la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 17 de julio de 2012

"EL TONTO NO DESCANSA": Entre las Fabra y las Leire


Hablábamos ayer como quien dice de la grosera expresión de la diputada Andrea Fabra, como corolario de la sesión del Congreso en que la bancada del PP aplaudía a Mariano Rajoy. Vimos cómo Madina se lamentaba en Twitter de la insensibilidad de una derecha que aplaudía los recortes a los parados, mientras las fotos, los vídeos y el Diario de Sesiones del Congreso evidenciaban que la bancada socialista, con la excepción de Guerra y Marugán, pero con Madina incluido, había aplaudido calurosamente el discurso en el que Zapatero había anunciado el recorte de las pensiones y la bajada de sueldos a los funcionarios el 12 de mayo de 2010.
El don para alteridad de Madina-¡que llegaba a reprochar a este Gobierno un “lenguaje banal’!-, revela ese encantador sentido de la superioridad moral que siempre ha distinguido a la izquierda, nosotros hacemos el amor, ellos la joden. Los diputados del PP el pasado día 11, exactamente igual que los del PSOE en 2010, no aplauden las consecuencias de la crisis, ni la existencia de parados, ni los efectos que las medidas propuestas van a tener para la Economía española.
Aplauden gregariamente a sus respectivos jefes. Lo preocupante del gesto es que revela la lejanía de la clase política respecto a lo que pasaba fuera de los muros de la cámara. Es un duelo de palmeros, una voluntad de hacerse con el aplausómetro frente a los otros. El grupo que apoya al Gobierno, ahora y hace dos años, no dedica sus aplausos a los parados o a las víctimas de las preferentes. Ni por empatía, ni para decir ‘que se jodan’, como dicen que quiso decir con esas palabras la diputada Andrea Fabra. Sencillamente, no pensaban en ellos, como Bogart no pensaba en Peter Lorre.
Se ha intentado razonar esa interpretación que liga el ‘que se jodan’ con la situación de las víctimas de la crisis. No es probable. Carece de sentido aunque las almas más simples de la izquierda crean en la identidad PP=Franquismo. Blas Piñar, que era de los franquistas más acérrimos, jamás habría dicho “que se jodan los parados” o “que se jodan los pobres, que yo soy notario”. Esto pueden preguntárselo a la compañera Maru Menéndez, que echó los dientes en política en compañía del ‘notorio notario’.
Tampoco es relevante el análisis gramatical, según el cual, el ‘que se jodan’, conjugación en tercera persona del plural sólo puede ir dirigido a ‘ellos’, a quienes están fuera del hemiciclo, no a quienes están delante. Si la versión de Andrea Fabra fuera verdad, según esta teoría, debería haber dicho: “que os jodan”, segunda persona. Quienes así opinan no tienen en cuenta que lo que sostiene la diputada Fabra no es un diálogo con el diputado Madina, pongamos por caso. Ni con ningún otro de la oposición. Seguramente se trata más bien de una expresión ensimismada o dirigida a sus compañeros de escaño y se refiere a ellos, a los escaños de la oposición, que protestan a Rajoy y aplauden a Rubalcaba. Me parece a mí, aunque nada sé de la sensibilidad social de la diputada Andrea Fabra.
Hoy, otra Fabra escribe una pieza notable en El País, la que sirve de ilustración a este comentario. Aquí pueden leerla en su totalidad. Es muy notable que se asombre de la precocidad de la diputada popular por Castellón: con 39 años ya ha ocupado escaños en tres legislaturas, dice el subtítulo. En 2007 fue senadora territorial por las Cortes valencianas y “en 2008 ya se sometió a las urnas para ser elegida diputada”.
Bueno, ser diputada a los 35, no es un récor de Pancho López. Ni siquiera de Leire Pajín, por no salir de la Comunidad valenciana: tres años más joven que Fabra, fue diputada a los 24, en la legislatura  2000-2004, ocho años antes que su rival. Ha ocupado escaños en tres legislaturas, ha sido secretaria de Estado, ministra y ahora se va a ocupar un cargo de asesora en una ONG que fue dotada generosamente por el Gobierno al que ella pertenecía.
Jamás se ha destacado la increíble lotería de los Pajín. Más bien, al contrario, las hemerotecas están llenas de biografías de esta chica en las que la precocidad se subraya a su favor: “echó los dientes en el partido. Así, Leire Pajín, ocupó un escaño que Rodolfo Llopis había ganado en febrero del 36. Su sucesora no sabía que Llopis fue el secretario general del PSOE que precedió a Felipe González hasta el congreso de Suresnes (1974).
La expresión de Andrea es síntoma de que la juventud de hoy es mal hablada, amén de lo que he escrito antes. Pero tampoco Leire se queda atrás. Recuerden cuando quiso hacer un nombramiento, y lo hizo, de una persona que no reunía las condiciones: “Estaría bueno que la ministra no pudiera nombrar a quien le salga de los cojones”. Es el signo de los tiempos. Me llama la atención que las fuerzas del bien no hayan dado con la cita apropiada para la adversaria: “Andreíta, cómete el pollo, coño”. Que yo sepa.
Advertencia para distraídos: esto no es un “y Leire más”, sino justamente lo contrario: la propuesta de buscar un patrón de medida para los otros que también sea aplicable a uno mismo.
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http://santiagonzalez.wordpress.com/2012/07/16/lucha-de-precocidades/