la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 4 de septiembre de 2026

LOS EMPRESARIOS DEL FUCK YOU / por Julio Martínez



'..ver a unos hacerle el fuck you a sus abonados y a otros tratar de intimidar a la prensa libre es un ejemplo perfecto de cómo conciben la industria y de qué manera se trabaja en ella..'

LOS EMPRESARIOS DEL FUCK YOU

Por Julio Martínez 
Venimos de ver a un empresario enfrentarse, desde el callejón y con elevadas dosis de cobardía, a aquellos que no hace mucho le llevaban el pan a casa. Aspavientos así como de tardoboomer intoxicado, cortes de mangas y palabros indescifrables que, parece, tienen que ver con felaciones y ese tipo de prácticas tan habituales en su gremio. Sospecho que, a veces, no únicamente de manera figurada. A mí mismo me citó esta semana un hijo de empresario en su oficina para darme un pase de prensa y, bien conchabado con su sicariete de felaciones con los medios -antes relaciones-, para invitarme a deglutir su esmegma en lugar de informar con mayor o menor acierto sobre aquello que acontece. Siempre, obvio, con toda la veracidad por delante y con el trabajo bien hecho. Términos, estos, que les son del todo ajenos. Sirvan estas líneas para conocer cuál fue mi reacción. Si los toros se acaban, en mi mesa habrá pan. Por eso, la única muesca en mis rodillas es fruto de un ligamento rebelde y no de una súplica mamatorial, tan habitual en este depauperado entorno de adictos al sobe, porque ya ni sobre.

Y ver a unos hacerle el fuck you a sus abonados y a otros tratar de intimidar a la prensa libre es un ejemplo perfecto de cómo conciben la industria y de qué manera se trabaja en ella. No son dos casos aislados sino la muestra conductual del entramado empresarial que rige la tauromaquia. La sutil diferencia es que antaño había una masa crítica en cantidad y, sobre todo, en calidad. Tomar por tontos a los paganinis era mucho más complicado y la dependencia de ellos era elevadísima. Coincidimos muchos aficionados en que vivimos una época nefasta en los toros, con el inmovilismo asentado en la cúspide del escalafón, que carece por completo de talento, y con una casta empresarial inoperante y en busca del ‘aura’ perdida. Hay más verdad en una batalla por conseguir farmearla que en esa especie de pachangas taurinas que montan, con sus toreros y sus toritos bien pertrechados para que no haya que ejercer más violencia sobre el espectador que la simple visión del espectáculo. Miré el eclipse solar sin gafas y mi retina me dijo que mucho peor para ella es ir a los toros.

Y ahí está el verdadero problema y el cambio de paradigma que acabará con este negocio. Esos esperpentos que montan en todas las grandes ferias concitan cada vez a más espectadores. Eso les da la razón para seguir haciendo cortes de mangas y para tratar de amedrentar a los que quieren ir sin pagar a no trabajar. La acreditación de prensa no es ya un salvoconducto para poder informar de un espectáculo noticiable sino el pago en especie por el servilismo de cada vez más advenedizos. Las vacas sagradas ya sabemos que siguen dando leche, que no es lo mismo que dar leches.

Plazas llenas de simpatizantes y medios al dictado para convencer a dichos simpatizantes. Mismos carteles y nula renovación. Es exactamente lo que buscan. Si no hay aficionados, nadie reclamará la pureza del espectáculo, que a veces no es tan rentable. Solo Madrid, y únicamente por la extensión de su temporada, se permite el lujo de guardar algún que otro detalle de otros tiempos. A Christian Parejo le ha servido torear como no ha toreado ninguna figura del toreo en Las Ventas en cerca de una década. Sobre todo, porque delante tenía un toro y no un colaborador rasurado.

Creo firmemente que es una batalla perdida y que difícilmente se recuperará de esta el toreo. Culpar a los jóvenes no es siempre acertado. Más daño hacen los que, con la edad del asustaviejas que insulta a sus abonados allí donde hace 41 años cayó un torero al que hoy tendrían que poner en la Conference League de Chenel, se ponen las botas cada vez que van a los toros y atacan al aficionado en pos de sus anhelos de triunfos etílicos. Estos últimos son mayoría y son los favoritos del sistema. Son los fáciles. Pagan lo que haga falta y todo les parece bien. Son los mejores embajadores de su nula gestión y los que, ahora, les pagan ese pan. Llegado el momento, se enfrentan al aficionado y les hacen el trabajo sucio a los cobardes productores. En Madrid se está cociendo una reyerta y no tardaremos mucho en verla. Culparán a los abonados, igual que ahora culpan a los ceutíes de ser invadidos. Y siempre tendrán a sus santaolallos para blanquear el ataque contra la AFICIÓN. Con mayúsculas.

