza en la que cada tarde, como cantaba con acierto Sabina, el maestro “descumplía años por naturales”.

domingo, 30 de octubre de 2011

Pintores taurinos: Julián Alcaraz./ Tercio de Pinceles


Pintores taurinos: Julián Alcaraz.

Tercio de Pinceles / Luis López
El pintor murciano Julián Alcaráz (1876 – 1952) que os presento en este post, puede considerarse el caso del artista reconocido por sus coetáneos pero poco conocido por el público general.

Juzgado como el mejor pintor de toros de su tiempo, desde niño mostró un gran interés por la figura del toro y su lidia. A los 17 años realizó un cartel para la Feria de Sevilla y en 1902 pintó el cartel de toros para la feria de Alicante. No tardará la Casa Ortega, especializada en carteles taurinos, en tenerlo en plantilla. En 1903 sus toros de movimientos atrevidos y cabezas admirables eran expuestos en los comercios murcianos. Desde entonces sus carteles comenzaron a ser muy conocidos: Pamplona, San Sebastian, Bilbao… sabían de su arte nervioso, fértil, inquieto y revelador de un intenso temperamento, el de un pintor hábil y rápido. Su obra fue admirada por muchos colegas, entre ellos el también el pintor de escenas taurinas Sánchez del Palacio o el escultor Mariano Benlliure. Este último apreciaba del pintor murciano su peculiar técnica, que consistía en realizar modelos de toros en arcilla para posteriormente pintarlos


Entre sus obras destaca ''Suerte de varas'', que muestra el momento en que el picador defiende su cabalgadura mientras el toro ataca con bravura al caballo. Asimismo pintó algunos toreros como ''Bombita'' y ''El Gallo''. Su relación con los toros le llevó a tener amistad con diestros como Manolete e incluso su hijo, Carmelo Alcaraz, llegó a torear en la región de Murcia.

Alcaraz falleció a comienzos de 1952. La Asociación de Prensa propuso entonces un homenaje con exposición y concurso literario sobre su magnífica obra.


lunes, 10 de octubre de 2011

Letrillas de cuando pasa el toro / Tercio de Pinceles

(“¡Al agua toro!", gouache sobre cartón (21 x 29,5) de Luis López) 

Letrillas de cuando pasa el toro



Pasa el río y va dejando
verde olivar la ribera
olivo y río soñado
frente a una larga torera.

Y pasa el toro, ¿y qué pasa?
Sólo pasa que al pasar,
quisiera encontrarse al paso
el río y el olivar.

Sobre el río está la luna
toreando, toreando
sin permiso, como una
torera de contrabando.

Y pasa el toro, ¿y qué pasa?
Pasa que quiere coger a la luna
a la luna de aquel río
del que ya no ha de beber.

Pasa el arroyo y no sabe
qué orilla será la mejor
para la pluma del ave
o para el pie de la flor.

Y pasa el toro, ¿y qué pasa?
Sólo pasa que a su paso
nadie sabe en qué pitón
va la gloria o el fracaso.

“Letrillas de cuando pasa el toro” – Manuel Benítez Carrasco

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jueves, 6 de octubre de 2011

Pintores taurinos: Sanchis Cortés / Tercio de Pinceles


"Poderío" (acuarela). Obras de Alfredo Sanchis Cortés


Pintores taurinos: Sanchis Cortés.

Luis López
Dos libros ponen al alcance del buen aficionado la vida y obra del que a mi juicio es el mejor acuarelista taurino: Alfredo Sanchis Cortés (Valencia, 1933).

El primero,  “Sanchis Cortés. Dibujos taurinos de prensa”(Ed. Diputación de Valencia, 2009) de Ricard Triviño es una estupenda y cuidada monografía dedicada al artista como dibujante de prensa durante los dorados años de la tauromaquia valenciana. El libro de formato pequeño, reúne los dibujos que publicó en el vespertino  “Jornada” entre 1953 y 1956. Cuenta cómo con 20 años este autodidacta del dibujo sustituyó al maestro Tonico Ferrer para dibujar “monos”, que era como se conocían en el argot a las viñetas periodísticas de los festejos taurinos. Una etapa de gran valor formativo pues su trabajo no se limitó a dibujar las viñetas sino que también escribió  los pies de las mismas e incluso alguna que otra crónica. Una labor que terminó de forma brusca por la intransigencia de su director, algo que le llevó a aparcar la pintura taurina durante 20 años, pero eso lo dejo para que lo leáis…

