la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 29 de octubre de 2023

Doblar el lomo / por Paco Delgado



"...Picasso, otro grandísimo aficionado, lo tuvo siempre claro: no basta con el genio, es preciso que cuando te visite la inspiración te pille trabajando..."

Doblar el lomo
Paco Delgado
Aunque todavía siguen dándose festejos sueltos y de manera puntual, la temporada española finalizó el pasado domingo 15 de octubre. Lo hizo con el cierre de las ferias de Zaragoza y Jaén. Dos seriales distintos en su estructura y concepción y que también han sido muy diferentes en sus resultados.

Son los dos abonos que tradicionalmente ponen el broche a la campaña en España y dan vía libre a que la torería ponga ya sus ojos y mente en las plazas americanas. Dos ciclos que, también a lo largo de la historia, han tenido poco que ver entre sí. El Pilar es extenso y con un considerable número de festejos mientras que San Lucas, más modesto, siempre ha sido más corto pero no por ello menos intenso.

A orillas del Ebro este año se han dado nueve funciones, repartidas en cinco corridas de toros, dos novilladas con picadores, otra sin caballos y una corrida de rejones que puso el punto final. Pero además hubo numerosos festejos populares, concursos de recortadores, de anillas, roscaderos y suelta de vaquillas. En la plaza de La Alameda, bajo el cerro de Santa Catalina, la programación ha sido más escueta, dos corridas de toros, una novillada de promoción y un festejo ecuestre.

Sin embargo, el resultado, tanto artístico como en cuanto a asistencia y agrado de satisfacción del público, ha sido mucho mas positivo y favorable en Jaén que en Zaragoza, donde hubo mal ambiente desde el mismo día que se presentaron oficialmente las combinaciones, así como problemas, de distinto calibre, envergadura y consideración, pero prácticamente a diario, en reconocimientos y corrales. La gente no manifestó especial interés por lo que se ofreció en el coso de Pignatelli excepto en los últimos días -y en los festejos populares, en los que hubo magníficas entradas en todos y cada uno de los que se dieron-, si bien es cierto que los carteles ofrecían un perfil bajo, acentuado, por si faltaba algo, con las bajas al final de Morante de la Puebla -que dejó cojas dos tardes- y Daniel Luque. Cartelería en la que, salvo algún nombre aislado, las figuras brillaban por su ausencia.

Tauroemoción no tiró la casa por la ventana y se mantuvo fiel a la estructura clásica de lo que ha sido el apartado taurino de las fiestas de San Lucas, poniendo como colofón la despedida de los ruedos de Manuel Díaz “El Cordobés”, quien después de 30 años de carrera -en la que durante mucho tiempo fue el líder indiscutible del segundo circuito- hizo que le cortase la coleta su recién reconocido padre, Manuel Benítez “El Cordobés”, que al margen de otras muchas tardes, hizo historia en esta plaza con aquella llamada “Corrida Mundial” que fue televisada vía satélite a todo el mundo hace ya mas de medio siglo y que conserva su carisma y extraordinario tirón popular. La cosa funcionó y ese adiós se convirtió en todo un acontecimiento que prácticamente llenó gradas y tendidos.

La otra corrida tuvo así mismo un aliciente añadido, la alternativa de un torero de la tierra, Marcos Linares que supo venderse adecuadamente. Y ese puede que sea el quid de la cuestión y la clave en la que se encuentran las diferencias entre ferias que funcionan y ferias que no. El trabajo y la dedicación, el saber convencer a los aficionados y a los tibios de que lo que se verá en la plaza es algo grande e importante. Y eso no se consigue confeccionando unas combinaciones atractivas y colgando cuatro carteles en la calle. Requiere tiempo, esfuerzo y trabajo. Mucho trabajo.

Me contaba hace unos años un matador de toros, ya retirado y de no poco prestigio en el ejercicio de su actual profesión, que el verdadero problema del espectáculo taurino radica en lo poco que a los responsables del negocio les gusta doblar el lomo y que piensan que la gente tiene obligación de ir a las plazas. Recuerdo, además, a otro empresario, Enrique Grau, que para preparar la añorada feria de agosto de Játiva, una de las grandes citas del verano en Valencia, nada más acabar la Navidad comenzaba a ir a por los pueblos y ciudades de los alrededores, y de mucho más allá, para explicar las bondades y excelencias de lo que se podría ver más de medio año más tarde...

