la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 6 de enero de 2019

Mourinho por varios motivos / por Juan Manuel Rodríguez



¿Por qué Mourinho?... Pues Mourinho por varios motivos. El primero de ellos es que Mourinho conoce la casa, sabe perfectamente cual es el nivel de exigencia del Madrid y, por ejemplo, jamás aparecería riéndose en una rueda de prensa después de haber empatado a dos con el Villarreal.

Mourinho por varios motivos

No es de extrañar que, como afirma hoy mismo Marca, todo sean dudas en la cúpula madridista. También es normal que, de puertas para afuera, Emilio Butragueño repita el mismo mensaje hueco de siempre, el del "confiamos en esta plantilla" y bla bla bla, pero el caso es que el Real Madrid, que tiene unos futbolistas soberbios si los analizamos uno a uno, carece sin embargo de fútbol, al menos de ese fútbol regular y constante que te posibilita ganar una competición como la Liga. Esto no quiere decir que estos mismos jugadores no sean perfectamente capaces de plantarse en la final del Metropolitano porque, si se conjuran para seis partidos, son capaces de todo. Pero treinta y ocho partidos se les hacen bola, no pueden con ellos; es, por lo tanto, una cuestión futbolística, sí, pero también mental y probablemente física.

¿Por qué Mourinho?... Pues Mourinho por varios motivos. El primero de ellos es que Mourinho conoce la casa, sabe perfectamente cual es el nivel de exigencia del Madrid y, por ejemplo, jamás aparecería riéndose en una rueda de prensa después de haber empatado a dos con el Villarreal. Mourinho también porque es un entrenador top, uno de los cinco mejores del mundo "libra por libra" indudablemente y porque, sorprendentemente, está libre y en su casa, esperando una llamada, que bien podría ser de Florentino Pérez. Mourinho porque él, a diferencia de Zidane, sí sería capaz e incluso le motivaría hacer una plantilla distinta, no totalmente nueva pero sí diferente y para jugar a otra cosa. Por todas esas razones, además de porque Mourinho tiene seis meses por delante para planificar con tranquilidad, mi apuesta es Mourinho.

Cuando me dicen que todos los equipos tienen un estilo definido y se sabe a qué quieren jugar menos el vigente campeón europeo y mundial, me troncho de la risa. Todos sabemos cuál es el estilo del Madrid, ganar. El Real Madrid gana, ese es su estilo, y los demás pierden el tiempo siendo reconocibles. Pero, si echamos la vista atrás, a mí me gustaría saber a qué jugaban el Madrid de Zidane o el de Ancelotti o, ya puestos, el de Del Bosque; todos esos equipos, todos, jugaban unos días bien, otros regular y algunos muy mal, pero llegaba la Copa de Europa... y ganaban. El único Real Madrid reconocible de los últimos veinte años y que se sabía a qué jugaba fue, en mi opinión, precisamente el de Mourinho, y ese es también otro motivo más para pensárselo dos veces.