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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 11 de abril de 2026

Ahora Morante, antes El Cordobés: dos locuras / por Ricardo Díaz-Manresa


'..Como fue la de Benítez, que revolucionó la masas. Completamente diferente, carrera basada en su entrega total y sus toscas maneras, nada elegantes. Eran los tiempos de los Beatles. De una España contenta. Y una masa que creyó en el tan diferente Cordobés de los demás, su torero, su ídolo, su revolución..'

Ahora Morante, antes El Cordobés: 
dos locuras diferentes

Por Ricardo Díaz-Manresa
Evidentemente el clamor popular que está levantando Morante es para tenerlo en cuenta. Se vio claramente, por si faltaba alguna prueba, el Domingo de Resurrección en Sevilla. La masa se agolpaba ante el hotel y casi no dejaban salir al diestro. Y parecía que nunca había habido toros antes en la Maestranza.

Y no digo nada de los de Canal Sur poniendo el acontecimiento como el gran suceso mundial del día. Y después el público volcado con el de la Puebla, incluso en la concesión del doble trofeo. Había ido el torero a triunfar y, desde luego el público a verlo triunfar, pasara lo que pasara. Ya nos dijo el torero que hacía falta y que por eso había reaparecido. Es decir, seguía aparecido. Ha tenido la suerte de que efectivamente hace falta porque escasean los espadas con interés. En Sevilla ha habido varios toreros mejores que Morante, pero en el escalafón había entonces otros varios de interés. Y estaban acompañados, como Pepe Luis Vázquez, que tenía a Manolete a su lado, y el diestro de Córdoba lo llenaba todo. Y así muchos casos.

Ya en las últimas temporadas, José Antonio era prácticamente imprescindible pero fue la despedida de Madrid lo que desató el volcán. Pocas veces he visto tantos lloros y penas porque nos quedábamos sin un torero importante. Y según pasaban los días, y esto es otra verdad, mucha gente, entre la afición y la denominada genéricamente prensa, insistía en que volviera. Y pocos casos se han visto así. O al menos yo no recuerdo ninguno. Y entre que seguir iba a ser muy rentable, entre que no se había despedido de Sevilla, su Sevilla, y que quería hacerlo en otras plazas, se forjó el ambiente redondo para volver sin haberse ido. Sólo descansó los meses del invierno como todos los años.

El clima de euforia en la Maestranza era tal, que hasta Ruiz Miguel, que otra vez le ha venido Dios a ver con una tercera carrera de comentarista, tras torero y ganadero, en el colmo del éxtasis y de la exageración dijo que igual salían los tres por la Puerta del Príncipe… ¡Los tres! Nada menos que los tres.

En fin, que Morante está en loor de multitud, lo han convertido en mito y va a ser el gran protagonista en cada una de las corridas en las que actúe. Un caso de locura colectiva, incluso positiva para el toreo.

Como fue la de Benítez, que revolucionó la masas. Completamente diferente, carrera basada en su entrega total y sus toscas maneras, nada elegantes. Eran los tiempos de los Beatles. De una España contenta. Y una masa que creyó en el tan diferente Cordobés de los demás, su torero, su ídolo, su revolución. Y revolución sí que la trajo. Tal era la locura desatada, que incluso pasarse la mano por el cabeza era un alarido de emoción.

Locuras diferentes por un torero. Y tan diferentes. Uno proclama y exhibe el toreo de arte y sentimiento y belleza y el otro era arrranque, rodillazos, el salto de la rana etc. Al toreo le va a hacer más huella lo de Morante que lo de Manuel Benítez el Cordobés. Pero los dos le vinieron bien en su momento.

José Tomás surgió pegando fuerte pero la que armó está bastante lejos en intensidad y duración de lo de Morante y El Cordobés.

Que disfruten, y mucho, los morantistas y allegados y que dure esta euforia.

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