Los empresarios taurinos, en definitiva, lo tienen más fácil que nunca para ganar dinero sin trabajar. Y eso hace que proliferen personajes ágrafos como los que hoy mandan. ¿Por qué creen que Morante está anunciado hasta en el bombero torero? Existe un pacto de conformidad para que el sevillano aparezca en todos los carteles y en todas las ferias y así se puedan vender más entradas y más abonos. Si luego no va, cosa que se contempla en esos acuerdos empresariales, el que monta el festejo traerá a otro torero mucho más barato y no sufrirá en absoluto la devolución de entradas. Estos invasores que han colapsado las plazas de toros pueden venir atraídos por Morante, pero se quedan por cualquiera. Y si Morante está mal le insultan y le dicen, después de ver al tuercebotas de turno: «Aprende, Tunante». Alguno incluso dice que no tiene técnica, con el mismo olfato que para amenazar periodistas.

En Villaseca de la Sagra… los novillos de Ana Romero hicieron honor a su leyenda

Eduardo Ruiz de Velasco

Villaseca de la Sagra (Toledo), jueves 3 de septiembre de 2026. Toros en el Mundo.com
Primera novillada del XXVI Alfarero de Oro. Dos tercios de entrada. Utreros de Ana Romero, de interesante y variado comportamiento.

Jesús Romero: Silencio y silencio tras aviso.

Sergio Rollón: Ovación y ovación.

Eduardo Ruiz de Velasco: Oreja y silencio tras aviso.

Mario Campillo y José Manuel Mas saludaron tras banderillear al tercero.

La novillada de Ana Romero ofreció un interesante juego en el arranque del certamen de Villaseca de la Sagra. Sergio Rollón dejó buenos momentos al natural y Jesús Romero resultó prendido en el primero.

El XXVI Alfarero de Oro comenzó este jueves en Villaseca de la Sagra con una interesante novillada de Ana Romero, marcada por la variedad de matices de los utreros y por la actuación de Eduardo Ruiz de Velasco, único espada capaz de tocar pelo.

El novillero burgalés paseó una oreja del tercero después de sobreponerse a una aparatosa cogida sufrida durante el recibo de capote. Ya con la muleta encontró las mejores posibilidades al natural, dejando pasajes de buen trazo por el pitón izquierdo y una última serie de especial importancia.

Una contundente estocada puso en sus manos el primer trofeo de esta edición del Alfarero. Frente al sexto volvió a mostrar sus buenas formas por la zurda, aunque esta vez el fallo con los aceros impidió cualquier opción de premio.

Sergio Rollón dejó una actuación destacada pese a marcharse de vacío. Tanto con el segundo como con el quinto encontró sus mejores argumentos al natural. El segundo tuvo ritmo y permitió al abulense dibujar muletazos de calidad, mientras que el quinto respondió con nobleza. La espada condicionó el resultado de sus dos actuaciones, siendo ovacionado en ambas.

La tarde resultó más accidentada para Jesús Romero. El primero ofreció posibilidades especialmente por el pitón derecho, pero el novillero fue prendido en dos ocasiones durante el tramo final y pasó por la enfermería después de estoquearlo. Regresó posteriormente para enfrentarse al cuarto, un utrero exigente y con duración ante el que no logró redondear su actuación.

El encierro de Ana Romero dejó, en líneas generales, argumentos para los tres novilleros. Hubo nobleza, ritmo y exigencia en diferentes grados, con varios ejemplares que ofrecieron posibilidades por uno de sus pitones, dando contenido ganadero a la primera tarde del certamen.

