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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 9 de enero de 2019

En Bilbao siguen jugando con la Fiesta / por Paco Cañamero



Da pena que ver cómo siempre vuelven los mismos errores y dejen el futuro taurino de Bilbao, literalmente a los pies de los leones a menos de cinco meses para las elecciones generales.

En Bilbao siguen jugando con la Fiesta

Paco Cañamero
Glorieta Digital/Enero, 2019
En Bilbao acaban de anunciar que la gestión de 2019 continuará en las mismas manos que han llevado a esa plaza a sus peores registros. En medio de la decadencia que vivía cada año esa plaza se anunciaron el pasado año medidas anti choque, entre ellos sacar a concurso la plaza para que abrir las ventanas de la frescura y fuera gestionada con nuevas ideas.

Sin embargo el tiempo pasó y mientras se esperaban cambios para que el coso bilbaíno recuperase su esplendor pasó el tiempo sin que hubiera movimientos. Con toda la atención puesta en lo que pudiera ocurrir llegó la Navidad y con ella el Año Nuevo, para anunciar que seguirán los mismos en otra acción de estos nefastos políticos con su falta de compromiso y seriedad.

Da pena que ver cómo siempre vuelven los mismos errores y dejen el futuro taurino de Bilbao, literalmente a los pies de los leones a menos de cinco meses para las elecciones generales.

 No quiero ni imaginar si, en el consistorio bilbaíno, se alzan al poder los enemigos de España y de sus tradiciones; bueno, es fácil suponer cuál será la primera rama que poden en su gestión.

Y lo triste y ahí se ve la total falta de compromiso es dejar la gestión en las mismas manos que hacen tiempo tocaron techo y desde entonces han guiado la total y absoluta decadencia, además de seguir mangoneando en los cargos más representativos gente que ha hecho tanto daño, caso de Javier Aresti o Juan Manuel González, sobre cuyas espaldas recaerá el tremendo peso de ser culpable de la debilidad de la que fue una plaza de tronío. Pero ellos mientras puedan siguen aferrados a sus cargos, al igual que ocurre con el ya erosionado Matías González, quien fue bueno hasta hace unos años, pero al final acabó entrando por el aro del triunfalismo –antes en los antípodas de su hacer- con tal de seguir cada tarde ocupando el palco.

Ahora, en este nuevo engaño, el Bilbao taurino seguirá su triste camino. Y todo el peor año para seguir jugando con la Fiesta.