la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 22 de septiembre de 2026

JESÚS ENRIQUE COLOMBO: 100 CORRIDAS DE TOROS EN PERÚ / por Víctor Ramírez “Vitico”

Colombo a hombros en Lima (2025)

'..Los datos de Colombo en plazas peruanas hablan de una apabullante regularidad en el triunfo, pues suma 107 corridas de toros, 250 orejas, 14 rabos, 3 vueltas al ruedo sin trofeos, 219 toros lidiados de los cuales ha indultado 16 con 85 salidas a hombros..'

JESÚS ENRIQUE COLOMBO: 100 CORRIDAS DE TOROS EN PERÚ

Víctor Ramírez “Vitico”
Mérida, Venezuela, 22 Sept. 2026
El matador de toros venezolano Jesús Enrique Colombo ha alcanzado un importante logro esta temporada al llegar a las 100 corridas de toros en Perú a lo largo de casi una década como espada de alternativa. Perú es muy importante para Jesús Colombo padre que realizó amplias campañas en el hermano país andino y ahora Jesús Enrique destaca como uno de los toreros más cotizados en la nación americana con la temporada más grande por número de festejos. En sus inicios como becerrista empezó su rodaje por una nación que ha recibido con los brazos abiertos a toreros de todas las nacionalidades. El destino le tenía incluso marcado a Jesús Enrique que sería Perú el país de su alternativa al no poder tomarla en Zaragoza por la grave cornada sufrida en su despedida como novillero en Valencia. Ese 26 de noviembre de 2017 en Lima abría su etapa como matador de toros que le ha llevado por todos los países taurinos. 
En Usquil el 17 de agosto alcanzó la redonda cifra de las cien corridas de toros en ruedos peruanos, tras conseguir el año pasado otro logro importante, las doscientas actuaciones como matador de toros. En la feria de Chota de 2018 inició Colombo su paso por Perú como matador, abriendo la puerta grande dos días consecutivos el 25 y 27 de junio, el primer indulto lo logró en Lajas el 9 de julio de 2019 al perdonarle la vida a un gran toro de San Simón. En la misma población de Lajas cortó su primer rabo en suelo peruano el 8 de julio de 2022 en una tarde en la que se lidiaron toros de San Pedro y Salamanca. 

En la amplia estadística de Colombo se destaca el hecho de haber toreado hasta el momento cinco corridas en Lima, cortando cuatro orejas, dando dos vueltas al ruedo sin trofeos con la puerta grande de Acho que conquistó el 19 de octubre de 2025 al cortar una oreja a los toros “Brasero” número 501 de San Pedro y “Ganador” número 461 de Salamanca. 

Colombo ha toreado en más de 42 ciudades y pueblos, en Tacabamba es donde más veces ha actuado con 11 corridas, 27 orejas, 2 rabos, 21 toros lidiados, 3 indultos y 10 puertas grandes, destacando también que tiene el primer toro indultado en la plaza de Las Tunas en Cieneguilla. Ha indultado en corrida formal toros en Lajas, Matara, Tacabamba, Viraco, Huambos, Cutervo, Ayarpongo, Bambamarca, La Leonera, Velille, Las Tunas, Chumpi y Usquil. Esta temporada es en la que más corridas ha participado pues lleva ya 24 que lógicamente se van a incrementar hasta final de año, anterior a esta fue la de 2024 con 22 paseíllos la de mayor actividad. 


Los datos de Colombo en plazas peruanas hablan de una apabullante regularidad en el triunfo, pues suma 107 corridas de toros, 250 orejas, 14 rabos, 3 vueltas al ruedo sin trofeos, 219 toros lidiados de los cuales ha indultado 16 con 85 salidas a hombros. Suma también un buen número de festivales con varios toros indultados. Jesús Enrique Colombo sigue con paso firme en una temporada importante en su carrera, Perú es uno de sus pilares fundamentales donde alimenta tarde a tarde, triunfo tras triunfo el sueño de ser figura del toreo.

Aquellos sesenta… (XXX) / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Grace Kelly y el príncipe Rainerio III en Las Ventas. Foto: Cano, ABC

'..Ejemplos manidos de lo que pasaba, y disculpen la falta de originalidad, pero no se me ocurren otros más ilustrativos. Grace Kelly y el Principe Rainerio. Ava Gardner, “el animal màs bello de la creación”, mujer de Frank Sinatra, con Luis Miguel Dominguín. Audrie Hepburn con su marido Mel Ferrer. Sofía Loren sola. Orson Welles, Hemingway, El Rey desde antes de ser Rey, El Ché Guevara…, en la barrera de Las Ventas..'

Aquellos sesenta… (XXX)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali 21 IX 2026
Antitaurinos hubo siempre. Bueno, siempre no, es una exageración. Digamos que quizá solo desde que los homínidos bajados de los árboles hallaran vital desafiar con su cuerpo al uro para cazarlo.

O acaso antes de que el sapiens descubriera que además de alimenticio, provocar y esquivar las embestidas de un toro creaba emoción estética. Pero podría ser antes también de que lo tomasen por símbolo de la naturaleza, deidad y culto (los primeros). Y de que las pinturas prehistóricas de las cavernas europeas, los monolitos persas o los frescos cretenses, fueran testimonios de tal reverencia.

Aunque de cuando en cuando imagino que la primera vez que un niño halló divertido jugar al toro, su madre habría opuesto a ese acto libre, su propia libertad de considerarlo peligroso, insensato, innecesario…, y al pasar de regañar a prohibir, ejecutó la primera imposición antitaurina. El antiguo asunto del poder y la libertad.

Así que cuando en la primavera parisina de 1968, los revoltosos estudiantes gritaban por toda nuestra generación el “Prohibido prohibir”, estaban otra vez pregonando el viejo espíritu de la autodeterminación. Del niño jugando al toro. De una retoma de la libertad; en sensación, pensamiento, expresión y acción. Una liberación en la cultura toda; por eso los llamaron “contraculturales”, quienes consideraban la suya particular como la única. Su solo arte, su sola filosofía, su sola ciencia, su sola política, su sola estética, su sola idolatría.

