
Pepe Moral con el segundo Miura. Fotograma OneToro
Una monumental, pero desrazada corrida de Miura es soslayada por la terna. Orejas indefensibles para Escribano y Colombo. Moral ausente…
¡Por favor!
Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali, VII 13 2026
Hoy los de Miura fueron cuatreños, menos el primero; cárdenos, voluminosos, vareados, con 621 kilos promedio, tres de ellos por encima de los 630. Pero de no mucha leña, noblotes, sin fiereza ninguna, con las fuerzas precisas y exigua emoción. El sexto sí era de orejas, casi pastueño.
Fueron pasados de soslayo, abusando de los tiempos muertos, las caminatas, los manoteos al público, las enmiendas, las recolocaciones, y otros recursos histriónicos colaterales y hasta cortopunzantes, como acaeció con el dócil quinto, liquidado en dos barrenadísimas varas traseras. No se ligaron dos suertes juntas en toda la inacabable tarde. El innecesario muleteo defensivo, fuera de jurisdicción y para fuera era la tónica. Los desaciertos se cubrían con populismo y autocomplacencia. El tercero se partió de salida el cuerno izquierdo por la cepa, quedándole más bajo, y por ese lado se le hacían suertes y aclamados alardes y desplantes de pie y de rodillas. Y para completar, tras una brega incoherente en todos los tercios y un espadazo desprendido y trasero, le cortaron entre unos y otros, con mucho jaleo, una oreja. ¿Ah?
Muchas veces los miuras abusaron de los toreros, hoy fue al revés. Al histórico hierro se le trató con muchas precauciones, pero sin el mínimo respeto, ante la complicidad de un público y un palco parrandero y desentendido.
En la muy larga tarde, los televidentes volvimos a celebrar la buena dirección y el maestro empleo de cámaras, pero también a sufrir la inclemente publicidad a los toreros. Casi tres horas a tres voces, a cuatro mejor, de adulación, abuso de la evidencia y ninguna crítica. ¡Por favor! Pagamos con mucho gusto la suscripción, no protestamos su costo, pero agradeceríamos a cambio un mínimo de consideración a nuestra inteligencia.
Abrió plaza el cinqueño “Andaluz” y al reverendo y espaciado unipase, como sucedió en toda la corrida, Manuel Escribano le cortó una oreja, tras poner fin a sus días con una estocada desprendida y trasera. “Lo corregí”, declaró el torero en el callejón. El cuarto, “Mochuelo”, murió de media espada trasera avisada, después de una kilométrica pasantía por la tauromaquia ya señalada. Hubo petición de puerta grande, vuelta al ruedo clamorosa, e indignación con su señoría don Manuel Pozo Cano, por desatender la voz del pueblo. “Una putada” comentó el de Gerena. Los había recibido a ambos como acostumbra, con largas cambiadas de rodillas en los medios que le salieron limpias. Se le abona.
Pepe Moral, no tuvo toros peores, incluso el quinto, sacrificado en varas, lucía como uno de los más propicios. No se confió ni acopló con ninguno de los dos. Pasó más que inadvertido. Al cuarteo clavó medio acero de través, ineficaz al segundo y lo descabelló. Al agonizante quinto, le infirió un metisaca chalequero que hizo guardia, una estocada tendida que no sirvió, y tras aviso lo acabó de matar de dos crucetazos. ¡Por favor!
Jesús Enrique Colombo, recibió a “Gaditano” (635 kilos) el tercero con un capote que llevaba sobrescrito en enormes letras “Fuerza Venezuela” y la bandera nacional. Solidaridad y reverencia todas, claro que sí, con las víctimas de la tragedia y el gesto, pero había que respaldarlo con los hechos frente al toro. No fue así.
Por el contrario, la más decepcionante presentación qué he visto del aguerrido venezolano. Irrelevante con la capa, desacertado en banderillas, exagerado hasta lo grotesco en sus reclamos al público para que lo aplaudiera, intrascendente, marginal y prolijo con la muleta. Le avisaron antes de igualar y premiaron con pelo la letalidad del espadazo descolocado. Con el sexto, acentuó todos los errores y ocultó las virtudes para terminar tras dos avisos con estocada trasera tendida, descabello, y reclamos implorantes de otra oreja que le permitiera salir por cuarta vez a hombros allí. Nadie le hizo caso.
- FICHA DEL FESTEJO
Lunes 13 de julio 2026. 9ª de San Fermín. Sol. Lleno total. Seis toros de Miura; 621 kilos promedio, cinqueño el 1º, desrazados, noblotes y blandos.
Manuel Escribano, oreja y vuelta tras aviso.
Pepe Moral, Silencio y pitos tras aviso.
Jesús Enrique Colombo, oreja y silencio tras dos avisos.
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