Picasso, otro grandísimo aficionado, lo tuvo siempre claro: no basta con el genio, es preciso que cuando te visite la inspiración te pille trabajando.

Barcelona 92 / por Jesús Bengoechea


Jude Bellingham

"...El Madrid tenía que ganar para vengar décadas de historia pútrida, la afrenta doble de Tenerife, las ligas posteriores que Gil y Gil ya detectó como “de Negreira”, los pagos cuadruplicados por Laporta, la continuidad 2.0 con el VAR de Clos y Undiano, investigado el primero por incrementos exponenciales de su patrimonio y que ahí sigue, trayendo la historia del oprobio hasta el umbral del presente..."

Barcelona 92
Jesús Bengoechea 
 La Galerna/28 octubre, 2023

Para Sergio

Ciudad y minuto: Barcelona 92. El momento en el cual marcó el gol de la victoria Jude Bellingham tuvo, en combinación con el lugar, un simbolismo brutal. Fue en la elección como ciudad olímpica de Barcelona 92 (no en este caso el minuto, sino el año) cuando el sistema decidió que había que evitar, por lo civil o por lo criminal, que el equipo rival del club futbolístico de la villa encadenara una liga tras otra de la mano de aquella atrevida Quinta. Optaron por la vía criminal. Negreira empezó a actuar, como peón de lo que Relaño ha remozado ahora con el término “villarato engrasado” . Enorme hallazgo.

El Madrid tenía que ganar para vengar décadas de historia pútrida, la afrenta doble de Tenerife, las ligas posteriores que Gil y Gil ya detectó como “de Negreira”, los pagos cuadruplicados por Laporta, la continuidad 2.0 con el VAR de Clos y Undiano, investigado el primero por incrementos exponenciales de su patrimonio y que ahí sigue, trayendo la historia del oprobio hasta el umbral del presente.


PODÉIS COMPRAR A NEGREIRA, PERO NO PODRÉIS COMPRAR LA GRANDEZA

Había que vengar todo eso, así como la impunidad y repugnante jactancia que lo acompañan. Aunque al principio del partido la célebre sangre en el ojo de Zamorano brillaba por su ausencia, las córneas se inyectaron en rojo tras el descanso. Entraron Modric y (sobre todo) Camavinga, y sobre su excelencia galopó el Madrid. Es curioso que un tipo que no quiere jugar como lateral izquierdo sea capaz de cambiar desde ahí el curso de los acontecimientos. Bien es cierto que desde el pivote es también determinante. Camavinga se puso a jugar y los niños abrieron paso al homo superior, como cantaba Bowie. Bellingham estuvo atento para reventar la escuadra desde su casa primero, y para rebañar un control en semifallo de Luka después. Esto es así, criaturas: podéis comprar a Negreira, pero no podréis comprar la grandeza.

Jagger y Wood se miraban azorados. Prestar tu icono a una panda de ladrones es un error fácilmente lamentable, pero no hay modo de escapar a la ignominia de hacerlo para una panda de ladrones perdedores.

Getty Images.
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BREVE GLOSARIO DEL DEBATE POLÍTICO ESPAÑOL (II)


"...Persona: Personas migrantes, personas LGTBI, personas trans, personas racializadas, personas en estado de prostitución, personas con discapacidad… Palabra repetida hasta el hastío como señalización de virtud, pues supuestamente decir directamente «discapacitados», «prostitutas» o «negros» al parecer nos haría olvidar que son seres humanos..."


BREVE GLOSARIO DEL DEBATE POLÍTICO ESPAÑOL (II)

Ser negacionista ahora es, por tanto, salirse del consenso, sea cual sea este.

Javier Bilbao
IdeasGaceta/22 de octubre de 2023
Fútbol femenino: Cualquier historiador que, hoy día o en décadas posteriores, quiera trazar un recorrido contemporáneo de la idea de Nación española, de la percepción que tenemos de nuestra identidad y lazos comunes, deberá dedicar un capítulo al Mundial de Fútbol de 2010 y las dos Eurocopas que lo acompañaron ¡No hay boutade ni provocación alguna en tal afirmación! Fíjense cómo llegó a ser la cosa que el centro de Bilbao se desbordó de gente agitando banderas españolas al grito de «yo soy español, español, español» . No vasco, ni europeo, ni occidental, no. Esto, naturalmente, puso nervioso a más de uno… 

