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martes, 7 de diciembre de 2010

Un ¿socialismo? “zapateril” remendón y taurófobo / Por Pedro Javier Cáceres


 Un ¿socialismo? “zapateril” remendón y taurófobo

Pedro Javier Cáceres

El pasado jueves y en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE del Congreso de los Diputados el Partido Popular presentó una proposición no de ley para, en aras del interés general, instar al Ente a retransmitir en 2011, al menos, 10 corridas de toros.
Lo propuesta contó con los 19 votos a favor de los populares. Insuficientes ante los 21 que sumaron socialistas y Convergencia y Unió. Propuesta rechazada.
TVE seguirá sin retransmitir corridas de toros.
Está claro por donde respiran socialista y convergente. Lo que la política separa (véase Cataluña), los toros les une. ¡Que fuerza tienen los “bous”, “cuyons”!

Sus discursos respecto de la Fiesta de los toros rezuman tópicos trufados de mentiras. O medias verdades que es la peor de las mentiras.
Centrémonos en el “rubalcasoe”.
Los argumentos para negarse a la retransmisión de las corridas de toros se simplifican a dos: la protección del horario infantil y los costes de producción.
Aducen costos e inviabilidad de presupuestos. El problema no es tal puesto que los toreros se han ofrecido incluso gratis a cambio de cobertura informativa, no. Mentira. Además, al igual que lo del horario infantil nunca fue argumento, en el caso de TVE, tras la desaparición de la publicidad, no se puede hablar en términos de rentabilidad económica, clavo ardiendo al que se han agarrado, y sí en audiencias puras y duras. Y los toros son una garantía. Mucho más baratos y mil por mil más rentables que muchas de las producciones carísimas de audiencia cero. Quizá la cuestión estribe en que esos dispendios se hacen con producciones externas que se adjudican a dedo a los amiguetes de la “ceja” y demás. Ignoro si se devengan comisiones y, en su caso, quienes son los destinatarios. Pero todo ello avala la sospecha, una más, no de la mano negra, denunciada por el representante de los populares, si no de la corrupción más repugnante.
La protección del horario infantil
Instalados en el totalitarismo y el intervencionismo de colectivos con las tretas más obscenas que recuerdan el pasado, pretenden constituirse en “okupas” de los hogares y la familia; lo más privado e íntimo del individuo.

Con las técnicas modernas del llamado control parental de los diferentes dispositivos televisivos y la amplia parrilla de opciones desde la implantación única de la TDT, no es de recibo fijar un horario de “protección infantil” que limita, castra —mejor dicho-, la libertad de educación que soberanamente corresponde a los padres y estos artilugios lo garantizan.
El cinismo de estos indigentes intelectuales, y en muchos casos morales, nos lleva a denunciarles por sátrapas.
Por ejemplo hoy mismo con la programación de la película “Gremlims”, que —aun autorizada para todos los públicos- contiene escenas de violencia nociva, y el lunes, Espartaco (no el torero, al que las televisiones están devorando por sus circunstancias personales —habrá cosa más inhumana y menos ejemplar que como se despedaza a una persona en la mayor plaza pública como es la “caja tonta”) con todo un canto a la esclavitud profuso de mutilaciones, crucifixiones y fluir de sangre a borbotones.

Luego, en otras cadenas, están los programitas llamados “del corazón” donde se hacen verdaderas autopsias en cuerpos vivientes hasta regodearse con los últimos coletazos y en la mayoría de los casos prologando de forma estratégicamente abyecta agonías humanas.
Todo en horario infantil. Por cierto ¿Cuál es el horario infantil? ¿Con que criterios se fija?
Por otro lado TVE dispone de canales específico, H-24, para los niños amén de otros muchos operadores, y otros temáticos entre los que se encuentra el cultural, y los toros están en la antesala de ser cultura oficialmente y sancionado por el gobierno socialista.

