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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 21 de febrero de 2017

Bogotá: ¿Cómo así señor alcalde? / Por Jorge Arturo Díaz Reyes.


Enrique Peñalosa infame alcalde anti taurino de Bogotá 
Foto: Mauricio Dueñas, www.eltiempo.com


¿Cómo podemos desconocer que la canallada criminal no conviene a los intereses electorales de los políticos autores de las iniciativas legislativas prohibicionistas que usted apoya públicamente?

¿Cómo así señor alcalde?

Cali, 20 de febrero 2017
Yo estaba a 100 metros cuando estalló la bomba en la Santamaría. No se había extinguido el eco terrible. No se había secado la sangre de las víctimas. Nadie se había repuesto del ataque cobarde. Cuando salió el antitaurino alcalde Peñalosa a exonerar confusamente a sus conmilitones.

“No tiene nada que ver con los antitaurinos” pero… “Autorizamos la corrida para no dar la razón a los terroristas”. “Fue en el barrio de La Macarena” (No en la plaza de toros). Fue qué no murió nadie. Fue que iba contra la policía. Fue que…

¿Por qué tan rápido? ¿Por qué absolución automática de su bando sin mediar ninguna investigación y sin mostrar ninguna prueba? ¿Por qué obviar coincidencias inocultables? ¿Por qué ignorar pistas de bulto, como que sucedió el domingo, día de corrida, a la hora del sorteo, a ocho metros de los muros de la Santamaría, tan cerca como las barreras de la policía permitían aproximarse al coso?


¿Por qué soslayar antecedentes inmediatos como la ferocidad homicida y las papa-bombas con que las turbas antitaurinas el 22 de enero pasado desbordaron las fuerzas del orden y atacaron a los pacíficos asistentes al grito de “Mueran ustedes hijueputas pero no maten los toros”, dejando otro reguero de heridos?

¿Cómo se puede olvidar que su señoría misma, desde el instante de su elección llamó repetidamente a la protesta: “Si me obligan a dar las corridas seré el primero en salir a marchar”? ¿Cómo pasar por alto su desprecio a las advertencias respetuosas que se le hicieron desde esta misma columna por última vez el 21 de junio pasado (Viñeta 156) señalándole que ese era un comportamiento altamente riesgoso?

¿Cómo podemos desconocer que la canallada criminal no conviene a los intereses electorales de los políticos autores de las iniciativas legislativas prohibicionistas que usted apoya públicamente?

¿Cómo se puede soslayar todo lo que ha pasado, todo lo que se ve, todo lo que se oye y salir de una, sin que nadie, aparte de los hechos, los estuviese acusando, a proclamar, nosotros no fuimos, no fuimos, no fuimos…? ¿Cómo así, señor alcalde?

Cómo se pude hablar en esa forma cuando lo exigido por el derecho, la justicia y la lógica es una investigación seria, discreta, independiente, sin presiones, sin excluir ningún sospechoso, la cual lleve a la captura y sanción ejemplar de los inhumanos criminales que perpetraron la animalada en la plaza de toros el día de la última corrida. Sean los que sean.