¿Podría estar España saliendo del letargo del R78? Nuestro cine llevaba décadas bien amaestrado, el mundillo literario tiene bien asimilada la consigna guerrista de no moverse para salir en la foto, pero el fútbol —con su prodigiosa capacidad de arrastre—permanecía intolerablemente respondón, no solo reacio a dar muestras públicas de fidelidad al credo progresista, sino alimentando esa criatura tan sospechosa que es el patriotismo. La solución vino del fútbol femenino, hija predilecta del Ibex-35, troyano con el que retornar al deporte nacional al redil y convertirlo en otro espacio más donde replicar la eterna letanía feminista. 
Con el tiempo llegarían a ganar un Mundial, pero la exaltación patriótica fue convenientemente asfixiada ya desde el día siguiente por una de las polémicas más demenciales que hayamos podido contemplar. Quedaba así, bien clarito, para qué le sirve al poder el fútbol femenino y por qué lo fomenta.

Negacionista: Inicialmente fue una palabra que describía a aquellos que cuestionaban o directamente negaban el Holocausto judío. Tenía por tanto potentes connotaciones emocionales e ideológicas, no podía ser de agrado de nadie ser etiquetado así. De manera que era demasiado tentadora la posibilidad de emplearla para intimidar al adversario en discusiones completamente diferentes y así pasó a ser lanzada contra quienes cuestionasen el cambio climático y, también y más concretamente en España, contra aquellos que negasen la premisa ideológica feminista subyacente en la legislación sobre la «violencia de género». Ser negacionista ahora es, por tanto, salirse del consenso, sea cual sea este. 

Diversidad: E pluribus unum («De muchos, uno») fue uno de los lemas nacionales escogidos en 1776 por los llamados Padres Fundadores de Estados Unidos. Tenía la noble aspiración de recoger sujetos de orígenes diversos —inicialmente solo europeos, eso sí— en torno a un proyecto común, una unidad de destino, si me permiten la expresión. Desde hace unos años, sin embargo, el lema que ha pasado a poblar la vida pública estadounidense es engañosamente parecido, pero diferente: «diversity is our strength» (la diversidad es nuestra fuerza). El primero proclamaba la importancia de la unidad, aunque sin excluir al diferente, el segundo simplemente celebra la diversidad como un fin en sí mismo y de forma contraintuitiva: sabemos que las sociedades heterogéneas a menudo han colapsado víctimas de enfrentamientos internos, que grandes imperios multiculturales eclosionaron en múltiples entidades, esas sí, más homogéneas. Como era previsible, en nuestro país los últimos años no han faltado figuras públicas imitando tales manifiestos sobre la diversidad.   

Migrante: Suele ir precedido del término «persona» (véase la siguiente entrada). Las palabras van cargadas de intención y usar unas u otras condiciona la política aún sin que lleguemos a ser conscientes de ello —señalarlo es precisamente la intención de este humilde glosario— ¿por qué entonces en los últimos años los medios de comunicación y políticos hablan no del antaño habitual «inmigrante», sino de «migrante»? Si ambos términos son estrictamente lo mismo… ¿por qué no se usa indistintamente uno u otro? pongámoslos bajo el microscopio: el primero presupone una comunidad a la que se llega desde fuera, diferencia nacionales y foráneos, para el segundo solo hay gente indistinguible desplazándose de aquí para allá como aves en viajes estacionales y por tanto todos seríamos, en cierta forma, migrantes en un mundo en el que «las fronteras son cicatrices en la tierra», «la tierra es del viento» y «la patria es un hospital», de acuerdo a las enseñanzas de nuestros cráneos más privilegiados.

Persona: Personas migrantes, personas LGTBI, personas trans, personas racializadas, personas en estado de prostitución, personas con discapacidad… Palabra repetida hasta el hastío como señalización de virtud, pues supuestamente decir directamente «discapacitados», «prostitutas» o «negros» al parecer nos haría olvidar que son seres humanos. Para terminar de arreglarlo el movimiento ecologista lleva unos años planteando el reconocimiento de las «personas no humanas» para referirse a los grandes simios.

Populismo: Dícese de quien se sitúa del lado del pueblo frente a las élites, algo que es obligado hoy día dada la excepcional idiotez de estas. Durante los últimos años ha dado lugar a una ingente excreción de tertulias, artículos y ensayos de gente que adorna su discurso con palabras en inglés en torno a la verdadera naturaleza, la esencia misma, la verdad última en torno a este amenazador fenómeno del siglo XXI, por la cual al final se deducía que la democracia en sí misma era populismo. Ea, lo que diga Von der Leyen y ya está.