Portada del libro “Sanchis Cortés. Dibujos taurinos de prensa”

El segundo libro “Sanchis Cortés. Lirismo y bravura”(Agualarga editores, 2003) de Lorenzo Berenguer  es una magnifica biografía ilustrada de robusta encuadernación en cartoné editada con el mimo que merece el pintor valenciano. A lo largo de siete capítulos el libro recorre la infancia del pintor, sus comienzos prometedores a los trece años, su vida artística y cómo no, su“Tauromaquia Negra”.
“Este libro es lo mejor que he hecho en toda mi vida”, llegó a decir. Un libro diseñado solamente con acuarela negra, desasido de color, en el que para nada se diluye ni la magnificencia del toro ni el esplendor de nuestra Fiesta. Como detalle recordar que cuando esta obra llegó a manos de Rafael Alberti, este no dudó en juzgarle como el "gran maestro de la pintura taurina". Las páginas finales primorosamente ilustradas, muestran el Sanchis Cortés del cómic, la ilustración y de los cuadros de género y marinas.

Maestro, me contaba hace poco un galerista amigo que, pese a su edad y delicado estado de salud, sigue poniéndose delante del caballete. Bien colocado, cruzado y con el engaño por delante… robándole pases a la vida cuando esta ha trocado en un bronco y áspero marrajo. Por los buenos ratos que me ha hecho pasar,

gracias

 "Entre palomas"  (acuarela)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Pintura: "Jabonero arreando de salida" / Por Luis López

"Jabonero arreando de salida", 
gouache sobre cartón (21 x 29,5) de Luis López
 
 
Luis López / Terciode Pinceles
Con motivo de la nueva cabecera hay quien, ayuno de conocimientos taurinos y hostil a la Fiesta, me preguntaba sobre la existencia de un “toro blanco”. Difícilmente se puede defender aquello que no se conoce al ignorar la profusión y riqueza de pelos y pintas que ofrecen las reses bravas gracias a que el toro se cría, nos guste o no,  para ser lidiado.
 
Os puedo decir que he disfrutado mucho en cada pincelada dada a este toro “jabonero” saliendo de chiqueros. Por jabonero se entiende aquel toro de pelaje ligeramente tostado o cremoso, de coloración similar al café con leche, pero siempre con cierto matiz terroso. Se distinguen dos variedades de pelajes jaboneros: una de tonalidad más clara, que se llama jabonero claro y otra más oscura, en la que el matiz terroso aparece más marcado, y que recibe la denominación de jabonero sucio. Por último, las tonalidades jaboneras se producen por degradación del pigmento coloreador sobre pelos rojizos, que dan lugar a la coloración pajiza característica de todas las capas encuadradas en este grupo. 

(Fuente: Centro Etnográfico y Bibliográfico Virtual del Toro de Lidia)
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domingo, 25 de septiembre de 2011

OVIEDO: EXPOSICIÓN DE DIEGO RAMOS


"Pau-lerías" (38 x 38), óleo sobre tabla de Diego Ramos

Desde el pasado jueves y hasta el 30 de este mes podemos disfrutarde la última exposición de Diego Ramos. En esta ocasión veremos su obra reciente en la galería Cervantes-6 de Oviedo (c/ Cervantes, 6), donde comienzan la temporada de exposiciones con el gran pintor colombiano el cual hace el paseíllo destocado al debutar en la bella capital asturiana. De mente siempre inquieta, sus maneras impresionistas pretenden resaltar formas y trazospara descubrir la esencia de nuestra Fiesta. Os hablo de la obra subyugante de un artista que todo lo que toca sin duda lo hace diferente.
 



Sobre estas líneas "Mozos" (38 x 38), óleo sobre tabla de Diego Ramos
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sábado, 4 de junio de 2011

Pintura: El apunte de... Diego Ramos / Tercio de Pinceles


El apunte de... Diego Ramos.

Tengo el placer de compartir con todos vosotros este toro del gran artista colombiano Diego Ramos. Como es costumbre en él, la simplicidad en el concepto pictórico reduce al animal a trazos, manchas y un inspirado remate final. El toro según Diego… ese toro que me lleva a buscar entre libros viejos unas líneas de Bergamín.