Galería fotográfica de J. L. Cárdenas




















Ni una Tarifa más / por Ricardo Díaz-Manresa

'..Pero una cosa son los milagros como éstos y otra aceptar la realidad de que estamos en el siglo XXI y que esta plaza no reúne las condiciones para celebrar un espectáculo taurino. Sin corrales, sin callejón y, por tanto, sin cabestros y, consecuentemente con la gran dificultad de devolver un toro a los corrales por indulto u otra circunstancia..'

Ni una Tarifa más

Ricardo Díaz-Manresa
Se trata de Tarifa, el pueblo gaditano, al que le gustan los toros y en el que ocurren cosas casi milagrosas como indultar por segundo año consecutivo otro toro de Lagunajanda y que el indultador sea el mismo torero: David Galán, que últimamente triunfa en todas las que torea y que reta a los empresarios con desenvoltura y gracia: aprovechad que ahora estoy barato.

Pero una cosa son los milagros como éstos y otra aceptar la realidad de que estamos en el siglo XXI y que esta plaza no reúne las condiciones para celebrar un espectáculo taurino. Sin corrales, sin callejón y, por tanto, sin cabestros y, consecuentemente con la gran dificultad de devolver un toro a los corrales por indulto u otra circunstancia. Y, claro, tras el milagro del indulto 2026, vino el espectáculo insostenible e indefendible del tiempo que tardó en dejar el ruedo el indultado fastidiando a los espectadores, toro que parecía no querer celebrar que había vuelto a la vida por su buen comportamiento ante David Galán.

Las carencias de la plaza son como abrir un restaurante al público con dos mesas y cuatro platos.

Y lo peor de todo es que, sabiéndolo porque no es la primera vez que están allí, los embalados este año de Canal Sur no previeran que un espectáculo insostenible e increíble así podía suceder. A este paso van a ofrecer hasta sesiones de toreo de salón. Pues no. Hay que seleccionar y que impere la lógica.

Fue tremendo el muchísimo tiempo que transcurrió por la negativa del toro a abandonar la arena mientras aburrían, supongo, a los espectadores que al menos tenían la diversión de ver cómo terminaba este espectáculo insostenible ni increíble.

Pues al principio capote desde el ruedo. Nanay. Después desde el recinto donde tenía que entrar. Y el toro ni hablar. Después, desde ese mismo lugar. un palo con varios pañuelos amarrados. Y el toro que para su tía. Después apagar la luz de la plaza y después dejar encendido el miniespacio para ver si acudía a la parte iluminada. Tampoco tragaba. Y desde la tele oyendo fórmulas y sugerencias que ya, ya…

Y a la vez cargándose la programación de Canal Sur hasta que, hartos, la tuvieron que interrumpir tras tener a los espectadores esperando y esperando aunque también habría algunos a los que divertiría.

Y el colmo que estaba abierta una sola puerta de las dos que lógicamente tendría este absurdo recinto al que tenía que entrar el indultado, por algunos insultado por lo que estaba haciendo.

Y la solución última era matarlo en el ruedo pero, claro, se le había salvado de la espada y los ganaderos tenía sus derechos como que volviera al campo para padrear.

O sea que paciencia y más paciencia. Se cortó la transmisión y los teleespectadores no pudimos ver entrar al toro. Porque al final entró y hasta siguió la lidia y se toreó al sexto que era el que faltaba.

Que ocurra esto es inadmisible en una sociedad moderna, avanzada y lógica. Ni una Tarifa más. No se pueden celebrar espectáculos en estas condiciones y muchísimo menos ofrecerlos por televisión. Y me dirán que en esta loca sociedad cabe todo. Ya. Si lo vemos…

La solución, que no sé si es posible por terrenos y espacios aledaños, es construir corrales y un callejón. O si no, aprovecharla para entrenamientos o una Escuela Taurina aunque sea un pueblo pequeño.

Pero insisto y repito: ni una plaza como la de Tarifa más.

Otra cosa es que el toro se resista a entrar teniendo todas las condiciones para hacerlo en plazas con corrales como deberían tener todas, pero ese es otro cantar que se asume con lógica y paciencia.

La televisión, qué gran invento / por Paco Delgado


'..Cuando el mundo taurino anda en plena vorágine, con multitud de festejos a diario, fiestas y ferias en toda España, el disfrutar de una corrida de toros en casa, desde tu sillón favorito, con aire acondicionado, sin apreturas ni nadie que te clave las rodillas en el lomo, es una experiencia que, quieras que no, se agradece..'

