la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 2 de noviembre de 2025

Morante y la llave del toreo / por Jesús Martínez.


Transitando por caminos que descubrió en soledad y alejándose del carril de lo preconcebido, dio con el modo de usar la llave.

Morante y la llave del toreo

Por Jesús Martínez
Hace 18 años Morante de la Puebla se anunció con seis toros en la Corrida de la Beneficencia de Madrid. Aquello no resultó y acabó con un llanto inconsolable en los brazos del rey Juan Carlos. 


Apenas tres o cuatro días después, era por junio, el torero caminaba por la orilla del río desde La Puebla hacia Coria. Tras él, un ciclista pedaleaba en la misma dirección. Supo de lejos que era “el Morante”. Al llegar a su altura, giró su cabeza y le dijo: “Ánimo, José Antonio. Insiste, que tú tienes la llave de esto”. El ciclista siguió adelante, pero aún pudo oír a su espalda: “Gracias, gracias”.

Los morantistas lo eran por algo, pero no imaginaban que ese algo iba a ser el torero más grande de su época. Quizá también de la historia, mas ésta es demasiado extensa como para andar comparando con toreros no vistos y tiempos no vividos. Sí. Tenía la llave. Mucho se ha hablado y escrito: arte, valor, pinturería, capacidad, virtuosismo, una afición desmedida, una vasta cultura taurina extraída de la memoria de los mayores, de papeles, de imágenes… Todo lo absorbido lo ha ido expresando a su manera en el ruedo, su taller creativo, para que lo veamos y lo sintamos y nos emocionemos hasta más allá del límite de la razón. Pocos esperaban lo de estos últimos años, sobre todo este 2025: su compromiso absoluto con el mundo que le ha hecho ser lo que es y su lealtad a sí mismo para devolverle a ese mundo más que lo que recibió de él. Y, de paso, elevarse a una dimensión nunca antes alcanzada por toreros etiquetados como artistas.

Morante siempre se sintió mejor yendo por libre. Rompía los cánones del deportista torero moderno. Aunque pareciera una pose, se dejó crecer melena y patillas, fumaba puros en el callejón, vestía de modo extravagante… No era una pose. Era un modo de ser y sentirse. Una reafirmación de lo que significa ir por libre. Así, transitando caminos que descubrió en soledad y alejándose del poblado carril de lo preconcebido, dio con el modo de usar la llave. No sin esfuerzo. Su búsqueda por los arcanos de la tauromaquia ha sido incansable. También su lucha contra su enfermedad. Y mientras su mente deambulaba por la negrura, se nos apareció luminoso… Entrega total, abandono del cuerpo, toreo de salón en diálogo íntimo con un animal que te puede quitar la vida…

Se echó a la espalda una tauromaquia alanceada desde muchos frentes, principalmente el político. Quizás por ello se entiendan sus guiños y sus dos últimos brindis, que de todos modos creo equivocados, ya que también hay aficionados de izquierdas y actos así alimentan la división, nítido objetivo del político del siglo XXI. Tenía otras opciones: su apoderado, que tanto lo ha ayudado; el público, que tanto lo ha querido; su compañero de terna, que también se despedía… Pero, ay, hablamos de Morante…

Aunque al taurino le pese, se ha ido. Y lo ha hecho cuando lo tenía que hacer. Lastimosamente, eclipsó sucesos importantes el 12-O, pero era ese el día del adiós. Si vuelve o no es cosa suya. Se ha ganado ese derecho. No debería hacerlo porque no es posible prolongar sin consecuencias esa entrega casi sacrificial y ese nivel de autoexigencia. Más tiempo así y el hombre, no ya el torero, habría quedado consumido. Exhausto. Vacío. Ahora le toca cuidar a la persona para que José Antonio Morante Camacho saque a relucir la misma maestría e integridad que ha mostrado al mundo Morante de la Puebla, quien deja como herencia una Fiesta recuperada. Es obligación de los que se quedan mantenerla en esa dirección ascendente e incluyente que ha legado Morante de la Puebla, poseedor de la llave del toreo.

sábado, 1 de noviembre de 2025

En el Día de los Muertos / por Ignacio Ruiz Quintano / por Ignacio Ruiz Quintano


Por otra parte, la muerte nos venga de la vida, la desnuda de todas sus vanidades y pretensiones y la convierte en lo que es: unos huesos mondos y una mueca espantable.


