la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 12 de octubre de 2026

‘Reapareció’ Morante y el toro dulce y bondadoso espantó la emoción / por Antonio Lorca

Natural de Morante, con el cuarto toro de la tarde.ALFREDO ARÉVALO 

Solo detalles al natural del artista sevillano; buenas maneras de Aarón Palacio y disposición sin reconocimiento del mexicano Héctor Gutiérrez en una corrida dedicada a Ceuta y con un sector de los tendidos coreando gritos de “Pedro Sánchez, hijo de puta”

‘Reapareció’ Morante y el toro dulce y bondadoso espantó la emoción

Antonio Lorca
Las comparaciones son tan odiosas como inevitables. La corrida de hoy parecía un juego de niños con el recuerdo aún presente de los fieros ejemplares de Adolfo Martín del domingo. Una caricatura del toro bravo por su presentación, por su juego en todos los tercios y por su falta de nervio, pujanza, casta y, en definitiva, de bravura y de emoción. El toro de Garcigrande y Núñez del Cuvillo está seleccionado y criado para que disfruten los toreros, y para que, por lo general, sufra el que está sentado en el tendido; y que sufra por el cansancio que produce el aburrimiento.

Reapareció Morante tras su despedida frustrada del 12 de octubre del año pasado en esta misma plaza, y no pasó casi nada. Fue recibido con una ovación salpicada de algunas protestas, y se le vio con deseos de agradar, pero sus toros no estaban avisados de la efeméride, y lo emborronaron todo. Sobre todo, el primero del maestro sevillano, apagado, sin celo, sin vida, descastado desde los pitones hasta el rabo, al que Morante recibió con unas verónicas atropelladas y enganchadas. Cambió el panorama ante el cuarto, otro animal muy justo de presentación y protestado por parte del público, informal en sus embestidas y sin mala intención. En esta ocasión no hubo toreo de capote, y sí un estudio pormenorizado y paciente del torero sobre las escasas posibilidades de su oponente con la loable intención de no irse de vacío de la plaza. Y sí, Morante consiguió dibujar naturales sueltos, algunos con vitola de carteles de toros, a un animal sin posibilidades. En contra de lo habitual, mató mal y ahí se acabó la historia de Morante en 2026 en Madrid.

Confirmó la alternativa Aaron Palacio, una de las grandes esperanzas de la juventud torera actual. Y demostró que le adornan buenas maneras y un personal concepto artístico que le augura un porvenir halagüeño. No obstante, hoy no ha tenido fortuna consigo mismo, quizá por la responsabilidad del festejo, la plaza llena, la escasa experiencia…

Lo cierto es que acompañó la repetidora y noble embestida del toro de su confirmación, y destacó más en los adornos que en el toreo fundamental, todo ello trazado con gusto y sabor. No le acompañó el sexto, un animal insulso y apagado, con el que solo pudo demostrar disposición.

Héctor Gutiérrez lanza su montera a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la Corrida de la Hispanidad. A la izquierda de Díaz Ayuso, casi tapado por completo, está el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.BORJA SANCHEZ-TRILLO (EFE)

Y cerraba el cartel un mexicano poco conocido en España, Héctor Gutiérrez, 28 años, nacido en Aguascalientes. Participó en la Copa Chenel de este año y se proclamó triunfador del certamen, lo que le catapultó al cartel de lujo de esta tarde. No es un artista, pero tiene oficio, conoce la técnica y se gustó por naturales ante su primero, de buen son. A este lo mató de una gran estocada que por sí sola merecía, al menos, la vuelta al ruedo, pero el público de Madrid, tan generoso y festivo hoy con Morante y Palacio, lo despachó con una ovación que sonó a indiferencia. Solo dispuesto se le pudo ver ante el noble y muy soso toro quinto.

A la corrida asistieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. La corrida se celebró en homenaje a la ciudad de Ceuta, y la bandera de la ciudad apareció enmarcada en varias zonas de las delanteras de las andanadas. Así mismo, la segunda raya del tercio fue pintada de negro en alusión a la franja del mismo color que aparece en la insignia ceutí. Al finalizar el paseíllo, la banda de música interpretó los himnos de la ciudad autónoma y de España, que fueron celebrados con una gran ovación de toda la plaza puesta en pie. A continuación, un sector de los tendidos coreó gritos de “Pedro Sánchez, hijo de puta”.

Garcigrande, N. del Cuvillo / Morante, Gutiérrez, Palacio

Tres toros de Garcigrande (primero, segundo y quinto), correctos de presentación, mansos; noble y con movilidad el que abrió plaza, apagado el segundo y soso el quinto; y tres de Núñez del Cuvillo, muy justos de presentación, mansones y nobles.

Morante de la Puebla: estocada algo caída (silencio); -aviso- metisaca y media baja (ovación).

Héctor Gutiérrez: gran estocada (petición y ovación); estocada algo caída (silencio).

Aarón Palacio: que confirmó la alternativa: tres pinchazos -aviso- y estocada (ovación); -aviso- estocada (silencio).

Plaza de toros de Las Ventas. 12 de octubre. Séptimo y último festejo de la Feria de Otoño. Lleno de "No hay billetes" (22.964 espectadores, según la empresa). /El PAÍS/

No hay comentarios:

Publicar un comentario