la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 10 de marzo de 2016

Valencia: Las Fallas marcan el rumbo de cada temporada aunque en esta ya la han marcado Ponce, Talavante y Roca Rey / por por J.A. del Moral.




Aunque será en las inminentes corridas falleras cuando la temporada marcará el rumbo de la gran temporada española, las este año adelantadas ferias de Castellón y de Olivenza han empezado a marcarla.

Los tres toreros que se han adelantado a los demás fueron Enrique Ponce, Alejandro Talavante y el recién alternativado Andrñes Roca Rey.




Ponce, triunfador indiscutible de la Magdalena 2016, ciclo en el que hace ya 30 años debutó con picadores anunciando con tantísima antelación que estaba llamado a ser figura de época. Larguísimo periodo de tiempo en la cumbre que mantiene en continuo progreso. Me refiero a su aspecto artístico porque en los demás – valor, inteligencia y técnica dominadora de cualquier clase de toros – siempre fue reconocida su absoluta primacía. Nadie hasta llegar Ponce a los ruedos fue capaz de dominar a los toros con tanta facilidad manteniendo siempre la compostura como el valenciano. Y mira que a Ponce le han ido saliendo grandes y buenos toreros sin que ninguno de ellos haya conseguido eclipsarlo. Más bien viene sucediendo lo contrario, ha sido Ponce quien ha eclipsado en mayor o menor grado a sus principales y más importantes rivales hasta el punto que se puede decir que, desde que tomó la alternativa, todos los que fueron o son tuvieron o tienen la desgracia o la mala suerte de pertenecer a la época de Enrique Ponce que, para su mayor gloria, aún sigue.


Alejandro Talavante lleva ya varios años marcando diferencias positivas con el resto de sus rivales coetáneos. De los de su generación es el mejor en el conjunto de sus virtudes. Podrá haberlos más nétamente valientes como Miguel Ángel Perera que no es moco de pavo precisamente. Podrán haberlos más artistas como José María Manzanares. Podrán haberlos más dominadores como El Juli. Pero no con su exclusiva personalidad. Aspecto en el que siempre destaca sobre sus compañeros. La finura de su toreo convive con su capacidad inventiva, con sus improvisadas sorpresas muleteras y con la regularidad triunfal que va creciendo cada año.


Respecto al más joven, el peruano de Lima Andrés Roca Rey, está demostrando que de la nueva generación de matadores ilustres es el mejor. Lo acaba de patentizar con su faenón de Olivenza, propio de toreros cuajadísimos y para nada de diestros en agraz. Como en el caso de Talavante, los hay mucho más aguerridos como López Simón o más dulces como quien anuncia que podrá serlo inmediatamente, Ginés Marín, o más completos como el todo terreno José Garrido.

Pero como digo, será a partir de mañana en Valencia cuando los que acabo de nombrar hablen en la primera gran feria de la temporada y los que todavía no han comparecido este año como Morante de la Puebla y El Juli tendrán que tomar la palabra con todas sus consecuencias.
Pocas temporadas como la que acaba de empezar presenta tantos alicientes toreros y una guerra abierta que, sin duda, tendrá resultados de gran calado.
Solo falta que los toros embistan. Como siempre no serás todos los que se lidien aunque seguro que algunos buenos saldrán repartiendo esa suerte que matiza el incierto, efímero, variado e irrepetible arte del toreo.