En un mundo encerrado y sin salida, en donde todo es muerte, lo único valioso es la muerte. Pero afirmamos algo negativo.


Calaveras de azúcar o de papel de China, esqueletos coloridos de fuegos de artificio, nuestras representaciones populares son siempre burla de la vida, afirmación de la nadería e insignificancia de la humana existencia.


Adornamos nuestras casas con cráneos, comemos el día de los Difuntos panes que fingen huesos y nos divierten canciones y chascarrillos en los que ríe la muerte pelona, pero toda esa fanfarrona familiaridad no nos dispensa de la pregunta que todos nos hacemos: ¿qué es la muerte?


No hemos inventado una nueva respuesta. Y cada vez que nos la preguntamos, nos encogemos de hombros: ¿qué me importa la muerte, si no me importa la vida?

TODOS SANTOS DÍA DE MUERTOS

EL LABERINTO DE LA SOLEDAD
 / OCTAVIO PAZ

El baile de otoño / por Paco Delgado

Como cada año, indefectiblemente, puntual como un reloj suizo, es terminar la temporada taurina y comenzar el trasiego de parejas. Apoderamientos que se rompen, alianzas que se deshacen, acuerdos que se sellan con un apretón de manos, los mejores deseos de prosperidad mutuos, reconocimientos de amistad inquebrantable y multitud de movimientos en busca de un futuro mejor.
Aunque en esta ocasión los compases que marcan y llevan el ritmo de esta danza otoñal comenzaron a sonar antes que otras veces y no había terminado la campaña cuando David de Miranda anunciaba que dejaba de ser apoderado por el empresario y ganadero José Luis Pereda, el hombre que había dirigido su carrera desde mucho tiempo atrás.

El baile de otoño

Paco Delgado
Sin embargo, y aunque los rumores apuntaron enseguida en una dirección -mirando a La Maestranza- y luego se deslizó el nombre de una muy destacada figura ya retirada como posible mentor del torero de Trigueros, a día de hoy nada se ha vuelto a saber a ciencia cierta del futuro del diestro onubense, uno de los destacados de este 2025 que ya enfiló su camino hacia las tablas, con triunfos rotundos y destacados durante todo el ejercicio, especialmente los conseguidos en Sevilla, con Puerta del Príncipe incluida, Huelva y Málaga y al que tuvo que poner el punto y final antes de tiempo al sufrir una voltereta el pasado 4 de octubre, durante su actuación en la madrileña plaza de Las Rozas, ocasionándole un pinzamiento cervical entre las vértebras C3 y C6 que le obligó a guardar reposo absoluto y perder los varios contratos que todavía tenía por cumplir. Y no tiene prisa por su elección: “Estoy escuchando todas las posibilidades. No tiene por qué ser una gran casa. Hace unos meses no me imaginaba tener esta situación y ahora quiero decidir con frialdad lo mejor para mi carrera”, manifestaba en la Cadena Cope hace unos días. Pues a ver si acierta y elige con criterio y ojo.

Tampoco aguardaron mucho los hermanos Matilla y David Fandila “El Fandi” para dar conocimiento del fin de su relación profesional, una de las más largas de los últimos tiempos -se remontaba ya a un par de décadas atrás- y fructíferas para las dos partes. Pero los taurinos salmantinos deben haber dado ya por amortizado al torero granadino.

No obstante el cambio de pareja más sonado ha sido el protagonizado por el trío Lozano, Luque y Roca Rey. El torero peruano, por medio de un comunicado de prensa, daba a conocer que la sociedad familiar con su hermano Fernando había concluido. Poco más tarde Daniel Luque declaraba que se desvinculaba de su hasta entonces apoderado, tras una única campaña con Luisma Lozano llevando sus asuntos, deshaciéndose en elogios para su ya ex apoderado, y horas más tarde Roca Rey emitía un nuevo comunicado en el que daba cuenta del acuerdo alcanzado con el propio Luisma Lozano para que fuese éste quien a partir de ahora dirigiese su carrera. Una elección de lo más acertada, ya que en 2026 él será el eje y clave de todas las contrataciones y columna vertebral de ferias y festejos de postín, aprovechando que, con el adiós momentáneo de Morante de la Puebla, no hay ahora mismo quien le pueda hacer sombra ni disputar su tirón taquillero y un Lozano es un Lozano. Valor seguro. Habrá que ver qué pasa con Luque…

