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Pepe Bienvenida / La suerte suprema
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lunes, 17 de octubre de 2011

viernes, 14 de octubre de 2011

Análisis (fino) del puente / Por Ignacio Ruiz Quintano



Análisis (fino) del puente

De José Tomás y sus cuvillejos hemos pasado a José Tomás y sus pilaricos. Julián y sus jandillicos. Manzanares y sus garcichicos. ¿A qué televisión americana le venderían semejante mejunje?

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Redundancia a la española: un país de parados, con la ruina económica y moral que eso supone, permitiéndose el lujo de una semana de puente a menos de un mes de un festejo electoral para encumbrar a la derecha de Rajoy, aunque el campeón en aplausos en la convención pepera de Málaga fuera De Rato, el del oso verde del Monte de Piedad de Madrid, para que luego digan que los banqueros tienen mala fama. No sé yo si al benéfico padre Piquer le hubieran aplaudido con la fe que aplaudieron al pepero De Rato, que tiene cocodrilos en los bolsillos, pero se ve que el laicismo hispánico, a base de pegar voces en la calle, avanza, hasta el punto que nuestra infancia, hija del krausismo docente, no sabe a qué responde el nombre de El Pilar que nos trae este puente. Para nosotros, El Pilar eran unos barraqueros vestidos de maños que vendían en el ferial vino de Cariñena pisado por unos muñecos ataviados de baturros. Ahora, en cambio, El Pilar son unos toretes salmantinos de Fraile que lleva por los pueblos José Tomás. ¿Cuánto duraría el fútbol si el Madrid jugara todos los domingos contra el Rayo por el simple hecho de que “se le da bien”?

Pues los toros llevan funcionando así durante los últimos cincuenta años, y ahí siguen. “A mí es que se me dan bien estos bichejos juanpedreros”, se dicen las figuras (?). Y te tunden. De José Tomás y sus cuvillejos hemos pasado a José Tomás y sus pilaricos. Julián y sus jandillicos. Manzanares y sus garcichicos. ¿A qué televisión americana le venderían semejante mejunje? Aquí da igual, porque lo bueno de aquí es que las cosas no las paga nadie y gracias a eso nos vamos de puente, mientras Rubalcaba, ¡cráneo privilegiado!, arregla lo del “fin” de la Eta para la cartelería electoral. Antes, por “fin de la Eta” la gente entendía cortarle el pescuezo a la serpiente, no llenarle la barriga. Y como lo del pescuezo quedaba poco humanitarista, han optado por lo de la barriga.
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martes, 9 de agosto de 2011

«ESTIVALIDAD Y VATICANIDAD» / Por I. Ruiz Quintano

«ESTIVALIDAD Y VATICANIDAD»

"... y una Cronista Oficial de la Villa de Madrid nombrada por Gallardón, que han publicado un manifiesto que haría toser a Pepito Nakens, con todas sus (malas) lecturas al hombro..."

IGNACIO RUIZ QUINTANO

ABC.-Día 09/08/2011
Al movimiento albigense de la Puerta del Sol, analfabeto, dice Gustavo Bueno, y rabiosamente anticristiano, se ha unido decididamente el periódico global en español («Liberty without anger») y una Cronista Oficial de la Villa de Madrid nombrada por Gallardón, que han publicado un manifiesto que haría toser a Pepito Nakens, con todas sus (malas) lecturas al hombro. Por su interés cultural y municipal, recogemos algunos párrafos:

«Con estivalidad y, sin duda, con alevosía, se producen en Madrid unos episodios policiales de los que un Estado de derecho debiera dar posterior cuenta a la ciudadanía... Ahora sabemos que la represión del movimiento ciudadano del 15-M tiene que ver con la visita del Papa a Madrid... ¿Quién ha decidido que... se destruya el pactado puesto informativo en una Puerta del Sol que nos pertenece y que ya es símbolo mundial de un nuevo sistema? Porque a la alevosía y a la estivalidad de la operación hay que unirle una indignante vaticanidad, pues a pocos escapa que esta operación tiene, con la llegada a Madrid de Ratzinger... Pero, ¿esto qué es?, ¿qué pretenden ustedes?
Mientras los indignados solo hacen uso del espacio público para protestar contra los sistemáticos abusos del poder establecido; mientras se sientan en el suelo para celebrar en asamblea el encuentro de su conciencia, de su unión, de su voz y de su voluntad, quienes llevan las riendas de la caballería deciden sofocarlos para abrir paso al jefe de un Estado ridículo en su mismidad, culpable de crímenes que no se le permitirían a una república bananera... ¿Millones de euros para recibir a un tipo homófobo y en connivencia con peligrosos pederastas? ¿Estamos locos o qué? Y para llevar adelante este escándalo sacan sus escuadrones a la calle, en una suerte de razzia a favor de Ratzinger que ofende a los limpios de corazón y a los indignados con razón...».

Estivalidad. Vaticanidad. Mismidad. Es la hora del psicoanálisis.

jueves, 30 de junio de 2011

La penúltima fechoría de ZP / Por I. Ruiz Quintano

La penúltima fechoría de ZP

Frente a Córdoba,
San Sebastián tienemejor cocina y un presente más «thriller»

