la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 28 de julio de 2020

La pregunta de Urdiales / por Rafael Comino Delgado


 “Ministra, ¿por qué ayuda a los demás trabajadores y a nosotros nos deja atrás?”. Es obvio que Dª Yolanda no le contestará, y obvio es que Urdiales lo sabe; lo que no se si sabe es por qué no les ayuda.

La pregunta de Urdiales

El maestro Diego Urdiales ha preguntado a la ministra de Trabajo, doña Yolanda Díaz, comunista ella y por tanto poco amiga de la libertad y de la justicia: “Ministra, ¿por qué ayuda a los demás trabajadores y a nosotros nos deja atrás?”. Es obvio que Dª Yolanda no le contestará, y obvio es que Urdiales lo sabe; lo que no se si sabe es por qué no les ayuda. A ello nos vamos a referir, pues creemos saberlo, sino con toda exactitud sí de forma muy aproximada.

Como decía, la ministra es comunista radical, tanto como pudieron ser los criminales Lenin, Stalin, Fidel Castro, ahora Kim Jong-un, Maduro, y algunos más. Fíjense si será radical que está puesta ahí por Pablo Iglesias, uno de los seres que más odio almacena en su mente y en su corazón, y por ende el más radical de izquierdas que he conocido en España. Basta mirarle la cara cuando habla para observar cómo vomita odio, no solo por su boca sino también por sus ojos, por sus gestos, por todos los poros de su cuerpo. 

Generalmente, por perversa que sea una persona, siempre se puede encontrar, en ella, algo de bondad en algún aspecto, sin embargo, en este no he logrado encontrarle nada positivo. A lo mejor lo tiene, pero tan oculto que no lo deja salir. Y ese odio se lo ha inculcado e inculca a todas las personas que están a su alrededor. Es como un veneno que procura inyectarles para que solo puedan hacer el mal. Bueno, pensándolo bien, solo he encontrado en él una cosa positiva, y es que puede servir como ejemplo del paradigma del mal, de lo contrario del bien o de la bondad. Tan es así, que si tuviera que poner imagen a la maldad yo pondría una fotografía de Pablo Iglesias; creo que está empeñado en quitarle el puesto a Satanás.


Si el jefe es así, ya se pueden imaginar cómo serán sus seguidores, entre los que se encuentra la ministra de Trabajo. Por tanto, ahí tiene la respuesta el maestro Urdiales.

En un podemita, de los líderes, nunca se encontrará un signo de justicia, de verdad, de equidad, sino todo lo contario. Esa es su condición, como la condición del escorpión es picar e inyectar veneno a todo lo que esté a su alcance. Son sectarios ilimitadamente, se creen superiores a los demás, no admiten que sus ideas sean discutidas, son enemigos de la libertad de la persona, a la que anulan su voluntad; en este sentido, don Salvador Sostres dice, acertadamente: “La izquierda nos desactiva como personas y nos vuelve masa amorfa y acrítica”. Winston Churchill dijo, referente a Rusia, en tiempos de la URSS: “En Rusia un hombre es llamado reaccionario si protesta porque le roben su propiedad y su mujer e hijos sean asesinados”. Nosotros pensamos que “el socialcomunismo te roba tu mente, tu alma, tu libertad, luego tus bienes, y si disientes te mata”.

Por tanto, maestro Urdiales, ya sabe Ud. por qué la ministra comunista no ayuda a los profesionales del toreo, a los cuales odia. Es más, me atrevo a decir, porque así lo pienso -ojalá estuviese equivocado- que se alegra de que muchos taurinos no tengan para comer y estén viviendo de la caridad, y se alegraría más si esto ocurriese a todos los profesionales del toreo.

Le resultará extraño que los comunistas, que son animalistas, tengan tanto amor por los animales irracionales y tanto odio por los seres humanos que no piensan como ellos. La explicación es que los animales no protestan, asienten a todo, no discuten. Así se sienten superiores, mientras que una persona, que pueda pensar por sí misma y exponer sus razones sobre lo que fuere, no lo pueden soportar, lo cual indica inferioridad, a todas luces; por eso no admiten la posibilidad, siquiera, de someter sus ideas a discusión.