VIENTO DE LEVANTE
La televisión, qué gran invento

Por Paco Delgado
Cuando el mundo taurino anda en plena vorágine, con multitud de festejos a diario, fiestas y ferias en toda España, el disfrutar de una corrida de toros en casa, desde tu sillón favorito, con aire acondicionado, sin apreturas ni nadie que te clave las rodillas en el lomo, es una experiencia que, quieras que no, se agradece. Y, además puedes elegir entre una amplia oferta o, a golpe de tecla, ir saltando de una plaza a otra sin moverte del sofá. Una maravilla.

Se echa de menos, eso sí, el ambiente, la luz, inigualable, que emana del ruedo, el color, que pese a los adelantos técnicos no es el mismo en vivo que a través de la pantalla, el hablar con tu vecino de localidad y algunos detalles más.

Pero a cambio tienes una comodidad impensable a día de hoy en cualquier coso, una realización que te muestra detalles imposibles de apreciar in situ, la mirada del toro, la del torero, encuadres y secuencias desde varios ángulos, la toma de muletazos a un palmo de tus ojos, de una serie, el percibir claramente el valor del diestro, su cercanía muchas veces increíble y temeraria con su oponente -y otras la exagerada distancia que hay entre ambos...-, el dominio de capa y muleta, la técnica impecable de la mayoría de los de coleta, su colocación... primeros planos que nunca se pueden apreciar desde el tendido: la preocupación que se dibuja en el rostro del diestro, muchas veces su miedo, la impenetrabilidad de la mirada del toro y que los profesionales descifran casi a la perfección, detalles de pitones astifinos o sospechosos que ante la evidencia de la imagen dejan de serlo, puyazos arriba, otros, los más, desgraciada y habitualmente, infames y alevosos... el valor y pericia de banderilleros que dejan llegar hasta lo inverosímil tremendas cabezas tras las que se mueve media tonelada lanzada a una velocidad vertiginosa, su habilidad y destreza para tomar el olivo -algo que, ante mi nula capacidad física, siempre me ha maravillado-, la reacción del animal burlado…

Te enteras y das cuenta de la cantidad de enchufados que abarrotan los callejones, sin ninguna tarea a cumplir en los mismos. Burladeros de empresa en los que sólo hay amiguetes o invitados, burladeros de apoderados, en los que no hay nadie que represente a la terna actuante, burladeros de cuadrillas, lo mismo, burladeros del Gobierno, de subdelegación del Gobierno, de Dirección Territorial, de subdirección territorial, todos atestados, burladeros de prensa, donde se da cobijo a unos pocos fotógrafos que se las ven y desean para hacer su trabajo entre tanto acoplado, otro burladero de prensa lleno de gente que no escribe ni una línea, famosos o asimilados y una extensa fauna que, principalmente, molesta a quien de verdad debe hacer uso de esas instalaciones que a cada poco barren las cámaras entre serie y serie.

Se ofrecen repeticiones de momentos que, unas veces, realzan el mérito que tienen y, otras, descubren fallos de colocación, de distancia o velocidad que permiten una valoración más exacta de lo hecho, algo que no deja de ser injusto, pues el que se pone ante el toro no tiene, como sí el telespectador, la oportunidad de poder repetir lo hecho y corregir esos posibles errores.

Si el realizador y el cámara son expertos, y lo suelen ser, se ofrecen primeros planos de cómo cae el estoque, viéndose muy claramente como hay muchos bajonazos y estocadas evidentemente defectuosas que luego son premiadas y que permiten triunfos y trofeos que a la vista de esos pantallazos no deberían ser concedidos. Lo que sugiere que, a lo mejor, habría que poner una pantalla en el palco presidencial para que se viese con total nitidez y sin lugar a dudas la colocación de la espada...

En fin, muchos detalles y muchas ventajas de ver los toros a través del aparato de televisión. Y, parafraseando a Luis Eduardo Aute, gran aficionado por otra parte, nos atrevemos a cantar Tele, tele, tele, tele, más tele por favor, que todo en la vida es tele, que todo en la vida es tele y los sueños tele son. Y los toros también.