ABC.-Día 30/06/2011
AL enterarse de que la elegida para Capital Europea de la Cultural era San Sebastián, la ministra cordobesa Rosa Joaquina hizo pucheros. No por la piñata perdida, sino por la evidencia encontrada: Zapatero es Freddy Krueger, cuya penúltima fechoría para hacerse un hueco en la historia, entre Gandhi y Lanza del Vasto, es esta kermesse por la paz.
—El gran compromiso en contra de la violencia y la idea de usar la cultura para ello.
Ahí tienen el motivo que ha dado un jurado de pacifistas para votar lo que ha votado. Tienen una pinta de «indignados» profesionales que inspira confianza, aunque no quiero pensar lo que diría de ellos el Thomas Bernhard de «Mis premios»:
—El universo mismo no es ya un cuento de hadas: Europa, el más bonito, ha muerto, ésa es la verdad y la realidad. La realidad, como la verdad, no es un cuento, y la verdad nunca fue un cuento de hadas.
Bueno, eso decía aquel Bernhard, antes de describirnos cómo roncaba la ministra de cultura austríaca (paisana de Gaulhofer, el jefe de los «indignados» que han votado por la paz de España):
—Porque la ministra roncaba. Aunque muy suavemente, roncaba; roncaba con el suave ronquido de los ministros, conocido en el mundo entero.
La ministra Sinde y sus jurados se mueven en ese ambiente a lo «Spain… on the road again», donde Gwyneth Paltron y un tipo que se presenta como crítico gastronómico del NYT se codean con Arzac y con Adriá, y al llegar a Córdoba hacen parada en la mezquita, y suelta el crítico gastronómico:
—Desde aquí Felipe II dirigió el mundo.
Entre el Kursaal de Moneo y la Mezquita de Abderramán, ¿qué diferencias pueden advertir esos jurados? Vale que el Kursaal de Moneo no deja ver el mar, pero, con tanta columna, ¿qué deja ver la Mezquita de Abderramán? José-Miguel Ullán la comparaba con la sala Cleofás de Madrid. Cuando un artista estaba mal en Cleofás, Ullán, en vez de decir eso, decía que las columnas le habían impedido verlo.
Quiero decir que, frente a Córdoba, San Sebastián tiene mejor cocina y un presente más «thriller», que ha sido lo decisivo.
Comprendo los pucheros de la ministra cordobesa Rosa Joaquina, aunque uno, que es de Burgos, podría decir: «¿Y Burgos?» Pero en Burgos, desde el Cid, no ha habido una palabra más alta que otra. En Guipúzcoa, sin embargo, tienen un diputado general que asumió el cargo con el pin del preso Otegui (fecha de su ingreso en prisión, 19 de junio de 1987, día, por cierto, de lo de Hipercor) en la solapa. Antes fue periodista: redactor-jefe de «Egin» el día del «Ortega Lara vuelve a la cárcel», que el humor negro y el ansia infinita de paz no tienen por qué estar reñidos. Ortega Lara (mi vecino de barrio y mi compañero de Instituto) es de Burgos.
Gaulhofer y sus pacifistas lo tenían a huevo.
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Noticia de última hora:
El etarra «Txeroki», absuelto en su primer juicio en España
La Audiencia considera que no hay pruebas de la intervención de Aspiazu en el intento de asesinato del vicepresidente del Grupo Correo, Enrique Ybarra, en 2002.

«Txeroki» se mofa de la Justicia y la Policía en su primer juicio

«Txeroki» se sienta en el banquillo por intentar matar a un accionista del grupo Correo


jueves, 23 de junio de 2011

Zapatero ya sólo quiere pasar a la Historia / I. Ruiz Quintano

Zapatero ya sólo quiere pasar a la Historia
 
No cometerá Zetapé más truculencias con el muerto de Franco que los ingleses con el de Cromwell

IGNACIO RUIZ QUINTANO 
 
ABC.-Día 23/06/2011
AL parecer, Zapatero ya sólo quiere pasar a la Historia, pero el portero no le deja.

—La Historia sería una cosa excelente, si fuera verdadera —dijo Tolstoi, pensando, ay, en personajes como ZP, acrónimo de esa izquierda que quiere imponer a todo el mundo el deber de mentir sobre el pasado con el pretexto de salvaguardar su cohesión del presente.

Para impresionar al portero, anda Zapatero revolviendo huesos en Cuelgamuros con el ánimo de llevarse el muerto de Franco, como un Boris Karloff cualquiera en «El ladrón de cadáveres», al monte de El Pardo. Pobre Zetapé, que ni siquiera en eso sería extraordinario. Desde luego, no parece Zetapé capacitado para cometer más truculencias con el muerto de Franco que las cometidas por los «zetapés» ingleses con el muerto de Cromwell, y ahí están ellos, innominados en la fosa común de la Historia, mientras Richard Harris sigue entrando en el Parlamento hecho un «indignado» para rebanarle el pescuezo a Alec Guinness.

Zetapé puede jugar a Peter Lorre o poner a trabajar a sus censores, como el complutense Bernabé, que pide firmas para censurar a sus colegas de Diccionario Histórico. Dentro de cincuenta años, Zetapé será, si acaso, un asterisco, y Franco, unas líneas no muy distintas de las apuntadas por Aguinaga en su breve «Teoría del franquismo».

—General que, tras una guerra civil de tres años y una compleja y eficaz gobernación de treinta y seis, restauró la Monarquía en la dinastía borbónica y en la persona de don Juan Carlos de Borbón y Borbón.

A propósito de esa restauración, precisamente, Carrillo, líder moral de la izquierda hispánica, decía al zascandil de Villalonga, que en 1975 lo entrevistaba en París para la revista «Lui»

—En España, y sobre todo para el hombre de la calle, un hombre que traiciona a su padre, incluso por una corona, no puede esperar disfrutar de la más mínima credibilidad por parte de sus compatriotas. Y menos todavía, respeto.

Son palabras del mismo líder moral de la izquierda hispánica que en mayo del 39 escribe su famosa carta a su padre:

—Cada día es mayor mi amor a la Unión Soviética y al gran Stalin… El odio de vuestra cuadrilla caballerista-trotskista al Partido Comunista de España, a la Unión Soviética y al gran Stalin, es una prueba más del papel jugado por estos en la lucha del pueblo español por su libertad… Cuando pides ponerte en comunicación conmigo olvidas que yo soy un comunista y tú un hombre que ha traicionado a su clase... Entre un comunista y un traidor no puede haber relación de ningún género… No, Wenceslao Carrillo, entre tú y yo no puede haber relaciones, porque ya no tenemos nada en común. 
 
Ya lo decía una proclama anarquista: la Historia es una puta, y los episodios son sus clientes.

Boris en acción
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domingo, 12 de junio de 2011

El imperdible / Por Ignacio Ruiz-Quintano


El imperdible


ABC/Madrid - 11de junio de 2011

El broche de acero a las ferias del toro en Madrid, que hoy concluyen, es un “Imperdible”, obra del torero “más poderoso” del escalafón en el festejo “más solemne” del año.