Paladines de la discriminación de educación y lengua por su entreguismo a los nacionalismos propician la desigualdad de elección de ocio educativo a los padres y los niños de toda España respecto de los de Andalucía, La Mancha y Extremadura donde se emiten profusamente, por los canales autonómicos, corridas de toros en su horario habitual.
¿Horario infantil y costos inasumibles?
Ambos argumentos son desmontables, como se colige, por el sentido común, pero también por los propios socialistas; con tal caos interno al borde de la desintegración del partido. Y este es el estado de la cuestión que se debe explotar.
Los toros, al margen de sus cualidades intrínsecas como hecho cultural, espectáculo de masas, motor económico de turismo y servicios derivados, tradiciones, generador de puestos de trabajo, etc. Se han convertido en el abanderado de la libertad

Todo, o casi, por obra y gracia del filofascismo “zapateril”.
Su meliflua ambigüedad de acomplejados en Cataluña les ha pasado factura al PDC y al PSOE. En la misma medida que a los del PP no les ha ido nada mal, como a Ciudadanos.

Pero, como en Cataluña, la ineptitud y sectarismo “taurófobo” de este gobierno “jardilín”, de ejecutiva de “kindergarten”no tiene por que salirles gratis.
Si las encuestas hacen tambalearse lo poco que le queda a este partido de gobernar, Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura, el toro (los toros) como símbolo de libertad y, por la variante, su emisión en la TV pública según la demanda- que la hay- y como servicio público, La Fiesta y sus circunstancias, bien movilizada, deben ser “la puntilla”.

Tenemos desde hoy hasta mayo, que está ahí mismo: autonómicas y municipales.
Posiblemente sea injusto, lo se. Sin duda una paradoja que las Comunidades más entregadas a la promoción y difusión de la Fiesta sean castigadas. Pero el problema es de ellos.

O Chaves (cadáver político andaluz pero Presidente —testimonial- del partido) o los barones, Griñán, Barreda y Fernández Vara dan un golpe de timón interno que acabe con Zapatero, el portavoz de los Gal, “blancos y pajines”, o se verán ahogados por el vómito nauseabundo con el hierro ZP y que con sus silencio están engullendo.

Porque si bien queda año y medio para que este pais, en conjunto, se regularice, en todo, en las elecciones de 2012 (es difícil que un “cobarde” abandone la madriguera antes que se fumigue y no hay previsión), sin ser mucho tiempo, después de la sequía asfixiante, para que en la Tv. pública vuelvan a haber corridas de toros, mediados del 2012 como muy tarde, y mientras tanto el sector deberá buscar otras alternativas teniendo en cuenta la profusión de plataformas existentes, los toros pueden esperar. España y los españoles no. A por ellos. “En corto y por derecho”.
Cómo Juan Mora en el ruedo. Tras el “tararí” de cambio de tercio, muleta bien “planchá” y la espada de verdad para no marear la perdiz y esperar a descabellar en esos comicios generales.
La estocada, hasta los gavilanes, en mayo.  Y en la “suerte contraria” que “el manso está pidiendo tablas”.ç

elimparcial.es

martes, 26 de octubre de 2010

Toros, La hora de la revolución / Por Pedro Javier Cáceres


TOROS, LA HORA DE LA REVOLUCIÓN

Por Pedro Javier Cáceres
La temporada 2010 ya está entregada a las mulillas. De hecho el pasado domingo podría haber sido el final oficial con la conclusión de Zaragoza, última de las grandes ferias del circuito de 1º, de existir algún organismo que oficializara un calendario medianamente coherente y cohesionados.

Tres festejos absurdos, como sobreros, han protagonizado los últimos días.
Uno en Madrid y otro en Zaragoza, más la corrida final de la feria de Jaén, feria cada vez más marginada, por todo: por dicho calendario, por lo prolija y densa de la temporada, con muchos espectáculos artificiales, y por la incompetencia de la propiedad privada del coso como la desidia y ninguneo institucional de su Ayuntamiento, Diputación o Junta de Andalucía, independientemente que sea coso privado o público; el espectáculo es público por encima de quien sea el dueño del chamizo.