“Al toro”
[…]
Ese toro solitario
que corre entre los olivos
no sé lo que va buscando.

De repente se ha parado,
para sentirse más solo
él solo en medio del campo.

Ese toro de sombra
lleva en sus cuernos
dos invisibles llamas
de los infiernos.

Llamas de un fuego
que está ardiendo en mi alma
sin yo saberlo…

José Bergamín (“Obra taurina” reeditada en 2008)

lunes, 30 de mayo de 2011

" Si cae el toro, cae la Fiesta " : Victorino Martín Andrés

El apunte del autor Luis López

" Si cae el toro, cae la Fiesta "

Victorino Martín Andrés.

"Victorinos al sol", tinta sobre papel de Luis López.
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jueves, 7 de abril de 2011

Apuntes en Tercio de Pinceles

El apunte de... Paco Gabaldón.

Nuevos y prometedores aires en la actualización de la página web del pintor manchego Paco Gabaldón. El artista siempre pendiente de la luz, del color y de la anatomía toro - torero, nos adelanta este sentido apunte de corte "morantista".
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Líneas y manchas muy expresivas que realzan la profundidad y el sentimiento del torero de La Puebla. Y también ¡por qué no decirlo! el tuyo, artista y amigo. Que lo disfrutéis.
Tercio de Pinceles
" ¡¡Morante de la Puebla!! " de Paco Gabaldón.

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El apunte de... Maribel Estévez.

A través de Luis Caballero, amigo y seguidor de este blog, tengo conocimiento del trabajo de la pintora Maribel Estévez (estevezgarciamaribel@gmail.com). Esta cordobesa tiene parte de su obra dedicada a la Fiesta, llegando a componer las ilustraciones de un libro sobre Finito de Córdoba.
.
Seguro que es del agrado de todos este sencillo, eficaz y simbólico en el trazo toro rodando a los pies de su matador. /Tercio de Pinceles/

miércoles, 30 de marzo de 2011

"Toros y Toreros" en la arena de la Hemeroteca /Tercio de Pinceles

'
Una cosa es Toros y Toreros
y otra cosa es Toreros y Toros.
En la aritmética taurina,
el orden de los factores
altera el valor del producto.
Que se da prioridad al toro,
pues habrá Toros.
Que se pone por delante al torero,
pues está de enhorabuena "er azmenistraor".
Y la suma varía.
.
* * *
Con fina retranca, como era costumbre en la prensa de entonces, se presentó a los aficionados el primer número de "Toros y Toreros" hace casi un siglo. Y desde hace un mes, la Hemeroteca Digital pone de manera usufructuaria los 43 primeros números en formato digital (del 7 de marzo al 26 de diciembre de 1.916) de este semanario taurino. Curioso el número uno con un directorio taurino de espadas con Gallito, Belmonte y Gaona en nómina (¡menuda terna!) y ganaderos entre los que llama la atención la ganadería de Miura, que ya se anunciaba con diferente divisa según lidiase sus toros en Madrid u otras plazas de España. Merece atención especial la inauguración de la Monumental de Barcelona el 27 de febrero de ese año con un reportaje fotográfico y la crónica del primer festejo. Y para cerrar, las Burladerías de un aficionado "de los de antes"…

En fin, si cuando me lleven al cementerio,
me entero de que hay una corrida
y junto a la plaza paso,
que corran a contenerme,
porque si no doy un salto de féretro
y a un tendido,
difunto y todo,
me escapo.

Arriba izda, portada del primer número de "Toros y Toreros".
Abajo dcha, una foto de Belmonte con uniforme militar
(fuente Hemeroteca Digital)

Blog Tercio de Pinceles

miércoles, 23 de febrero de 2011

PINTURA: Enredando en la red.

Enredando en la red.

No resulta sencillo encontrar pintores exclusivamente taurinos. Pintar solamente toros no está al alcance de cualquiera, pero al menos es gratificante hallar artistas que tratan a la Fiesta con la dignidad y el cariño suficiente como para encumbrarla a la categoría de Arte más allá del ruedo.
Os presento algunos de los pintores que más me han agradado últimamente; sus páginas web, por su diseño y contenido, hablan por si solas.