Y su sola tauromaquia también. La insurrección cordobesista sintonizó con eso, con la época. Contrastó, la puso patas arriba, la cautivó, la cazó y la capitalizó. Por eso las versiones clásicas rivales tuvieron que afinar mucho, mucho. Y por eso, florecieron aquellos años del toreo, en que sus enemigos sempiternos, no fueron silenciados, pero tampoco escuchados. Nadie les paraba bolas, pues nadie podría siquiera imaginar entonces discutir la existencia del toreo, y muchísimo menos predecir que sesenta años después, con una nueva ola contralibertaria (la historia es péndulo;), el culto al toro llegase a ser ya no infamado, sino prohibido. En la segunda ciudad de España, y en las restantes capitales nacionales taurinas hispanoamericanas; México, Bogotá, Caracas, Quito…, y que con ello se prospectara su total aniquilación mundial en aras del “derecho” animal.

Quién iba a preverlo por esos días cuando fervientes llenábamos las plazas y en ellas, al filo mismo del ruedo, veíamos exhibiéndose complacidos a los íconos del momento, los famosos, los poderosos, los adorados, los imitados. Las bellas y los bellos de Hollywood, los escritores, los cantantes, los bailadores, los pintores, los faranduleros, los presidentes, y los políticos claro, (gratis), usando las multitudinarias corridas como calvas oportunidades promocionales, cotos de caza. Los mismos que años después, iban a legislar las prohibiciónes.

Y atrás de ellos, arriba en la grada, o a su lado, como escribiera Hemingway en el 59, de un remate de corrida en Málaga… Un conglomerado de aficionados al toreo, toreros, apoderados, ganaderos, periodistas, turistas, vagos, pervertidos de ambos sexos, conocidos, amigos, aristócratas, tipos dudosos, contrabandistas, gente dudosa en tejanos, gente agradable en la misma ropa, viejos amigos, ex viejos amigos, gorrones y personajes pintorescos.”

Porque si alguna cosa deparó el toreo de la época, fuera de su ruptura con lo sistemático…, fue la universalización, el cosmopolitismo, la vulgarización. Todo ello en medio de la temporal ventolera juvenil, que justificaba el romántico: “quién a los veinte años no ha sido revolucionario, no tiene corazón…” y que pronto sería comprada por el prosaico: “quién a los cuarenta lo sigue siendo no tiene cabeza”. La historia es péndulo. El hombre es el hombre; sentimiento y razón, corazón y estómago, Quijote y Sancho…, “cosa vana, variable y ondeante”, que en todas partes dejó memoria amarga de sí.

Ejemplos manidos de lo que pasaba, y disculpen la falta de originalidad, pero no se me ocurren otros más ilustrativos. Grace Kelly y el Principe Rainerio. Ava Gardner, “el animal màs bello de la creación”, mujer de Frank Sinatra, con Luis Miguel Dominguín. Audrie Hepburn con su marido Mel Ferrer. Sofía Loren sola. Orson Welles, Hemingway, El Rey desde antes de ser Rey, El Ché Guevara…, en la barrera de Las Ventas; Dalí, Picasso y proporcionalmente, celebridades y micro celebridades regionales o locales por las otras plazas del mundo en dónde se hacía lo que Madrid hacía. Es que vivían los toros en el imaginario colectivo de una manera nunca antes ni después vivida. Más allá de la tradición y el rito. El asunto es que las corridas eran aconteciemintos insoslayables, necesarios, chic y además útiles. Aunque no gustaran, había que ir, convenía.

Pero el imaginario popular es dinámico, cambia como el clima, toma y desecha modas una tras otra, que lo diga la minifalda. La tauromaquia no es moda, claro, pero su consumo, frívolo, masivo al llamado de la publicidad sí (“Cénate Las Ventas”). Igual que puede serlo pugnar por una marca, una estrella, un color, un torero, un toreo…, y asumir como solo válida esa necesidad inducida, pasajera.

"El toreo eterno", repetimos presumiendo que el culto y su significado podrían serlo. Por que como nos pasa con el universo y el tiempo, no alcanzamos a divisar su origen ni su fin. Metáfora. Nada humano es eterno. Si acaso la energía y la materia que aleatoriamente nos componen y descomponen.

Aquellos años en los que sentíamos como han sentido los jóvenes de todas las épocas que la lozanía era perenne, que las cosas buenas permanecerían, que los abuelos no morirían, o al menos en el tiempo que nos cabía en la cabeza. Qué Ordóñez, Puerta, Camino, El Viti, El Cordobés tampoco pasarían…, y creíamos que nuestro alboroto cambiaría el mundo de una vez y para siempre, aunque no la Fiesta y lo que amábamos, por supuesto.

Qué tan embriagados andábamos con esas nada originales ilusiones, que ahora desde la vejez nos hacen ver como archivos apilados bajo el rótulo “generación perdida” y olvidada. Como tantas anteriores, cientos, quizá todas. Ese mismo rótulo con que como gran cosa marcó Gertrud Stein a la literaria y sufrida de Hemingway, Dos Passos y Fitzgerald, la de entreguerras.

Los antitaurinos, que también se mueven con la moda, permanecieron acallados por el clamor de las plazas en aquella década. Pero luego sacaron las uñas con una beligerancia retenida, llegando hasta las asonadas, las bombas (Colombia), las leyes de prohibición, y la colocación del toro bravo en la mira de la extinción, por primera vez desde que pisó la tierra.

Es la historia. La fatal futilidad y fugacidad de lo humano qué va y viene, invirtiendo valores e invalidando épicas. Lo señaló Thomas Mann en 1946, apenas acabada la Segunda Guerra Mundial; perdieron, pero ganaron. Y hay qué ver. Antitaurinos hubo siempre, bueno casi siempre, a veces han avanzado, a veces retrocedido como en los sesenta...

lunes, 21 de septiembre de 2026

LA CAIDA: LAS ULTIMAS HORAS DE SANCHEZ EN EL BUNKER / por Julio Martinez Moreno


'..el morador del bunker de la Moncloa, resiste agazapado mientras todo se desmorona a su alrededor, un órdago a la grande, una apuesta enajenada, cimentar su eterno poder sobre las ruinas y la destrucción de la Nación más antigua y con peso histórico de Occidente..'

