
José Legrá, Campeón del Mundo del Peso Pluma
'..Siete veces campeón de Europa entre 1967 y 1972, y dos del mundo (frente a Howard Winstone) en 1968, sus combates más importantes o más sonoros fueron contra nombres que recuerdan o han transmitido los viejos aficionados y permanecen en la historia y los archivos del pugilismo: Johnny Famechon, Clemente Sánchez, Eder Jofre (que lo venció a los puntos en Brasilia), Tomasso Galli, Jimmy Revie, Giovanni Girgenti, Evan Armstrong, Tommy Glencloss, Daniel Vermandere...'
Muere José Legrá, el boxeador que transitó de la pobreza a la opulencia y le caía bien a Franco
Gran personaje dentro y fuera del ring, colgó los guantes a los 30 años con 133 victorias, 11 derrotas y cuatro nulos
Un personaje de peso pesado dentro de un boxeador de peso pluma en una España en blanco y negro, en una de las épocas doradas del boxeo español. Cosecha antillana del 43. Dicharachero, simpático, bonachón, vividor... "El Puma de Baracoa", según apodo bautismal de Manuel Alcántara y rey de un Madrid de extrarradio y palaciego, abierto, y a menudo, rendido, a su fama. Un bailarín en el cuadrilátero, un "dandy" a su manera fuera de él. Piel de chocolate, piernas de alambre, puños de relámpago y martillo, sonrisa de dentífrico... Un ídolo popular.
Cubano pobre de familia de siete hermanos, limpiabotas, friegaplatos, vendedor de periódicos, adolescente célebre en veladas de aficionados en su pueblo y su zona. Y, a los 15 años, a La Habana a probar fortuna en el boxeo profesional. Cuando los Castro lo prohibieron, se fue a México y luego a Miami, donde en el gimnasio de la Calle 5 conoció a Angelo Dundee y a Cassius Clay. A él lo llamaban "El Cassius Clay de bolsillo".
Aterrizó en España en 1963 requerido por Kin Tunero, vieja gloria del boxeo cubano, duro rival y blando amigo de nuestro Ignacio Ara y debutó venciendo por K.O en el sexto asalto al marroquí Ben Layachi. Tunero hizo de él un campeón, pero no hizo carrera de él en la vida cotidiana. Un golfante vocacional, pero un púgil excepcional. Obtuvo en 1966 la ciudadanía española de la mano de Vicente Gil, médico personal de Franco y presidente de la Federación Española de Boxeo. Y ya en 1967, le ganó el título europeo a Ivan Desmarets, por K.O en el tercer asalto.
Siete veces campeón de Europa entre 1967 y 1972, y dos del mundo (frente a Howard Winstone) en 1968, sus combates más importantes o más sonoros fueron contra nombres que recuerdan o han transmitido los viejos aficionados y permanecen en la historia y los archivos del pugilismo: Johnny Famechon, Clemente Sánchez, Eder Jofre (que lo venció a los puntos en Brasilia), Tomasso Galli, Jimmy Revie, Giovanni Girgenti, Evan Armstrong, Tommy Glencloss, Daniel Vermandere... En Managua, en 1973, un prometedor Alexis Argüello lo noqueó en el primer "round" y Legrá, Pepe Legrá, colgó los guantes a los 30 años y 148 peleas en su haber (133 victorias, 11 derrotas y cuatro nulos).

Había vivido rápido y bien. Franco sentía por él una enorme simpatía. Lo recibió muchas veces en El Pardo y le regaló un cochazo, un Oldsmobile (un "haiga", se decía entonces). Legrá había ganado muchísimo dinero. Niño descalzo y limpiador de calzado ajeno, coleccionó, en números redondos, un centenar de pares de zapatos ("casi todos blancos"). Las mujeres se le dieron muy bien. "Si las habitaciones de este hotel hablaran", le confesó entre risas, en el curso de una entrevista, a quien esto escribe.
Le fue bien en el "ring" y en las alcobas, pero mal en los negocios: una zapatería, una lavandería... Le aconsejaron mal o lo engañaron. Sus últimos años, en una residencia, sostenido económica y sentimentalmente por amigos como José María García, Manuel Berdonce y Juan Flores, fueron los de un enfermo múltiple. En el Hospital Gómez Ulla falleció quien había hecho un viaje circular de la pobreza a la pobreza, pasando por la opulencia. Una historia conocida. Una historia repetida.
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