Francisco Javier Álvarez (México, 1.962) es un pintor y escultor que lleva tres años metido en esto de manera profesional. Su formación académica en Bellas Artes le permite dominar tanto la perspectiva como la anatomía en sus composiciones realistas y figurativas toro – torero. En su recién estrenada página web alternan algunas de sus muchas creaciones, trabajos todos ellos que demuestran su dominio en la mayoría de las técnicas (acrílico, óleo, acuarela, pasta, tintas, etc.). Merece la pena dar un paseo por su estupenda galería virtual.
Christian Gaillard (Avignon - Francia, 1.951) es un reconocido pintor taurino que se mueve entre París y Arlés. Mucho ha llovido desde su primera muestra taurina en Nimes en 1.989, pero en todo este tiempo ha logrado hacerse un nombre especialmente en España. Sus obras realistas en colecciones en México, Estados Unidos y Hong Kong, dejan al espectador literalmente sin aliento cuando muestran con todo detalle esos maravillosos trajes de luces vistos frecuentemente de espaldas. Como acertadamente señala el catálogo de una de sus muestras, “Toreros y Dolorosas”...

“Gaillard tiene un estilo engañosamente materialista […] La manera de tratar los dorados nos trae a la mente el estilo velazqueño […] Suntuoso, cercano al hiper-realismo […] En verdad, no teme al exceso con una figuración magistral”. Estoy seguro de que su página web asombrará a todos, taurinos o no.

El pasado año tuve la ocasión de conocer parte de la obra taurina del pintor madrileño Miguel Coronado (Madrid, 1.972) con motivo de la exposición “Toros y Toreros” en la Galería Alcolea. El artista es fijo en esta muestra colectiva que lleva varios años organizándose con gran éxito de público en la capital de España. Este joven pintor lleva más de una década exponiendo aquí y en el extranjero una obra en la que destacan la frescura y sencillez en el tratamiento de temas mundanos. Si bien declara no ser un "entendido del mundo de los toros”, sin embargo lo considera “apasionante, con imágenes muy plásticas y muy sugerentes a la hora de pintar”. Con todo ello, ha pintado varias e interesantes obras relacionadas con la tauromaquia alguna de las cuales están en su web.

 

miércoles, 16 de febrero de 2011

DIBUJO INFANTIL: Entrega de los premios de "Los Areneros" / Tercio de Pinceles

 Entrega de los premios de "Los Areneros" 

Ayer por la mañana tuvo lugar en el restaurante Puerta Grande de Madrid la entrega de los V Premios del Concurso Nacional de dibujo infantil de la Peña Taurina “Los Areneros”. Enorme expectación entre grandes y pequeños por la decisión del jurado dispuesto a valorar la originalidad y la creatividad de los trabajos independientemente de la perfección técnica. Jurado compuesto en esta ocasión por César Palacios (pintor taurino), José Mª Sotomayor (pintor y escritor), Vicente Arnás (pintor), Paloma Camiña (pintora), Fernando Corella (ilustrador) y Aquilino Sánchez Nodal (empresario taurino). También asistió al acto de entrega Federico Arnás. Curiosamente se dio el caso de que uno de los pequeños, de forma espontánea, levantó la voz para que fuera el director de "Tendido Cero" el que entregase un premio. Todo un reconocimiento a la heroica lucha de él y su equipo cada sábado en la parrilla televisiva contra "Loterias" y demás "Premiers".

  Al margen de los premiados, todos los participantes se llevaron un recuerdo y al final del acto Daniel, un alumno de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, hizo una bonita y variada demostración del uso del capote. Por cierto, no tardaron en salir imitadores.
 Arriba, algunos de los dibujos presentados en las diferentes categorías.
Abajo, Daniel en una media "con sabor" y a la derecha un precoz capotero. ¡Qué no pare la Fiesta!
(fotos de Luis López)

miércoles, 9 de febrero de 2011

El Misacantano y el Doctorado / Por Lagun



El Misacantano ..… Autor: Luis López ….. Fuente: su blog, "Tercio de Pinceles"


Por Lagun

IntroducciónHay que convenir con Francisco J. Flores Arroyuelo (“Correr los toros en España – Del monte a la plaza”) en que la afición del hombre por medirse ante el toro es muy antigua, y que debe traer causa del traslado hasta el poblado que el hombre prehistórico debía realizar con los uros que cazaba vivos en el campo, para lo que se servía, entre otros elementos, de maromas para poder conducirlos al recinto en el que serían encerrados, sin que en aquellas acciones, lógicamente, faltasen carreras, desplantes, así como sustos, golpes y hasta cogidas. Por ello, esa primitiva forma de conducir los toros hay que considerarla como fuente de inspiración de la que es una de las más antiguas modalidades de festejo taurino popular: el toro ensogado.