LA CAIDA: LAS ULTIMAS HORAS DE SANCHEZ EN EL BUNKER

Artículo de Julio Martinez Moreno

“La traición es la mortaja de gobernantes indeseables”

El palacete Monclovita, hace demasiado tiempo que no emite luz, una oscura madriguera; mefítico refugio de un ego fuera de control, huyendo de la realidad, de sí mismo y del mundo exterior; ¿las últimas horas de Hitler en el bunker?, no!, hablamos de Pedro Sánchez; sarcástico simbolismo, distintas épocas, escenarios y grados de destrucción; punto final a la locura, inexorable balanza karmica

Nos situamos en Berlín, abril de 1945; granizada de bombas, muerte, ruina y desolación; el apocalipsis hecho decorado real, el hedor a ceniza, muerte y desolación, impregnándolo todo; a varios metros bajo tierra, la guarida del infierno, el bunker de la cancillería; Hitler, un patético despojo, consumía las últimas horas de su existencia en aquel pestilente cuevano; oscuridad y hedor a muerte, el final. Aquel ser divinizado como el alma del pueblo alemán; aquel patético ser cuyos mínimos gestos eran el alfa y el omega de la ley en Alemania; aquel todopoderoso ser que decidía sobre la vida y la muerte, alimentando el fuego de los hornos crematorios y el exterminio de los seres humanos; aquel que proclamó el Reich de los mil años y la superioridad de la raza aria, destinada a esclavizar al resto de la humanidad; aquel que se creyó un dios y desafío a los cielos y la tierra; Hitler, era ahora un patético despojo, atrapado en una nauseabunda madriguera; manos temblorosas, encorvado, envejecido, con la mirada perdida hacia la nada, patética piltrafa desaliñada, temblorosa y amarillenta; su inaudible hilillo de voz mutaba súbitamente en escalofriantes gritos de enajenado, crispadas explosiones de ira y locura; ya no estaba, se acabó, punto y final, la muerte le acompañaba mitigando su soledad, compañera fiel hasta el último instante; “en la infecta atmosfera del bunker, Hitler deba ordenes enajenadas, movía tropas que ya no existían, diseñaba batallas en las que estaba derrotado antes de empezar e imaginaba posiciones en territorios perdidos hace tiempo, afuera, diez metros más arriba de dónde él se refugiaba, Alemania sucumbía”. (Gerhard Boldt).

Aquí y ahora, no es difícil imaginar la irrespirable atmosfera del palacete monclovita, crispado voltaje; con un presidente del gobierno, en el cual ya no cree nadie, intoxicado por sus propias mentiras, rodeado de aduladores y vacías presencias; el eco del odio y el rechazo, golpeando las hojas de las ventanas a las que rehúsa acercarse; las ratas abandonan el barco, la angustia y la soledad acechan; ¿el poder?, trágica ensoñación y macabra broma, una guadaña de dos filos, se acabó. Todo era una farsa y las farsas duran hasta que aduladores y carroñeros vacían las arcas y se sacian de botín, no hay más; los cuchillos al acecho, demasiadas víctimas y esqueletos a medio enterrar a lo largo del camino; la historia se repite, siempre ha sido asi; el poder al servicio de los demás glorifica, el poder para servirse a sí mismo antesala de nadidad y muerte; el final está escrito.

Hitler fue la encarnación del mal por excelencia, algunos autores afirman que era una antena dimensional, un transmisor de oscuras y demoniacas energías; el debate sobre el influjo y la posesión de Alemania bajo la esvástica y el führer, sigue abierto a fecha de hoy; demasiados misterios al acecho, la ciencia ante el umbral; los arcanos del universo, libro abierto para el que sepa leerlos; la mitología y los rituales satánicos de las SS, territorio inexplorado, misterio sin desvelar. ¿Mas que podemos decir de Pedro Sánchez?, nada, absolutamente nada; da la sensación de que cada una de sus decisiones tiene un carácter mecánico, puro calculo instrumental, rutinas ajenas a las consecuencias y con el obsesivo propósito de alimentar su insaciable ego y permanencia en el poder, detrás de esa mascara, la nada; ¿el poder?, ¿Qué es eso?, ¿Qué significa esa palabra?; él no lo sabe, juega con fuego, sus víctimas simplemente lo sufren, “tocar los cielos” -expresión de un cretino-, sin duda, pero el suyo naturalmente. Desgraciada época preñada de mentirosos, farsantes y fulleros; Himmler era un aplicado y eficaz burócrata, insensible al sufrimiento ajeno, no experimentaba sentimiento alguno cuando visitaba su obra maestra, los campos de exterminio, no tenía conciencia; ¿era un ser humano?, solo el inexorable juicio de dios lo sabe.

El señor Sánchez no encaja del todo en esos diabólicos perfiles, más allá de ignorar la consecuencias de sus actos y carecer de empatía alguna, -¿un robot?-; se alía y pone a gobernar a los pupilos de una banda terrorista, con cientos de asesinatos a sus espaldas-incluidos compañeros de su propio partido-; más da la sensación de que para él, es la toma de una decisión rutinaria, puro calculo instrumental ajeno al dolor de las víctimas y a las desastrosas consecuencias para la Nación; todo vale para alcanzar su meta, el interés superior de mantenerse en el poder; carece del transcendente discernimiento del bien y del mal, la chispa divina, infalible guía que pesa las acciones y agita las conciencias; la empatía y el sufrimiento del prójimo no es su fuerte; en suma, incapaz de valorar el impacto y la trascendencia de sus acciones. En ese sentido, no es responsable de sus actos y asi lo evidencia en cualesquiera circunstancias, siempre hay un culpable y una excusa, a quien endosarle el difunto y los gastos del entierro; insensible y ajeno al daño que sus decisiones provocan, no le afecta; un peligro, debería de haber sido desalojado hace tiempo.

Retomando su trayectoria tras encaramarse al gobierno de “aquella manera”, podemos ya comenzar a evaluar la podrida cosecha; veamos, se ha aliado con terroristas, independentistas y cualquier grupúsculo apto para superar el casting, cuyo único baremo consiste en ser residual, de nula cualificación, formación y prestaciones; más aportando lo esencial, méritos acreditados en al arte de hacer daño a la Nación y llevárselo crudo a costa del contribuyente; ha enfrentado y dividido a los españoles, reeditando un guerra civilismo fosilizado y sepultado bajo siete sellos y otras tantas llaves; en este gran objetivo ha contado con la inestimable colaboración de su antecesor. mentor y guía, un tal ZP, -ahora pillado in fraganti con la capucha, la pata de cabra y el botín-; en suma, ha aplicado una narco bananera política, orientada a los negocios de una mafia dentro y fuera, sin escrúpulo alguno; el éxito de la meta final, mantenerse y disfrutar de los goces y arrobamiento del poder; “manual de resistencia”-lo que nos faltaba- ha nacido un literato destinado a saturar los anaqueles de las grandes superficies; el éxito todo lo justifica, el ego es dios y la mentira su profeta,-la literatura es otra cosa- no seguimos

Hitler era un iluminado, se consideraba un protegido de los dioses a los que tuteaba; un avatar, un enviado de los cielos para guiar a la raza aria hacia la meta prometida; el mismo se consideraba un héroe mitológico encarnado para liderar al pueblo alemán; Gerhard Boldt, un oficial testigo de sus últimos dias en el bunker, confiesa que “Hitler se creía un héroe de una ópera de Wagner". “Pero no eran «dioses», escribe Boldt, sino criminales”.

