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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 11 de julio de 2015

Bogotá: Rebelión en la granja / Por Jorge Arturo Díaz Reyes


Candidatos a la alcaldía de Bogotá. Foto: www.semana.com

Voltaire a Rousseau… “Leyéndolo siento deseos enormes de caminar en cuatro patas”


En su busca de votos, los candidatos a la alcaldía de Bogotá han terciado en lo que la revista Semana llama “debate animalista”. Quizás, porque tratándose de las corridas de toros, los participantes hablaron por y para los animales.


Rebelión en la granja

Jorge Arturo Díaz Reyes / Cali, 10 de julio del 2015
Como en una reedición de la parodia orwelliana, donde Mollie la yegua, Boxer el caballo, Moses el cuervo, Pincher el perro, Snowball el cerdo y Benjamín el burro, deliberaran sobre la conducción de la granja y lo que conviene o no conviene a su población pecuaria.

Y se pregunta uno por qué tal animalización de la política para una ciudad urgida de humanización. La más elemental; vida, dignidad, agua, movilidad, salud, educación, libertad… Y la respuesta salta: Porque Petro lo ha querido. Ha hecho de la prohibición a los toros y el referendo con que pretende legitimarla puntos cruciales en la lucha por su sucesión.

Claro, como es de uso, compitieron en decir lo que la clientela quiere oír, en presentarse cada uno como su vocero más auténtico, el más animal en este caso. Ya lo advertía Platón, en la democracia el poder siempre termina en manos de los más avisados.

Cinco aspirantes: Clara López (Polo), Enrique Peñaloza (Equipo), Vicente de Roux (Verde), Rafael Pardo (Liberal) y Mercedes Maldonado (Progresismo), prometieron abolir las corridas porque: “Estoy de acuerdo con los animalistas”, "estoy del lado de los animales", "apoyó los antitaurinos", "los animales tienen derechos", "no permitiré maltrato animal"... Tanto, que me trajeron a la memoria la frase de Voltaire a Rousseau… “Leyéndolo siento deseos enormes de caminar en cuatro patas”.

Pero habría que recordarles, si es que de verdad están como aparentan “por los animales”, que hoy, el único animal que los humanos no matamos a traición, en condiciones de inferioridad e indefensión, es el toro de lidia. 

Solo, Francisco Santos (Centro Democrático) no se animalizó, habló por las personas: “…tolerancia no es soportar lo que a nosotros nos gusta, sino precisamente tolerar lo que no nos gusta. En Bogotá tenemos que convivir todos y cuando digo todos me refiero también a taurinos y antitaurinos. Además hay una decisión de la Corte Constitucional que se debe cumplir.”

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