Samuel Navalón, que de ser la gran sensación en su última campaña novilleril estuvo marginado como matador, queda libre al cesar como apoderado Nemesio Matías, siendo uno de los singles ahora mismo más apetecible en este baile crepuscular de 2025.

También Román acepta proposiciones al separarse de Eduardo Martínez, el empresario santanderino que, muy en la sombra y sin dejarse ver ni notar, le ha hecho un año notable en cuanto a números, 22 corridas lleva toreadas a falta de lo que aún tiene en América, y habiendo perdido varias más por sus percances, cogidas y lesiones. Pero ahí está lo hecho en Valencia en fallas y fresco el recuerdo de su gran tarde en Las Ventas en la Feria de Otoño.

Además, un buen número de matadores, novilleros, rejoneadores y gente de plata anda en busca de mejor acomodo para las notas que se toquen en apenas unos meses. Vivaldi suena, las hojas revolotean.

Jesús Enrique Colombo, rotundo triunfador en Ciudad Juárez


El venezolano corta tres orejas y sale a hombros; “El Zapata” y “El Galo”, sin suerte ante un encierro de Torrecilla poco potable.

La noche fronteriza tuvo acento venezolano. Jesús Enrique Colombo fue el gran protagonista del festejo celebrado este viernes en la plaza “Alberto Balderas”, donde firmó una actuación entregada y completa, que le valía para cortar tres orejas y salir a hombros como único triunfador.

El torero de Táchira se fue por delante desde el capote, variado y con entrega, para luego construir faenas de firmeza y raza ante un encierro de Torrecilla, bien presentado pero de comportamiento desigual. Colombo lució poderoso con la muleta, toreando con verdad y sin reservas. Mató con eficacia y la entrega del público le valió dos orejas del primero y una más del segundo, rubricando así una noche rotunda.

Por su parte, Uriel Moreno “El Zapata” no terminó de redondear su actuación. Pese a su oficio y disposición, el lote no le ayudó a destacar, marchándose en silencio en ambos turnos. En tanto, André Lagravere “El Galo” puso voluntad y detalles de clase, pero la falta de fondo de sus toros limitó el lucimiento del torero yucateco. Fue ovacionado en sus dos actuaciones, la primera tras escuchar un aviso.

El festejo, celebrado ante un cuarto de entrada, se vio empañado por una disposición oficial que prohibió el acceso a menores de 18 años, una medida que generó desconcierto entre los aficionados, que fueron sorprendidos al llegar a la plaza.
  • Ficha del festejo:
Toros de Torrecilla, bien presentados y de juego variado.

Uriel Moreno “El Zapata”: Silencio en su lote.
Jesús Enrique Colombo: Dos orejas y oreja.
André Lagravere “El Galo”: Ovación tras aviso y ovación.

Ciudad Juárez, Chihuahua. Plaza “Alberto Balderas”. 
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Relacionado: Continúan las restricciones a la Tauromaquia en Ciudad Juárez.

¡Enorme sorpresa mundial! / por Rafael Comino Delgado


'.. ¡animo don José Luis! el año que viene será, pero a sus amigos, que son muchos, no se les olvide presentarle, enviar a Suecia su currículo, y a ser posible que lo envíen don Nicolás Maduro y don Pedro Sánchez, ambos enormemente apreciados por todos los países más demócratas del mundo, por todos los amantes de la libertad, y si fuera posible que también firme la nominación  Kim Jong-un, presidente de Corea del  Norte..'

¡Enorme sorpresa mundial!