Sánchez al igual que Hitler, se autoglorifica sin necesitar la colaboración de abuela alguna, ni tener que recurrir a fundirse con héroes mitológicos de la obra de Richard Wagner ; hasta en esto va por libre, le basta con agitar lo que tiene y tener la llave de la caja vaciándola a su libre albedrio; en su particular endiosamiento, no cabe la mesura ni sentido del ridículo alguno; recientemente ha impulsado un teatrillo, pura escenificación a mayor gloria de su ego; un artefacto bautizado como “Global Progressive Mobilisation”; ignoramos quien corrió con los gastos del festejo, -aunque nos da que no hay que escarbar gran cosa-; en gloriosa epifanía mundial, fue entronizado como líder planetario antiimperialista y guía de la humanidad más o menos, asumiendo el transcendente compromiso de “luchar contra la ultraderecha en el mundo y garantizar las democracias en el planeta tierra”; ;asombroso!, el mundo rendido ante un nuevo mesías; lástima que aquí en España, no aplique nada de lo que dice, ocupado como está con esas ocurrencias y festejos. Aquí y ahora, los españoles quedan excluidos de las bienaventuranzas y libertades prometidas al universo por el Señor Sánchez, dado que con cierta saña y ferocidad se obstina en dividir, licuar el odio en la atmosfera y resucitar un guerra civilismo harto trasnochado; gobierna con métodos mafiosos que harían palidecer a la mismísima Cosa Nostra; persigue a los Jueces y a todo lo que se mueve; no se molesta en presentar presupuestos ni los necesita, él a sus cosas; elabora lista secretas de desafectos; se pasa por el forro de la entrepierna las instituciones; pulveriza la Constitución y el estado de derecho; escarnece al parlamento y denigra al Jefe del Estado a la mínima ocasión; utiliza la política exterior como lo haría un merchante o tratante de coimas y mordidas a mayor engorde y beneficio de los bolsillos de su particular cuadrilla y allegados; ello, sin importar el daño a la Nación y blanqueando cualquier narco dictadura comenzando por la Venezuela del criminal Maduro, ahora de asuntos propios en paradero desconocido; repetimos, “luchar contra la ultraderecha en el mundo y garantizar las democracias en el planeta tierra”. Palabra de Pedro Sánchez. Amén

Adolfo Hitler, consumía de forma regular decenas de sustancias y drogas duras recetadas por su médico personal, Theodor Morell, el miembro más importante y cercano de su reducida nómina de colaboradores, los jerarcas del partido; en realidad nido de víboras repartiéndose jirones de poder e influencia mediante el método del codazo y cercanía al todopoderoso führer; Morell, en su dosis diaria o menú del día, le suministraba una elaborada degustación de opiáceos, inyecciones de metanfetaminas, hormonas, esteroides, cocaína, sedantes y ahí nos quedamos; eso sí, con una pericia digna de un alquimista medieval y a la altura de un genio del colocón-vulgar dopaje-; era natural que viviera y gobernara Alemania distante de lo real y confiando únicamente en sus eufóricas visiones

Lo anterior viene a colación, porque Hitler vivía rodeado de una legión de aduladores, que le ocultaban los desastres que desangraban a Alemania en el campo de batalla y otros; cualquier pequeño susurro o comentario no grato, le ocasionaba unos accesos de ira descontrolada, terrorífica; así que nadie osaba abrir la boca en su presencia, menos darle una mala noticia y reduciéndose la rutina de la vida diaria en la guarida del lobo, a escuchar sus interminables monólogos nocturnos, cuidándose el personal de no despertarlo hasta que lo hacia él mismo, nunca antes de las 11 de la mañana; el día D, 6 de junio de 1944, se produjo el desembarco de los aliados en Normandia; nadie se atrevió a turbar su placido reposo, tal era el terror que inspiraba en su círculo más cercano; ni siquiera osaron interrumpir su posterior rutina; liturgia de aseo, refrigerio y paseo con su perro blondi, -la única presencia en quien depositaba su confianza-; apuntar que una orden suya a tiempo, hubiera dado una oportunidad de abortar el desembarco y la consiguiente invasión; tal vez salvar Alemania o al menos retrasar la consumación de la derrota final.

Aquí y ahora, Pedro Sánchez afirmó que nadie le avisó; en esto, todos los dictadores están cortados por el mismo patrón y sastre, son clónicos, están por encima del bien y de mal; Hitler dormía y Sánchez ni se enteraba. Sigamos

Hitler se desentendía de la gestión y desvelo alguno, que tuviera conexión con los problemas que requirieran su atención; léase dirección, supervisión y control de la acción de gobierno y el escenario bélico; las reuniones con sus generales eran una interminable y fatua sucesión de desquiciados monólogos, súbitos ataques de ira ante el menor susurro o balbuceo y los entorchados asistentes-la cúpula del generalato-, capitulando sin abrir a boca, antes de entrar a la sala de reuniones en la guarida de lobo -ya lo conocían-, nada que hacer, vuelta por donde entraron. Cuando el final se acercaba, ordenó que su ejército destruyera Paris antes de abandonar la ciudad-bendito Dietrich von Choltitz, el General que desobedeció sus órdenes-. Los últimos dias en el bunker, siendo una patética sombra con hedor a muerte preanunciada, ordenó inundar el metro de Berlín, donde se habían refugiado los últimos supervivientes; nadie debía sobrevivir al dios; ningún alemán era digno de seguir vivo tras su muerte, todos le habían fallado. Algo tienen en común todos los psicópatas y enajenados con poder que se repiten a lo largo de la historia; difícil es saber si la patología es de nacimiento o alguna pieza muta por el camino. Sigamos

En realidad, esta irracionalidad en la dirección de los asuntos de gobierno nace de la misma naturaleza de estos perfiles; Hitler estaba convencido de que la realidad no era tal, eran sus místicas visiones quien modificaba o creaba los acontecimientos; así fue hasta el final, cuando Alemania sucumbía, sitiada y convertida en la antesala del infierno; muerte, destrucción y ruina. Un iluminado que se creía protegido de los dioses a los que tuteaba y poseedor de poderes sobrenaturales; bastaba con su mentalización iluminada, -visiones místicas-para que se materializaran en el mundo real; en otro escenario le habrían puesto una camisa de fuerza, aquí arrastró a toda Alemania; el resto es historia. “La ambición de un ego sin conciencia, es la llave del portal del inframundo, capaz de liberar fuerzas oscuras de inimaginable poder destructivo” (aforismo oculto)

