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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 3 de octubre de 2013

MÉXICO: ¡AY QUE TIEMPOS AQUELLOS! / Bardo de la taurina


"...cuando uno iba a una cantina y pedía una ‘chela’ el mesero preguntaba ¿que marca? y el comensal contestaba la de la Plaza México, todo ello porque la fiesta de toros era piel sobre la piel de la ciudad gracias a sus toreros y sus personajes..."

¡AY QUE TIEMPOS AQUELLOS!

Bardo de la taurina
En esta época en que por la Puerta de Toriles deben de empezar a salir toros con cinco yerbas (No te manches Bardo) bueno de cuatro y media que les permitan lucir unos 500 kilos coronados con unas cornamentas solventes que avalen esos carteles donde se anuncian; Corridas de Toros para toreros completos, pues viene bien el momento pa’ preguntarse ¿Por qué aquí no existe un organismo reconocido por pueblo y autoridades que califique el desempeño de lo realizado por bureles y coletas para luego desembocar en el abrevadero de una premiación sólida y creíble?, como en el box por citar una disciplina donde todo está certificado comenzando con el peso de los que brindan el espectáculo, los souvenirs lucen el holograma de autenticidad, los eventos cuentan con la voz oficial, bueno volviendo a los toros recuerdo que en mis tiempos no era necesario avalar y oficializar sobretodo en lo popular y sino unos ejemplos; cuando la gente común y corriente a través de la radio o la ‘telera’ escuchaba voces como la de ‘Pepe Alameda’ o la de ‘Paquito Malgesto’ exclamaban; esa es la voz de la Plaza México, cuando oían un comercial ajeno a la fiesta en las voces de Don Carlos Albert o de Jorge Zúñiga decían; esa es la voz del que anuncia en los toros, cuando uno iba a una cantina y pedía una ‘chela’ el mesero preguntaba ¿que marca? y el comensal contestaba la de la Plaza México, todo ello porque la fiesta de toros era piel sobre la piel de la ciudad gracias a sus toreros y sus personajes.

Hoy si nos queremos referir a algunos de ellos plenamente identificados o emanados de la plaza más grande del mundo, tendríamos primero que sacar la ‘Lámpara de Aladino’ para encontrar la figura de mayor popularidad que no es la de un torero como debería de ser, lo cual es una tristeza, sino la del empresario Dr. Rafael Herrerías quién gracias a su fuerte personalidad a que a su entender ha dado festejos a granel y que ha realzado la fecha de aniversario, es conocido, en el albero el personaje mas popular tampoco lo es un torero sino un monosabio pintoresco a quién llaman ‘Gamucita’ quien sale a cumplir su tarea siempre en compañía de su inseparable ‘habano’ ellos adentro del coso, y afuera lo serían ‘Los Paisas’ a los que desde 1946 se les identifica como los de la birria de la Plaza México y hasta ahí se podría concluir el brochazo de color y ¿a que se debe eso? en parte a que ésta es una fiesta en la que en mucho rige la personalidad que le imprimen quienes la ejercen y por ello la conclusión es que en estos tiempos los grandes no existen, o no han venido, o se han ido.

Dicho lo cual necesariamente en lo torerístico me estoy refiriendo obviamente al torero de la Plaza México de cuando menos una década Enrique Ponce y en lo popular pues el señalamiento va en el sentido de aquellos como ‘El Jitomatero’, ‘El Jarocho’, ‘El Pato’, ‘Don Susanito’, ‘El Teniente’, ‘El Charro’, el Ing. Godoy con su porra esa que aventaba hasta los calcetines a los pies de los toreros triunfadores, ‘Conchita’ la de las flores, sí, todos ellos grandes e inolvidables pero ninguno perfecto por el hecho de que se les olvido dejarnos herencia para que hubiese quien los continuara, los supliera bueno hasta los imitara...

Se que hoy estamos viviendo otros tiempos y sí, los de ‘Carnaval y comparsa’ que lastimosamente ni alharaca hacen, ni mucho menos dejan huella o imponen criterio y ¿a que se debe esto? pues a que lamentablemente la pasión se ido de las plazas resultado de que estamos atravesando por una época donde no existe un ‘Mandón’, figuras una por ahí y una parvada que no termina de volar alto teniendo algunos con que hacerlo, ante eso ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados?, o vamos a exigirles que cuando pisen la arena lo hagan imbuidos por el espíritu de sus antecesores que fueron grandiosos, enjundiosos, valerosos, arrebatados, polémicos, entregados, orgullosos, soberbios, artísticos y cuando eso suceda podremos decir que el toreo mexicano esta de vuelta., ¡Ah y por favor! no los frenemos consecuentandolos y dándoles coba.

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