Es hora, de balances e informes.
Para muchos, números, puros y duros, estadísticas en su versión matemática, que suelen ser un indicio del discurrir del ejercicio pero que se prestan a engaño si no se hace una segunda lectura sobre el por qué, el como, el donde y cuando de tales números y sus circunstancias.
Por ejemplo, festejos de suma y sigue, sin relevancia alguna celebrados en este fin de semana (ya escrito), como algún otro anunciado en los próximos días y así mismo los habrá en enero antes que la temporada “oficial” eche a andar con la Feria de Invierno en Vista Alegre o la simpáticas, aperitivo, de Valdemorillo u Olivenza, todo como pórtico de La Magdalena (Castellón) y Fallas, primera gran cita de cada una de las temporadas.
Festejos sin relieve, de difícil viabilidad económica, que evidencia lo dicho antes en cuanto a los números y abren una vía, si no de investigación si de indagación, del por qué se dan y en que condiciones para ir depurando responsabilidades e ir construyendo, ahora que parece, o al menos dicen, comienza una nueva etapa, para ofrecer un diseño más limpio y real de este espectáculo.

Los montajes no tiene por qué ser nocivos, pero sí sus entre bastidores que pueden ocultar una economía sumergida del “toro” que le hace perniciosa por competencia desleal: entre los diferentes sectores de protagonistas e incluso a la hora de ocupar dichas fechas con otros modelos inferiores como novilladas de promoción o festivales de apertura o cierre de campaña, y que si no corresponden como antaño a la condición de benéficos, así se titulan pero es una engañifa manifiesta, sirvan al menos para algo, no sé, para algo.
Es momento de hacer una reflexión con el “cuerpo, todavía, caliente, de una temporada conclusa.
Ha muerto el 2010 taurino. Una temporada finita, según lecturas, de muerte natural, por cronología y estacionalización, y según otras asesinada en sus principios de integridad. Ni tanto ni tan calvo.
Las grandes ferias, que deben ser el referente de un espectáculo de élite, se han desarrollado con satisfacción razonable. Valencia, Sevilla, Madrid, donde fallaron los toreros, pero fue un escaparate de toros embistiendo, Pamplona con sus matices, Bilbao, el sobrio espectáculo con rigor, y el último gran acontecimiento de la feria de Otoño de Madrid que quedó a las puertas de producir un hecho histórico con tres toreros por la Puerta Grande.
Casos como los de Jaén, El Puerto, Málaga o recientemente Sevilla, por San Miguel, no son meros accidentes, y podrían haber sido evitados por el hecho de estar por medio en casi todos los casos los mismos personajes.

Es este hecho, el del conocimiento, por contumaces de aquellos que, un día sí y otro también, intentan subvertir los valores de un espectáculo grandioso basado en la verdad del juego de la vida y la muerte, el que da pronóstico de gravedad al paciente mientras no se tomen medidas de depuración o al amenos de crítica abierta cuando no repulsa, y sin embargo, según cual sea el personaje en juego se le “baila el agua” y adula. Se le justifica todo echando por delante cualquier cabeza de turco: un compañero, de profesión o “cuadra” o un apoderado, o un propio que pasaba por allí.

Termina 2010 con un golpe de mano no previsto como es el traspaso de La Tauromaquia a Cultura. Nos parece perfecto como “efectos especiales”.
Pero tal logro, conseguido por la élite, repito —y no me canso- esto es un espectáculo de élite, debe ser secundado (ahora con mayor responsabilidad obligada) por una reconversión profunda de la organización interna de la Fiesta sin esperar a que todo lo arreglen los reglamentos o las enmiendas que en ellos se puedan introducir. En el peor de los casos habría incluso que provocarlas con altura de miras y limpieza y rigor en la autocrítica.
Un reciclaje, en algunos casos traumáticos, que debe partir del propio sector. No es verdad que esté hipotecado por normas y normativas gubernamentales.