No hay mal que por bien no venga / por Javier Ruiz Portella


'..Igual el ataque de Marruecos, sumado a la agresión permanente que constituye la invasión migratoria en la propia península, hace que, picado en lo más hondo, nuestro pueblo demuestre que aún tiene redaños y no está dispuesto a arrodillarse ni ante el enemigo exterior ni ante sus cómplices del interior..'

No hay mal que por bien no venga

Javier Ruiz Portella
No hay mal que por bien no venga, decía el Caudillo, y hoy podemos decir nosotros, pensando en la invasión de Ceuta y en la respuesta masiva, abrumadora, que el pueblo español ha dado este miércoles 2 de septiembre, concentrándose, abarrotando calles y plazas de un extremo al otro del país.

Al igual que en 2017, cuando los secesionistas catalanes dieron su golpe de Estado con el fin de desgajar Cataluña de la patria común, nuestro pueblo ha reaccionado ante la invasión marroquí como un solo hombre.

Este pueblo que por lo general se muestra tan indolente, tan apático, tan desprovisto de nervio vital; este pueblo en cuya alma han hecho mella las tretas de quienes consideran que «la nación es un concepto discutido y discutible», como decía el de las joyas y la mina de oro en Venezuela; este pueblo que, renegando de su identidad y de su sustancia, parece estar a punto de despeñarse por el vacío, resulta que, cuando llegan las grandes ocasiones, los momentos clave ben los que todo se juega, entonces va y reacciona, se rebrinca como el toro que ha recibido en sus carnes un puyazo certero.

¿Será suficiente la actual reacción?

No lo sabemos. Igual puede ser flor de un día que se mustie conforme vaya pasando el tiempo, todo quede podrido y estancado, el cansancio haga mella y decaiga la emoción ahora enardecida. O no. Igual el ataque de Marruecos, sumado a la agresión permanente que constituye la invasión migratoria en la propia península, hace que, picado en lo más hondo, nuestro pueblo demuestre que aún tiene redaños y no está dispuesto a arrodillarse ni ante el enemigo exterior ni ante sus cómplices del interior.

Pero ¿cómo, de qué manera puede vencerse el ingente peso de todo el tinglado que cincuenta años de abyección han alzado para lograr que ésta se mantenga?

Todo dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos en los próximos meses, que van a ser álgidos, incandescentes al extremo.

Todo dependerá de si se ahondan o no las grietas que ya han aparecido en el Partido Socialista, una parte de cuyos alcaldes se negaron ayer mismo a cumplir las órdenes de Ferraz de privar a Ceuta del apoyo de la calle.

Todo dependerá de cómo se desarrolle el escenario judicial relativo a los latrocinios socialistas.

Todo dependerá igualmente de en qué medida se desvelen, o no, los secretos que el programa Pegasus captó en el móvil de Sánchez (el periódico francés France-Soir decía hace unos días que Mohamed lo tiene pillado por datos que demuestran la implicación del Partido Socialista en la masacre de Atocha).

Todo dependerá también, pasando al otro lado, de si el Partido mal llamado Popular, prosiguiendo con sus sempiternas tibiezas y pusilanimidades, lanza, o no, una cuerda a los socialistas para ayudarles a salir de la pocilga en la que, empantanados, están ahogándose.

Y todo dependerá, en últimas, de lo más importante que está en juego. Todo dependerá de cómo se incrementa, o no, la fuerza de la gran revuelta nacional y popular que sólo VOX es capaz de dirigir.

Todo dependerá, con otras palabras, del resultado de las elecciones que el sátrapa nunca adelantará antes de su plazo máximo dentro de un año, suponiendo… que las convoque y no dé un golpe de Estado —de todo es capaz ese hombre— para eternizarse en el poder.

Lo cual, si sucediera, nos abriría a una situación radicalmente distinta y que requeriría, ni que decir tiene, una actuación totalmente distinta.

Ay Bilbao, y Luque ya es tercer hombre / por Ricardo Díaz-Manresa


 '..dos situaciones a tener el cuenta. Ha bajado el trapío del toro, pero seamos sinceros: importa poco en VISTA ALEGRE donde la afición a los toros siempre ha sido manifiestamente mejorable y donde iba el personal en los tiempos felices de la industria, cuyas empresas compraban muchas entradas y las regalaban. Después vinieron los tiempos de rascarse el bolsillo y fue otro cantar..'