-Ista, -fobo: Las expresiones con tales sufijos más comúnmente empleadas en nuestra conversación pública, por no decir griterío partitocrático, acostumbran a ser palabras-policía que convierten en defectos morales las argumentaciones políticas. El oponente no expresa razones que puedan ser sopesadas y compartidas por pocos o muchos, sino un odio puramente subjetivo, psicologista, que lo descalifica para seguir expresándose. Así mismo, cuando se critica a alguien por su conducta, en realidad se estaría atacando a todo el colectivo del que formaría parte y que al parecer representa. En consecuencia, tal conducta queda automáticamente redimida.

Incel: Término de origen estadounidense importado, cómo no, a España para referirse a alguien que es involuntariamente célibe y que esta vez no suele ir precedida de «persona» (¿la minoría sexual más oprimida?). Como la acusación de «machista» ha sido repetida tan maniáticamente que ha terminado generando indiferencia en quien la recibe, había que probar otra cosa para referirse a aquellos que critiquen el feminismo. Servidor la ha visto utilizada hasta contra Elon Musk, padre de siete hijos. Es un recurso dialéctico que conlleva ciertas paradojas, pues encontramos que el hombre deconstruido y la mujer emancipada que recurren a él terminan siendo un poco como los de toda la vida, al considerar la promiscuidad masculina —a ellas nunca se las llama incel— como algo digno de celebración, símbolo de estatus, que dotaría a las opiniones políticas de alguien de una mayor legitimidad. Para ese viaje no hacían falta tales alforjas…

Mercadona: Hace unos días Yolanda Díaz agradecía con gran ditirambo a la revista Forbes, cuyo lema por cierto es «La herramienta del capitalista», su invitación a un evento en el que se premiaba además de a la susodicha, a un compañero suyo de partido que por algún motivo suele definirse a sí mismo como mujer, Elisabeth Duval. Alguien podría pensar que esta nueva izquierda apadrinada por el mundo financiero neoyorquino, cuyas preocupaciones oscilan entre los huertos urbanos, los carriles-bici y las minorías raciales y sexuales, habría olvidado por completo las cuestiones económicas. Craso error. Son frecuentes en sus discursos las alusiones ferozmente críticas a la mayor empresa con sede en nuestro país, una que emplea —según dicen, con buenos sueldos— a más de 100.000 españoles. Esa, en concreto, no les gusta nada. También son frecuentes sus reproches para otra gran empresa española de alcance mundial, Zara, y su propietario Amancio Ortega. Con las multinacionales de otros países, ya sean competidoras o no de estas dos, no suelen encontrar ocasión de indignarse, por lo que sea. 

Otro sociata haciendo daño en Zaragoza / por Pla Ventura


'Fijémonos hasta donde son capaces de llegar los socialistas por aquello de hacer daño. En este caso, lo que Juan Antonio Sánchez Quero, como presidente de la Diputación es apenas una broma pero que, la misma viene a certificar la maldad que anida dentro del puto socialismo que, muy pocos son los que escapan y hacen el bien, digamos que actúan con coherencia porque tampoco les pide nadie que arreglen los problemas del mundo'.

Otro sociata haciendo daño en Zaragoza

Pla Ventura
Toros de Lidia/28 octubre, 2023
Pese a que la comunidad autónoma de Aragón es presidida y gobernada por la derecha al igual que el ayuntamiento de Zaragoza, todavía se les ha escapado por una rendijita, un sociata indeseable que preside la Diputación de Zaragoza, para colmo, propietaria de la plaza de toros de la capital maña. Y digo lo del pájaro en cuestión porque, lo que me sorprende es que deje que se den toros en un inmueble propiedad de dicha diputación. Barrunto, claro está, que el cafre aludido no tendrá cojones para cometer semejante felonía ya que, los mañicos por la fiesta del Pilar pedirían su cabeza.

Fijémonos hasta donde son capaces de llegar los socialistas por aquello de hacer daño. En este caso, lo que Juan Antonio Sánchez Quero, como presidente de la Diputación es apenas una broma pero que, la misma viene a certificar la maldad que anida dentro del puto socialismo que, muy pocos son los que escapan y hacen el bien, digamos que actúan con coherencia porque tampoco les pide nadie que arreglen los problemas del mundo. ¿Qué pasó? Nada, o mucho, como queramos verlo.