En resumidas cuentas, maestro Urdiales, para ser más claro aún, la Sra. ministra no da a los componentes del sector taurino lo que por ley les corresponde, por tres razones fundamentales:

a) Porque no le da la gana;

b) Porque les odia, les desprecia; para ella son gentes que ni siquiera merecen el aire que respiran;

c) Y, sobre todo, porque forma parte de la cuadrilla de don Pedro Sánchez y don Pablo Iglesias, lo cual quiere decir que tiene que hacer lo que ellos le manden.

Maestro, si Ud. ordena a uno de sus banderilleros que saque al toro del caballo, él lo saca, si le ordena que lo lleve al burladero del 5, él lo lleva, etc. Pues igual pasa con las acciones del bien alimentado y corpulento ministro de Cultura, y la más estilizada, pero no más decente, ministra de Trabajo. 

Aparentemente estos dos ministros son los que están quitando el pan a los hijos de algunos profesionales del toreo, pero ellos son meros mandados, quien de verdad se lo quita es don Pedro y don Pablo, aunque don Pedro es más responsable, pues don Pablo está donde está porque lo ha puesto el doctor Fraude, e igual que lo ha puesto lo puede quitar. 

Así pues, cuando un profesional del toreo se levante por la mañana pensando que tiene que ir a Cáritas, para pedir el desayuno de sus hijos, que están llorando porque tienen hambre y su frigorífico está vacío, debe acordarse, en primer lugar, del falso doctor.

Por tanto, lo que hay que hacer es unirse todos los componentes de ese sector y demostrar a la ministra, y a todo el Gobierno, que somos ciudadanos como los demás, que exigimos justicia y estamos dispuestos a todo para lograrla.

OPINIÓN DE FERNANDO CUADRI SOBRE EL ENFUNDADO

Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

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TORO ÍNTEGRO de la Ganadería de los hijos de Celestino Cuadri

OPINIÓN DE FERNANDO CUADRI SOBRE EL ENFUNDADO

PALABRAS DE UN SEÑOR GANADERO:

"Para mí el ponerle fundas de alguna forma le estas quitando libertad al toro, le estás quitando libertad para pegarle cornás a otros o meter los pitones donde tenga que meterlos".

"Hay otro motivo que entra dentro de cómo tú mires al animal, yo creo que el que sea ganadero de verdad .... hay personas que son ganaderas y personas que tienen ganado, es distinto. El que sea lo primero que hay que tener al animal es respeto. Respeto en manejo, en alimentación, en sanidad, en cuidado... y en libertad. Para mí el ponerle fundas de alguna forma le estas quitando libertad al toro, le estás quitando libertad para pegarle cornás a otros o meter los pitones donde tenga que meterlos. El toro el tiempo que esté en la finca tiene que estar como vino al mundo y estar en absoluta libertad. No sé lo que harán los que vengan detrás, pero yo el día que llegue al campo y vea los toros con fundas me voy para casa, eso seguro. [...] Debes de tener respeto y dentro del respeto para mí entra la libertad absoluta, no cohibirlos en nada." *

*Palabras de Fernando Cuadri, en una entrevista para el programa de radio Tauromaquia Time, en enero de 2017, con las que sentencia toda la discusión sobre las fundas.

"Contra las bolitas y el enfundado de los toros"

La ganadería de Fuente Ymbro es una de las que más destaca en esto, pero podríamos hablar de otras muchas. [...] a propósito de la corrida que lidió en la pasada feria de Bilbao, en la que nuevamente volvimos a ver - además de unos toros en general rematados y acordes a la exigencia de la - unas puntas de pitones artificialmente redondeadas, prácticamente idénticas las unas a las otras, es decir, las famosas "bolitas".

(...) las fundas son una forma soterrada de manipulación que el gran público no ha comprendido, en gran medida gracias a las monsergas que los ganaderos arguyen y han inoculado para defenderlas. "Es que si no fuera por ellas apenas podría lidiar, es que si no se me matan todos los toros...", dicen. Pues bien, el toro es manoseado, es movido y sacado de su reposo para meterlo en el hueco reducido o bien dormido con algún sedante para poner los pósitos; pierde el sentido de las distancias; recibe cornadas internas, muchas veces más lesivas; es despojado del uso libre de sus atributos primordiales; la materia córnea bajo la férula deja de recibir las inclemencias de la naturaleza, el viento, el agua, el sol... se pudre, se debilita.

