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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 7 de junio de 2018

Un Selfie de José y Juan / por Joaquín Albaicín



Un Selfie de José y Juan

Ser retratado por una cámara es cosa que ha perdido cierta entidad y, sobre todo, solemnidad desde que el recurso al selfie empezó a permitir ocupar un podio en la procelosa historia visual del mundo incluso a quien no tiene nada atendible que contar. Todos, en efecto, somos noticia las veinticuatro horas, todos somos CNN. Vivimos sumergidos hasta la mitad del pecho en un espumosísimo baño de selfies, nutrido cada segundo por millones de nuevas pompas de jabón. Claro que la otra mañana nos topamos en la pantalla con un selfie -obviamente, simulado de cabo a rabo- de Joselito y Belmonte con el primero sosteniendo el móvil y, pese a su carácter de artificio integral, eso ya era otra cosa. ¡José y Juan! ¡Palabras mayores!

Y es que, cuando los modelos son gente de la que se sale del marco, el selfie cotidiano de trámite y sin misterio adquiere las tonalidades venerables de un lienzo del Barroco. Es lo que pasa con el que se han hecho José Maya y Farruquito -los José y Juan de nuestra época en lo que al baile gitano atañe- para anunciar Baila, el espectáculo que estrenan el 6 de junio, por invitación de Aída Gómez, en la Suma Flamenca de este año: que se asoman a nosotros desde el balcón de la foto como trasgos salidos de las paletas de Zurbarán o Caravaggio.

Desde mi sentir, este selfie se erige como una de las aventuras o propuestas artísticas más sugerentes e ilusionantes y más dotadas de hechizo de la escena flamenca de esta temporada, por no decir que es una auténtica bomba de efecto retardado cuyo tic-tac activa ese influjo hipnótico que hace imposible que, quien lo perciba, no pase por taquilla.

Quienes hemos admirado a Farruquito en Tr3s Flamenco -dentro de nada, en Sevilla- e Improvisao o a José Maya en su Latente o en la gala del estío pasado en el Hotel Tres Reyes de Pamplona sabemos que la experiencia nos zambulle en el bosque de luces y prodigios de una nueva Edad de Oro del baile similar a la regida por el otro José y el otro Juan en el dominio del toreo eterno. Ver en el mismo cartel y mano a mano al Joselito insolente de los siete toros de Martínez y al Juan de la tarde del “¡Los dos solos!”… Esto es, para quien lo sepa cazar, el Baila anunciado en los Teatros del Canal. Un selfie, pero de los de época.