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Efectivamente, como lo oyen, o mejor dicho, como lo leen. Finalmente, tras días de incertidumbre, el Comité Noruego de la Paz decidió que María Corina Machado es la ganadora del Premio Nobel de la Paz de 2025, lo cual ha sido una enorme sorpresa mundial; si, si, mundial, pues todo el mundo pensaba que tal galardón correspondía, por méritos propios, a don José Luís Rodriguez Zapatero, que el hombre se está dejando la vida por conseguir la “Alianza de Civilizaciones”, es decir, la Paz mundial, y  ahora resulta que se  lo dan a Dª. María Corina Machado. Él aprovecha cualquier momento, cualquier ocasión para trabajar por la Paz Mundial. Por ejemplo, he visto en  las redes sociales  un video en el que  pide que se apoye todo lo posible al presidente Sánchez (eso es apoyar la paz no solo en España sino en el mundo entero), mediante un twit, mediante una carta, saliendo a manifestarse, de cualquier forma, pero que se  le apoye, y en los breves minutos que emplea para hacer esta petición a miembros y simpatizantes del PSOE, repite varias veces la palabra, “democracia”,  lo que me ha recordado el “Decálogo para hacerse con el poder”, de uno de los hombres que más paz trajeron al mundo en el siglo XX, cual fue Lenin -profundamente admirado por don José Luis- y que en su punto 5 dice exactamente, “Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo”. Pues este bendito hombre, Lenin, mandó a la paz eterna a muchos millones de personas, por eso don José Luís sigue sus consejos y habla mucho de democracia. 

Otro correligionario del señor Zapatero, don Francisco Largo Caballero, hombre bondadoso y caritativo sin igual, decía: “Los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto”. Naturalmente, eso de tomar el camino más corto contribuye a la paz eterna de la gente, por ello los psoes tienen esa forma de actuar.

Sin embargo, María Corina Machado no ha hecho en ese sentido nada, solo defender la verdad, la libertad, y jugarse la vida como opositora al criminal Maduro, pero eso no tiene importancia comparado con el inmenso trabajo que lleva realizado don José Luís, con la cantidad de viajes a Venezuela, a Cuba, a la Nicaragua, a China, todos países democráticos, de los que el mundo debe aprender, y todo ese esfuerzo, hecho desinteresadamente por don José Luís, no ha valido para nada. ¡Si! no me digan que no ha sido desinteresadamente, porque eso de la mina de oro que le ha regalado don Nicolás Maduro no es verdad, pues tanto don Nicolás como don Pedro Sánchez, hombres que jamás dirían una mentira, lo han negado rotundamente.

Algunos afirman, ¡es que don José Luís no estaba nominado a dicho Premio! Bueno y ¡qué! dicen sus correligionarios y partidarios, sus méritos son tan abrumadores que no necesitaba estar nominado, ya que el mundo entero le conoce por sus dichos y por sus hechos, sobre todo por sus estulteces, bueno parecen estulteces, pero son genialidades, cosas de un genio, y ya sabemos cómo son los genios, que los normales no les entendemos. Naturalmente, esta decisión arbitraria del Comité Noruego de la Paz ha desilusionado y enfadado muchísimo a todos los psoes, a todos sus simpatizantes, a todos los zocatos del mundo, y muy especialmente a los que cuando le ven por la calle le aclaman, le vitorean, le piropean, le hacen palmas, le dicen que le quieren, algunos incluso le besan; son tantos, están tan aglomerados que no se ven. Y ha alegrado muchísimo a los que le abuchean y le recuerdan a su madre, pero esos son muy pocos, solo los que le ven o se enteran que está por allí cerca. 

Yo le digo, ¡animo don José Luis! el año que viene será, pero a sus amigos, que son muchos, no se les olvide presentarle, enviar a Suecia su currículo, y a ser posible que lo envíen don Nicolás Maduro y don Pedro Sánchez, ambos enormemente apreciados por todos los países más demócratas del mundo, por todos los amantes de la libertad, y si fuera posible que también firme la nominación  Kim Jong-un, presidente de Corea del  Norte.  Mientras tanto, don José Luis, Ud. siga trabajando desinteresadamente por la Paz mundial, y no se preocupe por su economía, que su patrimonio seguirá, como hasta ahora, aumentando.

Nota: Este es un artículo de humor, y así hay que tomárselo. Si a alguien le enfada, que no se preocupe, ¡ya se le pasará!

