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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 2 de abril de 2017

De Torres a Raúl pasando por Juanito / por Juan Manuel Rodríguez


 A Juanito le recuerdan con cariño porque siempre lo apostó todo al blanco, todo, aún a riesgo de entrar en bancarrota. Me imagino a un periodista preguntándole a Juan por si él trabajaría algún día al Barça y me troncho de la risa pensando en su posible respuesta.


De Torres a Raúl pasando por Juanito

Juan Manuel Rodríguez
Algunos periodistas del Atleti se han burlado de las críticas vertidas contra Raúl por otros periodistas del Madrid, como es por ejemplo mi caso. Esto del fútbol es graciosísimo: perioatléticos contándome a mí, que llevo defendiéndole en solitario más de tres lustros, quién es Raúl. Cosas veredes. Precisamente porque sé quién es, o quién era, estoy tan dolido, y justamente por eso no puedo mirar hacia otro lado. Es curioso porque esos mismos periodistas, que eran los mismos que decían que Del Bosque no era un buen entrenador y que luego afirmaron que no tenía capacidad para ser seleccionador nacional de fútbol, desacreditaron a Raúl en su polémica con Luis, que en paz descanse; yo no, yo fui uno de los dos o tres que dijo que Raúl tenía razón, aunque ahora, mucho tiempo después, tenga que aguantar que me llamen antiraulista.

Seguro que, si le preguntas a cualquiera de esos periodistas objetivos del Atlético de Madrid por Fernando Torres, en seguida te dirán que el Niño está en el altar y no puede bajar en ese momento, que al Niño no se le toca, que el Niño es innegociable. Y seguro que, si ahondas un pelín en dicha veneración, saldrá el auténtico motivo. A Torres le adoran en el Calderón porque surgió de la cantera colchonera y se confirmó como una de sus grandes estrellas, sí, pero también porque supo resistirse al poder de seducción del Real Madrid. Todo se le habría consentido al Niño salvo eso, todo. De hecho, Fernando se fue primero al Liverpool, luego al Chelsea y más tarde al Milan para, por último, regresar a casa como un héroe. Pero no nos engañemos, su vuelta a Madrid no habría sido la misma si le hubiera dicho "sí" al Real. Consciente de ello, sabedor del sitio en el que estaba, Fernando José Torres Sanz dijo "no" y se ganó el cielo colchonero.

¿Cómo voy a ser yo tan imbécil como para dudar del madridismo de Raúl?... Yo no dudo de su madridismo ni pongo en tela de juicio lo que hizo por el club; lo que yo digo es que ese añito que ha pasado a la vera de Tebas le ha sentado muy mal, fatal, y que hará bien huyendo de la embajada. Tampoco le está favoreciendo su labor como comentarista. Mañana se cumplen 25 años del fallecimiento en accidente de tráfico de Juanito. Un cuarto de siglo después a Juan continúan recordándolo, emocionados, en el estadio Santiago Bernabéu con ese famoso "¡illa, illa, illa!" ¿Le homenajean por su calidad como futbolista?... Lo dudo: Juanito era un futbolista fantástico pero ha habido a lo largo de los últimos 115 años otros jugadores con tanta o más calidad que la suya. A Juanito le recuerdan con cariño porque siempre lo apostó todo al blanco, todo, aún a riesgo de entrar en bancarrota. Me imagino a un periodista preguntándole a Juan por si él trabajaría algún día al Barça y me troncho de la risa pensando en su posible respuesta.