la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 30 de julio de 2012

MADRID: EL CERTAMEN DE NOVILLADAS QUEDA DESIERTO.

Plaza de Toros de Las Ventas

Una ganadería, la de Domingo Hernández, preferida por las figuras en las ferias de postín, esta vez no ha tenido el menor escrúpulo para quitarse de encima lo que en la próxima temporada podría ser una corrida altona y fea que sin duda le hubiera costado colocarla en el mercado.


Fracasado final del certamen de novilladas, 
sin triunfador


Juan Miguel Núñez.- Madrid, 29 jul (EFE).- 
La final del certamen de novilladas que se ha venido celebrando en la tarde-noche de los domingos del mes de julio en Las Ventas, hoy, ha sido un fracaso por la mala condición del ganado, que apenas ha permitido algún pasaje notable a cargo de Juan Ortega con capote y muleta, sin embargo, sin acierto al matar. 

DESVERGÜENZAS 
No hubo triunfador, y eso lo dice todo. Una suma de despropósitos desde el momento que se dieron por buenos para torear esta final al francés Juan Leal y el colombiano Juan Viriato, dos recomendados para excluir al madrileño Fernando Adrián, el catalán Jesús Fernández y el venezolano César Valencia, que verdaderamente habían dejado poso en sus respectivas actuaciones. Para rematar, una ganadería sobre el papel con garantías, la de los dos hierros de Domingo Hernández, preferida por las figuras en las ferias de postín, esta vez no ha tenido el menor escrúpulo para quitarse de encima lo que en la próxima temporada podría ser una corrida altona y fea que sin duda le hubiera costado colocarla en el mercado. Todo eso sin contar la falta de fuerzas, la mansedumbre y, en ocasiones, la "guasita" que también han sacado algunos astados. 

De una desvergüenza a otra. Así salió la tarde. Leal cargó con el sobrero de Yerbabuena, tan flojo o más que el titular devuelto. Novillo vacío de todo también por su poca raza, imposible para hacer el toreo. No obstante dejó el francés un par de apuntes notables en la apertura de faena antes de ponerse pesado, insistiendo con un astado que en el segundo muletazo se quedaba corto y en el tercero sencillamente se caía. 
El cuarto tenía medias arrancadas y un molesto calamocheo que volvió a hacer imposible el esfuerzo de Leal, perdido entre enganchones. 

Ortega hizo lo mejor con diferencia en la tarde, a su primero. Una faena por momentos algo muy serio, en el recibo a la verónica y en un quite por chicuelinas. Capote con "ángel". Con la muleta, temple, mando y dominio, y gusto en la interpretación, todo por el pitón derecho, por donde acudía el animal con prontitud y se desplazaba con buen son. Mas no tuvo continuidad dado que por el izquierdo tardeaba y se quedaba más corto. El novillo a menos, y la faena irremisiblemente perdida por el fallo con los aceros. 
En el quinto, novillo incierto que le costaba arrancar, y mucho más seguir los engaños, Ortega se empeñó en lo imposible. Y tal resultó, nada. 

Viriato sencillamente no está para estas lides, pues anda escaso de todo. Ni actitud, ni aptitud. La cabe la disculpa de que sus dos astados fueron mansos sin disimulo, el primero no fue nada fácil y amagó enseguida con irse a tablas, y el último sin humillar, pensándoselo mucho y sin terminar de pasar. No se hizo un planteamiento cabal para elegir un novillero triunfador, y al final no lo hubo. EFE

FICHA DEL FESTEJO.- 
Cinco novillos de Domingo Hernández -segundo, tercero y cuarto con el hierro de Garcigrande- y un sobrero de Yerbabuena que hizo primero, desiguales de presencia, bajos de raza y deslucidos, a excepción del segundo que "se dejó" más por el pitón derecho aunque sin llegar a ser bueno del todo. 


Juan Leal: pinchazo, casi entera y descabello (silencio); y cinco pinchazos, casi entera tendida y descabello (silencio tras aviso). 
Juan Ortega: pinchazo, media tendida y once descabellos (División de opiniones tras aviso); y pinchazo, casi entera y cuatro descabellos (silencio tras aviso). 
Juan Viriato: dos estocadas que hacen guardia y descabello (silencio tras aviso); y pinchazo, metisaca, media nuevo pinchazo y otra media (silencio tras aviso). 
En cuadrillas, Francisco Javier Morera se desmonteró tras banderillear al sexto, y en el primero puso dos buenos pares Rafael Viotti. La plaza tuvo algo más de media entrada en tarde agradable.