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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Cuando me acuesto escuchando a Corcuera no me entra el sueño hasta que me duermo feliz / por J.A. del Moral



"...El ex-ministro socialista de Interior logra hacerse escuchar contra viento y marea y, desde luego, es el más sabio y brillante tertuliano, capaz de concitar la atención pese a sus largos parlamentos. Actualmente, Corcuera es el azote más terrible se de propio partido. Quienes todavía no lo hallan escuchado que no dejen a hacerlo..."


Cuando me acuesto escuchando a Corcuera 
no me entra el sueño hasta que me duermo feliz

Mi mayor vicio actualmente es empalmar tertulias políticas de la televisión aunque en su mayoría son desesperantes. Incluso en los programas de mi cuerda política termino yéndome insultando a gritos a no pocos tertulianos. Claro. No me escuchan porque, si me escucharan, me matarían. De los de izquierdas solo veo dos aunque siempre me voy de ellos, asqueado. Son los matinales de la Sexta y los de los sábados por la noche de este canal que veo porque ese día no hay otros. El es único relativamente visible y audible del fin de semana. Pero también termino asqueado. El que más veo aunque casi nunca completo es el de mi amigo – grandísima persona, por cierto -, Antonio Jiménez. Le conozco desde que trabajamos juntos en Radio España. Incluso compartió conmigo como conductor la última tertulia llamada El Callejón que hicimos en el hotel Welington de Madrid. Sí, desgraciadamente, el último tras los que, durante muchos años, tuvieron lugar en el hotel Miguel Ángel de Madrid todas las noches de la feria de San Isidro, y en el Porta Coeli de de Sevilla después de cada corrida de la Feria de Abril. Todos estos los organizó maravillosamente la sin par Cuca García de Vinuesa y los condujo el inolvidable Alejo García. 
Con Alejo tuve una complicidad casi total. Su muerte fue una perdida fortísima, En esta tertulia tuvimos como compañeros de mesa, sucesivamente, al gran e irrepetible Matías Prast hasta que se retiró porque no podía más. Ocupó su sitio solamente un año el más grande entre los grandes columnistas, Manolo Alcántara. Y al mi también muy querido y admirado amigo, Andrés Amorós, al que considero el más fiable de los críticos en prensa diaria que, actualmente, ejerce esta misión en el diario ABC. Cada vez que coincidimos muchas tardes durante la temporada nos identificamos celebrando nuestra coincidencia en los juicios. Nos basta intercambiar miradas para saberlo. Creo que El Callejón ha sido el mejor programa taurino de la historia. Y ¿por qué se acabó? Porque en nuestra España, casi todo lo limpio desaparece y en lo taurino, más. En fin…

En la radio soy complacido fiel de la COPE. Escucho todas las mañanas desde la 6 hasta las 10 cuando no hasta las 12 al monstruo de las ondas, Carlos Herrera con quien mantengo una amistad distante y no cercana porque Carlos no me quiere como yo a él y no sé por qué. No le va a la zaga Juan Carlos Colmenarejo por la tardes y noches. Los “picoteos” del más simpático en todos los terrenos, Ángel Expósito. Y fantástico en las las mañanas del sábado y el domingo, el más culto de todos, Fernando de Haro, a quien admiro mucho pese a no conocerle personalmente y bien que lo siento porque es un amabilísimo libro abierto en cualquier tema.

Lo que menos me gusta de las tertulias políticas de la tele, sobre todo mis favoritas como El Cascabel en primer lugar y La Marimorena en segundo – el super en todo Carlos Cuesta no acaba de poner orden en su gallinero – , es lo que se interrumpen unos a otros sin el más mínimo respeto entre ellos y, sobre todo, a la audiencia que no puede escuchar lo que dicen con claridad. Especialmente los tertulianos de izquierdas y, sobre todo, las féminas izquierdosas que, además de terriblemente vestidas y espantosamente peinadas, quizá hasta ni lavadas aunque sí pinturrejeadas con maquillajes de coristas de revistas baratas, son como esas espantosas mujerzuelas que hacían tricot mientras contemplaban las ejecuciones con guillotina en los tiempos de la Bastilla en París. Terribles féminas que en casa deben ser también insufribles. ¿De donde las sacas Antonio Jiménez? Claro que, en la tertulia matinal de Nieves Herrero es en la que más a gusto se sienten porque hacen juego con la siempre chillona que lleva la batuta.
La paciencia que exhiben los invitados e invitadas siempre es sideral. Que se lo pregunten a los siempre fenomenales y educadísimos tertulianos Chencho Arias, Joaquín Leguina y Alfonso Rojo. Pero el único que no la tiene y bien que se hace notar es José Luis Corcuera. El ex-ministro socialista de Interior logra hacerse escuchar contra viento y marea y, desde luego, es el más sabio y brillante tertuliano, capaz de concitar la atención pese a sus largos parlamentos. Actualmente, Corcuera es el azote más terrible se de propio partido. Quienes todavía no lo hallan escuchado que no dejen a hacerlo. Corcuera sería el mejor presidente del Congreso de los Diputados que hayan habido en la historia. Un fuera se serie. Un hombre ejemplar. Un clarificador portentoso de la política. Y el látigo más demoledor de Podemos. Dios le guarde.