Y, por fin, hay que quitarlas para poder lidiar en la plaza, momento que es aprovechado por la mayoría de ganaderos - de chichinabo- para hacer todo tipo de arreglos, esto es, bien sacar punta para las alzas de primerísima con carteles de toreros sin autoridad, bien dejando la punta prácticamente roma para las plazas de segunda, bien redondeando la punta sutilmente para las plazas de primera en las que se anuncian toreros con cierto mando (...).
(....)
Hay una manipulación clara y flagrante de las astas de los toros, de sus defensas y atributos que lo definen como tal, porque un toro sin cuernos no es toro. Y el silencio de muchos aficionados se hace , se hace doloroso y temerario para la fiesta, es cómplice y traiciona los principios de una secular tradición de fieles integristas para los que el toro siempre fue un tótem intocable que ha de llegar al ruedo con toda su naturaleza inmaculada y perfectamente íntegra."

Un país arruinado por su clase política / por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

El pueblo que justifica las cadenas pronto acabará esclavizado. Tras la caprichosa imposición del bozal, ¿por qué no el collar, la correa y el chip localizador?

Un país arruinado por su clase política

Para el autor la tiranía de la mascarilla al aire libre, caso único en Europa, es un símbolo: no evita los brotes, pero anuncia la muerte de la lógica, la pérdida de la libertad y la llegada de una crisis económica sin precedentes.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo
www.fpcs.es / 25 Julio, 2020
Hace muchos años, la ministra de Sanidad de un país africano defendió que la ingesta de ajo y limón era eficaz para luchar contra el SIDA. Con similar rigor científico, casi todas las comunidades autónomas españolas exigen ahora el uso de mascarillas al aire libre aunque esté usted completamente solo en la calle o en mitad del campo. La medalla de oro en esta competición de estulticia “transversal” (pues no conoce fronteras de partido) le corresponde probablemente a Galicia y Andalucía, que obligan a circular con mascarilla hasta por la playa, ocurrencia propuesta por el político de turno a los “expertos” y no al revés, lo cual es muy revelador. Naturalmente, esto espanta al turismo (que cancela sus reservas y se va a Portugal, Grecia o Italia), tanto por su insalubre incomodidad como por miedo, pues da a entender una situación gravísima que no se corresponde con la realidad epidemiológica española.

Vean el ridículo caso andaluz: con una población de 8,5 millones de personas, cuando escribo estas líneas sólo hay 37 hospitalizados, 7 en UCI y ningún muerto por Covid desde hace 10 días. 

La naturaleza absolutamente grotesca y abusiva de tales imposiciones me parece tan evidente que huelga mayor comentario. Con pocas excepciones (como Madrid), España se va transformando en una orwelliana dictadura del absurdo en la que su clase política, preocupada más por sus intereses que por el bienestar del ciudadano, le impone pesadas cargas sin ningún propósito salvo cubrirse las espaldas.

En realidad, esta repentina, acientífica y opresiva histeria autonómica que obliga a los ciudadanos a usar mascarillas (pagadas por ellos) al aire libre sin nadie cerca es una farsa que no comparte ningún país de Europa: Francia obligará a utilizar mascarillas sólo en lugares públicos cerrados a partir de agosto, como hacen Alemania, Italia y otros. En Inglaterra sólo es obligatoria en el transporte, los supermercados y las tiendas, y los países nórdicos se limitan a recomendar su uso en espacios cerrados.

Corea del Sur, paradigma de lucha contra el coronavirus, sólo obliga a utilizar mascarillas desde junio en el transporte público. ¿Por qué? Como detallé en un artículo anterior (ver El miedo como instrumento de poder, EXPANSIÓN 2 de junio de 2020), varios estudios concluyen que los contagios por coronavirus se producen casi en su totalidad en espacios interiores, sobre todo aquellos que están concurridos y poco ventilados, muy principalmente los hogares (por ejemplo, durante un confinamiento), los hospitales, las residencias y el transporte público. El aire es un fluido en constante movimiento lo que dificulta el contagio en el exterior, donde además el ingente volumen de aire por individuo disipa la concentración de carga viral. Además, varios estudios apuntan a que el virus es sensible a aumentos de temperatura y radiación solar ultravioleta, que según un grupo de virólogos y astrofísicos italianos inhabilita el SARS-CoV-2 al 99% en cuestión de segundos (el Homeland Security norteamericano concluye algo similar).