Y también cabe adelantar que, en España, la afición por los festejos taurinos fue siempre propia de hombres de toda clase y condición: desde gentes del pueblo llano hasta dignatarios de la más alta jerarquía del estado, pasando por representantes de la aristocracia y, como veremos en este texto, personalidades con una ilustre titulación académica y miembros de la Iglesia.

Tan arraigada es desde antaño nuestra costumbre de correr toros que, ya en el Medievo, no precisábamos de la programación de un acto específico para ello. Bastaba el mero traslado al matadero de un toro sujeto con una maroma para que en torno al astado se arremolinasen los viandantes y que algunos practicasen desplantes y suertes. Así queda recogido, por ejemplo, en el Fuero de Madrid de 1202. No obstante, lo más común era que para correr toros se programaran festejos concretos, que solían tener como fin agasajar a visitantes ilustres, conmemorar fechas señaladas y, entre otros motivos, celebrar rituales, festividades civiles y religiosas o acontecimientos sociales como nacimientos, bodas... Así, se puede decir que los juegos de toros solían asociarse con acontecimientos festivos y felices. Como ocurría en los dos casos que aquí nos van a ocupar: la celebración de la primera Misa por un sacerdote y la obtención del grado de Doctor por un universitario.

El MisacantanoCon el término misacantano se denomina al sacerdote que dice o canta su primera misa.

Para ese día tan memorable, los sacerdotes nunca estuvieron obligados a programar actos sociales extraordinarios ni a celebrar una misa con pompa, pero siempre fue tradición muy seguida que en dicho oficio religioso, conocido con la expresión misa nueva, se realizase algún ceremonial especial y que, después, a modo de celebración, se organizase en la localidad una jornada festiva, en la que lo más común era dar un banquete en casa del misacantano.

El resto de los actos de esa fiesta variaría dependiendo de las costumbres locales y, como es lógico, de las disponibilidades económicas del sacerdote o de su familia. Pero de lo que hay prueba documental es que en el Medievo, y cuando menos en un territorio que hoy corresponde a Navarra, debió ser tradición muy importante y consolidada que se corriesen toros con motivo de las celebraciones festivas en honor del misacantano.

Tras ser conquistada Tudela en 1119, el rey Alfonso I el Batallador otorgó a la villa un fuero que señalaba en su capítulo 293:

“De qui encarnizare buey ó baca ó toro

Qui encaniçare buey o uaca o toro o qualquiere otra bestia e ficiere algun dannio es fuero el sennor de la bestia que la pierda, el sennor tayendola por la uilla, pero el trymiento o solaz fuesse por bodas o esposamiento o de nueuo missacantano: si danno alguno auiniere no es alli penna ni periglo alguno si doncas el tenedor o tenedores no fizieren soltura maliciosanent por facer danno o escarnio ad aquella persona e alli do esto sea prouado que perdra la bestia en la manna ante dita.
”

(Literal recogido por Luis María Marín Royo en “El Fuero de Tudela”)

Lo que venía a establecer esta norma del Fuero de Tudela es que quien llevase por la villa un buey, una vaca, un toro o cualquier otra bestia debía hacerlo con cuidado y mantenerla bien sujeta, porque el dueño perdería la bestia si la enfurecía y causaba algún daño. Pero si el traslado o la diversión era por bodas, esposamiento o nuevo misacantano, no tendría ninguna pena si hiciese algún daño, a no ser que el tenedor o tenedores de la cuerda la soltasen maliciosamente para hacer daño o escarnio a alguna persona. Pues, en el caso de que eso fuese probado, el dueño también perdería la bestia.