El pájaro aludido ha decidido no patrocinar los premios taurinos que la Diputación de Zaragoza ha concedido siempre a los triunfadores de la feria pero, como había que dar la nota, Sánchez Quero no ha quedado a la zaga y, de forma estúpida ha decidido que la Diputación no patrocina premio alguno. Vamos que, lo que no entiendo es como semejante persona sigue en el cargo que ocupa, el que ostenta para hacer daño a la entidad que le paga, digamos que, el gobierno autónomo de la comunidad en la que vive. 

Claro que, lo que hay que decirle a la gente es que, gracias a los toros, en este caso en la plaza de toros de Zaragoza, la Diputación ingresa medio millón de euros que llegan por la fiesta de los toros y, como contraprestación, Sánchez Quero elimina los premios que siempre concedió la Diputación a los triunfadores de la feria en sus diferentes versiones. Así son la mayoría de los socialistas, ineptos, estúpidos, canallas y traidores porque, ¿se puede ser más ruin que el tipo citado a sabiendas de la enorme cifra de dinero que recibe la Diputación al respecto de los toros en Zaragoza?

Pues así, en todos los órdenes. El pájaro citado será, con toda seguridad, uno de los palmeros de Pedro Sánchez que le aplaudirá todas las decisiones para romper la unidad de España cuanto antes. ¡Y creíamos que Felipe González era un mal político! ¡Qué equivocados estábamos!

La claridad del toreo / por Javier Santiso

Un visitante contempla el 'Toro de Veragua', instalado en el Museo del Prado. GORKA LEJARCEGI

Los artistas, a su manera, son lidiadores, entran en las plazas y saquean el ruido, te dejan con la boca callada

 La claridad del toreo

Vivimos en tiempos oscuros, donde todo es falseado, trapicheado. La mentira se viste de verdad y, por si fuera poco, nos metemos rajas de buenismo para edulcorarla, para mofarnos de ella. Más que nunca necesitamos la claridad del toreo, su soledad sonora, su música callada. Más que nunca necesitamos de esas armonías superiores de las que hablaba Bergamín, hechas para los ojos del alma, oídas por dentro, con el corazón. Allí se aposentan el arte, los libros, los lienzos, todo lo que hace que seamos mejores, con más cumbres. Y sin embargo, nos llega todo ese ruido sin fin, ese palmoteo, abucheo, griterío de las redes sociales, de los canales de televisión.

Más que nunca necesitamos de esa música callada. Necesitamos afinar los instrumentos, tocar más justo, y dejar de bailar al son de la farándula. Quizás debamos también recordar algún ardiente agosto, como el que hace noventa años, casi un siglo entero, se llevó por delante a Ignacio Sánchez Mejías, el torero cogido, herido por un toro bravucón, con apenas casta. Porque a veces así te viene dada la suerte, la muerte te lleva por delante como si fueras un trapo, y lo hace en una plaza de segunda, en Manzanares. Y a veces se alarga, ella se toma su tiempo, en su caso, casi cuarenta largas horas, agónicas. Le mató entonces el toro en el ruedo, y dice, escribe Lorca, más o menos a las cinco de la tarde.

El tiempo a veces se alarga, se estira y lo hace lentamente en un cuartucho de miseria con apenas un ventanal, mientras la tarde, y luego la noche, la mañana sofocan, con apenas una reja para ventilar. La muerte puede así ser muy juguetona, muy sádica, llega “perezosa y larga”, engañando, “como quien viene a dar vida”, diría Lope. La muerte llega siempre callada, no es mundana, ella siempre va en serio, como la vida misma puesta sobre el pecho. Y a veces esa larga y perezosa muleta dura toda una vida. La vivimos sin enterarnos, sin tener nada que nos avive. De vez en cuando se nos asoma alguien a la reja, un amigo, un amor, y no le hacemos el debido caso. Nos quedamos en ese cuarto, mientras la luz de los días se atraganta por el ventanuco de los años. Y así empachados de luz nos vamos quebrando, sin fuego.

