la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 1 de noviembre de 2026

La voz de la calle: La Policia a los pies de los caballos / por Julio Martinez Moreno


'..la legitimidad de ese artefacto de la ciencia política Frankenstein, llamado “la voz de la calle”, es cosa suya señor Sánchez y de su cuadrilla de facinerosos..'

La voz de la calle: La Policia a los pies de los caballos

Artículo de Julio Martinez Moreno
Esto es nuevo en la historia reciente de una Nación democrática integrada en la UE, imponer el terrorismo callejero como programa electoral, ¡cojonudo!; el contenido programático, reventar cualquier mitin o acto público de la oposición, variada oferta: luvia de proyectiles, adoquines, balines, quema de coches y autobuses, cocteles molotov, saqueo y robo de establecimientos, destrozo de mobiliario urbano; reventar cualquier convocatoria electoral de los no violentos, -ahora herrados como peligrosos fascistas-; lesionar y agredir a militantes, simpatizantes y cualquier transeúnte en lugar equivocado; etc..; los bestias -no hay definición más ajustada-, ¿extrema izquierda?, ¿Qué coño es eso?; el ejército de la oscuridad ahora bendecido como épicos guerreros, en lucha contra cualquier cosa, siempre que joda al prójimo y sea anti algo; sin tacha, todos licenciados y doctores en metafísica de los demonios, administracion de demoliciones urbanas y patrimonio civil; a lo que añadiremos algún master en la academia del trincón y un peritaje en el arte de mamonear subvenciones; ¡¿Esto es la voz de la calle?!, al infernal burro este de la extrema izquierda, se le está engalanando con inmaculado vestido de novia; más el adefesio no engaña, harto cochambroso, cuatro patas con pezuña y rabo asomando por la ranura sin ojal del blanco terciopelo; la voz de la calle del señor Sánchez, fuente de toda legitimidad. Sigamos

El Señor Sánchez lo ha afirmado públicamente, la única fuente de legitimidad es la voz de la calle, no las instituciones democráticas a las cuales desprecia; de ello, ha dado sobradas muestras a lo largo de sus lúgubres años de gobierno; no respeta al poder judicial, al cual hostiga; menos al parlamento de la Nación -farfolla de inútil parloteo-; sigamos con la Jefatura del Estado, a la cual zahiere cuando puede y asi…; en fín, no hay institución a salvo de sus zarpas, él es dios y la voz de la calle su profeta; no hay más, este hombre incendia las calles, al igual que Nerón prendió fuego a Roma tocando la lira y además lo supera, porque tampoco sabe música; todo lo que toca lo convierte en caos y letrina, ha hecho sonar la trompeta de Jericó y su ejército ha acudido fielmente a la llamada, la Kale Borroka del terrorismo urbano ya se enseñorea y siembra el terror en las calles; cualquier convocatoria pacifica en la via publica, despierta las iras y la colera destructiva de esta turba; máxime, si se trata de programas, ideas o contenidos elaborados para mejorar la vida del prójimo; asi que exponer en libertad, una propuesta electoral no grata para estos artistas, se ha convertido en un heroico ejercicio de alto riesgo; nadie está a salvo de este caótico batallón de las sombras, monstruosa hidra entre los camisas pardas de la esvástica y los sirleros del más siniestro arrabal; la calle ya es su coto de caza, a estos desechos de tienta, se les ha abierto la talanquera y ya están sueltos dando cornadas; saben que cuentan con la bendición del poder, la mano que les protege, les han abierto la puerta de los corrales y a liarla; la voz de la calle fuente de toda legitimidad. Seguimos


La Coruña, 21 de octubre, policías heridos, amén de asistentes a dos convocatorias que sufrieran lesiones de distinta consideración ; añadamos numerosos daños en bienes, comercios y mobiliario urbano; responsable el delegado del gobierno, toleró dos convocatorias radicalmente incompatibles; una, enjaulando un mitin de VOX en la Plaza Maria Pita y colocando una bomba lapa bajo los pies de los asistentes, una encerrona diabólica que podía haber terminado en tragedia, ¿o tal vez se trataba de eso, era el fin deseado?; misma hora, misma fecha, misma jaula, Plaza de Maria Pita; ¿un nuevo montaje Mari Carmen?, esta vez jugando con la integridad física y poniendo en grave peligro a todo hijo de vecino, especialmente a los que iban a dar caza, los militantes y simpatizantes de VOX. Bajo las siglas de Galiza Nova (organización juvenil del BNG), el Sindicato da Vivenda y la Coordenadora da Mocidade Socialista; todos progresistas en número de unos cinco mil, convocados y hacinados en la plaza para disertar sobre el lanzamiento de adoquines, balines, piedras, papeleras, destrozo de mobiliario urbano y cualquier objeto o cosa arrojadiza, apta para abrir cabezas; es de suponer que los desprevenidos asistentes a un mitin, donde se hallaba presente el eurodiputado Jorge Buxadé, son peligrosos fascistas que provocaron con su presencia, a unos cuantos progresistas que pasaban casualmente por allí; más o menos, esa es la versión oficial; a este paso a cualquier ciudadano, le clavan la cruz amarilla de fascista, le mandan al pirómano, le queman la vivienda y le persiguen el resto de su vida para que pague la indemnización por los daños; sin duda, mensaje recibido, el que se oponga a la chusma violenta y quiera asistir a un acto público en libertad, corre el serio peligro de ser apaleado, terminar en la sección de traumatología de algún hospital o algo peor; ¡la voz de la calle ha hablado!


Resaltar la profesionalidad y reacción de los policías desplazados a la encerrona, determinante para evitar una tragedia y reducir a su mínima expresión el número de heridos -trece de ellos policías-; pues bien, ellos también fueron enviados a una siniestra emboscada, con el beneplácito y colaboración de la delegación de gobierno; los asistentes a un acto electoral y los policías atrapados en una jaula; ello, tras no prohibir la convocatoria, de los que iban a liarla, en la misma plaza, fijado el día, hora e identidad de los convocantes; señalar que es preceptivo el informe de la jefatura superior de policía, incorporando al expediente el informe de la brigada de informacion, valorando aspectos relacionados con riesgos para la seguridad ciudadana y la prevención del orden; imposible no haber desautorizado la presencia de los violentos en la misma plaza, día y hora en que se hallaba autorizado un mitin electoral de la formación política VOX;. El siguiente paso tras la no autorización, hubiera sido aplicar el protocolo, orden a la jefatura superior de policía, para elaborar un dispositivo policial preventivo, -protocolo interno- planificación y despliegue orientado a prevenir y proteger personas y escenarios, cosa que nunca se hizo. 

