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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 14 de junio de 2018

Progreso, progre, imbécil... / por Rafael Comino Delgado



Las palabras progreso, progresista, progre están de moda- como lo están las palabras democracia y libertad- y todo el mundo que quiere aparentar ser muy inteligente, muy moderno, muy intelectual, muy leído  (aunque no sea ninguna de esas cosas, que por otra parte tampoco sabe realmente lo que significan), se autodenomina progresista.

Progreso, progre, imbécil...


Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Sentados en una terraza del maravilloso  paseo marítimo que hizo doña Teófila Martínez, la mejor alcalde que ha tenido Cádiz desde hace 3000 años, debatíamos en tono distendido,  4 amigos 4, sobre el concepto "progreso". Como suele ocurrir el debate se fue animando  y empezaron a salir nuevos conceptos como "progresista", "progre", imbécil y otros más, aunque cercanos.

Tras aproximadamente  dos horas  y media de amigable debate, llegó la hora de marcharse a casa para almorzar, y acordamos  resumir las conclusiones a que habíamos llegado, de lo cual se encargó Manuel,  catedrático de Física, de  Instituto,  ya jubilado,  hombre muy equilibrado que tiene la experiencia de haber sido concejal en el ayuntamiento de  Jaén, aunque solo una legislatura, pues al final de la misma se dio cuenta de que la Política no era lo suyo y  abandonó.

No es que las mencionadas conclusiones, acordadas por unanimidad, tengan demasiado interés pero  se las  voy a contar; a lo mejor les valen como entretenimiento, al menos:

-Nadie ha dado una definición satisfactoria del concepto Progreso, tal vez porque no existe.

-Según la RAE la palabra Progreso tiene dos acepciones: a) acción de ir  hacia  adelante; b) avance, adelanto, perfeccionamiento. 

-Tal vez pueda resultar más adecuado definir el Progreso como, "Desarrollo continuo, gradual y generalizado de una sociedad en los aspectos económico, social, moral, científico, cultural, etc.". Pero en cualquiera de las acepciones o definiciones nos puede ocurrir que vayamos hacia adelante, avancemos, nos desarrollemos,  o nos perfeccionemos en uno o varios  aspectos, pero al mismo tiempo ello signifique un retroceso en otros. De ahí la enorme dificultad para definir lo que es el Progreso.

 -Lo que si creemos tener claro es que, “no hay verdadero progreso si no conlleva avance en lo material y  en lo espiritual”.

-Progresista es la persona o  partido político que practica el progresismo, o que dicen ser progresistas,  aunque no sepan lo que están diciendo.

-Las palabras progreso, progresista, progre están de moda- como lo están las palabras democracia y libertad- y todo el mundo que quiere aparentar ser muy inteligente, muy moderno, muy intelectual, muy leído  (aunque no sea ninguna de esas cosas, que por otra parte tampoco sabe realmente lo que significan), se autodenomina  progresista. Estas personas que presumen constantemente de progresistas suelen también presumir de feministas, pero tampoco saben lo que es el feminismo, y menos el machismo, aunque en privado, algunos, suelen  decir que "las feministas son unas locas insatisfechas". Se lo he oído a más de cuatro. 

-La palabra progre quizás pueda tener un significado ligeramente diferente al progresista. El progre va más  allá, es más extremista en su comportamiento. Constantemente están haciendo ostentación de su feminismo,  de sus avanzadas ideas, suelen ser descamisados, descorbatados, llevan vaqueros muy rotos,  varios pirsin, pelo más bien largo pero despeinado y  sucio. Constantemente están  hablando de derechos humanos, pero nunca de deberes. Naturalmente todo progre que se precie  es animalista y abomina de los toros.  Merece mención especial que todos, progresistas y progres,  detectan la monarquía,  pero si se les pregunta ¿qué países del mundo son los más avanzados? contestarán (sobre todo los progresistas, porque los otros saben poco de Geografía), que los nórdicos, Suecia, Dinamarca, Noruega, curiosamente tres países en los que hay una monarquía.  Es  el caso de don Pablo Iglesias que es antimonárquico radical y en más de una ocasión ha alabado a dichos países. Claro que Iglesias también ensalza a Venezuela y Cuba. Una característica muy marcada es que tienen gran tendencia a no dar un palo al agua, a criticar a los Estados Unidos, a los judíos, a los que trabajan duro, a los empresarios de éxito como don Amancio Ortega,  y a ensalzar al Che Guevara. 
Es muy llamativo en ellos ver la paja en el ojo ajeno y no ver  la viga en el propio. Y  a los que nos piensan como ellos les consideran fachas, fascistas, pero no les preguntes que es el fascismo porque no lo saben, e incluso  los más leídos lo confunden con el nazismo.

Hablando de todo ello salió, porque tenía que salir, el concepto Imbécil. Según  la RAE significa alelado, escaso de razón. Sin embargo el concepto imbécil es más  amplio e incluso hay varios tipos de imbécil según don Fernando Savater, pero eso merece otra tertulia. Por ahora quedémonos  con lo que nos dice la RAE, es decir, "escaso de razón", y digamos que, a nuestro entender  progresistas y, sobre todo, progres, están escasos de razón en muchos de sus planteamientos.