Por otro lado, no existe consenso ni evidencia científica clara sobre la eficacia real del uso generalizado de mascarillas. En Wuhan (como en otras ciudades chinas) el frecuente uso de mascarillas debido a la polución no impidió que se convirtiera en epicentro de la pandemia, y durante el confinamiento en España, el más dictatorial del mundo, el número de muertos se multiplicó por más de 100 a pesar de que las calles estaban absolutamente desiertas porque, repito, en circunstancias normales los contagios se dan en interiores concurridos y poco ventilados, no en la calle. Es más, cuando en abril el gobierno “permitió” paseos en estrechas franjas horarias, las aceras se atestaron de gente sin mascarilla durante casi dos meses y no hubo repunte alguno.

De forma adicional, estudios médicos advierten de los efectos potencialmente contraproducentes del uso generalizado de mascarillas desde el punto de vista epidemiológico: entre otras cuestiones, otorga una falsa sensación de seguridad y puede empeorar la condición de quienes están contagiados al aumentar su carga viral. Por último, las mascarillas tienen una vida útil de pocas horas y luego, con su reutilización intermitente, se vuelven inservibles y potencialmente nocivas: lo que la gente acaba llevando a su nariz y a su boca es un trapo sucio lleno de polvo y gérmenes. Al omitir estos puntos y trasladar a la opinión pública que existe riesgo al aire libre y que la mascarilla (¡cualquiera!) garantiza no contagiarse de Covid-19, la clase política española engaña con otra falsa creencia (la primera fue que el confinamiento fue exitoso) y contribuye al mantenimiento del dañino estado de paranoia colectiva (único en el mundo) existente en España y creado por el sensacionalista martilleo de los medios. En palabras del sensato Jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d’ Hebron, “la posibilidad de transmisión del virus en la calle es muy limitada y no hay nada que justifique que 40 millones de personas vayan por la calle con mascarilla” , y añade: “los brotes que tenemos tienen poco que ver con el uso de las mascarillas, y aun utilizándolas seguirá habiendo brotes, porque el virus está”.

Estas arbitrarias medidas tienen connotaciones sociopolíticas y económicas muy peligrosas. Primero, convierten a España en una opresiva dictadura normativa al albur del capricho del político, que se exime a sí mismo de toda responsabilidad en la penosa gestión de la epidemia trasladando el foco de atención al ciudadano. La baja autoestima del español hace el resto, y muchos con síndrome de Estocolmo se culpan diciendo que “si fuéramos más responsables no haría falta esto”. 

Segundo, ponen de manifiesto que en España no existe verdadera libertad individual ni derechos inalienables, porque el Estado de Derecho es constantemente violado por la clase política con total impunidad (incluso hay CCAA que confinan y aquí no pasa nada). 
Tampoco existe una sociedad civil libre que se defienda de estos atropellos, sino una población generalmente sometida por el miedo. 
Tercero, sin otorgar beneficio sanitario digno de mención, estas medidas, que no toma ningún otro país europeo por ser absurdas, hacen la vida imposible y contribuyen a la depresión nacional, mental y económica, abocándonos al abismo insondable de una crisis creada por nuestra clase política, no por el virus.

Necesitamos un liderazgo serio y sereno ante los inevitables vaivenes de esta dura epidemia en vez de caer en el pánico y correr como pollo sin cabeza una y otra vez. La letalidad del coronavirus ha caído en picado en toda Europa, por lo que un aumento en el número de contagios no es una medida significativa de la gravedad de la situación, como sí sería el de hospitalizaciones graves. La primera forma de combatir el SARS-CoV-2 es con nuestro propio sistema inmunitario, que se robustece paseando a la luz del sol por la playa, por el campo o por la montaña, disfrutando y respirando con normalidad y no a través de un trapo sucio. 
También se combate con recursos hospitalarios, rastreos, tratamientos prometedores y medidas de salud pública lógicas, científicas y no indiscriminadas (centradas en la población de riesgo y en los focos locales). O sea, con rigor y no con excéntricas ocurrencias sacadas de la chistera por políticos que sólo actúan guiados por electoralismo y comportamiento de rebaño (en español, borreguismo), y a quienes nada importan las penurias causadas a sus “súbditos”, allá se las apañen.

El pueblo que justifica las cadenas pronto acabará esclavizado. Tras la caprichosa imposición del bozal, ¿por qué no el collar, la correa y el chip localizador? 