Encerrona pura y dura; repetimos; ¿que se pretendía?; ¿una tragedia?; ¿reventar las calles?; ¿otro señuelo, otro timo Mari Camen para sembrar el caos y la violencia, acojonando a todo hijo de vecino?; la especulación es libre, cada cual que valore los hechos, estos no mienten; el delegado del gobierno deberá responder ante la justicia, al haber apaleado varios capítulos del código penal y algo más; ya debería de haberse presentado una querella criminal si es que a esta hora no se ha hecho ya. La voz de la calle ya se está expresando, más la novedad es que nunca los reventadores, habían actuado a través de las delegaciones de gobierno y actuando como cómplices del poder. La voz de la calle fuente de legitimidad, nos damos por enterados. Sigamos

Ocupémonos de Madrid; al parecer el delegado del gobierno, ha tomado las de Villadiego, se ha dado a la fuga o como fuere ya no está; este zalamero servidor del señor Sánchez, nunca reparó en que el demonio es el mayor enemigo y amortajador de sus más esforzados lameculos, nadie está a salvo; su legado, un rosario de siniestras complicidades, amén de un zarrapastroso campamento afgano en plena puerta del Sol; tal vez, este atrabiliario alguacil de la Villa y Corte, todavía no es consciente de su legado y siniestra gestión; sin duda, Madrid no le echará de menos; hemos soportado un maligno títere, disfrazado de delegado de gobierno. Pregunta: 

¿el fugado ex delegado, hubiera tolerado esa insalubre acampada tercermundista, en la acera de enfrente de Ferraz?; ¿tal vez en la explanada de la Moncloa?; o por qué no, ¿en algún simbólico chiringuito Ministerial del variado enjambre con qué cuenta el Señor Sánchez?; respuesta no, rotundamente no, casualmente este sujeto puso el huevo en la puerta del Sol, casualidades tiene la vida. 

Las beatas tiran de crucifijo y agua bendita, cuando se menciona al demonio; el señor Sánchez y su ex delegado tiran de lo mismo cuando se menciona la palabra libertad y prosperidad; no han humillado a una adversaria política, se han miccionado y escarnecido a millones de ciudadanos y eso tiene un nombre propio Madrid; hasta para oficiar de demonio, hay que acreditar conocimientos o algún grado de cualificación; esto de reventar la ciudad con la chapuza del trile Mari Carmen y echar gasolina al fuego, para que el Señor Sánchez toque la trompeta, convocando a las hordas que el llama la “voz de la calle”, es abyecto y propio de mezquinos psicópatas y dictadores bananeros; abyección y bajeza sin más; si existe un doctorado de las fuerzas de la oscuridad sin duda, hay un aula reservada para idiotas tóxicos; por ahí va la cosa

Pues bien señor ex delegado, usted seguirá debiendo de responder por via penal de sus acciones por acción u omisión; amén por los daños causados y delitos cometidos bajo el paraguas de esa trapacera acampada; en la fronda del código penal, hay varios capítulos acechándole, más sin duda, ninguno tan gravoso, como el tener que hacer frente a las indemnizaciones derivadas de la responsabilidad civil por las pérdidas y daños sufridos por los comerciantes de la zona; a añadir los causados al mobiliario urbano. La voz de la calle cuesta un dineral y solo aporta ruina

Breve descripción de esa macedonia del terror, que se cobija bajo el herraje llamado extrema izquierda; ahí cabe de todo: Pupilos y nueva generación de la banda terrorista ETA, con manual y logística perfectamente engrasada-reciente sucesos de Bilbao- Kale Borroka-guerrilla urbana; radicales nacionalistas financiados y engrasados por elites y movimientos separatistas, Cataluña, País Vasco y en menor grado Galicia; radicales de extrema izquierda; antisistema bajo el disfraz y capucha de movimientos revolucionarios; terrorismo callejero de guetos islámicos asentados en territorio europeo; terroristas infiltrados operando en Europa quinta columna operativa de guerra hibrida; delincuentes peligrosos que se adhieren a cualquier convocatoria, donde la violencia y el saqueo esté garantizado; delincuentes a secas y marginales misma causa y participación; jóvenes idealistas y desencantados atrapados en la ratonera; la lista no se agota, pero acentuamos los más peligrosos, terroristas islámicos ya en España, células durmientes, en espera de la señal para comenzar a perpetrar atentados, el resto a la vuelta de la esquina. Sin duda, una vez encendida la mecha, la bomba nuclear está servida; ¿es esta su fuente de legitimidad señor Sánchez, “la voz de la calle”?; absolutamente demoniaco. Sigamos

El firmante es, ha sido y morirá siendo policía; rotundo, los Cuerpos y fuerzas de seguridad, fueron determinantes en la transición, apoyando sin fisuras el acatamiento a la Constitución y la adecuación de las estructuras policiales al nuevo orden; se abría de par en par la avenida de las libertades y el futuro; hablamos del mayor periodo de modernización, prosperidad y convivencia que España ha conocido, solo dinamitado por los pistoleros de ETA y su reguero de asesinatos,- que a punto estuvieron de devolvernos al abismo-; pues bien, la Policía estuvo a la altura, aportando a la sociedad, justo lo que precisaba en aquel momento histórico: Estabilidad, lealtad y servicio, acatando la voluntad de la Nación expresada en la Carta Magna.

Hablamos de la misma Policia, que era la institución mejor valorada por la ciudadanía, que ostentaba los mayores estándares de prestigio y reconocimiento internacional, valorada como una de la mejores policías del mundo; pregunta; ¿qué queda aquí y ahora de aquello?; ¿qué estamos permitiendo, para que nos conduzcan a un estado de desprestigio, perdida de competencias y manifiesta ineficacia?; ¿siguen opinando lo mismo de la policía dentro y fuera?; ¿tal vez no habría que reconocer que la UCO a duras penas, está salvando la dignidad y el poco honor que nos queda a los demás?