Ahora que es tiempo de balances y clasificaciones buen sería el reclasificar según las cirucnstacias actuales una reclasificación, más que la merar administrativa, taurina de las categorías de las plazas de toros para que, como en el deporte, se delimitara claramente y a todos los efectos de exigencias, calibración de resultados y, por supuesto, precios de taquilla, la categoría oportuna y no oportunista como es el caso de muchas en la actualidad. Los ejemplos están ahí.
Y de tal forma las categorías de matadores fueran algo más que para fijar tasas laborales y sí de derechos y obligaciones según méritos o deméritos contraídos, de tal manera que categoría de las plazas y categoría de toreros tuvieran una correlación lógica; lo mismo que las exigencias de los pliegos de condiciones según su casuística y viabilidad económica referente al canon y en cuanto a poder licitar empresarios con experiencia en categorías similares al coso en concurso.

Y un montón de cosas más, a partir de ahí, con el compromiso de todo el sector de cumplir una especie de reglamento interno de funcionamiento bajo apercibimiento de expulsión del “colectivo taurino”, aislándolo, y poder así luchar con arsenal adecuado ante cualquier abuso de las administraciones o propiedades privadas de las plazas de toros. Esto no es ir contra el libre mercado, ni la libre competencia, es evitar la competencia desleal entre los gremios del sector y en los mismos colectivos uno a uno.

Es tiempo de poner los cimientos para demostrar la condición de “los toros” como cultura y no, como hasta ahora, un estraperlo de usureros, mercaderes y mercenarios. Medios bastardos, para un fin noble: la vida en juego cada tarde.

Los toros van atener una nueva herramienta, su condición cultural; sellada y certificada.

No es momento de cambios, es de “revolución”.

martes, 28 de septiembre de 2010

Barcelona en "el corredor de la muerte" / Por Pedro Javier Cáceres


Barcelona en "el corredor de la muerte" 
La Fiesta en "lista de espera"


Por Pedro Javier Cáceres

Feria de la Libertad (antes La Mercé), 
Barcelona, septiembre de 2010.

A “toro” flaco todo son pulgas.
El original del refrán castellano hace referencia al perro y no al toro. Pero valga el “sustituto” por adecuarlo a la temática que nos ocupa.

Feria “flaca” en origen.
Hipotecada por las regulares (de regular y no regularidad, que también) entradas o aforos registradas durante la temporada con figuras compareciendo: Juli, Ponce, Morante, Manzanares, Cayetano, El Cid, El Fandi, Talavante, los mediáticos, los catalanes y los “modestos” de agosto. Hasta se indultó un toro de Valdefresno por parte de Miguel Tendero.

Castrada en la esperanza que más pronto o tarde pudiera estar José Tomás, único, comprobado, torero capaz de movilizar a las masas barcelonesas y fletar un par de aviones y tres o cuatro autocares de “fuera”. Incluso hubieran “tocado” a peregrinación si el torero garantizase su presencia de “paisano” en sus dos citas habituales. No lo hizo.

Sentenciada a muerte pautada desde el 28 de julio.
En este ambiente de flaqueza sobrevienen las “pulgas” de los apoyos en precario, que luego cobran su peaje, y el “virus” de las sustituciones dejando el enfermo a su albur “desenchufado” de plasma y oxígeno.
Así la feria se anunció ya con ese aspecto “raro” y enfermizo que presentan esos personajes adelgazados, antes orondos y ahora —más que esbeltos- “escuchimizados y esmirriados”, tal que te dan ganas de darles para un bocadillo. 