Aquí y ahora, en el patio de monipodio del Señor Sánchez, mismos desvaríos por distinta puerta; el relato es el que impone la realidad no a la inversa y con este trampantojo se mueven entre la ineptitud e incompetencia más absoluta, la manipulación más zafia y el saqueo del asfixiado contribuyente; amén de atufar con nubes de incienso al puto amo, -asi lo llaman-. El relato es el que determina la acción de gobierno, la realidad y el inagotable caladero de votos de la granja de Orwell; basta con regar generosamente a tertulianos del todo a cien, engrasar los minaretes del clepto régimen y activar la berrea de los altavoces progresistas, para que sea creíble poner a levitar un burro o publicitar la medalla olímpica ganada por un esqueleto siempre que sea woke o narco algo; España ardiendo, Ceuta invadida por una horda, una ciudad secuestrada y sitiada por miles de invasores, la integridad territorial y soberanía de la Nación atacada y violada; solo el relato y la desvergüenza pueden explicar, que asistamos a la tomadura de pelo, de contemplar a un presidente de gobierno en bañador, escaqueado y haciendo prácticas de desmañado buzo en el palacete de la Mareta; ello, tras colgar el cartel de “vacaciones, vuelvo al mes siguiente”. Estas artimañas y tretas de pícaro, las bordaban los nazis, con una eficiencia y eficacia sorprendente; asi Goebbels el eficacísimo ministro de propaganda del Reich, aplicaba al pie de la letra un precepto canónico consagrado por la religión de la esvástica, : “la verdad no existe, se impone” y algo más, “una mentira repetida un millón de veces, se transforma en una verdad incuestionable”; aquí y ahora, calcado el manual en forma de relato, no es lo mismo; chapucería banana como todo lo que produce manufacturas Sánchez y este clepto régimen; asi que, cuando sacan de la chistera el conejo del relato, “una mentira repetida un millón de veces no se transforma en una verdad, simplemente se toma por gilipollas un millón de veces al personal”; la joden más y encabronan al común. “luchar contra la ultraderecha en el mundo y garantizar las democracias en el planeta tierra”. Palabra de Pedro Sánchez. Amén

La Gestapo y las SS, elaboraban listas cinegéticas para alimentar, su particular coto de caza; pieza favorita los judíos; cierto, pero se trata de una simplificación histórica, había de todo: judíos, comunistas, intelectuales, universitarios, gitanos, jueces desafectos, periodistas díscolos, discapacitados, enfermos mentales, simples ciudadanos por gesto equivocado y así; todos ellos con destino estación termino, campos de concentración y de exterminio; casi la totalidad de ellos nunca regresaron. Marcando distancias, épocas y crímenes contra la humanidad, aquí y ahora, el Señor Sánchez nos está obsequiando con listas secretas; listas que según se van filtrando, marcan con la cruz amarilla a desafectos o anti beatos Sanchistas; hecho que por sí solo ya debería marcar un antes y un después, sobre la mafia que nos gobierna y por supuesto, exigir la dimisión y el procesamiento de estos posmodernos nazis progresistas. En dichas listas hay de todo, no se libra nadie; Jueces empecinados en cumplir con su deber; altos funcionarios guardando la ropa; periodistas que se la juegan; políticos dignos-que los hay-; intelectuales; medios a controlar y un largo etc.…Lo más sorprendente es que la ideología, no juega ningún papel o es irrelevante; la amplia nómina de candidatos a la purga, se caracteriza por ser personas de alta cualificación, que tratan de mantener la dignidad, devolver la democracia a su estado original, que se la juegan y un rechazo visceral a la destrucción de las libertades y la consolidación de una narco dictadura bananera, por mucho que el líder planetario del “Global Progressive Mobilisation” quiera salirse con la suya. En la Alemania nazi, las listas conducían a la estación terminal, la muerte física; aquí y ahora la muerte civil, hemos ganado en calidad de vida. Sigamos

Hitler fue nombrado canciller del Reich el 30 de enero de 1933; más cuando realmente se hizo con el poder absoluto, fue con la quema del Reichstag en Berlín el 27 de febrero de 1933; los nazis, autores de la pirotecnia, utilizaron al infeliz de guardia como chivo expiatorio; un pobre hombre al que guillotinaron, tras exhibirlo y publicitarlo como un mono de feria por todos los rincones de Alemania; al desgraciado lo colocaron en el sitio y momento que menos le beneficiaba. A partir de ese momento, la república de Weimar fue reducida a cenizas y la libertad y la justicia sucumbieron con ella; lo que siguió es historia, la nueva era había comenzado, la avenida de los campos de exterminio y el terror tomó el relevo del antiguo régimen.

Aquí y ahora el incendio del Reichstag, está a un paso de producirse, el único eslabón demoniaco que le falta al Señor Sánchez para hacerse con el poder absoluto; se llama Ley de nietos, un golpe de estado bananero, alterando el censo electoral por la puerta trasera; añadamos el efecto llamada, la inmigración sin control alguno y la dictadura narco bananera está servida. A lo anterior, cabe añadir algún ingrediente más marca de la casa; léase, la más que previsible trapacería electoral, enmerdando urnas con todas la artimañas posibles, -no se puede exigir dividendos a un banco, cuando al frente se vota a un atracador-; en fin, aquí nos conocemos todos; solo nos queda rogar al santo particular de cada cual, que no haya más ectoplasmas moviéndose por los pasillos de correos y que el día de la votación no asistamos a la reedición milagrosa de la multiplicación de los panes y los peces, en esta ocasión versión votos y urna de la mano del señor Sánchez, dios mediante.