    Justicia poética para la Tauromaquia Contemporánea, o Tauromaquia Cultural, frente a la Tauromaquia Clásica, o Tauromaquia de Gobernación.

    En Madrid, toros de los de  Gobernación hemos visto este año los justos: los de José Escolar y los de Celestino Cuadri. El resto han sido toros de los de Cultura, como el “victoriano” de la imagen, que para recordarnos a un toro de los de Gobernación fue preciso que alguien le pusiera un “imperdible” que “lo hiciera guardia”.

    Ante la tragedia de la suerte suprema, los toreros culturales necesitarían clases de sable con el maestro Afrodisio, o con su ayudante, Vidal de Chalecú:
    –¡En guardia! ¡Cinta de estocada marchando! ¡A fondo! ¡Parada en cuarta rompiendo! ¡Cinta de estocada marchando! ¡Corte a la cabeza! ¡Parar primera y segunda! ¡Rompiendo! ¡Revés a la cara!

    ¿Qué diría del Imperdible de Beneficencia a cargo de un torero cultural el Doctor Thebussem, que conoció “al hombre que, perito en música, dirige una noche la orquesta del teatro Español; en otra representa una comedia; luego escribe el prólogo de unas poesías, y después mata toros con la espada”? (O sea, don Luis Mazzantini.)

jueves, 9 de junio de 2011

El diccionario histórico de Angelines / Por Ignacio Ruiz Quintano

El fantasma mitomotriz de la izquierda
de los cinco millones de parados

El diccionario histórico de Angelines
IGNACIO RUIZ QUINTANO

ABC.-Día 09/06/2011
EN tiempos de Google, ¿cuántos hojean diccionarios?
—La erudición es una fuente donde abrevan las bestias, y a veces, los hombres —contestó Tierno a Fraga en una discusión parlamentaria sobre el preámbulo constitucional.
¿Diccionarios? Para los comunistas y la ministra Angelines, que querrá ser llamada así, una vez que Rubalcaba, su jefe, sólo aspira a que lo llamen Alfredo, alias, por cierto, de Togliatti, uno de los filántropos de Stalin en la mesacamilla de la guerra civil.
¿Autoritario o totalitario?
Esa controversia sobre Franco, su fantasma mitomotriz, es lo que entretiene a la izquierda de los cinco millones de parados.
—No tenemos una Real Academia, sino una Real Caverna contra la República —perora en el Congreso el doctor Llamazares, científico ducho en la agrobiología de Lyssenko e incapaz, ay, de comprender las licencias literarias del profesor Suárez sobre el franquismo como las del Nobel García Márquez sobre los «boat-people» vietnamitas.
¿Autoritario o totalitario?
Diremos que «totalitario» es cuando te dictan lo que has de hacer y además no te dejan entrar ni salir del país, salvo que seas los Beatles, el Ché (paseante de la Gran Vía en uniforme verde oliva) y así. O sea, el franquismo. Y «autoritario» es cuando te dictan lo que no has de hacer, pero te dejan entrar y salir a tu bola. O sea, el castrismo, para no perdernos en el Gulag.
—La historia —advierte Croce— es siempre historia contemporánea.
En 1973, la hoy ministra Angelines clavaba una estaca en el corazón del totalitarismo franquista con su cameo en «El Love Feroz o cuando los hijos juegan al amor».
En 1974, Nixon envía a El Pardo al general Vernon Walters para otear la situación:
—El Príncipe será Rey —le dice Franco—, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras, pero ninguna de ellas será fatal para España. Porque yo voy a dejar algo que no encontré: la clase media española.

En 1975 (¡octubre!), en «L'Europeo» milanés, Carrillo le confiesa a Oriana Fallaci:
—Si la derecha no ayuda, derribaremos la Dictadura con la violencia. He hecho también la guerrilla. Durante nueve años. No sé si soy un buen tirador, pero sé que apuntaba con cuidado: para matar… No estoy dispuesto a dejar con vida a Franco. Sería una injusticia histórica ver morir a Franco en su lecho… ¿Qué posibilidades tiene Juan Carlos? Todo lo más ser rey durante unos meses… Yo soy comunista, no soy rosa… Stalin no era antipático: sabía tratar a la gente… Y la República española no era un régimen capitalista, sino una democracia popular en el verdadero sentido de la palabra.
Menuda golfa, la Historia.
*****

El franquismo es lo que entretiene a la izquierda de los cinco millones de parados

martes, 17 de mayo de 2011

Como el camarote de Groucho estaban los palcos de Las Ventas el día del Santo / Por I. Ruiz Quintano

Los tonos de las banderas que los cubren marcan la diferencia
de Comunidad y Ayuntamientos en los palcos, con los típicos jubilados hispánicos
jugándose la vida por tocar a sus ídolos

                                                                                                                                                        Como el camarote de Groucho estaban los palcos de Las Ventas el día del Santo

ABC.- Día 17/05/2011
Como el camarote de Groucho estaban los palcos de Las Ventas el día del Santo: Aguirre en el de la Comunidad, y en el del Ayuntamiento, Cobo y Gallardón, que sólo Manzano sabe lo que costó municipalizar esas sillas. Gallardón va a los toros en San Isidro como el criado de Larra podía hablar en Nochebuena: por bula de Alicia Moreno, que piensa que la tortura no es cultura, y tiene razón la Moreno, si lo que uno va a ver es una corrida de Morante, de Manzanares, de López o de cualquiera de los muchachos del toreo que se han apuntado, para pagar la mitad de Iva, a la cosa de la Cultura. Así resolvió Francia el problema: lidiar a un animal doméstico, y por tanto democrático, es tortura; lidiar a un toro encastado, y por tanto fascista, es cultura. Cultura Inmaterial, lo han declarado.
Y el caso es que para ver toros encastados hay que ir a Francia, mientras en España, donde los profesionales a la casta le dicen «rabia», despachan animalejos de mirada conmovedora bajo la consigna del arte, que consiste en componer posturas sacadas de los billares de los años cincuenta. «Las rabiosas que las mate Urdiales», es la voz que corre en los círculos culturales. Para que lo entiendan las damas y caballeros que acuden a la plaza con los ojos como bolitas de alcanfor porque se anuncian los artistas: no es igual enfrentarse a un lobo ibérico («canis lupus signatus», para el vulgo) que a un «golden retriever». Toda la grandeza de la tauromaquia está en el lobo ibérico: «palante, padentro y pabajo». Lo del «golden retriever» (y además: «patrás, pafuera y parriba») es ballet para pobres inspirador de una vasta literatura para pobres que no repara en la crueldad que supone estoquear a un animal que no concibe la pelea. El último bailarín de Don Lurio tenía más mérito que todos esos toreros culturales que se juntan para que «las rabiosas» las mate Urdiales y en Francia, que aquí nos hemos vuelto artistas y bien finos. Y los antitaurinos, sin enterarse.