El clamor resuena con fuerza, los ciudadanos necesitan aquella policía, que les devuelva la esperanza y la confianza en las instituciones, que les proteja de las mafias, de las organizaciones criminales, de la violencia, de la delincuencia en sus barrios, la inseguridad en sus viviendas, de la indefensión y caótica ley de la selva en que se han transformado las calles y la convivencia aquí y ahora. Sin duda, cuando se instrumentaliza y se politiza un cuerpo policial, se le inutiliza o al menos se le desvía a otros fines ajenos a la Nación y al servicio público; en suma, se transforma una institución fundamental, en herramienta ineficaz y ajena a los problemas que asfixian a los ciudadanos y hacen imposible la vida; las mafias y toda forma de delincuencia y terrorismo se adueñan del territorio ante la lenidad de un gobierno y la ausencia de un Estado digno de tal nombre; invariable, la ley de las mafias y los violentos imponiendo sus propios códigos y reglas; sus primeras víctimas, el estado del bienestar y los más débiles; a continuación, el resto

Urge orillar miserias y zancadillas internas; ídem, los numerosos errores del pasado y los harto mayores del presente; habrá que despertar ante la evidencia de que la mitosis comienza pudriendo y expandiéndose desde dentro, con la politización de la policía gangrenando la institución; añadamos la impredecible arbitrariedad y dedo manchado, que señala y hunde carreras o las medallea hasta la troposfera; ello, tras finalmente, estrellarlas contra el suelo y arrojarlas a la ciénaga; “el que se mueve no sale en la foto”, los profesionales o se autoexcluyen o exploran otras cauces y peldaños; más ahora no es momento de emular a los regeneracionistas del siglo XIX, no hay tiempo ni impulso para ello, el día a día se impone; alejados de los despachos y ajenos el baile interno del pasilleo, muchos policías están en la calle, cumpliendo con su deber, abandonados y suspendidos sobre el filo de la cuchilla, utilizados como chivo expiatorio y oscilando entre el linchamiento público, el expediente y la suspensión de empleo y sueldo; en muchos casos, el mismo poder que debería garantizarles seguridad jurídica y apoyar sus actuaciones, es el primer cómplice de los que quieren reventar la convivencia y tomar las calles; solo eso, justifica las últimas actuaciones de los delegados de gobierno en La Coruña, Bilbao; Madrid y seguimos. 
Hasta la fecha hemos visto de todo, nada puede sorprendernos; guerra sucia a la UCO; luz verde al narcotráfico desmontando la Unidad de elite de la Guardia civil; complicidad con la invasión de Ceuta; en otro orden, todavía cicatrizando el 1 de Octubre de 2017, -411 heridos, algunos con secuelas graves de por vida-, los policías que honrando su uniforme, profesionalidad y cumplimiento del deber, abortaron un golpe de estado en Cataluña; abandonados a su suerte, premiados con penas de banquillo durante varios años y los que mecían la mano de los lanzadores de adoquines, amnistiados y ascendidos a la condición de estadistas y garantes de la legislatura del señor Sánchez; otra, la farsa y encerrona de la vuelta ciclista a España, Unidad policial desplazada a una humillante encerrona, una peligrosa farsa donde la intervención de la providencia, evitó daños mayores; reventadores de plantilla y entre la multitud mujeres y niños, afortunado balance solo once policías heridos leves, dando gracias.

Pues bien, hay que cortar de raíz la manipulación y la instrumentalización de los Cuerpos policiales; acecha el descrédito y a nadie engaña a estas alturas, la utilización de la policía por motivos partidistas, ajenos al interés general; un deber exigir garantías y el cumplimiento de la legalidad; nadie está obligado a obedecer órdenes ilegales -incluido dudosos dispositivos- y en su caso pedirlas por escrito; el único objetivo debe de ser dotar de seguridad jurídica a las intervenciones policiales, previniendo ordenes arbitrarias y dispositivos demenciales, evitando el descredito, el linchamiento ante la opinión pública y protegiendo el interés general y la seguridad de los ciudadanos

En su día y con la dureza de los tiempos, muchos compañeros se la jugaron por conseguir mejoras que hoy llamarían a la estupefacción por obvias, tales como el acceso a la seguridad social por parte de Policías y guardias civiles; lo pagaron sin duda, ellos y sus familias. Posteriormente, el asociacionismo policial fue determinante, para adaptar la estructura policial, al nuevo orden marcado por la constitución y las libertades; más aquellos tiempos, preñados de altruismo e ideales y los que hicieron posible el cambio dentro de la Policia, pagaron un alto precio; no consta que exigieran gratitud ni reconocimiento alguno, más allá de obtener reparación y justicia -capitulo sin cerrar a fecha de hoy-; más el mayor reconocimiento que se les puede hacer aquí y ahora a aquellos pioneros, es recuperar aquel espíritu, compañerismo y servicio a la Nación, devolviendo a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad al espacio que les corresponde y del que nunca debieron ser desplazados; Constitución Española: “proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”. Es decir servicio al ciudadano y a la Nación, no a un partido politico, sea el que fuere, menos grupo, cuadrilla o mafia alguna. Sigamos.

Por último, a la hora de cerrar estas líneas, la tragedia y la muerte vuelven a golpear las conciencias y se cobran vidas, nuevo accidente ferroviario con un escalofriante balance de muertos, heridos y terroríficas descripciones de los supervivientes, que difícilmente olvidaran el resto de sus vidas; tampoco la memoria colectiva de toda España, hecha carne de dolor y solidaridad con víctimas y familiares

Los que creemos en la transcendencia, meditamos en el silencio de nuestras conciencias y elevamos una plegaria, tratando de desvelar el sentido del dolor, del sufrimiento y del absurdo; pues bien, desde ese santuario, que dios acoja a los fallecidos en su seno y de fuerzas, consuelo y esperanza a familiares y victimas; en la certeza de que ese infinito poder responderá y que su profunda herida es compartida porque es la de toda España

Sin duda, no es momento de profundizar en la crítica inestabilidad política y el sombrío túnel que estamos atravesando; pero si hemos de extraer un mensaje de esperanza; cuando la tragedia golpea, los españoles responden, despiertan, descubren que son uno y ese cegador sentimiento los une, devuelve la luz y el sentida a una palabra hermosa y eterna que hasta la fecha nadie ha sido capaz de destruir y tampoco lo conseguirán en esta ocasión, se llama España.

Por eso sobreviviremos al intento de reeditar un enfrentamiento civil trasnochado; los demonios serán devueltos al abismo por donde vinieron; su hábitat habitual se halla en el averno, la galería más tenebrosa de ese plano dimensional llamado infierno y del que nunca debieron salir, liberados por oportunistas, sinvergüenzas y psicópatas del poder; el odio y el enfrenamiento civil debe de ser sepultado bajo siete llaves junto al demoniaco ejército de las sombras y aquellos que los liberaron en su día; los españoles deberán afrontar un duro e inmediato presente, para reconstruir la avenida del futuro, ahora destruida y preñada de baches, socavones e inmundicias.

