la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 9 de marzo de 2016

Valencia. Porque nos gustan los toros / por Por Paco Delgado



"...Queda bien claro que esto es cosa de todos, pero ahora somos los aficionados los que alzamos la voz pidiendo que se respete un espectáculo que nos entusiasma..."


Enlace relacionado:

Porque nos gustan los toros

Paco Delgado
Coincidiendo con esta Feria de Fallas, Valencia acogerá el domingo día 13 de marzo una jornada de reivindicación de la fiesta de los toros, organizada por la Unión Taurina de la Comunidad Valencia junto a la Federación de Peñas de Bous al Carrer, la Asociación de Abonados y Aficionados de Valencia, la empresa gestora de la plaza de toros de Valencia y muchas otras entidades, agrupaciones, peñas, etcétera, de la Comunidad.

Tal día se celebrará, por la mañana, el Concurso Nacional de Recortadores, en el que se correrán astados de Adolfo Martín, tras el cuál el músico Andrés Calamaro será el encargado de dar lectura a un manifiesto; por la tarde, una gran manifestación -para la que se calcula una asistencia de más de 50.000 personas- recorrerá las calles de Valencia y antes de la corrida de feria, en la que se lidiarán reses también de Adolfo Martín, Enrique Ponce, junto a otros muchos profesionales, leerá un manifiesto, exigiendo el derecho de los aficionados a disfrutar de su espectáculo preferido sin tener que soportar los ataques de los antitaurinos, así como a exigir el máximo respeto a una actividad perfectamente legal y amparada por nuestras leyes.

Un manifiesto que se trasladará posteriormente al Congreso y a otras instancias a fin de que quede claro que la gente, en España, también quiere toros y que no sólo hay que dar gusto al contrario.

Ante los constantes ataques en contra de un espectáculo reconocido ya en nuestro país como cultura, los aficionados y profesionales taurinos deben responder. La cita del 13 de marzo, que coincide además con la primera de las grandes ferias de la temporada y una de las más importantes fiestas populares del año, es una ventana abierta a la libertad y al derecho que los profesionales tienen a trabajar en una actividad constituida legalmente en nuestro país, y de los aficionados a acudir libremente a disfrutar de su espectáculo favorito.

Son muchos los que, formando parte de esa parcela de la sociedad no taurinizada, se declaran en contra de los toros sin conocer desde dentro la gran pasión y los cuidados que un ganadero o un mayoral puedan tener hacia el animal bravo o el respeto con el que un torero se enfrenta a un toro en la plaza, sus miedos y su preparación para poder hacerlo. Son muchos los que se dejan llevar por la corriente animalista, que lejos de defender al toro, se mueven más bien por el interés económico. Es hora de frenar de algún modo esto, y de que se comience a tener en cuenta al taurino.

Salgamos a la calle el 13 de marzo convencidos de que tenemos por profesión o por afición la Tauromaquia y no debemos avergonzarnos de ello, ni tampoco de defenderlo, simplemente lo apoyamos líbremente, puesto que sin duda, forma parte importante de nuestra historia y no nos la pueden arrebatar, ocultar o desvincular, como muchos pretenden.

Queda bien claro que esto es cosa de todos, y si las figuras pasan, allá ellos, son los aficionados los que han puesto en marcha esta iniciativa. Se quiere que estén todos los sectores del mundo taurino, pero no se obliga a nadie, si bien, efectivamente, cuantos más seamos, más nos tomarán en cuenta. No imaginamos un mundo sin toros, ni en el campo ni en las plazas, y por ello, seguiremos luchando. 

Todos debemos remar a favor y apoyar iniciativas tan de alabar como la que ha tenido la Unión Taurina de la Comunidad Valenciana, así que sirva este escrito asímismo para darles las gracias por dar el primer paso.

Lo que se pretende es que quede patente que el aficionado sí quiere que haya toros y que no les insulten por ello ni que los prohíban.

No se trata de que las figuras den relumbrón a un acto reivindicatorio, aunque si estuviesen, pues mucho mejor, claro. Pero es que, encima, estarán.