Sin entrar a analizar la polémica histórico-jurídica sobre si el Fuero de Tudela trae origen del Fuero de Sobrarbe o de algún otro fuero aragonés, y por tanto si el contenido de sus normas está basado en usos y costumbres de todo el territorio navarro-aragonés, lo que sí es absolutamente cierto es que el Fuero de Tudela es un corpus jurídico adaptado para los usos y costumbres de dicha villa, y que en ella, al menos, queda probado que debió tener gran arraigo la tradición de correr toros ensogados para celebrar y honrar al misacantano. Tanto, como que esta costumbre y la corrida nupcial aparecen en el Fuero como las únicas excepciones a una norma de carácter general.

No conozco otras pruebas directas de este ritual festivo, pero sí indirectas.

Como señala Alberto del Campo Tejedor (“Diversiones clericales burlescas en los siglos XIII a XVI: las misas nuevas”), la celebración del misacantano dio pie en el Medievo a fiestas jubilosas y a diversiones burlescas, lo que despertó muchos resquemores en las altas jerarquías de la Iglesia y ocasionó que fueran frecuentes en el siglo XVI los concilios y sínodos eclesiásticos que limitaron los excesos que, a juicio de dichas instancias, se cometían en los festejos de las misas nuevas. Así, en lo que atañe a la tradición que nos ocupa, este autor indica que se cita el correr toros entre los actos lúdico-festivos que se prohibió a los clérigos en el sínodo de Calahorra de 1545.

Por su parte, Beatriz Badorrey Martín (“Principales prohibiciones canónicas y civiles de las corridas de toros”) nos señala otros ejemplos de restricciones canónicas para las misas nuevas, entre las que se puede destacar la siguiente: el obispo de Orense Antonio Ramírez de Haro promulgó en un sínodo celebrado en su diócesis en 1539 “Que ningún clérigo dance ni bayle ni cante cantares seglares en missa nueva ni en bodas, ni en otro negocio alguno público, ni ande corriendo toros, so pena de diez reales aplicados como dicho es”.

Se evidencia, por tanto, que las celebraciones que se llevaban a cabo en la tradición festiva del Misacantano fueron, cuando menos hasta el siglo XVI, fuente y marco de festejos taurinos.

Unos festejos taurinos en los que debía ser frecuente que se contase con la participación activa del sacerdote y que, al menos en la villa de Tudela, se celebraban bajo la modalidad de toro ensogado.

(El pintor Luís López ha reflejado el ritual del Misacantano en el precioso dibujo que encabeza esta entrada considerando esos dos elementos, así como el hecho de que el territorio navarro-aragonés fuese una región donde las suertes del toreo a pie se practicaban en sus inicios a cuerpo limpio.)

Cabe señalar, además, que en las dos celebraciones que se citan en los textos analizados, la del Misacantano y la del Toro Nupcial (que ya la estudiamos aquí), los festejos taurinos tenían lugar en vías públicas, de donde se desprende que contaban con una participación popular, que se caracterizaban por la improvisación y que, como señala Ángel Álvarez de Miranda (“Ritos y juegos del toro”), fueron gérmenes de las corridas modernas.

Además, y a modo de curiosidad, del término misacantano también se debe una derivación semántica que aún se usa en el mundo de los toros: toricantano, neologismo con el que se designa al torero que torea su primera corrida de toros

Pero las bodas y las misas nuevas no fueron las únicas fiestas que dieron lugar a la celebración de festejos taurinos. La obtención del grado de Doctor, que es el supremo de todos los académicos, siempre fue un motivo de felicidad para los pocos universitarios que lo lograron. Y, como vemos que solía ocurrir en el Medievo, ese feliz acontecimiento también se celebraba en las universidades con festejos taurinos.

Los toros del Doctorado

 
Desde el nacimiento de las universidades en el Medievo, muy pocos fueron los estudiantes que llegaron a obtener el grado máximo de doctor, puesto que a la propia dificultad de ir aprobando y ascendiendo en la carrera académica se unía el hecho de que en las universidades más importantes se celebraba el logro final con gran solemnidad y eran los doctorandos los que tenían que abonar los elevados costes de las ceremonias de concesión de grados, que incluían, entre otros actos protocolarios, ofrecer obsequios a la comunidad universitaria, preparar opulentos banquetes para gran número de invitados y programar corridas de toros.