Origen democrático de la corrida moderna / por José Carlos Arévalo

Foto: Philippe Gil Mir.

'..Lo que desconoce la sociedad, pero no el aficionado, es que el toreo tiene una apasionante historia del arte, tejida por los toreros en dialéctica confrontación con la bravura. Y corregida y aumentada por la aprobación o rechazo del público..'

EN CORTO Y POR DERECHO
Origen democrático de la corrida moderna

José Carlos Arévalo
El hecho concreto es que la corrida lidiada a pie nace de la prohibición. Era lógico que a Felipe V, duque de Anjou, educado en Versalles, no le gustaran los toros. Pero no fue lógico que, siendo rey de España, prohibiera la fiesta brava a los españoles. Esta interdicción y las de los tres borbones que le sucedieron, menos comprensibles, suscitaron la viva reacción del pueblo en todos sus estamentos y clases sociales. De no haber sido así, de haber contado con reyes aficionados, en España proseguiría la lidia a caballo, como en Portugal. Bienaventurados sean los antitaurinos.

La reacción de la nobleza y de la Iglesia fue ambigua, obediente por fuera (el patrimonio es el patrimonio) y rebelde por dentro (la afición es la afición). Obedecieron los nobles a los reyes antitaurinos aceptando la monta a la brida y reprimiéndose la monta a la jineta, la que sirve para torear. Por su parte, las órdenes religiosas fueron vendiendo sus hatos bravos a la naciente burguesía rural, creadora de la verdadera bravura, y la posterior desamortización de Mendizábal hizo el resto.

La transición taurina se produjo unos doscientos años antes de que la llamada transición política devolviera la democracia a España. Fue más larga que la política. El Antiguo Régimen de la tauromaquia, la corrida caballeresca, nobles lidiadores a caballo y criados auxiliadores a pie, sucumbió cuando señores y criados invirtieron sus papeles. La actuación de los jinetes, ya muy devaluada por la imposición real de que torearan a la brida, banalizó su toreo. Y a esa merma se sumó el entusiasmo producido por los quites y la brega de los auxiliadores, lo que indisciplinó al público llano, que en ocasiones se tiraba al ruedo e interrumpía el trabajo de los montados. Para más inri, estos sobresaltos sucedían entre prohibiciones reales de las fiestas de toros, que, contrariamente al deseo del legislador, unieron a los muchos partidarios de la tauromaquia, nobles y clérigos, funcionarios e hidalgos, y el pueblo en todas sus clases sociales. Todos juntos dieron paso a un nuevo orden taurino: la corrida de a pie, en la que el caballero fue sustituido por el varilarguero, caballista de origen rural, el auxiliador dominante, al que a veces su señor le cedía la muerte del toro, se convirtió en protagonista de la corrida y director de lidia con potestad sobre el resto de su cuadrilla. 

Fue un cambio por el que trabajaron todos, los de arriba y los de abajo. Las Juntas de Hospitales, que arguyeron la aportación benéfica de la fiesta de toros; los funcionarios de las Instituciones locales, que no podían reprimir su afición; y las Maestranzas, antiguas órdenes de caballería y permanentes depositarias del saber taurino, que aceptaron el nuevo orden taurino de buen grado, pues ampararon a los auxiliadores de a pie que actuaban al servicio de los lidiadores de a caballo y favorecieron la expansión de la nueva lidia, asumiendo que sus antiguos criados se convirtieran en los héroes de la Fiesta. Es más, parece irrebatible que fueron ellos quienes traspasaron a los de a pie el protocolo ético de la lidia. El ejemplo de la colaboración de un ilustrado maestrante, José de la Tixera, con Pepe-Hillo en la redacción de su Tauromaquia, es una prueba evidente.

Está fuera de toda duda que el copernicano cambio político fue posible gracias a la transformación intelectual impuesta por la Ilustración, pues debilitó la escala de valores culturales, religiosos y políticos de la clase dirigente, como lo evidencia el aserto, “todo para el pueblo pero sin el pueblo”, y terminó con la desestructurada España política de los Austrias. Acto seguido la revolución democrática prendió de manera ambigua por estos pagos. Se filtró con la invasión napoleónica, que durante la guerra de independencia reforzó la conciencia nacional y dividió ideológicamente a la población, pero difundió la transformación liberal de la sociedad.