Ceuta invadida, un bañista satisfecho con sus vacaciones, ochenta mil españoles sitiados y una situación crítica sin más; transcurridos más de cuarenta dias de la traición, complicidad o absoluta incompetencia, en cualquier otra Nación, el Señor Sánchez, ya habría sido apartado del gobierno y procesado

De nuevo el relato, esta vez como un bumerang, ejecuta una parábola y le rompe las narices al Señor Sánchez y su gobierno; si existían los informes, el CNI y los servicios de informacion de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad hicieron su trabajo; se ha hecho pública solo una parte del material, hay mucho más que ha sido ocultado; se cursaron los informes por los canales establecidos de máxima confidencialidad, seguridad, sincronicidad y nivel de máxima alerta; la invasión estaba comunicada con antelación suficiente y el estimativo se cifraba en unos ciento ochenta mil asaltantes; más lo que hiere y convoca a la ira es sumar a la traición la catadura moral del personaje, un Presidente del gobierno, desacreditando a los servicios de inteligencia de su Nación, sabiendo que no se pueden defender sin atentar contra su honor, su dignidad, profesionalidad y un principio inviolable para los habitantes de la Cuesta de las perdices, una norma sagrada, jamás romperán la confidencialidad que exige su trabajo y el servicio a la Nación

Igualmente, el ejército se hallaba en estado de alerta y preparado para repeler la invasión; fueron obligados a permanecer confinados y en estado de convidados de piedra; ello, mientras la Nación era asaltada, la integridad territorial violada y las fronteras allanadas por una horda; hay heridas que no cerrarán nunca, las que más duelen, las que se llevan en el alma fruto de la traición, la cobardía y la incompetencia; ellos fueron culpables, sí, pero de lealtad constitucional y de acatar su obligado juramento de acatamiento al orden establecido; antepusieron su honor a lo que hervía -sin dudarlo-, dentro de sus tripas; ellos solo esperaban una orden que nunca llegó, el responsable tiene nombre y apellidos, Pedro Sánchez Perez Castejón

Aplicar la Ley de extranjería a una invasión, es como mandar un guarda forestal con un extintor a hacerse con el control de una ciudad pasto de las llamas; ahora la pregunta es ¿qué hacer y que se está haciendo transcurridos más de cuarenta dias?; la ciudad sitiada y la población sufriendo un inhumano calvario; para empezar bendita Europa que ha despertado a la pesadilla y peligro cierto, enmendado la traición y cobardía de todos nosotros, tolerando que rija los destinos de la Nación un tal Sánchez y atisbando la seria amenaza de Marruecos y el peligro del flanco sur que afecta a todo el continente. Señores del partido del puño y de la rosa, -otrora obrero y español-, debería caérseles la cara de vergüenza, es imposible arrastrarse más y caer más bajo.


No escarbaremos en la traición y la infamia, ya se han rebasado todos los dicterios y expresiones de grueso calibre que no reproduciremos aquí; aunque esa patada de propina en salva sea la parte, esa asquerosa respuesta ante el dolor, sufrimiento y tragedia de los españoles de Ceuta, “Pregúntele a Vivas” es la gota que convierte la ira en otro impulso mucho más primitivo y que no reproduciremos. Prima concentrar esfuerzos y energías en dar una respuesta normalizando a situación, esto no es solo un problema de un gobierno inexistente, cómplice con Marruecos o incompetente a secas; no, el desastre no va a escote, nos afecta a todos, es hora de mover ficha para ir armando soluciones, prioridad absoluta, devolver la normalidad a una parte de España llamada Ceuta. Seguimos

La primera pregunta es si a fecha de hoy, siguen entrando invasores por algunos puntos de la frontera; túneles, mar, puerta y puestos a especular hasta por el aire, dado que a estas alturas, nadie cree que tengamos frontera alguna en Ceuta y que el Señor Sánchez, sea capaz de garantizarla; lo cierto es que las mistéricas cifras de miles de invasores que permanecen, parecen engordar cada día; segundo, no se puede seguir mandando a policías y militares de niñeras de una ONG y ellos lo saben; la desprotección aumenta y las agresiones también, vista la progresista, woke respuesta y obligada pasividad e indefensión de todo servidor con uniforme, obligado a defender a la población; no es de extrañar que la chusma invasora se vitamine, se engalle y la escalada de violencia presagie lo peor. 


Sánchez debe de ser desalojado y obligado a rendir cuentas ante Las Cortes -máximo órgano de la soberanía nacional-, Debe de dar explicaciones del chantaje a que se halla sometido por parte de Marruecos; lo que le afecte a él, Perez Castejón, importa poco o menos que nada, la factura que tiene que pagar la Nación por su traición e incompetencia, TODO; esa es la primera medida; si el sigue en el poder, las soluciones que proponga terminaran de arrojar más gasolina a las llamas y sin garantía alguna de que no siga dañando a la Nación con más humillantes regalos y concesiones a Marruecos; ello, sin descartar una segunda oleada invasora de aquí a la vuelta de la esquina y por supuesto, el único mensaje que exige el crítico momento presente, -él se halla incapacitado y excluido-, conlleva el amor a la NACIÓN y una llamada al sacrifico y al deber, que un bañista es incapaz de pronunciar “sangre, sudor y lágrimas”. (W Churchill)

Cerramos con el título de estas líneas, el final, retomamos los últimos dias en el bunker; aquí y ahora hemos estado muy cerca -y seguimos- de reeditar la destrucción de Berlín arrasada por las visiones de un iluminado con un raro poder para apoderarse de Alemania y conducirla a la destrucción final; el morador del bunker de la Moncloa, resiste agazapado mientras todo se desmorona a su alrededor, un órdago a la grande, una apuesta enajenada, cimentar su eterno poder sobre las ruinas y la destrucción de la Nación más antigua y con peso histórico de Occidente, los egos dislocados y visionarios no miden sus actos, mucho menos las consecuencias ni el escenario bélico, el relato ya no engaña; en aquel fétido bunker, Hitler pronuncio su última frase “En medio de toda la traición que me rodea, sólo me siguen siendo fieles la desgracia y mi perro blondi”. Ahora toca reconstruir la Nación y eso pasa por desalojar al Señor Sánchez y recuperar el orgullo de contemplar nuestra bandera y pronunciar con valor, orgullo y firmeza, una palabra sagrada, España; hablamos de la Nación más antigua y decisiva en la historia reciente de la humanidad y la construcción de Europa, lo que es lo mismo, que la civilización y el mundo libre,

Cuando la Nación despierta no hay poder que la destruya; es el momento de sumar esfuerzos y voluntades; tiempo habrá para otras cuestiones; cuando el bunker Monclovita sea desalojado, -un triste y sombrío recuerdo-, sonará la hora en que un ciudadano particular, llamado Pedro Sánchez Castejón, rinda cuentas de sus actos y responsabilidades tras su tétrico paso al frente del gobierno; ahora todos los esfuerzos deben de dirigirse a liberar una ciudad sitiada llamada Ceuta.

Va por CEUTA, ese trozo de España que está sufriendo la traición y deslealtad de un gobierno infame; actuar es un deber, transmitirles el calor y el apoyo del resto de españoles obligado. va por ellos, alto y claro ¡NO ESTAIS SOLOS!