Las grandes figuras de cierto tirón y éxitos recientes en esta plaza, Ponce y Juli, no vieron rentable su acartelamiento conscientes de la situación, creen haber cumplido con haber acudido una vez en la programación 2010. Igualmente Cayetano, que sin ser figura, despierta cierto interés. Otros como Castella y Perera no lo consideraron, ya, al comienzo de temporada. 

No hay que reprocharles nada, son profesionales, pero que no se llenen la boca de su “amor por Barcelona” y se “rompan la camisa” pidiendo ir a la guerra para sacarla del “corredor de la muerte”: toreros, figuras, remedando al “capitán Araña”.

Así, hasta la corrida de rejones se vio desprovista del aliciente de programar un Barca-Madrid, en caballo, por el contencioso permanente de Hermoso y Ventura. Los toreros de “la casa”, Manzanares y Fandi no objetaron de la “disciplina de partido” y Morante “hizo el favor” para medio rematar el cartel estrella. En el otro se anunció El Cid, consciente que en el momento que atraviesa, muy bueno, y los precedentes del comienzo de temporada tenía más que ganar en Barcelona, aun sin arropado; un triunfo sin gente en los tendidos, pero en Barcelona tiene repercusión mediática.

Y surge el “iluminado” de turno para “vender” la necesidad de cambio de letrero de la Feria de La Mercé por el de Feria de la Libertad. ¡Agua!

La Mercé, confusa y confundida, se dejó querer, en un intento más por reivindicarse. Y no se sabe bien, si pasto de oportunistas, o del quiero o no puedo, agentes externos manipularla en beneficio propio para mediante la Barcelona taurina vehicular reivindicaciones patrias y ataques al nacionalismo con menos medios, voluntad y fuerza que un “gitano en un juzgado” como se ha evidenciado estos tres días. El cuento del “alfajó” y quinientas entradas globalizadas entre un intercambio publicitario y gran dosis de “patilla”.

Ocurre con los débiles, que despiertan un sentido compasivo inducente al paternalismo y a la demagogia barata de soflamas de apoyo cuando la realidad es una: Barcelona está sola. Su empresario, su afición, sus plataformas y sus circunstancias. 

Están solos. Barcelona está sola. 

Surgen las incidencias de última hora: cogidas, lesiones, etc. Manzanares, el mayor aliciente, y casi único, de este abono, no se recupera a tiempo. Su sustitución es prolija. 

Ni hay escalafón disponible, ni —lo más lamentable, aunque en este trabajo sea “letra pequeña”- ni banquillo. Esta es la plantilla raquítica de la torería actual a la que se ha llegado en el momento más delicado de La Fiesta y a la que no son ajenos en su irresponsabilidad los propios toreros propiciando sus desigualdades y taponando la promoción de otros que no sean “uno de los suyos” refugiándose de tres en tres del clan argumentando que es la única forma de llevar gente y hacerse fuertes para cobrar un caché que contablemente es falaz. Luego está el pasar el guante, las figuras, por pueblos y gaches. Eso sí, se reúne cuatro o cinco a comer, se les ocurre les reciba la ministra y propalan que esta vez sí están unidos, todos. Lo de todos, es término ambiguo si no se hace antes inventario de existencias.

Estábamos con la sustitución de Manzanares. 

Ni tiró el abono de temporada —se sacaron 300- cuando prematuramente se conoció la ausencia, sine die, de José Tomás (Como el hombre, “no es bueno que el toreo esté solo”…pendiente de uno), ni cuajó el de la presente Feria -200 más-. 

Con las taquillas desiertas en las vísperas del sábado, sin mayor temor de devoluciones, “echaron humo” los teléfonos para conseguir la plaza por aquellos que habían dejado buen sabor de boca y ambiente. Jóvenes promesas, de medio recorrido, o veteranos en segunda juventud de acuerdo con el empresario querían hacer bueno aquello de que los puestos se ganan en la plaza con la espada y la muleta. Pero no.