Y si creen que estas medidas no terminarán de apuntillar la maltrecha economía española, están muy equivocados. La tiranía de la mascarilla al aire libre, caso único en Europa, es un símbolo:

 no evita los brotes, pero anuncia la muerte de la lógica, la pérdida de la libertad y la llegada de una crisis económica sin precedentes.

lunes, 27 de julio de 2020

Convenios y buenas intenciones para que los toros sigan en vía muerta / por Antonio Lorca

La llave simbólica de la puerta de toriles de Las Ventas. PLAZA1

Al parecer, nadie quiere aceptar que Madrid y Sevilla son la referencia mundial del toreo.

Convenios y buenas intenciones para 
que los toros sigan en vía muerta
  • Las Ventas y La Maestranza siguen cerradas con el silencio de políticos y profesionales
Antonio Lorca
El País / 26 Julio 2020
¡Lo que emociona a un político la firma de un convenio…! Y a dos, el doble. Coinciden en un cóctel, cruzan cuatro palabras y, sin duda, a uno de ellos se le ocurre la genial idea: ¿por qué no firmamos un protocolo?

Ambos saben que el papel lo aguanta todo y a nada compromete la firma debajo de unas palabras tan sonoras como huecas. Y no lo hacen con mala intención. Pero, por encima de todo, les subyuga protagonizar un acto público, con periodistas y fotógrafos, y un hueco posterior en la liviana posteridad de la fugaz presencia en un medio de comunicación.

No importa, incluso, que las Administraciones a las que representan estamparan en su día un compromiso sobre el mismo asunto; es muy probable que lo desconozcan. A fin de cuentas, la memoria es flaca para todos. Lo más serio es que la realidad demuestra que el convenio, el protocolo, la alianza, o como quieran llamar al papel, sirve para poco.

El pasado 17 de julio, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, firmaron un acuerdo para la defensa y promoción de la fiesta de los toros.

La primera dijo que “la tauromaquia es una demostración de libertad, una prueba inequívoca de que una sociedad es libre y madura, y que no admite tutelas morales ni políticas”; y el alcalde añadió que las instituciones madrileñas vuelven a comprometerse en la conservación y defensa de una de las facetas de la mejor cultura española. "Ante las inquietudes, los recelos y las dudas de algunos, solo tengo que decir que vivimos en una sociedad libre de la que no podemos excluir esta seña de identidad que es la tauromaquia", subrayó.

Es verdad que el citado convenio incluye la vuelta de la Escuela Taurina de Madrid a las instalaciones de la Venta del Batán, y que el Consistorio madrileño tenga presencia institucional en la plaza de Las Ventas. Pero hasta ahí se puede leer. El resto no son más que buenas intenciones.

Además, el convenio es innecesario: el Gobierno madrileño aprobó el 7 de abril de 2011 un decreto por el que la fiesta de los toros era declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría de Hecho Cultural, y, por tanto, como “patrimonio inmaterial de la Comunidad de Madrid”.

Sobran, pues, las declaraciones de amor a los toros.

Cartel del abono sevillano de la clausurada temporada de 2020. EDUARDO BRIONES EUROPA PRESS

Y no se entiendan estas líneas como una crítica ácida a estos políticos del Partido Popular. No. ¡Estos son los amigos de la tauromaquia…! Y seguro, seguro, que les guía un buen propósito, y no como a otros que sueñan con la erradicación de los toros de la faz de la tierra.

El ejemplo solo es válido para concluir el estado de soledad que padece la tauromaquia.

La Comunidad de Madrid es la propietaria de la plaza de Las Ventas, y la máxima responsable, junto a Plaza1, la empresa adjudicataria, de que sus puertas estén herméticamente cerradas, a pesar de que ya se pueden celebrar festejos taurinos con el 75% del aforo. Todo hace pensar, además, que no habrá paseíllo en 2020, y así lo corroboraba el pasado martes la propia plaza al anunciar la prórroga de la suspensión de los festejos “hasta que se den las condiciones necesarias sanitarias que garanticen totalmente la seguridad de los espectadores”.

¿Pero es que nadie quiere entender que Madrid es la referencia mundial del toreo y es imprescindible que suenen clarines y timbales para anunciar que la fiesta sigue viva y trasladar un mensaje de esperanza en momentos de tan creciente tribulación?