jueves, 5 de mayo de 2011

Entre Messi y Manzanares, Valle-Inclán / Por Ignacio Ruiz Quintano

Enntre Messi y Manzanares, Valle-Inclán

Los toros y el fútbol consisten en desmayarse delante de un enemigo inválido. Trincherilla y tiqui-taca


Ignacio Ruiz Quintano
 ABC
En el ferial sevillano las calles llevan nombre de torero. En Pepe Luis Vázquez, 8, recibe Marisa Martín, que tiene a los gitanos de Utrera cantando «La quiero a morir», con Jaime Ostos bailando en el redondel. Y allí todos los payos te dicen lo mismo:
—¿Vihte a Manzanare? ¡Qué arte, hiho!
Hablan del Manzanares que indultó a un Cuvillo en La Maestranza, y uno, con Cuvillos de por medio, no discute.

Vivimos otro andancio cursi, como corresponde a toda época de caída de valores, donde los toros y el fútbol consisten en desmayarse delante de un enemigo inválido. Trincherilla y tiqui-taca.

—Hemos ganado al equipo más rico del mundo —desliza Guardiola (no el ganadero, por Dios), sino el «alter ego» de Zapatero.

El «equipo del pueblo» (Pandiani), que «juega un fútbol de izquierdas» (Guardiola), gana «al equipo más rico del mundo» (Guardiola), lo cual (la riqueza) es «indecente» (Platini), cosa que la UEFA sanciona con árbitros que han convertido la semifinal Madrid-Barcelona en una caricatura de «El mariachi» de Robert Rodríguez.
¿Cuánto incienso no llevamos olido a cuenta del tiqui-taca? Sin embargo, el Mejor Equipo de la Historia por obra y gracia del tiqui-taca, el juego ofensivo por antonomasia, en 4 partidos, y jugando 11 contra 11, le ha metido al Madrid totalitario de Mourinho un gol y al contraataque, razón por lo cual, y en aras a los principios del tiqui-taca, debió ser anulado.

Un día preguntaron a Valle-Inclán si había arte en los toros. Y respondió:
—La mayor manifestación del arte es la tragedia. El autor crea un héroe y le dice al público: «Tenéis que amarle». ¿Y qué hace para que sea amado? Le rodea de peligros, y cuanto mayor es su desgracia y más cerca está su muerte, más le quiere el público. Porque el hombre no quiere a su semejante sino cuando lo ve en peligro. Un niño está jugando en esta habitación, y no le hacemos caso. Pero el niño se acerca al balcón y está a punto de caer a la calle; entonces, todos gritamos: «¡Ese niño!».

Ese niño es Messi («un niño de Dickens», según Terry Venables), poseído del espíritu tramposo de Piolín. Se cuelga de la cintura de Adebayor, y luego se tira al suelo, para que la abuela, que es el árbitro, le pegue, como le pegó, al grandullón el paraguazo de una tarjeta amarilla. Es lo que «L'Equipe» llama «la victoire du jeu», que puede tener cierta gracia en Messi, pero no en el zangolotino de Busquets, la milana bonita del marqués de Del Bosque.

Pero estábamos en los toros, con Valle-Inclán:
—Cuanto mayor es el peligro del torero, mayor es la amenaza de tragedia y más grande es la manifestación de arte. Quitemos a los toros la facultad de matar, y ya no hay fiesta, porque no hay tragedia, no hay arte.

Pobre Valle-Inclán.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Hambre de cuernos / Ignacio Ruiz Quintano


Hambre de cuernos

Venimos de un 2 de Mayo raro, con Bin Laden solapándose con Napoleón, y en Madrid los hemos padecido a los dos

Día 04/05/2011
Venimos de un 2 de Mayo raro, con Bin Laden solapándose con Napoleón, y en Madrid (si fuera cierta la versión oficial del 11-M) los hemos padecido a los dos. A Napoleón lo mató un cáncer de estómago, y a Bin Laden, una bala de Obama. Lo del cáncer de estómago me parece bien: no vamos a oponernos a los designios del Señor; y lo de la bala de Obama, también: en este mundo de cursis, lo que haga Obama, igual que lo que haga Guardiola, vale. Este mundo es de los cursis, y el siglo, de los cuernos. «El siglo del cuerno», gritó Quevedo. Las calles de Madrid están atestadas de publicidad que invita a las casadas a vivir una aventura. Sin necesidad de esa publicidad, en Madrid ya le pegaban los vecinos a lo que en el lenguaje cursi de los tiempos llaman «cruising», que viene a ser la traducción de lo que siempre se entendió por algo «rapidito y sucio».
No sé si esta infidelidad inducida ocasionará un debate moral como el del matarile a Bin Laden. En pura psicología, yo lo que veo es una verdadera hambre de cuernos, y los toros son su mejor reflejo. En los toros, fuera de Madrid, no se ven cuernos. Y la gente va ahora a los toros a lo mismo que antes iba a los billares: a ver posturas. ¿Y luego? Luego, al «cruising». Te cogen, al parecer, en los urinarios, y las veces que no ha entrado el toro al caballo te caen a ti al relance.
No cuenta el sexo (toro con toro, toro con vaca, vaca con vaca...), sino el cuerno. El modelo sería el sexto «carriquiri» de la goyesca en Madrid, lidiado por Fandiño. Qué pena que no hayamos podido contrastar con ese toro (con un toro, en una palabra) el poder de Julián López o el arte de Manzanares. Pero qué pena que, ayunos de tauromaquia y ahítos de lo que lo parece, estos españoles que se libraron de los franceses a cornadas tengan que ver cómo Francia se lleva los toros con cuernos y los declara Bien Cultural Inmaterial, mientras aquí, para ver un cuerno, hay que ir al urinario a hacer «cruising».