En lo estrictamente taurino, no deja de ser significativo el paralelismo entre la emancipación del torero y el paso del villano marginal a ciudadano con derechos. Tampoco se debe ignorar, y menos aún caricaturizar, el nada anecdótico taurinismo de José Bonaparte, quien restaura en 1808 las corridas de toros prohibidas por Carlos IV desde 1804, reordena la plaza de toros, divide los tendidos, dispone las instalaciones para toros y caballos, impone el personal de plaza, todo ello bajo la concepción de la tauromaquia como un gran mercado del ocio popular.

Igualmente, no es gratuito, ni traído por los pelos, afirmar que la corrida de toros moderna, la lidia a pie, es un ritual ilustrado que reordena, o mejor dicho, crea una nueva tauromaquia. La escrita por Pepe-Hillo y José de la Tixera, de espíritu enciclopédico, es solo unos 20 años posterior a la Enciclopedia de D’Alambert y Diderot, y unos 15 anterior a las Cortes de Cádiz, la primera Carta democrática de España.

En el siglo XIX, la nueva tauromaquia, sumida en un proceso creativo deslumbrante, hace las siguientes aportaciones:
  • Convierte al público en coro soberano y juez de la lidia. 
  • El mercado taurino entra en fuerte expansión y alcanzará el número de mil plazas construidas. 
  • La lídia se convertirá en el método de torear. 
  • Su primera decisión: dividir la lidia en tres tercios, adjudicando a cada uno una función etológica y artística.
  • Desaparecerá el varilarguero, picar a caballo en movimiento, y aparecerá el picador, picar a caballo parado.
  • El picador entrará en la cuadrilla del matador.
  • La puya será el único útil que evolucione al compás de la evolución del toro.
  • Se prescindirá de los “empeños”, ejercicios semi gimnásticos que no entrañan toreo y se prescindirá de los perros y de la media luna para matar al toro renuente.
  • El público inicia su función como juez de la lidia al conceder por primera vez el premio de la vuelta al ruedo a Jerónimo José Cándido. Dentro de la misma centuria se concederán las primeras orejas.
  • Se crea la Escuela de Tauromaquia de Sevilla.
  • El traje y los atuendos del torero adquieren su definitiva identidad con las aportaciones de Costillares, Jerónimo José Cándido, Curro Guillén y Paquiro.
  • Entre finales del S. XVIII y principios del XIX el hato de ganado bravo se separa del resto de los bovinos y se crea el primer hábitat para que persista y desarrolle el ecosistema de la bravura.
  • El torero se convierte en el ídolo lúdico de los españoles.
  • Hasta finales del XIX, los matadores se forjarán en la cuadrilla de su maestro.
  • Curro Cúchares creará la faena de muleta.
Es un hecho irrebatible que la corrida de toros se impregna de los valores democráticos del tiempo en que se forja. El influjo directo de la política en la tauromaquia será nocivo, pervertirá las reglas del juego por primera y única vez con la competencia entre El Sombrerero (absolutista, partidario del Antiguo Régimen) y Juan León (liberal, partidario de la democracia). Cada uno mantuvo una disciplinada coherencia política y taurina: El Sombrerero defendió siempre el poder absoluto del rey y los inamovibles cánones de la tauromaquia inicial, rechazando cualquier variación a los viejos cánones rondeños, mientras que Juan León se adscribía a una tauromaquia abierta y era un militante liberal. Su enfrentamiento político enajenó la lidia y enfrentó a los públicos, hasta el punto de que cuando toreaba uno el otro se quedaba en casa. La historia del toreo dio la razón a Juan León. El toreo nunca ha dejado de evolucionar.