Hay vida más allá del beneficio económico:
la pervivencia de la tauromaquia

¿Cuál es el problema? ¿Económico, tal vez? (Si se abre la plaza una tarde, ¿deberá pagar Plaza1 el canon anual de 2.800.000 euros?) ¿Político? (¿Teme Díaz Ayuso una ofensiva sin cuartel de la oposición si se produjera un eventual rebrote del virus en la plaza?)

Sea como fuere, parece que el cerrojo de Las Ventas criará óxido antes de volver a la vida.

Por cierto, la presidenta madrileña dijo en la firma del citado convenio que "dar la espalda a la primera plaza del mundo es de una gran ceguera política”. A falta de mayor transparencia, es lícito pensar que Díaz Ayuso ha olvidado pronto sus principios. O es que tiene otros…

Un detalle más: el Ayuntamiento madrileño aprobó el pasado día 9 una ayuda directa de 4,4 millones de euros para apoyar el tejido cultural de la ciudad que se ha visto afectado por la  covid-19. Estas ayudas se unen a los dos millones de euros asignados por la Comunidad al mismo fin. Y en ningún caso se cita la tauromaquia como sector afectado.

Este caso se repite en otras ciudades taurinas. En Sevilla, por ejemplo.

El Ayuntamiento de la capital andaluza declaró en 2004 la tauromaquia como "fiesta mayor de la ciudad". Desde entonces, han cambiado el alcalde y los concejales, pero no la actitud: cariño, sí; pero pan, poquito.

Hace unos días, Sevilla apartó la cantidad de 650.000 euros para el sector cultural, y tampoco aparece la fiesta de los toros entre los sectores beneficiados.

Y la propia empresa Pagés, que dirige la plaza de La Maestranza, ha errado gravemente al hacer público en Twitter un mensaje buenista y poco afortunado que, como era de esperar, se ha vuelto contra ella.

“Todos los jueves de este mes de julio —decía— nos hemos acordado de nuestras entrañables novilladas de promoción, un ciclo en el que apoyamos el futuro de la tauromaquia. La pandemia nos ha privado de ellas #VolveremosAlaMaestranza”.

Y le han llovido las críticas con toda la razón. Han sido muchos los aficionados que han censurado la decisión de la empresa, incomprensible a todas las luces. ¿Por qué no se han celebrado esos festejos?

Otro faro, en la de la plaza sevillana, que permanece apagado; por cierto, con el beneplácito de la propietaria, la Real Maestranza de Caballería, que guarda, como otros, un imperdonable silencio.

Madrid y Sevilla, Las Ventas y La Maestranza, las dos plazas de toros más significativas del mundo… Y las dos están cerradas con el beneplácito (o el silencio cómplice) de los profesionales, los políticos taurinos, los dos Gobiernos autonómicos y los dos Ayuntamientos.

Y no se olvide: Isabel Díaz Ayuso, José Luis Martínez-Almeida, Juanma Moreno, (presidente andaluz) y Juan Espada (alcalde sevillano) son los amigos.

Pero todos parecen olvidar que hay vida más allá del beneficio económico: la pervivencia de la tauromaquia. Y si se trata de un insalvable problema sanitario, ¿por qué se permite la celebración de espectáculos taurinos con un determinado aforo?

Este asunto huele a chamusquina...

¿Tiene motivos o no la tauromaquia para sentirse tristemente desolada?

Pasión vs pasividad / por Carlos Bueno

La temporada de festejos populares se ha reactivado en la Comunidad Valenciana después de meses de trabajo y reuniones entre la Federación de Peñas y el Gobierno autonómico. En acuerdo alcanzado permite la ocupación del 50% del aforo de las plazas y recintos donde se celebren los actos taurinos. Sin embargo, la temporada de toreo profesional pasará en blanco porque los empresarios de los cosos de Alicante, Valencia y Castellón han preferido escudarse en la inviabilidad de organizar corridas si se cumple la normativa nacional, antes que negociar una mejora de las condiciones de ocupación de los tendidos.

Pasión vs pasividad

Carlos Bueno
Avance Taurino / Valencia, Julio / 2020
La gente de la calle le ha vuelto a dar una lección a la gente profesional. De nuevo los de los festejos populares le han enmendado la plana a los de la plaza. A este paso el toro acabará volviendo a sus orígenes primigenios y sólo pervivirá en el seno del pueblo. Y es que el pueblo taurino está unido de verdad. Siempre lo estuvo y así ha permanecido también en esta época de contrariedad sanitaria. Los de la calle han sido un martillo insistente que al unísono golpeaba una y otra vez sobre el yunque de la Administración hasta salirse con la suya. Si el pueblo quiere toros, toros tendrá. Y toros tiene porque se ha luchado con denuedo por ellos.