Ricardo Díaz-Manresa
Otro año de BILBAO en su decadencia continuada. Vemos mucha televisión pero allí falto la televisión en esta de primera. Cómo se echa de menos a MOVISTAR. Lo teníamos todo sin un fallo. BILBAO, BILBAO nos has olvidao. Tampoco hay grupo que televise. Una semana con sólo el gran cartel de ALMERÍA. Ahora, mucha cantidad, pero menos calidad. Y los toros siguen interesando en la tele: ya han visto la tremenda audiencia histórica de la corrida del 150 aniversario de MÁLAGA.

Faltó también público salvo para las dos figuras que tenemos, por lo que puede reducirse a una feria de tres días como su hermana la venida a menos SAN SEBASTIÁN. Total : 4 tardes de ⅓, una más de media y las dos esperadas con ¾ y lleno. Más público en CUENCA que en el Bocho.

Y en la pugna entre ROCA REY y MORANTE parece que el peruano llevó más gente que el de la PUEBLA, quizá por alguna caída reciente de cartel o vaya usted a saber porqué. Y con cosas muy positivas, como el rotundo triunfo de ROCA REY y además su gesto de entrar a matar sin muleta de una manera limpia y arriesgadísima. Recordó al loco GALÁN, que hacía esa suerte encunándose entre las astas y el toro se lo echaba al lomo y lo despedía en tierra por el rabo.

Y la confirmación de DANIEL LUQUE como el tercer hombre actual del toreo superando a TALAVANTE que se juega el cuarto puesto con DAVID DE MIRANDA.

Y dos situaciones a tener el cuenta. Ha bajado el trapío del toro, pero seamos sinceros: importa poco en VISTA ALEGRE donde la afición a los toros siempre ha sido manifiestamente mejorable y donde iba el personal en los tiempos felices de la industria, cuyas empresas compraban muchas entradas y las regalaban. Después vinieron los tiempos de rascarse el bolsillo y fue otro cantar.

Y faltaba el inefable presidente MATÍAS, gagá desde hace años. Y al que supongo jubilarán a los 90 y que hace tiempo que está sobrando.

Y por si faltara algo cornada de 30 cms. a un monosabio. Difícil saber si es más que un monosabio. Simplemente decían “un monosabio”. Pues costó saber su nombre y apellido que ignoraron la mayoría de los “informadores”: JESÚS SAN JOSÉ. Le falta sólo MARÍA y tenemos la SAGRADA FAMILIA. Pronta recuperación. Se acordó de él LUQUE en su estupendo brindis a los monosabios.

Estupendo también el de BORJA a MAXIMINO en CUENCA.

Y más de brindis : a PONCE que se pudo estar quietecito en el callejón y no salir a la arena para recibirlos. De retirado está un poco light.

Y vemos la pronta reaparición del épico ESCRIBANO tras la cornada de MÁLAGA y matar, valiente y responsable, dos toros seguidos para cumplir con su compromiso y no cargar a sus compañeros. Un ejemplo.

Estampas : MORANTE en ALMERÍA durante la tradicional merienda sentado en el estribo encima de su capote fumándose un puro.

Y los de la novillada de BILBAO yendo de luces por las calles desde el Ercilla a la plaza.

Y en BAYONA otra corrida de los Candiles, allí llamada de Las Luces.

Y FORTES sin toros pero los dos trofeos en su tierra del capote y el estoque, ya por varias veces. Le dió buena suerte llevar en sus dos tardes el capote de paseo del impar ANTONIO ORDÓÑEZ. Y también lo vimos salir a hombros con su hijo.

El mundo es injusto pero no siempre : PAREJO con buen toreo y nombrecito tan poco torero, CHRISTIAN, en la de Otoño. Se la ganó.

Y ya 42 años que se nos fue FRANCISCO RIVERA “PAQUIRRI”.

Y siempre que vemos en los toros al alcalde perpetuo de Madrid, ÁLVAREZ DEL MANZANO, está en burladero de callejón. Burladeros como el que chupa caramelos.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Una profecía política / por Carlos Esteban


'..Desde el Papa a una nutrida representación de los párrocos, la Iglesia católica es de izquierdas en casi todo lo que defiende nuestro izquierdista, y muy especialmente en lo relativo a la sustitución poblacional y, aún más concretamente, en su visión de la crisis ceutí..'