Por tanto, el tenaz empeño en reventar las calles, dando patente de corso a los violentos, no conseguirá que los españoles se queden en sus casas, acepten poner varias veces la misma mejilla o ser expulsados de su Nación a ninguna parte; en otras palabras, la única legitimidad que los españoles reconocen, es la que emana de la Constitución y las urnas; la legitimidad de ese artefacto de la ciencia política Frankenstein, llamado “la voz de la calle”, es cosa suya señor Sánchez y de su cuadrilla de facinerosos, vano intento de mantenerse en el poder a cualquier precio y los ciudadanos, -no súbditos banana-, ya le están cogiendo la medida y saben en qué consiste, ese artefacto; reventar las calles y hacer imposible la convivencia; enfrentamiento civil y guerra civilismo puro y duro. Al igual que los últimos dias de Hitler en el bunker, misma metáfora, mismo mensaje; la otrora y respetada Nación con cinco siglos de historia llamada España, víctima de un enajenado personaje “o yo o la destrucción total”; la voz de la calle ya ha hablado y su voz repugna; usted Señor Sánchez pasará a la historia sin duda; una pesadilla la soporta cualquiera, -Naciones incluidas-; más los españoles superaran su siniestra etapa y sabrán recomponer los pedazos, la Nación será reconstruida y volverá a transitar por la avenida de la esperanza y el futuro, no lo dude. 

Recordar que ochenta mil españoles, siguen sitiados en una parte de España llamada Ceuta que su gobierno señor Sánchez, -como en tantas otras cosas-, ha sido incapaz de evitar una invasión del territorio nacional y aquí y ahora dar una respuesta al calvario que están sufriendo ochenta mil españoles. 

Para finalizar sentido homenaje y plegaria por las víctimas de la tragedia de Urda, que dios acoja en su seno a las víctimas y dado los oscuros momentos por los que atraviesa la Nación un homenaje y exaltación a nuestra bandera, en la confianza de que un Angel tutelar no la abandona y nunca la ha desamparado en los momentos más duros y sombríos a lo largo de más de medio milenio de eterna y gloriosa historia; asi que como siempre

VIVA LA LIBERTAD Y VIVA ESPAÑA

Amor constante más allá de la muerte* / por Ignacio Ruiz Quintano


Lauda de entrada


Nadie muere si vivió de veras. Se mueren sólo los muertos. Si la vida es algo,
no es de ningún modo nuestra vida, sino la vida nuestra en los demás.
La inmortalidad es memoria. Temblor de primavera ausente,
en el invierno del recuerdo. Milagro.
César González-Ruano

Ignacio Ruiz Quintano
Al principio, según Mingote, la gente eran sólo dos.

Nada convence como una buena hipótesis, y la de Mingote es una hipótesis magnífica. El resto bien podemos imaginarlo. Pero, de Pío Baroja a Rocío Jurado, ¿a dónde va toda esa gente que Mingote viene despidiendo desde hace cincuenta años?

–Ya estoy despedido –apunta Ramón Gómez de la Serna en la lauda de entrada a su libro Los muertos y las muertas–. Tenemos que evitar que suceda lo que en las conferencias telefónicas, que las cortan cuando nos falta la despedida. Yo ya quedo despedido.

Se supone que, si Mingote acude a despedirte, es que uno va a ir al cielo.

–Al cielo iremos los de siempre –avisa un libro de Mingote.

Al cielo de Mingote, naturalmente, pero cielo al fin y al cabo, que es un cielo que todo el mundo se imagina con algo de vida en el campo o de veraneo en el Norte.

Foxá contó una vez cómo el padre Guepin, abad mitrado de Silos, paseando por sus soleados claustros románicos con unos amigos, suscitó la conversación de cómo imaginaba cada uno al cielo.
Todos expusieron sus visiones: conciertos sacros, espectáculos sin tedio, goces sin pecado...

–Yo –dijo el padre Guepin– me lo figuro como un eterno paseo, por los jardines del Paraíso, haciendo “respetuosas objeciones” al Ser Supremo: Señor, ¿por qué hubo enfermedades? ¿Para qué hicisteis a los microbios? ¿Qué objeto tenía el planeta Júpiter?

Veraneo en el Norte o vida en el campo. El mejicano Julio Torri, precursor del texto breve –humor, audacia y perfección–, anotó en La vida del campo, inspirada en Villiers de l’Isle Adam:


M. M.

“Va el cortejo fúnebre por la calle abajo, con el muerto a la cabeza. La mañana es alegre y el sol ríe con su buen humor de viejo. Precisamente del sol conversan el muerto y un pobrete –acaso algún borracho impenitente– que va en el mismo sentido que el entierro.

”–Deploro que no te calientes ya a este buen sol, y no cantes tus más alegres canciones en esta luminosa mañana.

”–¡Bah! La tierra es también alegre y su alegría, un poco húmeda, es contagiosa.

”–Siento lástima por ti, que no volverás a ver el sol: ahora fuma plácidamente su pipa como el burgués que a la puerta de su tienda ve juguetear a sus hijos.

”–También amanece en los cementerios, y desde las musgosas tapias cantan los pinzones.

”–¿Y los amigos que abandonas?

”–En los camposantos se adquieren buenos camaradas. En la pertinaz llovizna de diciembre charlan agudamente los muertos. El resto del año atisban desde sus derruidas fosas a los nuevos huéspedes.

”–Pero...

”–Algo poltrones, es verdad. Rara vez abandonan sus lechos que han ablandado la humedad y los conejos.

”–Sin embargo...

”–La vida del campo tiene también sus atractivos.”


M. M.

Cuando muere un gran hombre, vino a decir Leon Bloy, siempre añade algo a la Vía Láctea. Y no pensaba en la pasarela de la popularidad. La popularidad, tiene para sí Mingote, no es nada.

–Es más importante el aprecio de la gente que importa, las personas de talento, los maestros, como Wenceslao Fernández Flórez, que estaba firmando en la Feria del Libro. Le llevé el primer tomo de sus Obras Completas para que me lo dedicara, y el maestro, amablemente, era muy amable, escribió una dedicatoria: “Con amistad y admiración a Antonio Mingoti”. O sea, me admiraba, pero no tanto como para aprenderse mi apellido. Se empezaba a perfilar nítidamente mi arrolladora personalidad.

