Pues bien, ahora sabemos que el torero limeño no quiso aceptar el ofrecimiento para integrar la nómina de matadores por considerar que al tratarse de reaparecer en Madrid después de que la plaza estuviera cerrada durante año y medio no era de recibo hacerlo en un festival.
Y es que al tratarse de este tipo de espectáculo taurino está autorizada la lidia de novillos-toros debidamente “arreglados” sus pitones, además el torero no quería actuar en una plaza semivacía por las medidas de aforo limitado. Sin duda es una postura que habla muy bien de los principios de este torero en cuanto a respetar a Madrid.
Donde si que podría estar es en la llamada feria de Vistalegre, pero esa no es la plaza titular de Madrid sino un coliseo en Carabanchel.
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