El sábado se publicaba la Orden oficial que autoriza la celebración de Bous al Carrer en la Comunidad Valenciana. No ha sido un camino sencillo. 

Los de la calle escucharon los pareceres de todos los de su sector. Representantes de cada una de las modalidades de festejos populares, recortadores, ganaderos, emboladores, aseguradoras, empresas de servicios… y con todas sus ideas prepararon dosieres y guías y se reunieron una y mil veces con los políticos y técnicos de Sanidad, Justicia, Seguridad y Emergencias. Han sido meses de negociaciones. Nada se dejó para el final. Las pretensiones se moldearon según la situación de cada momento, y al final, después de presiones y cesiones, se llegó a un acuerdo. Toros para el pueblo.

Sobre la base del 50% de ocupación del aforo, con un máximo de 800 asistentes y manteniendo la distancia interpersonal de un metro y medio, el Estado español cedió a cada Comunidad autónoma la posibilidad de negociar en su territorio las condiciones organizativas de los espectáculos taurinos. Y partiendo de esa base los de la calle y el gobierno valenciano han convenido llevar a cabo los festejos en plazas e instalaciones cerradas que permitan el control de los aforos, pero eliminando su límite siempre y cuando se utilicen asientos alternativos. Es decir, que se puede ocupar el 50% de la cabida con independencia de su capacidad. O sea, que si un recinto puede alojar a 5.000 personas, se permite la entrada a 2.500. Sin duda se trata de un gran primer pacto fruto del trabajo, la tenacidad y la pasión que seguro que en breve se consigue mejorar.

¿Y los profesionales de la plaza? Que se sepa continúan en las trincheras. No han preparado dosieres ni guías. No han sido martillo, ni siquiera alicate. No han ejercido presión. No han negociado. Así que para ellos, y por ende para los aficionados al torero, se mantiene la regla estándar nacional, es decir, una ocupación máxima de 800 espectadores. Y con esa medida la realización de una corrida de toros es totalmente inviable, deficitaria, una ruina. La única razón que se me ocurre para intentar entender la pasividad de los empresarios de los cosos de Alicante, Valencia y Castellón, es que prefieren escudarse en la norma y no dar toros antes que arriesgarse a organizarlos con términos particulares de admisión de público y que la experiencia no resulte rentable.


Si no fuese porque técnicamente es ilegal, en casos como este no estaría mal que, ante la rendición de los profesionales, se cedieran las plazas a los valientes de la calle y que fueran ellos quienes programaran alguna corrida. Porque está demostrado que la pasión mueve montañas, y eso es precisamente lo que necesita el toreo: pasión e ilusión.

Colombo a campo abierto en 'Cañá-Hermosa': Los "Patas Blancas" de Andalucía.

Jesús Enrique Colombo, Matador de Toros / Fotografía: David Hernández
Tentando a campo abierto reses de la ganadería Cañá-Hermosa que pastan en la Sierra de Segura de Jaén de la mano de  D. Francisco Javier Blázquez, ganadero y propietario.



Ganaderos de Reses Bravas. Inscritos en AGL. Encaste Vega Villar. Criando Patasblancas en el corazón de Andalucía.

Un paraíso para el encaste “Vega-Villar” en la provincia de Jaén.
CAÑÁ-HERMOSA, “LOS PATITAS BLANCAS ANDALUCES”.

Publicado el 20 noviembre, 2019|Historia de Ganaderia
En el campo bravo de la provincia de Jaén existe desde hace muchos años una gran variedad de encastes en las distintas ganaderías que hay, pues bien, no hace mucho se ha afincado una nueva y genuina sangre como es la de Vega-Villar. Creada en 1910 por un vecino de Colmenar Viejo llamado José Vega, que le ocurrió cruzar vacas del Duque de Veragua con un semental del Conde de Santacoloma, y que muy pronto vendió a los zamoranos Francisco y Vitorio Villar, que fueron los que acababaron por definir los caracteres del encaste, de ahí la denominación “Vega-Villar”.