Toca despertarse. Dejarse de gallos y crestas, ponerse a pensar de verdad. Es decir, toreando a pecho descubierto. Los libros, los lienzos, las partituras, no te dejan adormecido, te desnortan, te desnudan. Y si son de los grandes, te despiertan con timbales, dentro del mismo silencio. Dejas de cojear, de tartamudear, peor, de no mirar, no ver, no escuchar, abren los ojos por dentro. Cuando lo hacen además con estilo, cuando el trazo o el fraseado apabulla, entonces no paras, se te disparan las neuronas, como si fueran cohetes. No necesitamos esnifarnos nada para ello, meternos rajas de pantallas en los ojos. Los artistas, a su manera, son lidiadores, entran en las plazas y saquean el ruido, te dejan con la boca callada. El lenguaje del arte te rescata del vacío, de la nada que se nos mete en todo, en cada agujero. La vida se hace entonces boyante, embiste mejor, los tertulianos, los mansos se escabullan. El toro de lidia no sabe de piropos ni de insultos. Tampoco busca el indulto, que le acaricien los pechos.

Él lo que busca es lo noble, es lo claro, lo alto. Incluso cuando la vida se empina, se hace feroz, no la suelta, se mete en el trapo, nada de ser un cobarde bravucón, pasearse de tuit en tuit, ir pregonando, a diestra y siniestra, insultando, abucheando, desde la barandilla del anonimato. La mayoría de los que estamos ahora vivos de este lado del siglo venimos del anterior. Somos incluso, muchos de nosotros, nativos digitales. Para algunos, la informática es la lengua materna, apenas se nos nota el acento. Ahora la inteligencia artificial nos amplía el ancho de banda. De pronto se nos promete que podremos cornear hasta la misma Luna. Asombrados, perplejos, preocupados, alegrados, la vemos meterse en el ruedo. Puedes hablar con las máquinas y ellas te contestan, a bote pronto. Y entonces está todo ese tiempo perdido, robado, te quedas enganchado en el gran ruido, en la gran nada.

A eso, pues, le llamamos inteligencia artificial. Inteligencia sin labios, sin carne ni hueso. Ese cerebro es todavía embrionario. Pero ya chupa todos los datos que puede, nos mama hasta la médula. Se mete en todos los rincones para rascar, clasificar, resolver, almacenar, triturar, hasta en lo más íntimo nos mete mano. Y entonces piensas que pronto necesitaremos todavía más de esa lentitud, de esa soledad sonora. Necesitaremos retraernos, y sin ir al extremo de hacernos veganos digitales, levantar un poco el pie, escuchar un poco más. Las máquinas que estamos inventando puede que se pongan a buscar en bucle todo, para destrozar, aniquilar, arrojar un nuevo virus, lanzar un nuevo misil, toparse con algo que sea letal, definitivo. Lo que tenemos ahora entre las manos no es un producto maduro, terminado. Esa inteligencia artificial ha dejado de ser sin embargo artesanal, y se ha convertido también en un charlatán, un bufón, mentiroso, y a veces ruin, que se nos reirá a la cara, a carcajadas.

Necesitamos de soledad sonora. De algo que no engaña, que no burla, que sea noble y claro, sin cobardía. En el futuro deberemos tener mucha casta. Dejarnos de bravuconería y escuchar más a la vida, que tiene, como los astros de allá arriba, mucha música callada. Y de esto, y de lo otro, y de lo de más allá, es lo que sabe el arte. La escritura, la pintura, la partitura no enseñan nada, ni lo pretenden. Dar a ver, con los ojos del alma abiertos en grande, es lo que hace el arte. No dejemos que la música de la sangre se nos apague, que esos silencios de los espacios infinitos, de los cuales nos hablaba Pascal, se encojan, y desaparezcan en todo este ruido que nos sube hasta el morro, que nos atrapa por los oídos, por los cables, y no quiere ni soltarnos un instante, un fragmento de vida.

Javier Santiso es editor, poeta y novelista. Ha fundado La Cama Sol, editorial que traduce a Christian Bobin (entre otros libros, ‘La noche del corazón‘). Su última novela publicada en España es ‘El sabor a sangre no se me quita de la voz‘ (La Huerta Grande, 2022) y en Francia, ‘Un pas de deux‘, Gallimard, 2023). Es consejero de Prisa, editora de EL PAÍS.