Los favores, más tarde o temprano, giran cobro a 30,60 o 90.Morante pide uno por delante cuando se había anunciado abriendo cartel. Tela. Y luego viene el baile de corrales y “zalduendos” para elegir una corrida al límite entre el toro y el novillo gordo, o sortear un encierro “entreverado” que enfade “lo justo” a un público que, por encima de todo, hay que divertirlo, proyectar que así ha sido y reflejar un saldo importante de orejas: “todo por la patria” para que el fin justifique los medios.

Pasó lo que pasó. 

3.000 personas en los tendidos. Reapareció El Tato, en buen son y cortó su oreja por torero y entrega que se reflejó en su arrojo en la suerte de matar cayendo herido con un cornada de tres trayectorias en la axila. Hubo que conceder, al menos, dos sobreros, que para Barcelona es “nota”, con sus correspondientes protestas y enfados por chicos e inválidos. Los sobreros, de Parladé, con otro porte y condición. El Fandi anduvo tan solo en banderillas y no siempre. Y surgió Morante, al tran tran. Preciosismo y apostura. Flamenquería, ¡arte! Lo mató, dos orejas, atisbos de apoteosis, paseo largo por las calles aledañas a hombros y todos contentos. El fin justificó los medios (repito), pero como todo en la vida real, más cuando está en precario (muy), tras la borrachera llega la resaca que aflora “la mentira piadosa”.

Sí sirvió para meter más gente ayer, domingo: bienvenido sea. Casi media plaza, no esta mal. Día en que se cumplía el XXVI aniversario de la muerte de Paquirri por lo que se guardó un minuto de silencio. Su hijo mayor, ahora anunciado de la misma forma, no pudo homenajearle con triunfo. Discreto trasteo para estar por encima de un toro que no dio facilidades. Ni toro ni torero lograron mayores cotas en el cuarto.

El Cid tampoco disfrutó de animal propicio para lucir más en el segundo, del hierro de Vegahermosa como el que abrió plaza. El quinto, Jandilla, fue el prototipo de toro par que El Cid, en gran momento, mostrara su mejor versión. Templado y sentido, por ambas manos, rubricó con una estocada una actuación de dos orejas.

Serafín Marín, catalán y barcelonés (Montcada y Reixach) salió muy motivado para consentir las asperezas de su primero y lograr tras una estocada cortar la oreja por firmeza y entrega. La feria y la temporada terminaron con euforia colectiva. Serafín Marín se encontró con un buen Jandilla ante el cual hizo un trasteo intenso que ante la ansiedad por salvar Barcelona propició la catarsis y sobrevino el indulto. Ya se sabe: Barcelona es bona si la bolsa sona. Y en los toros también.

Barcelona, los toros, en el “corredor de la muerte”. Ha empezado la cuenta atrás, sabido es y responde a la “crónica de una muerte anunciada”. La Fiesta en lista de espera, a punto de ser publicada en cualquier B.O por ausencia de destinatario, rechazo de este o domicilio desconocido.
Barcelona son hechos consumados, a pesar de todo lo triunfal, por derecho, o triunfalismo; salvo que a última hora el viaje programado por lo toreros al Circo Price (sede del Ministerio de Cultura) se cambie por una excursión a Fátima o Lourdes, o a las dos, que hay elenco para doblar delegación.

¿La Fiesta?, está por ver. Pero no hay peor ciego…

lunes, 21 de diciembre de 2009

TOROS EN CATALUÑA: PEDRO JAVIER CÁCERES, OPTIMISTA

La “fiesta” internacional,
más viva que nunca


Pedro Javier Cáceres
Madrid 21 de Diciembre de 2009
Definitivamente habrá debate, político, sobre la prohibición de dar corridas de toros en Cataluña. Bueno, en Barcelona. Única plaza en ejercicio, porque así lo ha querido la sociedad catalana no acudiendo al resto de los cosos de la región y por lo cual han tenido que echar el cierre; patronal que no político. Eso sí es democracia.