martes, 3 de mayo de 2011

Buffalo Cruyff / Por I. Ruiz Quintano

Buffalo Cruyff

-Aquí de lo que se trata es de defender los valores ajenos. Qué valor-

IGNACIO RUIZ QUINTANO
ABC
Día 03/05/2011
La captura (vivo o muerto») de Bin Laden ha tapado los sermones de Méndez y Tocho a los cinco millones de parados, pero no la lata de la Liga de Campeones. Y lo que más escama en este guerracivilismo futbolero Madrid-Barcelona es la obsesiva preocupación de los culés por los valores del Madrid. Cruyff, el amigo de Roures, dando clases de valores es un espectáculo que no se veía desde Buffalo Bill. ¡Buffalo Cruyff!

Éste escribe artículos destinados a barajar los mitologemas del «excepcionalismo» catalán. Él, padrino de Stoichkov, señaló a Pepe para los árbitros. Basa su autoridad en su amistad con Valdano y en «Las Cuatro Ligas», dos de las cuales le cayeron porque el Tenerife de Valdano ganó al Real Madrid con errores de García de Loza y Gracia Redondo, y una tercera porque Djukic falló un penalti para el Deportivo.

Cruyff es al mito catalán del tiqui-taca lo que Bill al mito americano del pim-pam-pum. Los sioux lakotas vencen a Custer en Little Big Horn. Bill, que pretende haber asistido a la muerte de Custer, da muerte en duelo a Mano Amarilla, que nada había tenido que ver en ello: le arranca su «scalp», palabra y práctica introducidas, no como suele creerse, por los indios, sino por los tramperos holandeses. Y esta hazaña es la base de todos los espectáculos con que Buffalo Bill se paseará por Europa, creando el imaginario de la Frontera.

En los treinta se publicaban anualmente dos mil novelas baratas sobre Bill y se rodaban en Hollywood cien películas del Oeste. Se trata del mismo tabarrón que hoy padecemos, procedente de la civilización culé fundada por Cruyff, tan «atleta soberbio y caballero virtuoso» como Bill. Para tapar el único hecho cierto, que es que, en cuanto el partido se pone oscuro, a Mourinho lo dejan injustamente con diez (sólo entonces hace Messi los goles), sale el holandés amigo de Valdano y le corta la cabellera a Florentino Pérez. Porque aquí de lo que se trata es de defender los valores ajenos. Qué valor.

jueves, 14 de abril de 2011

Teoría del monoencaste español / Por I. Ruiz Quintano



La cultura española del monoencaste viene de Quevedo,
con su ciego llevando a cuestas al tullido
IGNACIO RUIZ QUINTANO
ABC / Día 14/04/2011
CUANDO yo nací, todo el mundo gastaba bigotillo en procesión de hormigas a modo de tatuaje fascista. Y es que el fascismo, que en España, cuando no está prohibido, es obligatorio, era el monoencaste de la época, con su bigotillo y su forma (la misma para todos) de pensar, de leer y de decir.

Luego, entre el 77 y el 80, hubo dos o tres años de descanso, con una libertad pequeñita, como la que, entre clase y clase, se da en la escuela con el cambio de maestro, con Juanito tirándole una tiza a Pepito y robándole a Manolito el bocata de panceta.

Pero un día, donde había un yugo con flechas, pusieron un puño con rosa, y a todo el mundo le dio por gastar barbita esquiladita a modo de tatuaje progresista. Y es que el progresismo, que en España, cuando no está prohibido, es obligatorio, es el monoencaste de la época, con su barbita y su forma (la misma para todos) de pensar, de leer, de decir, y además, de mirar, de andar, de beber, de fumar…España siempre fue así. Fernández Flórez cuenta cómo a los hombres de su generación nunca les fue dado escribir como quisieran: lo mismo antes de la Dictadura de Primo que en la Dictadura de Primo que en la República de Azaña, razón por la cual opinaba de la libertad de expresión como aquel bohemio que, al oír a otro bohemio que los millonarios tomaban café con tostada todos los días, moderó, razonablemente:

—¡Hombre, todos los días… no será!
En el caso de la libertad de expresión (¡el derecho de todo hombre a ser honrado!, que dijera Martí), más bien ninguno, y todo por culpa de la cultura española del monoencaste, que viene de Quevedo, con su ciego llevando a cuestas al tullido, que «el mundo en estos dos está entendido»:

—Pues unos somos ciegos y otros cojos, ande el pie con el ojo remendado.

Y quien no lo vea claro en los hombres, que mire a los toros. San Isidro será la feria del monoencaste sobre la dulce sangre domesticada de Domecq, que permite a unos señores más feos que Picio encadenar posturas de falsos sultanes de Persia.

—Detrás va Pedro Domecq con dos sultanes de Persia.
Lorca dijo a Pemán que no sabía muy bien por qué en el funeral del Camborio iba Domecq, salvo el recordatorio de las etiquetas de Domecq en las juergas flamencas.

