Así es la vida en el toreo y en muchas otras actividades, hay que admitirlo, y tirar para adelante haciendo cada uno lo que pueda, y el que tenga la suerte de estar entre los elegidos para ser idolatrado, pues que dé gracias a Dios.
Los que se acartelen ahora con Morante saben que para lograr un ¡Olé! tendrán que hacer mucho más que Morante, y no digamos para cortar una oreja. Tendrán que luchar contra algo imposible de vencer que es: en parte el duende o pellizco que Morante tiene y otros no (pero es que a veces le dicen ¡olé! a un lance o muletazo con tremendo enganchón), en parte el capricho del público y en parte la sugestión colectiva. Y eso debe ser descorazonador para ellos, y puede que quebrante seriamente el ánimo de algunos, al ver como aplauden a Morante lo que a ellos ni prestan atención, porque a Morante ahora (no siempre ha sido así) se le idolatra, se le venera por una gran mayoría de públicos, no digo de buenos aficionados.
Cuenta la Historia que Luis Miguel Dominguín decía, “lo que más me molesta es que mientras yo estoy toreando, mucha gente está más pendiente de lo que hace Manolete en el callejón”, pero es que en aquel tiempo Manolete, además de muy buen torero, con su enorme personalidad y majestuosidad, era adorado por los aficionados, aunque también los había que cada día le exigían más y más, sin límite.
¿Hasta cuándo va a ser así con Morante? Eso nadie lo sabe, pero mientras tanto, está metiendo a muchísima gente en las plazas, está llevando a los toros a gente que probablemente nunca o casi nunca ha ido (como será que ya ha colgado el “no hay billetes” en la goyesca de Ronda, cuando faltan cinco meses), lo que es muy bueno para el toreo, por eso yo digo, ¡qué siga así mucho tiempo! Con otras formas, con otro estilo, con otras motivaciones, pero gran torero, Manuel Benítez, El Cordobés, creo yo que llevó a la plaza hasta a los pocos antitaurinos que había en los años sesenta del siglo pasado, y ello fue buenísimo para el toreo.
Y hay otro torero con el que ahora están muy a favor los públicos, que es David de Miranda, de lo cual me alegro, porque le ha costado muchísimo sacrificio conseguir el sitio que tiene, pues tomó la alternativa en agosto de 2016, y abrió la puerta grande de las Ventas el 24 de mayo de 2019, en su confirmación, a pesar de lo cual ha estado largos años toreando muy poco. Le deseo mucha suerte y muchos éxitos, pero tendrá que arrimarse muchísimo y quedarse muy quieto, porque esa es la etiqueta que se ha puesto y le han puesto.

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