Lo ocurrido el viernes en el parlamento catalán, no por esperado, responde a un totalitarismo bananero de perfil nacional socialista que, escrutando los rincones más obscenos del filibusterismo, ha vomitado una serie de carencias democráticas en aras de salirse con la suya -por el momento- como dar libertad de voto (los nacio y los socia) y guarecerse, con “el toro sobre el albero”, en el burladero indigno de la votación secreta. En taurino, el argot más rico del castellano, “estar hasta las trancas”.

La vicepresidenta del Gobierno de la Nación, Teresa Fernández de la Vega, se pronunció: “las corridas de toros cuentan con un amplio respaldo de la sociedad”. “El Gobierno no es partidario de prohibir, sino de decidir en libertad”.

Jordi Hereu, alcalde de Barcelona y miembro destacado del PSC también: “nunca he ido a una plaza de toros y no me gusta la Fiesta. Pero a pesar de eso, estoy en contra de prohibir, eso no me gusta nada”.
Duran Lleida, la mitad de la bicefalia dirigente de CyU, ha dicho: “la Fiesta de los toros está enraizada en Cataluña y mucha gente nacionalista es aficionada”.

Artur Más quiere escuchar todas las opiniones y subrayó “soy partidario que se tramite”. “Que no se pueda hablar de esto en el Parlamento catalán no me parecería muy sólido desde el punto de vista de la calidad democrática”. “Otra cosa será cuando tenga que votarse como proyecto de ley. No tengo decidido el voto, que será en función de las opiniones que escuche en el trámite parlamentario”.

No sorprende el laicismo taurino de la rancia burguesía catalana por su arraigo en lo fenicio rayano en lo mercenario. Convergencia trata de ganar tiempo sopesando su costo o rédito electoral y, mientras, hacer una prospección de sus feligreses cara a las elecciones del próximo otoño.

La atomización ideológica, no solo en lo taurino, del PSC y la fragmentación de criterios firmes entre el PSOE y los socialistas catalanes es la consecuencia de confundir el concepto federalista con el de franquicia.

Los aristócratas convergentes, que cínicamente no acuden a La Monumental pero que si cruzan la frontera para ver toros en Francia, han aducido, para su laso pronunciamiento, que “no estaba en su programa electoral”. Si bien no les falta razón cuando señalan al socialismo catalán de inconsecuente por haber presentado una enmienda a la totalidad, como grupo, para luego dejar libertad de voto y propiciar el secreto del mismo.

Esta falta de criterio, en algo accesorio para los enormes problemas que tiene la sociedad española y la catalana, colige de este debate taurino un problema político sin entrar en el de carácter identitario que, por obvio, ha molestado sobremanera al separatismo radical y sus voceros, nodriza y autor intelectual de la Iniciativa.

Tratándose de un tema, nunca banal, pero sí de ocio y espectáculo, la sesión se desarrolló ante un despliegue mediático inusitado: más de 100 periodistas acreditados de medios nacionales e internacionales. La repercusión nacional y mundial ha hecho correr ríos de tinta y ocupar portadas completas de los diarios más dispares. Hubo de cerrar el paso a las tribunas de invitados por “overbooking”.
Y un dato, elocuente, que evidencia la patología de una clase política y un sector de la ciudanía catalana: inmediatamente después se debatía un tema asaz importante por tratarse del amplísimo colectivo de autónomos que se desarrolló en la intimidad molestado por la algarabía de la diáspora tras el debate taurino. Esto es lo que hay.

Sin embargo, y a pesar del sector taurino, sin duda su mediocridad es el mayor peligro para las corridas de toros, la jornada del viernes conviene ponerla en valor y en ello nos debemos afanar los que sin comer del toro queremos la Fiesta y la libertad.