Estas particularidades, y en especial la de ofrecer un festejo taurino, que debemos imaginar que en un primer momento debieron surgir y realizarse de una forma espontánea y voluntaria por el doctorando, llegaron a incorporarse hasta con detalles sobre la cantidad y la calidad en los estatutos de universidades tan importantes como las de Salamanca, Alcalá de Henares o Valladolid, pasando a convertirse así en requisitos obligatorios para los aspirantes al cargo de doctor y con la amenaza de severas sanciones en caso de obrar con parquedad en los preparativos (como luego veremos).

Así, a modo de ejemplo, y según detalla Beatriz Badorrey Martín en su artículo “Los Toros y la Universidad”, en Valladolid se disponía que, para conmemorar la obtención del grado de doctor en las facultades de Cánones, Leyes, Medicina y Artes (todas excepto en la de Teología), cada doctor debía ofrecer cuatro toros, que aportaba directamente o pagaba a la Universidad a razón de 3.000 maravedís por cada toro; y sólo en el caso de graduaciones múltiples, ante el riesgo de una excesiva duración del festejo, se abría la posibilidad de pactar una reducción del número total de toros y, por tanto, de la cantidad que tenía que aportar cada doctorando. En Salamanca, en cambio, estaba convenido entre la Universidad y la ciudad que se corriesen diez toros de muerte si se graduaban entre uno y tres doctores; y doce toros, si eran más los graduados (Luis Enrique Rodríguez-San Pedro Bezares “Historia de la Universidad de Salamanca: estructuras y flujos”).

Se cuenta que los amigos del graduado, en los casos de doctorados de ciencias, utilizaban la sangre de los toros del festejo de la celebración para elaborar un pigmento con el que pintaban en cualquier fachada de la ciudad un vítor (un anagrama como el de la fotografía que encabeza este párrafo) para inmortalizar el logro del nuevo doctor. En los casos de doctorados de letras se dice que el pigmento era vegetal, pero igualmente en tono rojo.

Dada la inmensa popularidad de las corridas de toros en el Medievo y en épocas posteriores, no es de extrañar que el día de la prueba final de la licenciatura en Salamanca, y después de que los aspirantes hubiesen estado velando los libros durante toda la noche anterior en la capilla de Santa Bárbara del claustro de la Catedral Vieja, los que no superaban el examen eran obligados a salir en descrédito por una puerta trasera que es conocida como “Puerta de los Carros”, en medio de los abucheos y vejaciones de la gente; en cambio, los que superaban la prueba salían por la Puerta principal de la Catedral y, a hombros de sus compañeros y amigos, eran aclamados por toda la ciudad. Y es que, para la fiesta de celebración y, con ella, la corrida de toros, sólo restaba que el recién licenciado hiciera la solicitud del honorífico grado de doctor.

Ahora bien, como se precisaba de una economía muy saneada para costear los doctorados, no todos optaban a ese grado en las universidades importantes. Había quienes se conformaban con el grado de licenciado, y también quienes solicitaban el grado de doctor en universidades menores, que realizaban unas ceremonias más modestas y menos onerosas. Además, como indica Águeda María Rodríguez Cruz (“Mexicano ilustre, hijo de las aulas salmantinas”), también existía la posibilidad de solicitar el grado máximo aprovechando épocas de luto de la familia real, pues en ese caso estaban dispensados los toros, regocijos y pompas.

Por el carácter estatutario, y por tanto obligatorio, de las celebraciones de los grados, la falta de algunos de los componentes protocolarios que se establecían o la parquedad en su preparación conllevaba la posibilidad de que en la misma universidad se abriese un proceso para juzgar la conducta de los graduados infractores, pues las universidades del Antiguo Régimen eran unas corporaciones autogestionadas e independientes, que contaban con órganos judiciales propios para enjuiciar el incumplimiento de las normas estatutarias.

Así, he tenido acceso a una carta ejecutoria dictada por la Real Audiencia de Valladolid en 1595 para el cumplimiento de la sentencia que adquirió firmeza en un proceso seguido contra seis doctores por faltas que cometieron en la celebración de su graduación. Un proceso que, aunque en su día tuviese una gran gravedad, a fecha de hoy cabe calificar de curioso y nos ofrece la medida de la seriedad con la que los doctorandos de la época tenían que obrar en las celebraciones de sus grados.

