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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 31 de octubre de 2026

Distintas sensibilidades… / por Antolín Castro

¿Por qué a El Fandi habría que rechazarle, o negarle méritos, si tiene su público y él lo da todo siendo capaz de complacerlos con su actuación?

'..En los toros lo habitual es ver a una terna de actuantes y que los espectadores se mezclen en las localidades. Esas ternas, a veces, son del mismo palo, pero otras no. Ahí viene la confrontación, pues a uno se le aplaude y a otro se le puede silbar por ofrecer distinto modo de intentar satisfacer a sus seguidores. Por supuesto, también al revés..'

Distintas sensibilidades…

Antolín Castro
Opinión y Toros / 31 Oct. 2026
En todos y cada uno de nosotros, y en todo, existen distintas sensibilidades.

Cuando decimos distintas sensibilidades, también se puede traducir en distintos gustos. No todos compartimos los mismos ideales, ni siquiera los mismos gustos culinarios. Para todo existen distintas sensibilidades. También distintas motivaciones.

Y no es que con ello nos enfrentemos a los gustos o sensibilidades de los demás, no, solamente es que vibramos o disfrutamos con sonidos u olores y sabores distintos.

Eso y no otra cosa pasa con quienes gustan de la música clásica, el pop, el rock, incluso el heavy metal. Un tango, una bachata, un vals o un pasodoble pueden, cada una de esas especialidades, hacer vibrar a unos, pero no al resto.

En los toros somos menos comprensivos. A veces trazamos líneas con la escuadra y el cartabón, cuando resulta que estamos ante el mismo ejemplo de la música anterior.

Se sabe que el torero más ensalzado en la actualidad es Morante de la Puebla, quien es depositario de la ortodoxia o de la música más clásica, pero impide que otros sean considerados por tocar su melodía con distinto argumento o instrumento.

En ambos casos, los espectadores acuden al ‘concierto’, con ánimo de disfrutar. Ese disfrute cabe perfectamente en las distintas sensibilidades de las que hablamos. Se puede ir a ver a Plácido Domingo y también a AC/DC. Todo es música, pero lo normal es que sean públicos distintos, eso sí.

En los toros lo habitual es ver a una terna de actuantes y que los espectadores se mezclen en las localidades. Esas ternas, a veces, son del mismo palo, pero otras no. Ahí viene la confrontación, pues a uno se le aplaude y a otro se le puede silbar por ofrecer distinto modo de intentar satisfacer a sus seguidores. Por supuesto, también al revés.

Tomando como referencia a Morante y en el otro ‘estilo musical’ a Roca Rey, eso suele darse con mucha frecuencia. Quien alaba lo que hace uno detesta lo que hace el otro. Por tanto, en los toros habría de haber mayor comprensión o, ahí radica la confrontación, mayor pasión por los ritmos de sus partituras.

Si hay distintas sensibilidades, y en una tarde de toros, suelen darse los distintos ‘gustos musicales’, debemos abrir un poco la comprensión y evitar el enfrentamiento entre dos públicos diferentes reunidos en un mismo concierto.

Cuestión de sensibilidades o de organizar los ‘conciertos’, sin tener que enfrentar a Julio Iglesias con Ramoncín. Ahí lo dejo.

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