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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 15 de diciembre de 2016

La plaza de toros de Orán

La plaza se cerró en el año 1960, con la Guerra de la Independencia.

  • La primera plaza de toros que existió en esta ciudad se situó en el barrio árabe denominado “El Vialge negro”. Fue inaugurada el día 27 de mayo de 1890 por las cuadrillas de Luis Mazzantini y Rafael Guerra Guerrita.
  • En 1910 se construyó una nueva plaza, con 45 metros de diámetro y con capacidad para 14.000 espectadores, que fue denominada “Les nouvelles arénes oranaises”.
  • Las arenas de Orán, una vez reconstruidas, se reinauguraron el 13 de marzo de 1954 por iniciativa de Paul Barrière. Fue con una corrida de reses de Manolo González que estoquearon Domingo Ortega, Rafael Ortega y Dámaso Gómez.
  • La plaza se cerró en el año 1960, con la Guerra de la Independencia.


La plaza de toros de Orán

El viajero descubre en sus desplazamientos la presencia de la fiesta de los toros en muy diversos países. Es el caso de Argelia. Y más concretamente, la ciudad de Orán, una de las más cercanas a España. Desde Alicante, parten vuelos y barcos llenos de locales que trabajan en España. O de españoles que desempeñan trabajos en una de las ciudades más comerciales de aquel país.

Situada al noroeste de Argelia, fue fundada en el año 903 por Andalous. En la novela El gallardo español, de Miguel de Cervantes, se refleja un intento de toma del Orán español por parte de turcos y berberiscos. Luego, la ciudad vivió una segunda ocupación española en 1774. En la actualidad, está hermanada con Alicante.

Orán también sirve de marco a la célebre novela de Albert Camus titulada La peste. Y el escritor Guy de Maupassant decía de ella que: “Orán es una verdadera ciudad europea, más española que francesa. Cuando hace buen tiempo se pueden divisar, al horizonte, las costas españolas”.

La primera plaza de toros que existió en esta ciudad se situó en el barrio árabe denominado “El Vialge negro”. Fue inaugurada el día 27 de mayo de 1890 por las cuadrillas de Luis Mazzantini y Rafael Guerra Guerrita.

En 1910 se construyó una nueva plaza, con 45 metros de diámetro y con capacidad para 14.000 espectadores, que fue denominada “Les nouvelles arénes oranaises”. Tenía 8 chiqueros, corrales y cuadra de caballos. El 29 de mayo aquel año se inauguró con la lidia de vaquillas del ganadero Lescot y la actuación del célebre equilibrista Blondin. Luego, ya en festejo formal, el inmediato 14 de julio, se lidiaron toros de Concha y Sierra por las cuadrillas de Vicente Pastor y Tomás Alarcón Mazantinito. El último festejo que tuvo lugar en esta plaza se celebró el 15 de julio de 1936, y en él lidiaron reses de Domingo Ortega las cuadrillas de Joaquín Rodríguez Cagancho y Domingo Ortega.

Años más tarde, las arenas de Orán, una vez reconstruidas, se reinauguraron el 13 de marzo de 1954 por iniciativa de Paul Barrière. Fue con una corrida de reses de Manolo González que estoquearon Domingo Ortega, Rafael Ortega y Dámaso Gómez. Al día siguiente, frente a reses de Antonio Pérez hicieron el paseíllo Domingo Ortega, Antonio Bienvenida y Pablo Lozano. Este recinto tenía una capacidad para 14.000 espectadores y se llenó en estos dos festejos de apertura.

El 14 de abril de ese mismo año Chicuelo II ganó el certamen Oreja de Oro y, esa misma campaña ,se dieron más corridas de toros. Concretamente los días 13 de junio, 19 de septiembre, 17 de octubre y 7 de noviembre. Asimismo, el 24 de octubre debutó en este coso, como novillero sin caballos Miguel Mateo Miguelín, frente a erales de Pierre Pouly, y en Orán debutaría con picadores al año siguiente.

En esta misma plaza se presentó en público la cuadrilla cómico-taurina “El Bombero Torero y sus enanitos toreros”, integrada por Antoñete de Sevilla, Pablo y Eugenio Celis, Juan Losilla Laurelito y Luis Solares Luichi. Y con ellos el genial enanito Eduardini y siete compañeros más.

No hay billetes

El 8 de octubre de 1956 hizo su reaparición en los ruedos en esta plaza, tras tres años retirado de los mismos, Luis Miguel Dominguín. Contratado por Paul Barrière, el espada madrileño hizo el paseo en las llamadas “arenas de Eckmülh” logrando poner el primer cartel de “no hay billetes” en la historia de este coso. Para la ocasión se lidió un encierro de Samuel Flores y le acompañaron Jumillano y Paco Corpas. El astado de la reaparición fue Hoconero, un ejemplar marcado con el número 11, al que le cortó las dos orejas. Y el inmediato 11 de noviembre volvió a torear en esta misma plaza, alternando en esta ocasión con su hermano Pepe y con Carlos Corpas.

La plaza se cerró en el año 1960, con la Guerra de la Independencia.

Toreros locales

Dos espadas nacidos en Orán llegaron a tomar la alternativa. El primero de ellos Francisco Ferrer Pastoret, natural de la localidad de Sidi Bel Abbes, en el término municipal de Orán, donde nació el 10 de septiembre de 1884. Recibió la borla de doctor en tauromaquia de manos del Manuel Mejías Bienvenida, El Papa Negro en la plaza de Vista Alegre el 21 de octubre de 1917, frente a toros de Ignacio Sánchez. Se la confirmó en Madrid Matías Lara Larita el 11 de julio de 1918, con toros de Fernando Villalón. Falleció en un accidente de carretera acaecido en la localidad salmantina de Narros del Castillo el 20 de julio de 1927.

Por su parte François Leal Paquito Leal, nació en Orán el 26 de marzo de 1961. Tomó la alternativa el 9 de agosto de 1987 en Arlés de manos de Dámaso González, con Tomás Campuzano como testigo, dando muerte al toro Mariscal, nº, 308, de 490 Kg., perteneciente a la ganadería de Hubert Yonnet. Leal ejerce de director de la Escuela Taurina local. Y es que tras haber toreado 10 corridas como matador en 1999, se hizo banderillero.

Todavía sigue en pie la plaza de toros, con su fachada redonda construida en piedra y sus altos portones de metal. En lo que fueron las taquillas, cerradas hoy con cemento, se leen todavía los trazos que marcaban las entradas de sol y las de sombra. Hoy es un campo de fútbol sala. En Orán existe un bar que se llama Sevilla, con fotografías y carteles taurinos en las paredes, en el que se degustan caracoles picantes con cerveza o con vino.