VIVA LA LIBERTAD Y VIVA ESPAÑA

Está todo clarísimo / por Jesús Laínz


'..Ya lo proclamó Isabel Díaz Ayuso, la gran esperanza blanca —con perdón— del PP: «Quien nace en España es tan español como Abascal». Que se lo pregunte al marroquí del vídeo..'

Está todo clarísimo

Jesús Laínz
Cualquiera ha podido verlo en las redes sociales en los últimos días. Al menos a mí me ha llegado por diez caminos distintos. Un marroquí muy simpático hace estas recomendaciones a sus compatriotas:

«Seguid así, todos mis paisanos, seguid así, que me gustáis mucho. Hay que seguir abriendo mezquitas, carnicerías halal, hacer negocios, meter lengua árabe en los colegios, intentar que vendan comida halal en el Consum, en el Mercadona, en el Aldi, en el Dia. Tenemos que intentar meter nuestra cultura y nuestra religión en la Unión Europea, sobre todo en España porque los de la extrema derecha, los racistas, los fachas, a Santiago Abascal, a los de Vox, eso les duele. Entonces, si nosotros seguimos así, intentando meter nuestra cultura, abriendo negocios, abriendo mezquitas, metiendo religión en los colegios, lengua árabe, ¿qué va a pasar? Que si seguimos así dos añitos nada más a Santiago Abascal le va a dar un infarto. Entonces nosotros tenemos que seguir. Y por cierto: las mujeres moras que están aquí en España, cada año un hijo. Hay que empezar a tener hijos a punta pala. Si las españolas tienen un hijo, las moras que tengan ocho. ¿Me entendéis o no? Porque así somos más. Más lo que está pasando en Ceuta. Pues a los racistas, a los fachas, a los de Vox y a todos esos mierdas, los tenemos hasta aquí, están ya cansados, están obsesionados con nostros. Pues nosotros tenemos que hacer más, tenemos que abrir negocios, peluquerías, carnicerías halal, mezquitas por toda España. En fin, que hay que hacer España musulmana. Nada de cristianismo, ni cerdo ni nada. Pata de cordero, que la mora tenga veinte mil hijos y que hagamos muchos negocios. Y así a Santiago Abascal le da un infarto. Dos o tres añitos más y la palma, y a tomar por el culo. Ésa es la solución».

Tampoco es tan original. El simpático marroquí se ha limitado a constatar la realidad de Europa y a recomendar insistir en la misma dirección, consciente de que sus paisanos tienen las energías para hacerlo y los europeos, tanto los gobernantes como los gobernados, la intención de permitirlo.

Las cifras lo demuestran. En los países de la UE viven sesenta y cinco millones de inmigrantes, veinticuatro más que hace quince años. A ellos hay que sumar los muchos millones que, por haber sido nacionalizados, han salido de la categoría legal de inmigrantes aunque, evidentemente, sigan perteneciendo al mundo étnico, cultural y religioso del que vinieron y en el que nacerán y se educarán sus vástagos.

La mitad de los alemanes menores de dieciséis años son inmigrantes o descendientes de inmigrantes. La situación en Bélgica, Francia y Reino Unido es parecida. El peso del voto afroasiático en el que hace menos de un siglo seguía siendo el Imperio Británico es más que evidente: no hay más que echar un vistazo a los cientos de presidentes, ministros, diputados y alcaldes de dicho origen. Sin embargo, los destacados políticos Anas Sarwar, presidente del Partido Laborista Escocés y ministro de Comercio, y Humza Yousaf, separatista escocés —tiene gracia— que llegó a Primer Ministro de Escocia hace dos años, se han distinguido por denunciar que la inmensa mayoría de políticos, jueces y otras profesiones influyentes están en manos de blancos. ¿Intentamos imaginar la furia universal que estallaría si a algún blanco se le ocurriera denunciar que la inmensa mayoría de los cargos en Pakistán están en manos de marrones?

En Suecia acabamos de ver cómo la izquierda, de espaldas desde hace ya muchos años a los problemas de los suecos, ha hecho campaña entre la comunidad afroasiática para compensar la pérdida de votos autóctonos con los de los que de fuera vendrán y de casa te echarán.

En España avanzamos a grandes pasos para alcanzar tan envidiables alturas. Dado que la tasa de fertilidad en España es de 1,2 hijos por mujer, muy lejos de la de reemplazo de 2,1, la desaparición de los españoles es inevitable. Interesante contraste, por cierto, con dicha tasa al morir Franco: 2,7 hijos por mujer. Pónganse los sociólogos a sacar conclusiones. Añádase a todo ello que la tasa de fertilidad de los inmigrantes —la media africana se acerca a 4,7— es muy superior, con lo que la ecuación quedará completa. De hecho, ya casi un 40% de los menores de cinco años residentes en España son de origen extranjero.

Pero lo esencial no es lo que hagan los inmigrantes, al fin y al cabo interesados en mejorar unas condiciones de vida inalcanzables en sus países incivilizados gobernados por inútiles y corruptos. Lo esencial es el papel de nuestros políticos, encantados de cavar la tumba de tres milenios de civilización europea. Porque la izquierda española es tan xenólatra y tan endófoba como la que más, y la derecha clásica, aunque alguno de sus representantes, en privado y en voz baja, se atreva a lamentarlo, se limita, como siempre, a transitar obedientemente por la senda trazada por la izquierda. Ya lo proclamó Isabel Díaz Ayuso, la gran esperanza blanca —con perdón— del PP: «Quien nace en España es tan español como Abascal». Que se lo pregunte al marroquí del vídeo.

Las Ventas.- II Desafío Ganadero. Partido de Resina Vs. Vega Teixeira. Una familia de Illinois. Márquez & Moore

'..Luego, a la hora de la verdad, la cosa resultó como la confrontación entre unos gentlemen educados en Eton y unos macarras de Villaverde, de cuando en Villaverde había macarras..'