El rector de la Universidad de Valladolid inició un proceso el 22 de septiembre de 1593 contra Felipe de Vaca Santiago, Alonso de Santiago, Juan Fernández de Talavera, Francisco Martínez Polo, Antonio del Campo y Antonio de Herrera, doctores médicos todos ellos, a los que se acusaba de lo siguiente:
-que en las colaciones para la universidad sólo habían dado dos platos de avellanas con tres libras de confitura, siendo uso y costumbre dar más de cien libras de confitura, conservas y frutas;
-que en la comida había habido muy notables faltas, pues en vez de gallinas dieron “pollos secos” y habían servido vino nuevo en vez de añejo;
-que en la fiesta de toros que ese mismo día se celebró en la plaza de Santa María habían cometido una muy notable falta en los toros, pues en vez de los 24 toros que correspondían según los estatutos, usos y costumbres de la universidad, ya se convinieron 8, y los que dieron no fueron añejos, como se debe, sino terneros y bueyes, ni cumplieron con lo prevenido de que fueran de “Zamora o de otras partes que fuesen de dar e tomar”, sino de Cuéllar y que no eran bravos;
-y que, además, el doctor Juan Fernández de Talavera había hecho soltar dos toros sin correrse, desobedeciendo las órdenes del rector públicamente.

Por todo ello el rector mandó que, preventivamente, se apresase a los doctores en la cárcel pública de la universidad y ordenó que depositasen prendas para provisionar una repetición de la corrida con cuatro toros de Zamora, sus colaciones y demás condenas que se les impusieren.

El proceso, que duró más de un año, concretamente hasta el 7 de febrero de 1595, se siguió en tres instancias: en la propia Universidad, en la Audiencia en grado de apelación y una posterior de revista, en las que se dictaron sus correspondientes sentencias, todas ellas con pronunciamientos distintos, siendo el contenido del fallo de la que terminaría adquiriendo firmeza que se condenaba a los doctores procesados a pagar 100.000 maravedís, que debían abonar: 20.000, el doctor Juan Fernández de Talavera; y los 80.000 restantes, los otros cinco doctores a partes iguales (16.000 cada uno).

(Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Registro de Ejecutorias, Caja 1781-44.)

Respecto al tipo de festejos que se realizaba en estas corridas de toros de los doctorados, por la pompa que se seguía en todos los ceremoniales y por la asistencia de las más altas personalidades de las respectivas ciudades, cabe pensar en que fuesen del tipo caballeresco; si bien también es factible que se tratasen de festejos mixtos, con participación popular en la parte final de la lidia de cada toro. Por otro lado, como los doctorandos formaban parte del cortejo de la universidad que asistía al festejo y éste disponía de palcos especialmente señalados al efecto, se hace difícil imaginar que participasen activamente en él. De hecho, en la corrida de toros que fue causa del proceso antes visto, la documentación sitúa al doctor Juan Fernández de Talavera en el mismo palco que ocupaba el rector de la universidad.

Las celebraciones de los doctorados con corridas de toros, colaciones y demás pompas, que tan onerosas resultaban para los graduados, se mantuvieron en las universidades españoles hasta el siglo XVIII. Y no parece casual que ello coincidiera con la llegada al trono de España de la dinastía Borbón, cuyos primeros representantes fueron contrarios a todo tipo de festejos taurinos.

Así, Fernando VI suprimió las pompas en las graduaciones de doctor de la Universidad de Salamanca por una Provisión de 1752. Tres años después se dictó la misma medida para Valladolid por otra Provisión de 1755. Y en Alcalá de Henares, que es la otra ciudad que se viene citando, varias Reales cédulas dictadas entre 1720 y 1764 fueron prohibiendo vítores, toros y otros festejos y gastos en el nombramiento de catedráticos, así como las vejaciones a los estudiantes forasteros que opositaban a cátedra.

Lagun

NOTAS:……En primer lugar, quiero agradecer al pintor Luís López que aceptase mi proposición de realizar un dibujo original para ilustrar este texto, así como felicitarle por la calidad de su creación; y recomiendo a todos los internautas que entréis en su blog (“Tercio de Pinceles”) para conocer sus obras.
……Y en segundo lugar, por la ayuda y la información que me han facilitado, también quiero dar las gracias a Beatriz Badorrey Martín, Profesora de Historia del Derecho, y a Rafael Cabrera Bonet, Presidente de la Unión de Bibliófilos Taurinos; habituales conferenciantes ambos en jornadas de temática taurina.