El monoencaste isidril supone el funeral de la tauromaquia: si ninguna oenegé se hace cargo de ellos, los toros fieros morirán de viejos en las dehesas como las liebres castellanas que veía Dumas al viajar. O como esos tipos verdaderamente geniales que todos conocemos y a los que nadie invita a las grandes ferias, para evitar el chirrido con el monoencaste. Y no estoy pensando en don Isabelo Herreros, que con la euforia del día anda convencido, el hombre, de que, para comer, el mejor régimen es la República.

miércoles, 13 de abril de 2011

Ética a la española / Por Ignacio Ruiz Quintano

 

Angelino en el redondel
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Ahora que vienen cuatro partidos con el Barcelona,
vamos a tener que repasar a Kant

Ética a la española 

IGNACIO RUIZ QUINTANO
Día 13/04/2011
ABC
El domingo, en Las Ventas, vestido como en los felices años sesenta, apareció en el ruedo un novillero de Tlaxcala, México, que se llamaba Angelino y que venía acompañado de una peña muy bien surtida de Villalpando, Zamora. Las cosas que hacía Angelino no eran del otro mundo, pero en la fila de delante unos cuantos caballeros con aspecto de gente castellana recia aplaudían cada movimiento como quien bate tablones de obra, que así gastaban las manos. Cuando Angelino fue a matar, se perfiló mal. «Está por fuera», comentó alguien de los nuestros. Entonces, el caballero de mayor báscula de los de delante, se volvió para afearnos a todos el comentario: «¡Pero, hombre, por Dios! ¿Pero no ven que está empezando? ¿Cómo se puede ser así con los pobres que empiezan?». Y sacó un pañuelo enorme para exigir las orejas para Angelino. El presidente no las concedió y el caballero de la recia figura, con mohín de haberse llevado un berrinche, se abrió a sus cosas. En el quinto, que era el segundo de Angelino, reapareció. El muchacho tlaxcalteco no mejoró mucho, y en el tercio de varas otro novillero se fue a los medios para hacerle un quite al toro. La que lió, dentro de un orden (en los toros no hay nada que no sea de orden), el caballero de la recia figura fue parda. ¡Qué silbatina! «¡Qué gran serrano en la sierra! / ¡Qué blando con las espigas! / ¡Qué duro con las espuelas! ¡Qué tierno con el rocío! ¡Qué deslumbrante en la feria!». Y es que ya se le había olvidado que ese novillero que intentaba «quitar» (muy mal, por cierto) al toro de Angelino también estaba empezando. «¿Cómo se pude ser así con los pobres que empiezan?». No era cosa de discutir con él (no se te iban sus manos de tu cabeza), pero estaba claro que ese hombre era un español de toda la vida, que es el español que va por la vida con una ética universal aplicada a su industria particular. Ahora que vienen cuatro partidos con el Barcelona, vamos a tener que repasar a Kant.

viernes, 21 de enero de 2011

Banderas de nuestros padres / Por I. Ruiz Quintano


Banderas de nuestros padres


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Será una manía estética, pero resulta desolador ver a los japoneses retratarse ante la plaza de Las Ventas coronada por un pispajo sucio que hace las veces de bandera de España. Para eso, y pensando en los turistas del Sol Naciente, casi trae más cuenta clavar en el mástil una cabeza de toro. ¿De veras que en el cepillo para el culto de la Comunidad de Madrid no hay cuatro euros para una bandera española? Pase que el crítico oficial de Telemadrid, que, desde luego, no ha leído a Tierno ni a Bergamín, niegue el carácter nacional de la fiesta de toros. Después de todo, no hay hoy valor que cotice más alza en España que la ignorancia. Pero de ahí a colgar una bandera negra —es decir, la antibandera por antonomasia— en los toros media un trecho ideológico que no presumía uno en la administración de Esperanza Aguirre, a pesar de sus vendedores de lámparas y sus amanuenses líricos destinados a custodiar el cofre de la tauromaquia. ¿Qué pasa? ¿Que este año, en feria, nos van a dar Le Drapeau Noir por programa de mano? Caballeros, seriedad, que se cumplen mil trescientos años del desembarco de Tarik el moro en Gibraltar.

El caso es que uno ve la bandera negra y lo primero que le viene a la imaginación es el anarquismo ibérico, arraigado en la tribu pepera como en el Madrid, que ha contratado al mejor entrenador del mundo para ponerlo a las órdenes de Valdano, el capataz del Parnaso blanco, cuyos poetas de guardia en el Marca, único periódico que lee Rajoy, y el As, único periódico que lee Zapatero, no tienen otra cosa que hacer que recordarle a Mourinho lo guapo y lo listo que es Valdanágoras. Vale: los toros son un espectáculo totalitario donde los aficionados no tienen nada que decir. Pero fútbol es fútbol, una industria la mar de democrática, cuyos dueños, según la mentirosa versión oficial, son los socios. Entonces, ¿por qué no preguntan a los socios quién sobra? ¿Valdano o Mourinho?

domingo, 16 de enero de 2011

Balón de Oro / Por Ignacio Ruiz Quintano

Yogi Berra

Balón de Oro

"...Y uno querría que Molina entendiera que para torear a un toro bravo hay que saber torear, y, sin embargo, para ser académico no se necesita saber escribir, como prueba la aceptación académica de «murciégalo» (murciélago), «toballa» (toalla) o «almóndiga» (albóndiga)..".

Ignacio Ruiz Quintano

Abc Cultural

En las sociedades laicistas no hay Becerro de Oro; hay Balón de Oro, a cuya gala anual acudió esta semana el entrenador español Guardiola, felizmente bautizado por Ibrahimovic como el Gandhi de Sampedor. Fue vestido de humorista catalán -señor que hace humor blanco (simple) en traje negro- y llevando de la mano, como las madres de las folclóricas, a tres futbolistas chaparretes que han prosperado a base de astucia: Xavi e Iniesta, que a mí me recuerdan a Joselito y a Pablito Calvo, por un lado, y por el otro, Messi, ganador del Balón de Oro por su rol (lo bueno de decir «rol» es que ya nadie hace preguntas) en el Mundial de Suráfrica.

-He aquí los pormenores históricos de una anomalía cultural que nos avergüenza ante el mundo -escribe, al borde del hipo, Muñoz Molina, que se ha metido entre pecho y espalda lo último de Mosterín, el Tartarín del CSIC.

Es verdad que Molina habla de los toros bravos, pero su alegato valiente vale para los Balones de Oro.

-El toro bravo -nos alecciona Molina- no embiste; el toro bravo... huye.

De lo cual Molina deduce que torear a un toro bravo no es arte, como creía Cocteau, aquel monstruo lombrosiano, sino tortura, como quiere hacernos creer este epígono de la Ilustración que, en el pupilaje del Instituto Cervantes en Nueva York, atribuía al Oso Yogui (Yogui Bear) las citas del beibolista Yogi Berra, y nadie dice que esto «nos avergüenza ante el mundo», porque para el mundo es irrelevante lo que Molina haga con su inglés.

