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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 5 de abril de 2017

Con Theo, el tontipacto salta al fin por los aires / por Juan Manuel Rodríguez



Ya está bien, sí, ya está bien. Más que nada porque todos sabemos qué saca en limpio de ese pacto el Atlético de Madrid, que es el club claramente beneficiado, pero nadie tiene ni la más remota idea de en qué consiste la ganancia merengue. Por mediación del pacto, el Atlético de Madrid impide que jugadores suyos puedan cruzar de acera y vestir la camiseta madridista y evita al mismo tiempo tener que dar las engorrosas explicaciones a sus socios y aficionados, que consideran que el Madrid es Satán en la Tierra. Pero, ¿y el Madrid?...


Con Theo, el tontipacto salta al fin por los aires

Como el gran mastodonte deportivo que es, al Real Madrid le cuesta a veces efectuar determinados movimientos y rumia las cosas hasta que es capaz de deglutirlas. Diecisiete años ha tardado el club deportivo más importante de la historia en darse cuenta de que el mal llamado pacto entre caballeros, ese pacto escrito en el aire con el Atleti, es básicamente perjudicial... para él mismo. Por el camino, el Madrid ha dejado escapar a fantásticos futbolistas como Agüero, Forlán o Falcao, que podrían haber vestido la camiseta blanca tras su paso por el club colchonero. Si ahora el caso de Theo Hernández consigue que ese pacto salte por los aires hecho añicos, yo brindaré con champán. El caso es que, con el dichoso pacto en vigor, si Theo, que es un fenomenal jugador, quisiera irse del Atleti... acabaría reforzando muy probablemente la plantilla del Barça, club para el que ni Cerezo ni Gil Marín ponen trabas. Ya está bien.

Ya está bien, sí, ya está bien. Más que nada porque todos sabemos qué saca en limpio de ese pacto el Atlético de Madrid, que es el club claramente beneficiado, pero nadie tiene ni la más remota idea de en qué consiste la ganancia merengue. Por mediación del pacto, el Atlético de Madrid impide que jugadores suyos puedan cruzar de acera y vestir la camiseta madridista y evita al mismo tiempo tener que dar las engorrosas explicaciones a sus socios y aficionados, que consideran que el Madrid es Satán en la Tierra. Pero, ¿y el Madrid?... El Madrid se queda sin jugador y, además, cada vez que Diego Pablo Simeone abre la boca es para despreciar todo lo blanco. Rómpase el pacto. Hágase añicos el pacto. Y que cada palo aguante su vela.

Porque, además, tiene que ser compatible que las directivas de Real Madrid y Atlético de Madrid mantengan una relación cordial y que al mismo tiempo sus equipos compitan con fiereza, que es lo que ha sucedido toda la vida. El pacto era anacrónico y, si nos paramos a meditarlo un minuto, un poco paternalista por parte del Madrid, tal y como dijo ayer Paul Tenorio en El Primer Palo: "Mira, niño, yo no te quito el caramelo para que los demás no se rían". El deporte de élite es competición. La vida es competición. Y Real y Atleti, Atleti y Real, y más aún de cinco años para acá, luchan a brazo partido por idénticos objetivos. Aunque improbable, ese camino que va a emprender Theo lo pueden iniciar también desde el Bernabéu hacia el Calderón. Si los dirigentes colchoneros no entienden todo esto... peor para ellos. Pase lo que pase, al Real Madrid no le van a querer más en el nuevo Wanda Metropolitano. Por lo demás, al Real Madrid sólo le tienen que querer los madridistas... y punto final.