El día puede considerarse histórico. Por su repercusión, que es refutar la importancia del sector, nacional e internacionalmente, para bien o para mal, pero trascendente, y de ahí su musculatura. Por lo histérico del debate; es un indicio. Y por que el margen de votos, teniendo en cuenta “los caganet” de PSC y CyU que se abstuvieron o no votaron (9, que harían los 68 que constituyen mayoría) da “cuartelillo” al moderado optimismo. Por otro lado, lo prolijo del trámite que espera en la primavera hace pensar que difícilmente habrá resolución antes del verano, momento en que el Parlamento habrá de disolverse para anunciar comicios. Y en cualquier caso, habrá que demandar, desde ya, el voto a cara descubierta para que todos, y sus electores, principalmente, sepan con quienes se están jugando los cuartos.

No conviene olvidar que Cataluña “is diferent” y un débil tripartito concedieron a las minorías radicales, para estos casos, aliviar el peaje para la presentación de estas iniciativas mermando el número necesario de firmas a 50.000. A pesar de las 180.000 firmas, de dudoso rigor legal en su recolección, no deja de ser una representatividad de 32 ciudadanos por cada 1.000 del censo; no de la población y sin computar los jóvenes a partir de los 16 años, como sí votaron en las parodias de referendos independentistas.
Proporcionalidad que no se comparece con la ley electoral y el sistema d’hont para que 69 “elegidos” sean mayoría y puedan decidir la libertad de 968 catalanes por cada millar. Esperpéntico.

A mayores, tras el posicionamiento inequívoco, conocido, de Francia y los rechazos de las más altas instituciones de los países de la América taurina a iniciativas similares se agolpan en los últimos días, arrinconadas deliberada y celosamente en los cajones de muchos redactores jefes y editores, decisiones como la del gobierno de Venezuela, el pasado miércoles, aprobando la ley de Protección Animal rechazando la abolición de las corridas de toros. Era la almorrana americana que quedaba por sajar.

La noche del sábado se supo que el Gobierno Vasco, en voz de su consejero de Interior, Rodolfo Ares, promoverá, de inmediato, una reforma de su controvertido, y aun reciente, reglamento taurino para promover uno consensuado que “garantice las corridas de toros en el País vasco y evitar situaciones como en Barcelona”.

Por lo tanto no estén temerosos aquellos que barruntan un efecto dominó. Sobremanera los inanes taurinos que viven de ello y solo les estremece su cartera. Al norte, Francia; al sur Vinaroz; al oeste la Aragón de El Pilar zaragozano, el torico de Teruel y los “sanlorenzos” oscenses. No pasarán. Lo de Euskadi está claro y Galicia lo tiene. Las fronteras están tupidas. Por tierra y aire. Cataluña anti taurina solo tiene la salida al mar; agua de nadie o de todos, aunque se la apropien insolidarios como el frustrado trasvase del Ebro.

Abundando en hechos relevantes, el mismo viernes se produjo el fichaje galáctico de un periodista taurino: Zabala de la Serna fichaba por el Diario El Mundo anunciando el rotativo que correspondía a un apuesta por los toros su promoción y su difusión con asentamiento como sección diaria, o casi. De tal guisa, de los grandes diarios nacionales tan solo El País, y antes de poder ser intervenido por los “italianos”, es “memo” ante los toros.
Curioso cinismo cuando la operadora televisiva, de pago —esa es la clave- de su grupo lleva tiempo haciendo un despliegue de retransmisiones.

Viernes 19 de diciembre de 2009, día histórico para la Tauromaquia. Aunque se quiera ir a contra mano. Solo “los taurinos” lo podrán arruinar.

Se ha perdido una escaramuza. Ahora queda la batalla, desde el raciocinio, para ganar la guerra. Al descanso, La Fiesta se va con 0-1. Pero los partidos duran 90 minutos y ante la frescura de los movimientos sociales a favor de la libertad, los intolerantes ya han agotado los tres cambios.

¡Viva la Fiesta inter…nacional!
Fuente: Il Imparcial.es