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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 7 de marzo de 2016

Mano dura con Cristiano / por Juan Manuel Rodríguez




"...Aún me pregunto, entre sorprendido y perplejo, cómo se le habrá ocurrido a Cristiano venir al Real Madrid a marcar goles como churros. Mucho mejor que aplaudir a Cristiano, que ha cometido la felonía de necesitar 62 partidos menos que Leo Messi para superar el registro goleador de Zarra.."


Mano dura con Cristiano

Probablemente no se conozca en la historia del fútbol mundial un jugador que haya marcado más goles inútiles con la camiseta del Real Madrid que Cristiano Ronaldo. El sábado, por ejemplo, le marcó otros cuatro absolutamente intrascendentes al Celta de Vigo, goles absurdos, goles ineficaces, goles de chiripa que no sirvieron nunca para nada que no fuera engrosar otro récord estéril del delantero portugués: convertirse en el segundo máximo goleador histórico de la Liga española superando a un tal Telmo Zarraonandía Montoya, que marcó 251. Con todos estos datos en la mano, a nadie extrañó que un sector del estadio Santiago Bernabéu la tomara con este jugador y comenzase a pitarle poco antes de que se desencadenara una vez más su vana tormenta goleadora.

Ya digo que, aún con el 0-0 en el marcador, una parte del entendido público del Bernabéu la tomó (justamente, a mi humilde modo de ver) con su jugador franquicia, el máximo goleador histórico de un club que, justo al día siguiente, cumplía 114 años de historia. Aún me pregunto, entre sorprendido y perplejo, cómo se le habrá ocurrido a Cristiano venir al Real Madrid a marcar goles como churros. Mucho mejor que aplaudir a Cristiano, que ha cometido la felonía de necesitar 62 partidos menos que Leo Messi para superar el registro goleador de Zarra, es ovacionar, por ejemplo, a Ronaldinho, dónde va a parar; el brasileño sí que era un futbolista de una pieza, capaz de poner en pie a la grada del Bernabéu, y no éste elemento sospechoso que, desde que fichó por el club blanco, ha tenido la infeliz ocurrencia de llevar una media de 1,11 goles por partido.

Tras la justa y necesaria bronca del entendido público del Bernabéu (que ya lo ha visto todo y de ahí su nivel de exigencia) previa al predecible e inservible tsunami goleador del portugués, llegó la chulesca reacción de CR7 llevándose la mano al oído como preguntando "¿y ahora qué? ¿Qué decís ahora?"... ¿Ha pedido perdón el inútil de Cristiano como sí hizo, por ejemplo, tras una reacción similar el extraordinario defensa argentino Walter Samuel, que tan honda huella dejó en el madridismo?... ¡Claro que no!... Que se multe a Cristiano Ronaldo cuanto antes y, si no pide perdón, que se le aparte inmediatamente del equipo, se le aparque en la grada y se borre su nombre de todas y cada una de las inútiles estadísticas que encabeza. Roma no paga traidores, el Real Madrid tampoco. Mano dura con Cristiano, mano dura. Esa chulería, chavalín, con el Barça. Y mañana con la Roma. Ahí te quiero ver.