Pedro Gallego
'..Todos estos éxitos le hacen merecedor de una alternativa de lujo, que debe llegar por encima de cualquier tipo de gafes y de malaleche jurídica, para de una vez por todas hacerle justicia contra tanta marginación y agravios acarreados, que nunca han podido, ni lo van a hacer ahora, con este ya inminente matador de la provincia de Jaén..'
El esfuerzo maltratado
Antonio Cepedello
La trayectoria del novillero Pedro Gallego es un claro ejemplo de cómo en la Tauromaquia el esfuerzo, la entrega y la constancia por alcanzar un objetivo y una ilusión pueden ser maltratados hasta extremos inadmisibles, tanto por el puñetero destino como por esos parásitos personajillos, que pululan por todos lados para no dejar comer a los demás, si ellos no se han hinchado antes.
Una imprevista denuncia judicial a última hora, donde él no tiene nada que ver, le impidió el pasado sábado 11 de abril tomar la alternativa en Baeza (Jaén), tras más de 13 años de lucha para ello. Habría tenido también el honor de ser el único diestro doctorado hasta ahora en los 134 de historia de este importante coso. No voy a entrar en si esta demanda es pertinente o no, para ello ya están los jueces, pero sí voy a denunciar a boca llena el grandísimo y casi irreparable daño ocasionado a este cazador de sueños. Eso sí que está claro que es injusto, ilegítimo e inadmisible.
Una tropelía más contra este espada jiennense, que nació en 1996 en Torreperogil (Jaén) y desde entonces se ha encontrado más zancadillas que alientos en su carrera taurina Los principales obstáculos que ha sufrido son la marginación y el infortunio. La mala suerte fue la que el año pasado le traicionó cuando no pudo doctorarse en Villacarrillo el 13 de septiembre, porque poco antes sufrió una lesión en la mano y el codo derecho, mientras se entrenaba en el campo.
Estas inoportunas circunstancias, junto al resto de fatiguitas y el maltrato profesional soportado por Pedro Gallego, ojalá pronto sean sólo una terrible pesadilla, y pueda tomar lo antes posible su merecidísimo alternativa, que persigue desde que el 30 de marzo de 2013 pisó por primera vez un ruedo, para presentarse en público en Castellar (Jaén). Y ya ha llovido y tronado, nunca mejor dicho, desde entonces.
Este aún novillero nunca ha perdido la fe en sus posibilidades de doctorarse como torero, a pesar de todo ello. Ha demostrado una vocación a prueba de todas las ‘bombas’ que le han lanzado desde muchos sitios, incluidos los fariseos empresarios ‘ganaduros’ y los hipócritas vividores de los ilusos torerillos. No merece la pena identificarles ni nombrarles siquiera, porque ya son demasiado conocidos, y no voy a darles publicidad gratuita a estos miserables, que son traidores de la Tauromaquia y falsos taurinos. Esos que obligan a otros a poner dinero, para ellos recoger luego su delictivo botín.
No le ha importado a Pedro Gallego, ni nunca le ha echado para atrás, esta lacra incrustada como una lapa en nuestro arte legendario y rito milenario. Ni tampoco se ha ahorrado sacrificar, lo que hubiera que sacrificar, para cumplir sus deseos en la profesión, afición y vocación más bonita del mundo, pero a la vez la más complicada. Ha tenido la gran suerte de tener el apoyo de su familia y de todo un pueblo detrás, desde que, cuando empezaba a dar sus primeros pases, sus paisanos se desplazaban en masa para verle torear y vitorearle sin parar en el certamen sin picadores televisado cada verano por Canal Sur y en el resto de sus festejos por esas durísimas y exigentes plazas de Dios.
Ni corto ni perezoso, dejó su casa en busca de un mejor futuro taurino, cuando más complicado tenía torear y todo estaba en su contra, porque casi nadie se acordaba de él tras debutar con caballos. Cogió sólo su hatillo, como los maletillas de antes, y se marchó a uno de los templos actuales del aprendizaje del toreo, Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), para entrenar y formarse con los compañeros que allí tienen su centro de alto rendimiento.
Gallego se lo jugó todo hace dos años en el Circuito de Novilladas con Picadores, organizado por la Fundación del Toro de Lidia, donde dio una increíble dimensión, como lo hizo también en su siguiente edición, aunque de nuevo las injusticias en la sombra le impidieron meterse en las respectivas finales de este certamen, a pesar de sus rotundos triunfos en los festejos clasificatorios. Entre medias, dejó también una gratísima impresión en su presentación Las Ventas en junio de 2024.
Todos estos éxitos le hacen merecedor de una alternativa de lujo, que debe llegar por encima de cualquier tipo de gafes y de malaleche jurídica, para de una vez por todas hacerle justicia contra tanta marginación y agravios acarreados, que nunca han podido, ni lo van a hacer ahora, con este ya inminente matador de la provincia de Jaén. La mayor de las suertes del mundo en el máximo escalafón de tu maravillosa y gran pasión, Pedro.
¡¡¡Va por ti, torero!!!

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