A Fernández Flórez, por cierto, no le hacía gracia alguna que la exhibición del ataúd donde el interesado va tendido, tan largo como es, sin hacer nada, ofreciera contraste tan agudo con la actividad, con el ajetreo circundante, que para el muerto tiene que resultar vejatorio.

–La prisa de los demás, reveladora de vida, produce, sin duda, una especie de humillación en el difunto. A nadie le puede gustar, por lo menos en los primeros días, que le recuerden que ya no existe, y pasar inactivo, tumbado, entre la riada de apresurados chóferes que hacen sonar las bocinas, de vendedores clamorosos, de transeúntes diligentes, parece que es ir diciendo: “¡Fastidiarse, amigos, que yo me he asegurado ya la holganza!”

No creía arriesgado suponer que el muerto hubiese sentido la inquietud de la proximidad de la noche: el miedo a llegar al camposanto en sombras ya, cuando todo es allí más extraño y temible:

–Si a uno lo dejan en su nicho con sol, parece que la instalación es menos impresionante; pero el difunto mejor bragado no puede menos de sentir terror, si toma posesión de su tumba entre tinieblas. Dígase lo que se quiera, la primera noche que se pasa en un cementerio, aunque se disponga de un buen panteón, no tiene nada de agradable. No es posible el descanso, se extraña todo y a cada instante se espera que ocurra algo tremendo.

La muerte moderna, tiene observado Octavio Paz desde su laberinto de la soledad, no posee ninguna significación que la trascienda o refiera a otros valores.

–En un mundo de hechos, la muerte es un hecho más.

M. M.

Pero como es un hecho desagradable, la filosofía del progreso pretende escamotearnos su presencia: “En el mundo moderno todo funciona como si la muerte no existiera. Nadie cuenta con ella. Todo la suprime: las prédicas de los políticos, los anuncios de los comerciantes, la moral pública, las costumbres, la alegría a bajo precio y la salud al alcance de todos que nos ofrecen hospitales, farmacias y campos deportivos. Nadie piensa en la muerte, en su muerte propia, como quería Rilke, porque nadie vive una vida personal. Para el habitante de Nueva York, París o Londres, la muerte es la palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios.”

–La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida.

César González-Ruano, que sigue siendo el escritor al que mejor se le han dado los muertos, sabía que los muertos no se terminan nunca y tuvo la impresión de que se muere un poco en cada amigo que nos deja:

–La vida no es mucho más que eso: la fe de ella que dan quienes nos conocen. El día que nadie nos pudiera conocer seríamos como muertos sin enterrar. Vivimos en tanto que vivimos en alguien. Tiene sólo sentido la vida en tanto que alguien nos ama o nos estima. La muerte es el desconocimiento, la indiferencia. A los muertos los han querido, pero ya no los quiere nadie. Si alguien les siguiera queriendo en todo el vigor de la actualidad, de la realidad del amor, resucitarían.

Si Ruano es el escritor al que mejor se le han dado los muertos, Quevedo es el escritor que más y mejor se ha encarado con la muerte.

–Quevedo es el tremendo español, y por eso anda a vueltas como nadie con el tremebundismo de la muerte –dirá, en apoteosis de necrología, el gran Ramón de los muertos y las muertas–. Quevedo estuvo siempre ensayándose con la muerte.

En el Sueño de la muerte, la muerte avisa que eso –huesos descarnados con una guadaña al hombro– no es la muerte. Dice la muerte:


M. M.

–Eso no es la muerte, sino los muertos o lo que queda de los vivos. La muerte no la conocéis, y sois vosotros mismos vuestra muerte: tiene la cara de cada uno de vosotros y todos sois muertos de vosotros mismos. La calavera es el muerto y la cara es la muerte; y lo que llamáis morir es acabar de morir, y lo que llamáis nacer es empezar a morir, y lo que llamáis vivir es morir viviendo, y los huesos es lo que de vosotros deja la muerte...

A Ramón lo estremece de Quevedo la proposición de que caminemos muertos para no dejar de vivir, como si nos diese la contraseña para pasar frente a todas las garitas en que la muerte vigila. Y se agarra al descomunal soneto en que Quevedo juega con toda la mitología griega del otro mundo: el alma en la laguna, orillados los recuerdos, Caronte aguarda.

–Su mejor poesía –concluye Ramón su Quevedo– es esa en que habla de sus cenizas enamoradas, soneto con algo de epitafio de sí mismo: Amor constante más allá de la muerte.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Mientras aguardaba a su boda con una viuda –¡nada que ver con Lisi!–, Quevedo tuvo la obsesión de expresar poéticamente, al hilo de Propercio, la idea de la pasión amorosa sobreviviendo a la fugacidad del cuerpo. El amor, que diera sentido a la vida, había de dar sentido a la muerte.
__________
*Prólogo para el libro de necrológicas
Serán ceniza, mas tendrá sentido, de Antonio Mingote
Ediciones Luca de Tena, 2006


MM

Bien por la del 26 / por Ricardo Díaz-Manresa


'..Al mundo de los toros le fue bien y hay que recordarlo. Hubo mucha gente en los tendidos, con el récord increíble e importante de Madrid con más público que nunca, con la gran noticia de que se vendieron todos los abonos en la de Otoño, con tendidos repletos en Sevilla, los llenazos de siempre en Pamplona, pequeño resurgir en Bilbao..'

Ricardo Díaz-Manresa
La temporada del 26 ha sido buena, ha estado bien, y hay que decirlo entre tantas adversidades de esta España gafada y podrida.

Al mundo de los toros le fue bien y hay que recordarlo. Hubo mucha gente en los tendidos, con el récord increíble e importante de Madrid con más público que nunca, con la gran noticia de que se vendieron todos los abonos en la de Otoño, con tendidos repletos en Sevilla, los llenazos de siempre en Pamplona, pequeño resurgir en Bilbao, buenas entradas en Zaragoza y clara mejoría en Jaén, además de la buena salud de las clásicas de septiembre, con Albacete como número uno de todas las septembrinas.

Y en el capítulo torero que es el que vamos a analizar, y dejamos el ganadero para otro trabajo posterior, no hubo novedades y la mayoría de los espadas que ocupan los carteles de las ferias se mantuvieron.