Sobre política y toros se han dicho y escrito muchas tonterías. Y entre los antitaurinos actuales, a manos llenas. Lo único evidente es que la tauromaquia de origen ibérico se impregna siempre del tiempo en que sucede. Fue un juego de cariz religioso cuando el hombre prehistórico había sacralizado al toro, era un lúdico combate en tiempos de la caballería, empezó a ser un drama escénico bajo el influjo de la sociedad ilustrada, la alta cultura terminó por considerarla una bella arte tras la irrupción de Belmonte en el toreo. Inamovible y poderosa, permanece viva en los milenarios festejos populares, hoy más vigorosos que nunca, incluidos los que se mestizaron en América. De ellos, a través de sucesivas transformaciones sucedidas a lo largo de los siglos, nació la lidia, la actual corrida de toros.

Lo que desconoce la sociedad, pero no el aficionado, es que el toreo tiene una apasionante historia del arte, tejida por los toreros en dialéctica confrontación con la bravura. Y corregida y aumentada por la aprobación o rechazo del público. La vigencia de la corrida lidiada a pie es imparable y muy dinámica. De Belmonte a Morante, tras las aportaciones de Chicuelo, Ortega, Manolete, Ojeda, Manolo Martínez (en México), José Tomás, Morante, mantiene una inquebrantable salud que no se rompe con la retirada de este último. La épica y poderosa tauromaquia de Roca Rey, la perfección del mejor muletero después de José Tomás, Miguel Ángel Perera, y el advenimiento de la generación del temple, Juan Ortega, Daniel Luque, Pablo Aguado, Fortes, Álvaro Lorenzo, Ginés Marín, reafirman la estimulante buena salud del toreo. 

Resulta sorprendente y esperanzador que durante la última feria de Otoño en Madrid, el toreo fundamental más bello y profundo lo haya hecho un joven y desconocido espada, Víctor Hernández. Si la exultante realidad del toreo no traspasa los muros de la plaza es debido a la discriminación informativa que padece y al ataque global antitaurino, reforzado por la peregrina animadversión de un irrelevante partido de izquierda que forma parte del gobierno de España. Es una desconcertante paradoja que en tiempos de democracia se conspire contra el espectáculo más democrático del mundo. -¿Pero quién ha dicho que Sumar, promotor de la fallida ILP contra la tauromaquia, es un movimiento democrático?

-Próxima entrega: Psicología y Tauromaquia. 

Halloween. Si quitas la vida eterna sólo te queda la muerte / por Eulogio López

Si quitas la vida eterna sólo te queda la muerte. Como  a la española Casa de América.

Lo podemos llamar como queramos o mirar para otro lado, pero ésta es una verdadera fiesta satánica y dado que vivimos entre demonios...

Halloween. Si quitas la vida eterna sólo te queda la muerte
Repetimos, corregido y aumentado: Halloween es una fiesta satánica. Observen que en el altar de muertos dedicado a las abuelitas -satánicos y, además, cursis- de la Casa de América, no se menciona, ni una sola vez, el nombre de Cristo. Menos mal que estamos celebrando la Fiesta de Todos los Santos y luego la conmemoración de nuestros difuntos.


Hay dos fiestas de difuntos, la original, la cristiana, que dice que los muertos viven y que la vida eterna existe, y la de Halloween, que se centra en la muerte sin resurrección, una horterada sacrílega, que es la peor y más ñoña de las horteradas. 

A muchos, el demonio les entra por la Ouija... o por Halloween. Yo rociaría con agua bendita calaveras y calabazas.

Porque claro, si quitas la vida eterna sólo te queda la muerte. Como a los mexicanos y a la española Casa de América.


Un altar dedicado a la muerte: ¿Qué esperaban? Lo podemos llamar como queramos o mirar para otro lado, pero Halloween es una verdadera fiesta satánica y dado que vivimos entre demonios yo prefiero no jugar con fuego. "Es que es inocente". Eso es lo malo, que la esencia de los espíritus inmundos consiste en el odio a la inocencia y a la debilidad. 

A muchos, el demonio les entra por la Ouija... o por Halloween. Yo rociaría con agua bendita calaveras y calabazas.

Mientras, desde EWTN subrayan lo que pocos recuerdan: que el verdadero origen de Halloween eestá profundamente ligado a la fe cristiana: “All Hallows’ Eve” significa literalmente “víspera de Todos los Santos”. Desde la Iglesia, se invita a las familias a recuperar el auténtico sentido de estos días, transformando la oscuridad en luz y el miedo en esperanza.