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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 23 de febrero de 2018

Ha muerto el escultor Venancio Blanco, un apasionado de la Fiesta



Fue uno de los escultores contemporáneos más significados de nuestro país. Para la Tauromaquia, Venancio Blanco constituyó siempre una referencia de primer nivel; su obra taurina es prolífera a la vez que magnífica. Desde la gran escultura de Belmonte en la plaza del Altozano de Sevilla, hasta el monumento al mayoral charro, en recuerdo a su padre, situada en Salamanca, la obra del dibujante y escultor está plena de toros, toreros, caballos, picadores y suertes taurinas en las que el movimiento conviven en volúmenes que transmiten equilibrio y belleza.

Autor de una amplia obra sobre temática taurina
Ha muerto el escultor Venancio Blanco, un apasionado de la Fiesta

Constituyó todo un hito en las Bellas Artes contemporáneas de nuestro país; Taurinamente hablando, ha sido uno de los grandes artistas que han sabido vislumbra cuanto se reúne de belleza y color, también de movimiento, en la Tauromaquia. Venancio Marco acaba de morir, a los 94 años de edad, en su domicilio madrileño. Detrás deja un legado importantísimo, que para los aficionados va desde el monumento a Juan Belmonte a la entrada del barrio de Triana hasta el monumento al mayoral charro, en su tierra natal.

Fue uno de los escultores contemporáneos más significados de nuestro país. Para la Tauromaquia, Venancio Blanco constituyó siempre una referencia de primer nivel; su obra taurina es prolífera a la vez que magnífica. Desde la gran escultura de Belmonte en la plaza del Altozano de Sevilla, hasta el monumento al mayoral charro, en recuerdo a su padre, situada en Salamanca, la obra del dibujante y escultor está plena de toros, toreros, caballos, picadores y suertes taurinas en las que el movimiento conviven en volúmenes que transmiten equilibrio y belleza.

Se trata de uno de los escultores contemporáneo de mayor prestigio, nació en 1923 en Matilla de los Caños del Río (Salamanca). Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Salamanca, para posteriormente, entre 1943 y 1948 cursar estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Antes, en 141 y en medio de la guerra mundial tuvo un viaje a Italia, con 18 años y en plena Guerra Mundial, donde descubrió la escultura en toda su dimensión.

Con otros compañeros, en la década de los años 60 fundó el grupo de los Seis Escultores, que trae a nuestro país la escultura neofigurativa, tendencia que muestra un interés por representar la realidad a través de formas entre la figuración académica y el informalismo. Pero Blanco busca su propia identidad, renovando la escultura contemporánea e incorporando su personal expresión plástica a través del bronce principalmente.

Miembro numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1977, cuatro años después fue nombrado director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma , ingresando también en la Pontificia Academia Artística dei Virtuosi al Panteón de Roma, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, y Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.

Pero la personalidad de Blanco no se entendería sin su faceta docente, tanto en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, como en diversos cursos y seminarios por distintos puntos de España. Entre estos cabe mencionar el curso de dibujo y escultura en bronce de Priego de Córdoba, que comenzó hace más de 20 años y que se imparte todos los veranos.

Como reconocimiento a su trayectoria, tiene en su haber una muy amplia relación de galardones: Premio Nacional de Escultura (1959), Primera Medalla de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), Gran Premio de Escultura de la V Bienal de Arte de Alejandría, Medalla de Oro de la IV Bienal de Arte Sacro de Salzburgo, Medalla de Oro de la XI Exposición “Las Artes en Europa” (Bruselas), Primer Premio de la Exposición Internacional “La Caza” (Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest), Premio de las Artes de Castilla y León 2001, Medalla de Oro de la provincia de Salamanca 2009.

Con una amplia obra, sus esculturas se pueden admirar hoy en diversos museos e instituciones, así como en colecciones particulares de España y del extranjero. Entre ellos figuran los Museo del Vaticano, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, de Arte Contemporáneo Reina Sofía, de Bellas Artes de Salamanca, de Arte Contemporáneo de Sevilla, de Bellas Artes de Amberes, Nacional de El Cairo y Nacional de Oslo, entre otros.