RAFAEL JORDANO SALINAS, PREMIO "TARIK DE IMPERIO" DE LA TERTULIA TAURINA 'LA MONTERA" / por José María Portillo Fabra

Rafael Jordano y José María Portillo / Foto: Sonia

"Es parentesco sin sangre una amistad verdadera"

RAFAEL JORDANO SALINAS, PREMIO "TARIK DE IMPERIO" DE LA TERTULIA TAURINA 'LA MONTERA"

José María Portillo Fabra
Còrdoba, 29 Octubre 2023
Lo escribió don Pedro Calderón de la Barca, y a mí me lo ha rememorado hoy mismo mi amiga Carmina. Y me ha gustado mucho el verso de Calderon, porque el acto de entregar a Rafael Jordano Salinas del Premio "Tarik de Imperio", presidido por nuestro amigo Jesús Aguirre Muñoz, organizado por nuestro amigo Ladis, acogido en la Sede del Colegio de Veterinarios presido por nuestro amigo José María de Torres, con la presencia de amigos como Íñigo Laquidain, de Defensa, y con amigas como Narci Ruiz por el Ayuntamiento, Mercedes Valverde por la Real Academia, como Ana Segado y Sonia Duarte y cono Elena, del propio Colegio, además de amigos toreros como el Decano José María Montilla, como Rafael Chiquilín y como Reyes Mendoza,

más Aniceto Méndez de la Cátedra de Taurologia y un centenar de amigos y amigas de Peñas y de aficionados "sin papeles", pero amantes de la Fiesta de los Toros, convirtió la entrega del "Tarik de Imperio" - pseudónimo de un gran periodista taurino local - a Rafael Jordano en un monumento a la amistad. Por eso eché de menos a Domingo Echevarría, pero tiempo tendremos para dedicarle el homenaje que merece.

De Rafael Jordano tengo que decir que puede aplicarsele el máximo elogio que que el maestro Pepe Luis Vázquez hacia de aquellos cuyos méritos y éxitos eran celebrados, que consistía en decir que además era "una buena persona", añadiendo el maestro: "Y hay algo mas importante que el que digan de tí que eres una buena persona?" Algunas de las confidencias que me ha hecho Rafael son de las que justifican ese título y honran verdaderamente a sus padres, a los cuales conocí y traté. Su querida madre, nieta de Guerrita, alegre y divertida en los momentos oportunos, que es como debe hacerse. Sobre su tía doña Pilar Guerra, hija de Guerrita, no dispongo de espacio para contar alguna anécdota sobre ella presenciada por mi; pero a cambio, voy a contar como conocí al padre de Rafael. Fue mientras él trabajaba un domingo realizando una tarea dura como todas las del campo: reconocer y vacunar en un gran corral una piara de cochinos grises, menos uno que era blanco. Verle trabajar en domingo supuso para mi, que era muy jovencillo, una lección de profesionalidad y una norma de vida. Pero como la escena tenía cierto aire taurino-campero, como de manejo de ganado, como de herradero antiguo, quise participar. Me dijo uno: "Apártate, que como te pegue una patá un cochino, te rompe un hueso". Así que me aparte. La tarea se realizaba con destreza. Los animales vacunados se reunían tranquilos en la pared opuesta a donde se encontraban los aún por vacunar, controlados sin dificultad. Pero hubo uno que después de vacunado, abandonó de una carrera el grupo y regreso con los aún no vacunados entre la carcajada general, escondiéndose en el centro de piara: era el cochinillo blanco, por lo que no hubo problema en localizarlo y reintegrarlo con los ya vacunados. 

Al acabar la faena, comenté: 'Menos mal que el que se escapó fue el blanquito..." Y me dijo el padre de Rafael: "No, no hubiera pasado nada. Estos hombres lo hubieran visto entrar en el grupo y hubieran sabido cual era aunque tuviera el mismo aspecto que los demás"

Segunda lección que aprendí ese día: el atractivo que para muchos tienen las profesiones que no pueden aprenderse en los libros, sino en el contacto diario con el trabajo.

Pero regresando a mí amistad con Rafael, me ha hecho confidencias de una humanidad que me han conmovido. Sabe lo que es luchar. Jamás me ha hablado mal de nadie. Jamás me ha hecho una pregunta. Y si tiene que rectificar, rectifica. Es así con todo el mundo. Por eso la amistad que se palpaba durante el acto de la entrega del "Tarik" y en la gran celebración posterior, acudieron a mí mente recuerdos relacionados con Rafael Jordano y su familia. Recordé a su tía Nati, a sus tíos que fueron nuestros médicos... Recordé haber asistido a bodas y bautizos de su familia, como la de María Elena o el de Javier Romero Jordano, celebrados con la elegancia sencilla marca de la casa. Y recordé mi conocimiento de sus hermanas y hermanos. También soy amigo de sus parientes Centeno Guerra. Y recordé sobre todo que fue Rafael, junto con Mariví Olea, quien procedio a una Lectura en la Misa por el alma de mi mujer Maria, celebrada en privado ante la Virgen de los Dolores. Asistieron, con el celebrante, otras cuatro personas más, dos de ellas, familia de Rafael.