Una profecía política

Carlos Esteban
La izquierda lleva décadas agotada intelectualmente, así que no ha sido extraño consignar en medios y redes, durante la presente invasión marroquí de Ceuta, que han vuelto a desempolvar uno de sus más añosos y apolillados memes: el sermón «cristianista» contra los cristianos.

Quien usa la consigna no cree en Cristo, naturalmente, y suele pensar que la fe es un tocomocho montado por los curas. Pero eso no le impide instrumentalizar lo que cree que es el mensaje cristiano para intimidar !a la derecha». Un ejemplo extraído casi al azar de la multitud de mensajes: «Hoy domingo, mucha gente que pedía cazar ‘uno a uno’ a los niños inmigrantes en Ceuta, irá a misa de las 12 para rezarle al niño Jesús y poner una velita por la paz y la misericordia».

Ahora, la política, por parafrasear al maestro Clausevitz a la inversa, es la guerra por otros medios, un conflicto feroz que no hace prisioneros. Y en una guerra, hacer del enemigo un hombre de paja es casi una obligación de la propaganda bélica. Yo mismo, por citar una fuente cercana, sigo considerando que el origen último de la izquierda es esencialmente satánico.

Pero esa caricatura del enemigo es lícita, incluso útil, cuando consiste en eso mismo, una exageración deformada de la realidad. El problema empieza cuando esa realidad base no existe ya. Eso ya equivale a tener una información desactualizada del enemigo, lo que suele ser fatal, cuando un bando está convencido de que el ejército enemigo se dispone a invadir Borduria cuando en realidad ambiciona Sildavia.

Cuando nació la izquierda, su visceral anticristianismo tenía sentido. La fe cristiana era la doctrina por defecto de la civilización, eso que Gullo llama «fe fundante», y destruirla era básico para sustituirla en el poder. De ahí el furor comecuras de los jacobinos, de ahí la «religión como opio del pueblo» de Marx.

Pero hoy no sirve. Los votantes de partidos convencionalmente llamados «de derechas» vienen a representar poco menos de la mitad de la masa electoral; los que van a Misa los domingos —de 12 o a cualquier otra hora— constituyen menos del 10% de la población, uno de cada diez. Uno puede larpear en redes con el avatar de un cruzado y el lema ‘Deus vult!’ y no haber pisado una iglesia en su vida sino como turista.

La desactualización, en ese sentido, del rojo promedio es trágica, y probablemente le acabe dando una amarga sorpresa. Y es, por lo demás, sorprendente en sí misma, porque esa Iglesia contra la que sigue arremetiendo es hoy, en su clero, un aliado objetivo. Desde el Papa a una nutrida representación de los párrocos, la Iglesia católica es de izquierdas en casi todo lo que defiende nuestro izquierdista, y muy especialmente en lo relativo a la sustitución poblacional y, aún más concretamente, en su visión de la crisis ceutí.

La amarga sorpresa a la que me refiero es que cada vez son menos los derechistas que se sienten aludidos en esa referencia a la Misa de 12, a la apelación a una ética cristiana, si bien reducida a caricatura con la entusiasta connivencia de muchos prelados.

Y aquí voy a arriesgar una predicción, por más que la Historia esté empeñada en contradecir profecías: la derecha que va a dominar las próximas décadas no va a ser cristiana, ni siquiera «culturalmente cristiana». Si, por aventurar definiciones, la derecha es un conjunto de banderías incompatibles unidas únicamente por su creencia en una naturaleza humana más o menos inmutable, frente a una izquierda que ve al hombre como arcilla infinitamente maleable, predigo que la derecha futura más fuerte va a ser darwiniana y biorrealista, como ya muchos se definen.

Las invocaciones a la igualdad ya no va a tener eco en esta derecha, ni a la compasión, salvo entre miembros de la misma tribu. Uno podría decir que todo lo que había antes de Cristo era derecha, en el sentido de reconocimiento de una naturaleza humana fija, y a esa visión, apuntalada con modelos cientifistas, se va a volver. Y todo el chantaje «cristianista», todos los argumentos de la izquierda basados en una presunta raíz cristiana, se romperán contra esa nueva derecha sin afectarla, y quizá el izquierdista futuro recuerde con nostalgia la derecha «de Misa de 12».