Las dos figuras siguieron ocupando sus puestos. Morante toreó más de lo previsto cediendo a la gran demanda empresarial y cobrando lo suyo. Se cayó de algunos carteles pero dió la cara muchas tardes. Siguió la línea del nuevo Morante surgido en la pandemia. Deja la duda de si toreará en el 27 con la confianza de que nadie le ha disputado su sitio. Puede decidir lo que le apetezca.

La otra figura, Roca Rey, apretó lo suyo se la jugó, tuvo volteretas tremendas y se vió claro que no dejó a nadie acercarse a su sillón. Nadie le tose.

Talavante se mantiene como el tercer hombre después de los dos mencionados aunque ha toreado más tardes que ellos y ocupa en esa estadística el primer puesto en el escalafón. Se ha esforzado y ha triunfado bastantes tarde.

La novedad y el triunfador del 26 ha sido David de Miranda jugándosela cada tarde y rompiendo el muro que inexplicablemente sufrió tras salir a hombros en Sevilla y Madrid. Este año ha aprovechado todas sus comparecencias arrimándose de lo lindo y con suerte de no ser herido. Falta saber si los toros lo respetarán en futuras temporadas si sigue así.

Borja Jiménez sigue en lo suyo. Toreando y cortando orejas. Castella se mantiene en su cartel ya muy visto. Juan Ortega y Pablo Aguado, la pareja de sevillanos, parece que empieza a apretar y han cuajado tardes redondas, más que nunca.

Marco Pérez, pianito, pianito, ha ido consolidando el puesto que se le negaba al principio de su carrera y que también le negó Madrid el día de su confirmación. Está por ver que siga apretando pero parece lo más lógico.

Emilio de Justo es como es y acapara el favor de los públicos mientras le discuten los aficionados, que lo valoran menos.

Daniel Luque tiene muchas virtudes pero le falta carisma y su gran hándicap es no atraer público a las taquillas.

Manzanares sumó una temporada más

Estos son los que más sonaron.

Vienen apretando otros nuevos, y esto es muy bueno, Aarón, Navalón, Ismael Martín y Julio Norte, entre otros.

En cuanto al rejoneo, Ventura sigue de indiscutible, a distancia, y le acompañan Andy Cartagena, Hermoso hijo y Lea, la rejoneadora que se mantiene.

Entre los novilleros a destacar a Mario Vilau, importante en su segunda faceta de un torero nacido en Cataluña con el compromiso de aumentar la afición en su tierra. También destacados SergioRollón y Emiliano Osornio. Últimamente siempre hay cantera.

En conjunto el panorama del 26 fue bueno.

sábado, 31 de octubre de 2026

Putrefacción / por Javier Torres


'..Hasta aquí sólo se llega por un derrumbe moral pocas veces señalado. Un país antaño callado y laborioso, plagado de virtudes, lo han convertido en otro donde imperan el ruido, el saqueo y la trampa..'

Putrefacción

Javier Torres
España es un país peor en todos los niveles. Éticamente degradado. Roto en pedazos. Las cosas dejaron de funcionar porque hace tiempo que desprende un intenso olor a descomposición, el hedor de la desbordante corrupción bajo la que flotan las mordidas y las prostitutas en ministerios. Enchufados en puestos decisivos en la dirección del Estado e incompetentes sin más mérito que la lealtad perruna a su amo provocan consecuencias dramáticas. Poco a poco la destrucción de todas las infraestructuras nos conduce a una conclusión incómoda para los que cada 6 de diciembre celebran ya no sabemos muy bien qué, quizá que llevan décadas parasitando un Estado que ya no da más de sí.

Hablamos de muertos, apenas unas molestas estadísticas para un Gobierno que sólo aspira a dominar el relato y convencernos de que la culpa del accidente en Urda la tiene un controlador de Adif. Nueve meses después de la negligencia criminal en Adamuz los responsables siguen libres. La juez impone el secreto de sumario en Toledo mientras Moncloa filtra a los medios gubernamentales los audios de la conversación entre la maquinista y el trabajador en Atocha para echarle a éste los muertos encima. Semejante hazaña sólo pueden perpetrarla personajes de la catadura de Óscar y Pedro.

Veamos a qué se dedicaban justo antes del accidente. Sánchez presume de que hay muchos motivos para ser optimistas, que si nos comparamos con el resto de Europa, incluyendo a Francia, Italia y Alemania, España va mejor que bien. Que hay que responder a los haters con datos, inteligencia y humor. Sánchez tuitea todo eso media hora después del accidente y Óscar Puente simultáneamente presume de «la superioridad moral de la izquierda». La noche previa la ministra que puso en la calle a cientos de violadores y pederastas lamenta en televisión lo difícil que es encontrar a un hombre —pondremos el pudor que a ella le falta— que satisfaga sus deseos sexuales. Este es el nivel. Un presidente fuera de la realidad, el responsable de los trenes convertido en un macarra tuitero y la chalada de género hablando porquerías que en otra época le conducirían a levantar el ánimo de los milicianos en las trincheras, pero jamás a un ministerio.

Hasta aquí sólo se llega por un derrumbe moral pocas veces señalado. Un país antaño callado y laborioso, plagado de virtudes, lo han convertido en otro donde imperan el ruido, el saqueo y la trampa. Golpistas que malversan son amnistiados sin mayores problemas. Descuidamos nuestra red ferroviaria, pero concedemos créditos de 1.500 millones para modernizar las de Marruecos, Egipto y Uzbekistán. Dejamos invadirnos en Ceuta y damos las gracias al invasor. Sólo 901 de los 163.355 nacionalizados por la ley de nietos (un 0,5%) han acreditado ser descendientes de exiliados y podrán votar, lo que deja al descubierto el pucherazo que Sánchez planeaba el 29 de noviembre.

La putrefacción es generalizada. Y lo peor de todo es que cada afrenta contra la nación va acompañada del somnífero que nos suministran para convencernos de que estamos ante una desgracia inevitable, una maldición, un meteorito que no supimos detectar a tiempo. 

Durante un día entero sufrimos un gran apagón. En la gota fría valenciana murieron más de doscientos compatriotas. Y cuarenta y seis en Adamuz. Nadie ha acabado en prisión y lo más parecido a la justicia es la que impartieron los vecinos de Paiporta cuando corrieron a gorrazos al galgo presidencial, que tampoco tuvo la decencia de reunirse con las familias de las víctimas el miércoles por la noche en Urda.