Otra cosa es lo que hace con nuestro español.

-Queremos que cualquiera que pueda encontrar un trabajo sea capaz de encontrar un trabajo -es una cita famosa de Berra.

Y uno querría que Molina entendiera que para torear a un toro bravo hay que saber torear, y, sin embargo, para ser académico no se necesita saber escribir, como prueba la aceptación académica de «murciégalo» (murciélago), «toballa» (toalla) o «almóndiga» (albóndiga).

Pero hablábamos del Balón de Oro...

viernes, 14 de enero de 2011

Tomás apunta al ciclismo / Por Ignacio Ruiz Quintano


La Pinarello espera....
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Tomás apunta al ciclismo

"...Si no puedes superar a Ponce en la historia del toreo,
supera a Indurain en la historia del pedaleo..."

ABC / Viernes14/01/2011
Y de toros, ¿qué? Del Guadarrama de los krausistas ya empieza a bajar el aire con olor a cuerno, señal de que el tótem de España se está desperezando. En la capital, sin embargo, los parados se inclinan más por el boxeo que por la tauromaquia. Esperanza Aguirre tiene declarados los toros Bien de Interés Cultural, pero en el reparto anual de premios culturales a Sabina Cosa Fina no hubo ni un puñetero diploma taurino. Para reparar la injusticia, la presidenta invitó a comer en la Puerta del Sol a un grupo de toreros capitaneados por Julián López que quieren pasar a Cultura para ahorrarse la mitad del Iva.
Mientras, los «tomasólogos», o estudiosos de las señales de José Tomás, siguen arrugando la nariz contra el aire en busca de pistas sobre lo que va a pasar. El torero tiene un coleguilla radiofonista que afirma que Tomás mata el invierno haciendo cuarenta kilómetros diarios en bicicleta. Es cierto que la bicicleta se ha convertido en una seña de identidad progresista: Madrid está atestada de mandriles que juegan a sortear a los peatones de las aceras con una bicicleta, lo que supone la única aportación del concejal Calvo a la cultura madrileña. ¿Cuarenta kilómetros diarios en bicicleta, dice usted? Los revistosos del puchero deducen del dato que Tomás podría estar en condiciones de volver a sus galas táuricas en primavera, aunque su apoderado Boix no ha dicho pío porque sigue tocando el caramillo.
Ningún revistoso del puchero se ha planteado la posibilidad de que Tomás ande preparando la Vuelta Ciclista a España, que es una competición para atletas de su edad, y más ahora, cuando las razzias antidoping han reducido el ciclismo a un recreo para cicloturistas. Tomás es un tipo preocupado por su palmarés: la Vuelta es asequible, e Indurain nunca la ganó. Si no puedes superar a Ponce en la historia del toreo, supera a Indurain en la historia del pedaleo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

UNA CORRIDA

 
UNA CORRIDA

Solamente he visto una Corrida. Fue de niño, en Galicia. El tiempo era nublado y llovía; así recuerdo aquellos años. Claro está que puedo imaginarme muy bien una Corrida con vistosos trajes de luces en una ssoleada plaza de toros andaluza, cantes flamencos, una vida de penuria. Y al final, la redención por el honor y por cojones. Porque ésas son las películas que recuerdo. Sin embargo, al contemplar estos cuadros en las paredes de mi taller en Nueva York, veo los paisajes ensombrecidos, lluviosos y arcanos de mi infancia gallega.
COGIDA / GABRIEL HALEVI Ignacio Ruiz Quintano
 
 

sábado, 27 de noviembre de 2010

El cuerno y el convento / Por I. Ruiz Quintano

 De torero a novicio, Juan García Mondeño
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El cuerno y el convento

Los de Puerto Real somos más guapos y tenemos más salero que los de Galapagar o Brazatortas

Día 27/11/2010 
RECIBO carta de Mondeño, que no se figura la importancia que uno puede darse con eso.
 —Yo también me quedaba quieto delante del toro y además en guapo. Mi abuela Pepa decía que yo era el torero más bonito que había en los 60. Le recuerdo que los de Puerto Real somos más guapos y tenemos más salero que los de Galapagar o Brazatortas.
La carta de Mondeño obra aquí como en Proust la madalena de su tía: en alguna poza del río de la infancia se bañaba Mondeño, y se bañaba dos veces en el mismo río, de modo que no sabe uno si Mondeño era el torero que se metió a fraile o el fraile que se metió a torero, cuando uno sólo quería ser o torero o fraile, igual que hoy bailarín de «Fama» o mochilero de Oenegé.
A Mondeño no lo deja hacerse misionero su abuela Pepa, que rompe en anticlerical, como Antonio Gala, con más salero.
—Mi padre no era malo, pero era muy autoritario y burro. Sólo quería que yo fuera torero para que lo sacara de la miseria. Un día le pregunté por qué no era torero él y así yo podría comprarme una bicicleta. Me dio una bofetada.
Torero por necesidad y, al cabo, fraile por vocación. Toma los hábitos dominicos en Caleruega, la cuna de Santo Domingo, martillo de los albigenses, adonde la gente peregrina en demanda de un milagro de fray Juan García (Mondeño). Esto no es lo que él espera y vuelve a los toros.
—No sabía hacer otra cosa. Mi padre me explotaba, mi madre lloraba, mi hermano me robaba y yo rezaba y toreaba.
Torea hasta en Beirut, con Aparicio, el primero al que yo oí que lo de Mondeño en las plazas era lo de Tomás... en guapo. En la galería de la gran verticalidad de España, Tomás sale tieso, y Mondeño, místico: fascinado por la liturgia que, como al monje, hace al torero. Lo apodera una mujer, y un día le compra a una marquesa de Madrid un Rolls-Royce para coche de cuadrilla. Se ve brindando a Soraya (¡la emperatriz, por Dios!), a la duquesa de Alba, a Yul Brynner o a Jean Cocteau. No olvida que en la puerta de cuadrilla de Málaga un aficionado le grita que tiene torcida la raya del peinado. Cañabate le llama «codillero», y él explica que, simplemente, necesita tener al toro cerca para hacer su toreo. Una tarde torea en El Puerto un festival: ofrecen una copa a los toreros y aparece Juan Belmonte.
—Durante la conversación el maestro preguntó a un médico que había en el grupo si moría en el acto uno si se pegaba un tiro por la sien. El doctor dijo que la muerte más segura era por detrás.
Hoy Mondeño colecciona coches de época y Harleys de culto. No se sabe si vive en California, en París o en Mairena del Aljarafe, entre naranjos y cabezas de toros. Como un dios.
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De izquierda a derecha: Juan García MondeñoRafael de Paula, Pepe Álvarez y Antonio González. Novillada celebrada en la Plaza Real el 1 de junio de 1958, con novillos de Flores Tassara.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿Mourinhadas? / Por I. Ruiz Quintano

 ¿Mourinhadas?

