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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Arda, cabeza de turco / por Juan Manuel Rodríguez



Pero anoche, como decía, Turan le marcó tres al decimotercer clasificado de la Liga alemana, y el hombre se fue tan contento para casa. Hoy la prensa le jalea después de haberle responsabilizado casi en exclusiva (siempre viene bien tener a mano una cabeza de turco, nunca mejor dicho) del empate de Ramos en los instantes finales del clásico del sábado.

Arda, cabeza de turco

Juan Manuel Rodríguez
La prensa deportiva catalana ensalza el hat trick que Arda Turan le marcó ayer al decimotercer clasificado de la Bundesliga, una competición que cuenta con 18 participantes y no con 20 como la nuestra. Al turco le pasó lo que a Alcácer, que se dejó seducir por el oropel culé cuando aquí, en Madrid, era el ídolo de toda una afición, la rojiblanca del Atleti; ahora Turan sobrevive nutriéndose con los minutos de la basura y con partidos reciclabes como el de anoche en el Camp Nou. A Arda, decía, le sucede lo que a Alcácer y, aunque él no sea aún consciente de ello, lo que a Gomes: son integrantes a su pesar de una segunda unidad que cuenta poco para el entrenador, que suele fiarlo todo a la inspiración de los tres de arriba.

Pero anoche, como decía, Turan le marcó tres al decimotercer clasificado de la Liga alemana, y el hombre se fue tan contento para casa. Hoy la prensa le jalea después de haberle responsabilizado casi en exclusiva (siempre viene bien tener a mano una cabeza de turco, nunca mejor dicho) del empate de Ramos en los instantes finales del clásico del sábado. Arda cometió una falta absurda sobre Marcelo, Modric se la puso a Sergio y éste marcó el empate a uno. ¿Turan culpable porque el avispado Luis Enrique advirtió del peligro del juego aéreo madridista?... Culpable de lo suyo sí, aunque si Clos Gómez hubiera hecho bien su trabajo esa falta habría resultado intrascendente. Peor que Turan estuvieron Mascherano, que cometió dos penaltis que Clos no quiso ver, Messi, que marró una ocasión solo delante de Keylor, y Neymar, que envió otra clarísima a las nubes.

No creo que esos tres goles vayan a reivindicar demasiado tiempo a Turan. Volverá al banquillo y, a medida que vaya avanzando la temporada y creciendo el nivel de exigencia de los partidos, jugará de nuevo los minutos de la basura y partidos reciclables. Arda Turan, que en el Atleti era un ídolo, ha ido difuminándose, desapareciendo. Le pasa lo mismo al pobre Paquito Alcácer, héroe en Valencia e irrelevante para Luis Enrique
Decía Bill Shankly que el secreto de un buen entrenador es tener contentos a once jugadores, "los once suplentes". Si Turan, Alcácer o Gomes, futbolistas aún muy jóvenes, están felices con su propia irrelevancia, bienvenida sea. A mí, sin embargo, me da lástima ver cómo los tres dilapidan los mejores años de su vida deportiva a la sombra de Messi, Suárez y Neymar.