Esta falta de empatía es el pegamento que une a Puente y Sánchez, los cuales nos suscitan un rechazo físico insoportable. Por lo visto, en otros lares no es así. Al ministro de la muerte le reciben entre chistes en las televisiones del duopolio, recordatorio de que los medios de comunicación también forman parte de la ciénaga. La Sexta alcanza el cénit de la mezquindad cuando Puente y Marc Giró, uno de los cómicos del régimen, se descojonan de las víctimas de Adamuz. Más les valdría no cruzarse con ninguno de los familiares de los fallecidos.

España ha dejado de funcionar cuando el Gobierno bate el récord de recaudación. El atraco legalizado a trabajadores y autónomos es aún más sangrante cuando comprobamos que no hay retorno, que es estéril pagar tantos impuestos. No queda en pie nada de aquella cacareada entrada en la modernidad del 92, año de la Exposición Universal de Sevilla, los Juegos Olímpicos de Barcelona y la primera línea de alta velocidad que une Madrid con la capital andaluza. Durante muchos años fui usuario habitual de la línea Madrid-Sevilla y sólo una vez tuve la suerte de sufrir un retraso de más de cinco minutos, lo que suponía el reintegro íntegro del coste del billete, gloria bendita para la maltrecha economía de un estudiante lejos de casa.

Como Dios escribe recto con renglones torcidos siempre encontramos un halo de luz entre las tinieblas de la tragedia. El farmacéutico de Urda, testimonio de serenidad e hidalguía, narra con ojos vidriosos las últimas palabras de un hombre que, antes de morir, le pide a su mujer que cuide de sus hijos y le recuerda que Dios es bueno. Esperanza Ruiz intuye que lo hace perdonando a sus asesinos y que, por eso, deja a sus hijos la misericordia como legado. Claro que no hemos de callar, les debemos justicia.

Distintas sensibilidades… / por Antolín Castro

¿Por qué a El Fandi habría que rechazarle, o negarle méritos, si tiene su público y él lo da todo siendo capaz de complacerlos con su actuación?

'..En los toros lo habitual es ver a una terna de actuantes y que los espectadores se mezclen en las localidades. Esas ternas, a veces, son del mismo palo, pero otras no. Ahí viene la confrontación, pues a uno se le aplaude y a otro se le puede silbar por ofrecer distinto modo de intentar satisfacer a sus seguidores. Por supuesto, también al revés..'

Distintas sensibilidades…

Antolín Castro
Opinión y Toros / 31 Oct. 2026
En todos y cada uno de nosotros, y en todo, existen distintas sensibilidades.

Cuando decimos distintas sensibilidades, también se puede traducir en distintos gustos. No todos compartimos los mismos ideales, ni siquiera los mismos gustos culinarios. Para todo existen distintas sensibilidades. También distintas motivaciones.

Y no es que con ello nos enfrentemos a los gustos o sensibilidades de los demás, no, solamente es que vibramos o disfrutamos con sonidos u olores y sabores distintos.

Eso y no otra cosa pasa con quienes gustan de la música clásica, el pop, el rock, incluso el heavy metal. Un tango, una bachata, un vals o un pasodoble pueden, cada una de esas especialidades, hacer vibrar a unos, pero no al resto.

En los toros somos menos comprensivos. A veces trazamos líneas con la escuadra y el cartabón, cuando resulta que estamos ante el mismo ejemplo de la música anterior.

Se sabe que el torero más ensalzado en la actualidad es Morante de la Puebla, quien es depositario de la ortodoxia o de la música más clásica, pero impide que otros sean considerados por tocar su melodía con distinto argumento o instrumento.

En ambos casos, los espectadores acuden al ‘concierto’, con ánimo de disfrutar. Ese disfrute cabe perfectamente en las distintas sensibilidades de las que hablamos. Se puede ir a ver a Plácido Domingo y también a AC/DC. Todo es música, pero lo normal es que sean públicos distintos, eso sí.

En los toros lo habitual es ver a una terna de actuantes y que los espectadores se mezclen en las localidades. Esas ternas, a veces, son del mismo palo, pero otras no. Ahí viene la confrontación, pues a uno se le aplaude y a otro se le puede silbar por ofrecer distinto modo de intentar satisfacer a sus seguidores. Por supuesto, también al revés.

Tomando como referencia a Morante y en el otro ‘estilo musical’ a Roca Rey, eso suele darse con mucha frecuencia. Quien alaba lo que hace uno detesta lo que hace el otro. Por tanto, en los toros habría de haber mayor comprensión o, ahí radica la confrontación, mayor pasión por los ritmos de sus partituras.

Si hay distintas sensibilidades, y en una tarde de toros, suelen darse los distintos ‘gustos musicales’, debemos abrir un poco la comprensión y evitar el enfrentamiento entre dos públicos diferentes reunidos en un mismo concierto.

Cuestión de sensibilidades o de organizar los ‘conciertos’, sin tener que enfrentar a Julio Iglesias con Ramoncín. Ahí lo dejo.

Conquistar almas y mentes, espacios e instituciones / por Brivael Le Pogam


Que no hay que quedarse en la política, que hay que lanzarse con igual ahínco, si no más, a lo que llamamos la “metapolítica”; que no se puede conquistar el poder si no se conquistan almas y mentes; que “el gramcismo de derechas”, como lo llama la Nueva Derecha, es acción indispensable: todo eso lo sabemos muy bien, pero lo que ya no se sabe tanto es el pequeño “detalle” que en este artículo añade Brivael Le Pogam.

El detalle es esencial. No basta con difundir las ideas: hay que lanzarse a una auténtica “guerra de posiciones”. Guerra cultural, sí, pero que no se puede quedar en la sola cultura. ¿Cómo guerrear sin emprender acciones bélicas, materiales, concretas? Acciones consistentes en que, tomando las trincheras una por una, las ideas conquisten espacios e instituciones. Una sala de profesores, una redacción de periódico, un canal de televisión, un ministerio, unas subvenciones, unos mecenas, unas asociaciones… Hasta hacer que las nuevas ideas, las de regeneración y verdad, impregnen el aire y se confundan con él.

Conquistar almas y mentes, espacios e instituciones

Brivael Le Pogam.
Hablo a menudo de Gramsci. Me preguntan regularmente por qué un jefe de una empresa de IA, como yo, cita a un comunista italiano muerto en 1937. Respuesta simple: porque es el tipo que escribió el manual de instrucciones del mundo en el que tú estás viviendo.

Gramsci, en prisión bajo Mussolini, entendió algo que Marx no había percibido. El poder no se sostiene por la fuerza. Se sostiene por el consentimiento. Y el consentimiento se fabrica en las instituciones: la escuela, la universidad, los medios, la cultura. Lo llamaba la hegemonía.

