'..Resultó especialmente significativo lo que hicieron quienes destacan con conceptos que conducen al optimismo, más allá del siempre incómodo, complejo y difícil camino por el que quieren transitar..'
GALLEANDO
Brillantez en la gran final
Manuel Viera
Momentos de intenso interés de los que parecen atisbar el futuro con el apasionante lenguaje del toreo. Resultó especialmente significativo lo que hicieron quienes destacan con conceptos que conducen al optimismo, más allá del siempre incómodo, complejo y difícil camino por el que quieren transitar. Así que cuando estos incipientes artistas del toreo muestran su quehacer artesanal ante las complicaciones de la lidia, en la búsqueda de la emotiva belleza, sus discursos en la plaza resultan aleccionadores.
En esta ocasión, la tarde de la final de la Liga Nacional de Novilladas en Sanlúcar de Barrameda fue también el argumento que justifica la decisión contundente de la Fundación del Toro de Lidia: emprender la urgente necesidad de que las novilladas con picadores volvieran a las plazas de tercera para dar oportunidades a los que les sobran razones para torear. Además, y en este caso, el brillante empuje de la Junta de Andalucía y la valiosa aportación de la televisión autonómica cambiaron aquel triste panorama en el que estaba sumido el escalafón de novilleros. Es, por esto mismo, que lo que hicieron los cinco finalistas en el ruedo de la plaza de El Pino resultó ejemplar.
Daba gusto contemplar el toreo que habita en el interior de cada uno de ellos. El incuestionable trazo del natural del ingente triunfador, Sergio Rollón, y la contundente espada que le hizo olvidar soledades e incertidumbres tras la gravedad de la cornada. La elegante mano izquierda de Marco Polope. La creación en el toreo diferencial de Manuel Quintana, hilvanado a través de un hilo conductor: el temple. El efecto elocuente del valor y la quietud de Jorge Oliva, más la fuerza del triunfo conseguido con su fulminante estocada. La ambición de Pepe Martínez, quien volvió a terrenos pisados con valor seco hasta conseguir su objetivo: largas cambiadas de hinojos. Brillantez en la gran final, y todo ante excelentes novillos de Fuente Ymbro. Así sí.
No obstante, les queda un largo camino de búsquedas artísticas, pero seguirán avanzando hasta conseguir lo soñado con formas que definan la coherencia de sus respectivas tauromaquias. Que así sea.
--

No hay comentarios:
Publicar un comentario