De ahí que para mí el premio "Tarik" de la Tertulia "La Montera" sea como una celebración propia.

Bueno, Rafael, beso la mano de tu mujer - a quien hice una foto vestida de torera de ahí queda... - y a ti te mando un abrazo como los del Rey de entonces y Guerrita, porque, efectivamente, una amistad verdadera es parentesco sin sangre.
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Jesús Aguirre, Rafael Jordano, José Mª de Torres y Ladislao Rodríguez, en la entrega del trofeo. PACO UREÑA

sábado, 28 de octubre de 2023

Éxito de Diego Silveti en su reaparición en Juriquilla / por Pla Ventura

"...Mucha suerte, Diego Silveti, es un deseo que me sale del alma como pueda deseársela a todo el que se viste de luces pero, desde que compartí amistad con su señor padre, un artista en la élite, aquello me dejo marcado para siempre. Que Dios te siga bendiciendo, torero..."

Éxito de Diego Silveti en su reaparición en Juriquilla

Pla Ventura
Toros de Lidia/28 octubre, 2023
Diego Silveti, ha tenido que soportar, como si de una maldición se tratare, una durísima lesión que le ha mantenido alejado de los ruedos durante más de seis meses, por ese motivo, en México, artísticamente dicho, su silencio era sepulcral. Pero ayer tuvo lugar su reaparición en Juriquilla tras dicho calvario y, una vez más, el hijo del “Rey David” volvió a saborear las miles del triunfo puesto que su calidad artística así lo demanda.

Como el propio diestro confesara, tras todo lo penado ante dicha lesión ha comprendido mejor que nunca a su padre, el inolvidable David Silveti que, pese a ser un artista cabal como pocos, pasó más tiempo en los nosocomios que en las plazas de toros pero, todavía le bastó y sobró tiempo para ser considerado, como antes apunté, “El Rey David”. Su vástago, Diego Silveti, sigue su camino artísticamente hablando y, su tarea no es nada sencilla porque, amigos, tener un padre de aquella magnitud y no morir en el empeño por tratar de estar a su altura, ello tiene un mérito increíble.

Me cupo el honor de verle aquella tarde lluviosa de hace muchos años en Madrid en que, pese a la meteorología, Diego Silveti cortó una oreja de clamor y tuvo mucho mérito porque en la referida tarde era para irnos todos a refugiarnos del vendaval y del diluvio. Más tarde he podido verle en muchas de sus actuaciones en México por la televisión y quedé prendado de la calidad de su arte, recordando, entre otras muchas actuaciones, el día que cortó un rabo en La México, en una actuación inolvidable.

Quiera Dios que no tenga que pasar por otro trance como el descrito porque, como Silveti confesó, es mucho más “placentera” una cornada que una lesión y, de aquello supo más que nadie en el mundo su señor padre que, dentro de pocos días se cumplirán los veinte años en que entregó su alma a Dios al más puro estilo Juan Belmonte. Diego Silveti, para los neófitos en materia, hay que decir que tiene un don especial que se llama personalidad, algo tan difícil de encontrar en los toreros porque, en su gran mayoría, son calcados los unos de los otros y, sin desdeñar a nadie, hay que resaltar a los que tienen mucho que decir y Diego Silveti es uno de ellos.

En mi modesta opinión, Diego Silveti, figura del toreo en México, hizo muy bien en no venir a España en estos últimos años porque, aquello de ser una gran figura en el país azteca para llegar a nuestro país y que te ofrezcan lo que no quiere nadie, no es una decisión acertada, por ello, Silveti se quedó en México y, a diario, sigue saboreando el dulce sabor del triunfo. Quiera Dios que le sigan respetando los toros y, ante todo que no sufra esas terribles lesiones que acabaron con la carrera y la vida de su inolvidable padre.

Mucha suerte, Diego Silveti, es un deseo que me sale del alma como pueda deseársela a todo el que se viste de luces pero, desde que compartí amistad con su señor padre, un artista en la élite, aquello me dejo marcado para siempre. Que Dios te siga bendiciendo, torero.