El poder más efectivo es el que no se ve. Cuando tus ideas se convierten en el “sentido común”, ya no necesitas convencer a nadie. La gente piensa como tú creyendo que piensa por sí misma.

El método se llama guerra de posiciones. Nada de revolución, nada de barricadas. Se toman las trincheras una por una. Una sala de profesores, una redacción, un ministerio, una subvención, una asociación… Y francamente, hay que quitarse el sombrero. Ha funcionado tan bien que ya nadie ve que era un plan. Sólo parece “la normalidad”.

Resultado: hemos fabricado ejércitos enteros de gente desconectada de la realidad. Periodistas que nunca han firmado una nómina desde el otro lado. Una parte de la juventud que lo sabe todo sobre la opresión sistémica y nada sobre cómo se crea la riqueza. Militantes que confunden indignación con competencia. Nadie les ha enseñado qué es la creación de valor. Les han enseñado a redistribuirlo. A gravarlo. A sospechar de él.

En Francia, es aún más visible. El Estado está en fase de cáncer generalizado. Y un cáncer alimenta sus propias células. Subvenciones, puestos, comités, observatorios: la máquina pública se ha convertido en un sistema de perfusión para las ideas que la mantienen viva. Salvo que un organismo bajo perfusión acaba perdiendo el contacto con el exterior.

Es exactamente lo que observamos: errores de comunicación cada vez más burdos. Salidas desconectadas de la realidad. Campañas que se vuelven en su contra en 48 horas.

Nuestros oligarcas no entienden lo que les pasa

Les hago una predicción. En los meses que vienen, los verán cada vez más agresivos. No porque sean malos. Porque no entienden qué les está pasando. Están sinceramente convencidos de estar en el bando del bien. Toda su vida, su discurso ha sido el sentido común. Aplaudido en la escuela, validado en la universidad, recompensado en la redacción. Y de repente, ya no cala. La realidad responde. La gente se desconecta.

Cuando estás persuadido de tener razón y el mundo deja de escucharte, quedan dos opciones: cuestionarte o gritar más fuerte. Adivinen cuál es la más cómoda.

Pero aquí va lo que nadie dice. Cuando su mundo se derrumbe, cuando se desconecte la perfusión, habrá una avenida abierta. No para humillarlos. Para decirles la verdad: os han mentido desde la infancia. No es vuestra culpa. Y todo va a salir bien. Os vamos a enseñar qué es la creación de valor. Qué es el sentido común. Cómo se enriquece un país, cómo se construye una empresa, cómo se pone un cerebro de nuevo en marcha.

Gramsci tenía razón en un punto: todo se juega en el sentido común. Sólo olvidó un detalle. El sentido común nunca ha necesitado subvenciones.

En la muerte de Andrés Hernando / por José Carlos Arévalo.


'..De Andrés Hernando hay que retener dos cosas. Eligió la soledad, supo mirar de cara a la muerte, la toreó y la venció... la venció en el ruedo, que es el único lugar del mundo donde la muerte juega limpio. Y yo, aficionado, doy fe de ello..'

EN CORTO Y POR DERECHO
En la muerte de Andrés Hernando

Por José Carlos Arévalo.
Hombre de perfil, pelo peinado hacia atrás, en blanco y negro, entre personas uniformadas en un acto.

Detesto las necrológicas, porque son falsas. En este país sólo los muertos se salvan de la crítica. Para ellos están las necrológicas, que suelen ser tan hueras como las críticas, pero al revés. Por eso, estas líneas no son una necrológica sino una meditación sobre un torero.

Ser torero es elegir la soledad. Absolutamente. Porque no vale la menor ayuda. Ni de Dios. Porque Dios no se mete en las cosas de los hombres. No le dice, por ejemplo, a un toro, "embístele bien a este chaval, que es buen chico". No, cuando un torero cita al toro no hay nadie en el mundo: el universo es una plaza vacía donde solo hay un hombre que cita a su destino. Y su destino es la suerte o la muerte. Y eso es en esencia el toreo. Vencer a la muerte haciendo la suerte. Porque en el toreo, la suerte no se tiene, se hace. En el ruedo del toreo, cerrado al mundo entero, para que estés allí tú solo, torero, y cites al destino. Y lo torees. Con arte.

De Andrés Hernando hay que retener dos cosas. Eligió la soledad, supo mirar de cara a la muerte, la toreó y la venció... la venció en el ruedo, que es el único lugar del mundo donde la muerte juega limpio. Y yo, aficionado, doy fe de ello. Porque el torero segoviano Andrés Hernando no lo tuvo fácil. Se le ocurrió debutar en Madrid con una novillada de Palha, el día en que Victoriano Valencia hizo la faena de su vida, una de las faenas estelares de Las Ventas. Pero Andrés Hernando se ganó el respeto de esa panda de desalmados que nos sentamos en la plaza de Las Ventas.

Eran tiempos muy difíciles para los toreros. Eran los años 60, la «Década prodigiosa», con Luis Miguel, Ordóñez, Camino, El Viti... y muchos figurones más. Y El Cordobés. Del segoviano, que había triunfado de novillero en Sevilla, que luego indultó un toro de Pablo Romero en Barcelona, tengo el recuerdo del que fue el día de su vida. Una corrida de Beneficencia, o de la Prensa, no estoy seguro. Con El Cordobés. Nada menos que con el torero que más ha mandado en la Fiesta (eso sí, después de Gallito). Pero Andrés Hernando cortó tres orejas. Y estuvo por encima del Quinto Califa. ¿Y cómo fue? ¿Tuvo suerte? ¿Se llevó el lote de la tarde? No, Lo que hizo fue torear. Mejor que nadie, aquella tarde. ¿Y cómo toreó? Lo recuerdo perfectamente: toreó con plenitud. No quedaron ni cinco centímetros sin torear de cada embestida que los toros le ofrecieron. Y no toreó, o al menos esa impresión dió, para salvarse. Hizo un toreo de enorme intensidad, pero sobrado. Después, supe que torearon juntos en América. O sea, que ni celos, ni vetos. Respeto y leal competencia entre toreros muy toreros.

No traté a Andrés Hernando. Nos saludamos un par de veces, nada más. Más tarde conocí a su mujer, Sonsoles Aboín, exdiputada y gran aficionada, una de esas mujeres que añaden prestigio al hombre con el que se emparejan. Ahora se ha quedado sola y yo la acompaño en el sentimiento.