la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 8 de agosto de 2012

Defensa de Poli Maza / Por José Ramón Márquez



El quinto, Impresor, el que más se cayó


Defensa de Poli Maza

José Ramón Márquez

“Si alguna persona [...] asistiese por acaso a esta audiencia creería seguramente se trataba de un delito tan enorme, que en días festivos y de juegos públicos [...] es preciso celebrar este juicio”

Cicerón. Discurso en defensa de M. Celio

Como no pude estar, he estado recabando varias opiniones solventes sobre la corrida del Conde de la Maza de Madrid, y cuando digo solventes me refiero, como es natural, a las de aficionados de reconocida trayectoria y nunca a las que se publican en los periódicos ni en los tradicionales portales taurinos dedicados a la grosera y acrítica propaganda. He de reconocer que he notado cierto aire de decepción entre mis corresponsales a cuenta del juego de los toros, especialmente de los tres últimos.

Ahora resulta que ante la avalancha juampedrera que nos llevan echando en Las Ventas en lo que va de temporada, lo mismo de toros que de novillos, el hecho de que a un ganadero comprometido con el toro de lidia le salgan tres toros más blandos de lo deseable, con lo que llevamos visto, sea justamente la piedra de toque que tantos están esperando para cargarse la corrida y disparar con bala al ganadero. Los que nos tunden a base de enaltecer a los bóvidos del Puerto y La Ventana y demás franquicias lisarnasias que no pueden ni con la penca del rabo, no dudan en atizar a Maza porque algunos de los suyos salieron tan blandos como los bijoux de los Fraile.

No cabe duda de que los de ‘eliminando lo anterior’ y los terminales mediáticos que maneja el autodestructivo ‘stablishment’ taurino encontrarán un motivo de ilusión en el hecho de que la corrida que Maza mandó a Madrid les haga argumentar en el sentido de que en esa casa se están haciendo mal las cosas. Sin embargo, aquellos que, ante todo, apreciamos el fundamental papel que en defensa de nuestra afición juegan los ganaderos que se esfuerzan en criar toros de lidia y no pastueñas ovejas colaboracionistas, debemos estar en la misma posición que Ramiro de Maeztu cuando tajantemente declara que hay que seguir afirmando que Santiago bajó a la batalla de Clavijo sobre un caballo blanco, y no hay que transigir ni con que fuera tordo el caballo,  porque la defensa del toro en la que están comprometidos unos cuantos ganaderos como Maza, Miura,Prieto de la CalJaime GuardiolaCuadriVictorino,Partido de ResinaCarolina FraileJosé Escolar y algunos otros tan meritorios como los antes citados es una lucha sin cuartel contra los que quieren ver al toro fuera de las Plazas, los que prefieren, antes que  casta y la presentación, bobería y colaboración. Los del toro contra los del mediotoro.

No podemos engañarnos pensando que lo que Leopoldo Maza llevó a Madrid fue un corridón, pero con Maeztu debemos afirmar que lo que el Conde de la Maza mandó a Madrid fue una auténtica corrida de toros, ante la que ninguno de los pitiminís del escalafón, de las flores de invernadero que andan tundiendo a redondos a toda la genealogía juampedrera, osaría ponerse enfrente, por mucho que se cayeran los tres últimos.
***

No hay comentarios:

Publicar un comentario