El principal bastión donde se han criado estos toros ha sido en la provincia de Salamanca, donde las familias Sánchez Cobaleda y Galache crearon la dos líneas actuales

Sí bien es cierto que los llamados “patitas blancas” apenas se han criado aquí en Andalucía, tan solo existió una ganadería en la provincia de Huelva con este encaste, se anunciaba “Giménez Usera” que llegaron a tomar antigüedad en Madrid lidiando una corrida de toros en 1994 y que estaba formada con vacas y sementales de la ganadería salmantina de “Los Majadales”. Otra ganadería que desgraciadamente se ha perdido.


La ganadería de Cañá-Hermosa procede de la que formó D. Mariano Blázquez con reses de origen Parladé por la vía de Samuel Flores, fué una ganadería muy cotizada para los festejos populares y que además hacía todos los años la trashumancia desde Santiago Pontones hasta la Carolina. Al fallecer D. Mariano se hace cargo de la ganadería su sobrino D. Francisco Javier Blázquez, que conserva el hierro de su tío eliminando todo lo de Samuel Flores y sustituyéndolo por un encaste de los llamados minoritarios como es el de Vega-Villar.

Adquiere 40 vacas de los dos hierros (Unión y Asociación) que tenía D. Justo Nieto, algunas de ellas venían preñadas o con sus rastras. Más tarde adquiere de la ganadería de Barcial 45 hembras y el semental “Gitano-15”, del guarismo 05.

En la actualidad hay 120 vacas de vientre entre las dos líneas Justo Nieto (Encinas-Galache) y Barcial (Cobaleda).


La ganadería se anuncia “Cañá-Hermosa” por el nombre de la finca que tiene la familia Blázquez en su localidad Santiago Pontones, en plena sierra de Segura, la zona más alta de la provincia de Jaén, concretamente está situada a más de 1.500 metros de altitud, en la carretera que va de Pontones a Santiago de la Espada, allí los inviernos son duros, con temperaturas muy bajas por las abundantes nevadas que se dan allí, ahora hay 60 cm de nieve en la finca, por ello los machos en este tiempo bajan en camión a Linares a la otra finca de nombre “Cañada Incosa” donde pastan todo el año las vacas.

Este joven ganadero tiene una ilusión tremenda por tener este encaste único en Andalucía, lucha por conservar estas dos líneas de Vega-Villar, y poder ver pronto sus productos anunciados en las prestigiosas plazas de España y Francia donde se rinde culto al toro bravo.

Por Javier Ratia / Fotografía J.Carlos JF 


Astorga presenta los carteles de su feria taurina


Una feria con nombres ilustres de la tauromaquia de arte como Uceda Leal y Finito de Córdoba, toreros jóvenes con proyección y futuro como el francés Juan Leal y el peruano Joaquín Galdós y la rejoneadora Lea Vicens, figuras consagradas como Sebastián Castella, Galán o Leonardo Hernández.

Astorga presenta los carteles de su feria taurina

Toros de Lidia, 24 julio, 2020
Hoy se ha presentado oficialmente la feria de Astorga. El empresario Julio Norte junto a los toreros Uceda Leal, Juan Leal y Joaquín Galdós han sido los encargados de presentar la feria taurina de Astorga.

El empresario castellano está luchando ante las trabas burocráticas de la junta, por organizar una feria que vuelva a dar categoría tanto a la ciudad de Astorga como a la Castilla y León.  Probablemente será una de las pocas ferias completas que se den en la temporada 2021.

Una feria con nombres ilustres de la tauromaquia de arte como Uceda Leal y Finito de Córdoba, toreros jóvenes con proyección y futuro como el francés Juan Leal y el peruano Joaquín Galdós y la rejoneadora Lea Vicens, figuras consagradas como Sebastián Castella, Galán o Leonardo Hernández.

Una mezcla de gustos, sabores y personalidades que coparan los días 22, 23 y 24 de agosto la localidad de castellana de Astorga.

Los carteles de Astorga son los siguientes:
  • Día 23 DE AGOSTO, Toros de GARCIA JIMÉNEZ para UCEDA LEAL, El FANDI y SEBASTIÁN CASTELLA
  • Día 24 DE AGOSTO, Toros del PILAR para FINITO DE CÓRDOBA, JUAN LEAL y JOAQUÍN GALDÓS
  • Día 25 AGOSTO, CORRIDA DE REJONES, Toros de LUIS ALBARRAN para SERGIO GALÁN, LEONARDO HERNÁNDEZ y LEA VICENS.