La actualidad es Mourinho, otra vez entre la espada del Marca, único periódico que lee Rajoy, y la pared del As

Día 25/11/2010
Hoy debíamos solucionarle la deuda a Gallardón, pero la actualidad es Mourinho, otra vez entre la espada del Marca, único periódico que lee Rajoy, y la pared del As, único periódico que lee Zapatero, porque el As es pepero, o sea, de Guardiola, un tipo cursi y zapaterón al que los cursis llaman Pep, e Ibrahimovic, que no es cursi, Gandhi. Cervantes elogia la cortesía de Barcelona porque allí había residido fijamente durante más tiempo una corte en toda España, pero los que elogian a Pep no son Cervantes, aunque, con tal de tentarle la ropa a Mourinho, su enemigo, elogien a Preciado, hombre llano y de progreso que cualquiera puede encontrarse en las páginas del Quijote llevando la bacina del barbero. Mourinho ha conducido al Madrid a la victoria en Ámsterdam, y tamaña fechoría ha desatado a los cursis contra Mourinho.

 Lo acusan de ordenar a dos jugadores limpiarse de tarjetas, con la consiguiente pérdida de imagen del Madrid. Caramba, ni que Relaño fuera Manuel Halcón. Lo que quita imagen al Madrid es el 2-6 de Juande Ramos con el Barça. Pero el tabarrón progre es así: Madariaga nos recuerda que Luis XIV saludaba hasta a las criadas de su servicio y no hubiera ni soñado tutearlas, pero hoy cualquier pelanas de los que van en chanclas a las ruedas de prensa y tutean públicamente a los personajes imparten lecciones de señorío. «Mourinhada» llama el As a lo de las tarjetas. ¿Qué pensará, en su rincón, el Sabio de Hortaleza? Frente a Guardiola, mezcla de Gandhi y Lanza del Vasto, el As vendió que Mourinho era una mezcla de José Antonio Naya y Maguregui, pero resulta que, tres meses después, el Madrid es el equipo más ofensivo de Europa, con cifras que le ponen a tiro el copón de las orejas. ¿Qué hacer? «Agit-prop» de corral, y que el «fair-play» culé ponga a su mejor 8, que es Villar, y a su mejor 10, que es Platini, a tirar faltas contra Mourinho, el tipo que no se deja ganar.

sábado, 30 de octubre de 2010

Trapos rojos / Por Ignacio Ruiz Quintano

 
"Muerte de un torero" / Pablo Picasso

 Trapos Rojos

- En Leganés, que es pueblo con manicomio, se oyen cosas que te llenan la imaginación de «psikhushkas»-

Día 30/10/2010 - 04.15h
EL profesor Jack Randolph Conrad —taurino y de Atlanta, aunque nunca ha sido visto en un Tea Party— nos recuerda que ya Ovidio hablaba del uso de trapos rojos para, agitándolos, provocar la embestida de los toros. Y al hilo de una anécdota del historiador Trebellius Polion nos aclara que el público romano prefería ver morir al toro al primer intento.
—Un día, en una corrida provinciana, el «venator» falló diez intentos de matar al toro con la espada, recibiendo del emperador una corona. Ante las protestas del público, el emperador comentó que la corona era merecida porque «es muy difícil no acertarle a un toro en tantas veces».
Ante las elecciones reñidas que se avecinan, el ruedo ibérico se va llenando de trapos rojos y pinchaúvas: es la clase política, en pícara lucha por la vida.
—La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida.
La corrida ya ha comenzado, pero los guiris que nos visitan creen que estamos de Halloween. Cuadrillas del gobierno revuelven «zancarrones y calavernas» (así escribía de bien Bernal) en el Valle de los Caídos, dirán que en busca de pistas para resolver aquel caso del «geo» muerto en Leganés que Rubalcaba iba a arreglar.
Pero en Leganés el socialismo de trapo rojo y estoque pinchaúvas tiene acorralado ahora al jefe de la oposición por un artículo en que se ponían en duda las verdades científicas del stalinismo.
Padre y maestro y camarada: / vuela en lo oscuro un gavilán. / Pero en tu barca una paloma, / pero en tu mano una paloma / se abre a los cielos de la paz.
De aquí el «Gavilán o paloma» de Perales que Pablo Abraira cantara sin saber que era a Alberti, y con Alberti a Stalin, a quien cantaba. En Leganés, que es pueblo con manicomio, se oyen cosas que te llenan la imaginación de «psikhushkas», aquellos centros psiquiátricos donde los ángeles de Stalin extraían del alma, que era la psique, del disidente todos los pecados:
—He llegado a ser tan gravemente culpable que acepto de antemano cualquier sentencia del tribunal como un justo castigo de manos del pueblo trabajador...
El «enajenado» de Leganés debe, primero, «retractarse», y luego, «rehabilitarse». ¿Cuántos pinchazos lleva encima ese torete pepero, mientras el pueblo monda pipas y la intelectualidad atiende al debate filosófico sobre la sinvergonzonería entre Wyoming, el gagman de los parados, y Dragó, el Gómez Carrillo de Soria, a imitación de los de Bertrand Russell con el padre Copleston?
En el tenebroso horror gótico de Rubalcaba, el Roger Corman de la factoría Prisa, la niebla sirve para disimular la ausencia de decorado. Al fondo de la barra, Otegui y Eguiguren tararean a Pablo Abraira.