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Hay algunas corridas de toros que sirven para crear afición y otras muchas que no, y que acaso lo que consiguen es crear desafección. No lo digo por los sufridos aficionados curtidos en mil aventuras, sino por esos pobres extranjeros que se compran su entrada y se ponen a contemplar un espectáculo en el que tres tipos se abrazan y se intercambian diversos achiperres, sale un toro y, tras unas zalemas con la muleta, el señor que lo debe matar falla de una manera descomunal en administrarle el desacabello, andan por allí unos peones que se dedican a dar pasadas en falso y clavando una banderilla la vez que clavan, dejando el ruedo regado de palitroques, luego sale otro toro y de pronto todos se van y aparecen unos hermosos bueyes que se lo llevan más o menos por donde salió; luego sale otro toro y al cabo de un rato vuelven a salir los mismos bueyes que se vuelven a llevar a este segundo bicho, el público se encrespa contra un picador, condenado a salir una y otra vez a recibir la censura y la hostilidad del respetable, otro matador vuelve a fallar con el estoque y con el descabello... Esta sucesión incomprensible de variadas circunstancias es lo que relatarán a sus amigos y parientes, cuando vuelvan a Illinois, los miembros de una educada familia que se sentaron esta tarde en la Andanada, delante de nosotros, sin ser capaces de desentrañar nada de lo que allí ocurría.

Lo que ocurrió es que hoy se había programado el II Desafío Ganadero, entre las ganaderías de Partido de Resina y de Vega Teixeira. Los primeros precedidos del run-run acorde a la interesantísima corrida que lidiaron en el pasado San Isidro y del éxito ganadero de hace unos días en Cuéllar y los segundos con la curiosidad de ver a esta ganadería portuguesa que tan poco se ha prodigado en Madrid en los últimos lustros. Luego, a la hora de la verdad, la cosa resultó como la confrontación entre unos gentlemen educados en Eton y unos macarras de Villaverde, de cuando en Villaverde había macarras. Los Partido de Resina no defraudaron en lo principal, que es la presencia y el trapío, con un toro, Pañero, número 30, de cuerna veleta y descarada y con otro, Tijero, número 16, de capa negra, menos habitual en la casa que los característicos cárdenos. Los dos cárdenos, el Pañero y el Media Palo, número 19, fueron despedidos con palmas en el arrastre; al negro le acompañaron los sonidos del silencio. 

Los Vega se hicieron querer bastante menos. Sus salidas recelosas del chiquero y su desconfianza hacia los individuos que desde la atalaya de un penco guateado les esperaban para atizarles de lo lindo en los lomos con una acerada puya, no operaban a favor de obra. El primero de ellos, Pintor, número 905, se lastimó en el saludo de capa de Damián Castaño y fue sustituido por otro de la misma ganadería, Gallito, número 891, que entró sin convicción alguna al cite de Teo Caballero y al sentir el hierro en la espalda pegó un fuerte arreón y, como un Hércules, tardó menos de lo que se tarda en contarlo en echar al suelo al penco, a las faldillas, los manguitos, la hemeroteca del interior de las orejas y al propio Teo y su mal llamada «vara de detener». Ésa fue la tónica de los Vega, pero sin derribos: recelo máximo a entrar al cite del jockey y luego arreón. El tal Gallito puede decirse que se hizo el amo del ruedo durante el segundo tercio, poniendo en evidencia la falta de recursos o de valor, en cualquier caso de la mínima torería, de los peones encargados de clavarle los rehiletes, que dejaron el ruedo regado de dichos instrumentos como sembrados a voleo. Pero ahí estaba Damián Castaño, la firme convicción de Damián Castaño, que tras el esperpento protagonizado por sus peones no duda en ir decididamente al toro y hacerse con él desde el primero de sus muletazos, desengañando al animal y poniéndole al servicio de su muleta. Castaño, a despecho de las malhadadas condiciones del toro, es capaz de componer una valerosa faena en la que va prácticamente robando los pases al incierto animal: de pronto brilla un soberbio derechazo, largo y profundo y luego el salmantino se viene arriba en el toreo al natural donde consigue un ramillete de pases obtenidos a despecho de las intenciones del toro, a base de buena colocación y firmeza en la ejecución de los mismos. Su segundo fue Pañero, que protagonizó junto a Javier Martín lo único de la tarde a lo que se puede llamar «tercio de varas», acudiendo presto y alegra al cite del picador que colocó las tres varas arriba dosificando el castigo, acción por la que recibió sinceros aplausos del público, harto de ver la carnicería repugnante que cada día se perpetra desde lo alto de un jamelgo. Damián volvió a ofrecer su sinceridad frente al toro, optando por elegir la mano zurda para la parte más mollar de la faena, pues ya desde el recibo de capote se apercibió de que por ese pitón el toro entraba mucho mejor, como atestiguan las tres excelentes verónicas que le dejó por ese lado. Fue construyendo la faena a base de buena colocación, sin acabar de conseguir la ligazón entre los muletazos, quedando un poco por debajo de las condiciones del toro. No podemos decir que se le fue el toro, pero no es descabellado afirmar que Damián se encuentra más en su salsa en la pelea. En cualquier caso, gran tarde en Madrid la del bravo torero, que cuenta con el respeto de la plaza, ganado a pulso.

La cruz respecto a lo de las varas nos la dio Rubén Sánchez, cuya negligente actuación propició que se le sacase el pañuelo verde al segundo de los de Vega Teixeira, Esperado, número 917, toro violento y ofensivo que se volvió a la mazmorra acompañado por los bueyes, para que nos sacasen a un auténtico zambombo de 673 kilos que atendía por Zurdo, número 20, de Paloma Sánchez Rico, que también pasó a ser acompañado por los bueyes hacia el País de Nunca Jamás, posibilitando la irrupción en el ruedo de una auténtica birria anovillada, fea y destartalada de la ganadería de San Martín cuyo nombre era Jareño y su número el 24. Con estos tres y con el que hizo primero, el negro de Partido de Resina, se las vio el mejicano Fermín Rivera, que se vino a Las Ventas a confirmar la alternativa que le dio en 2005 Eulalio el Zotoluco. Bueno, pues ya ha confirmado el hombre y ya puede decir en San Luis Potosí que toreó en Madrid, donde cosechó dos silencios.

El tercero en discordia era Gómez del Pilar, del cual recordamos su actuación en el pasado San Isidro frente a la de José Escolar. Sorteó por delante a Media Palo de Partido de Resina, precioso ejemplar, con el que estuvo voluntarioso, como se decía antiguamente, llegando a soliviantar un poco a los más impacientes de los que sentaban en el tendido. Trató de desgranar su faena pase a pase y, aunque hubo alguno estimable, el conjunto quedó muy justito. Con su segundo, Pastor, número 918, de Vega Teixeira, se alargó en demasía cuando todo el mundo, tras tres horas menos cinco minutos de festejo, lo que quería era irse a casa o a tomar una caña. Se embarró en lo de la muerte, como le pasó con el de Escolar en junio, y le tocaron dos avisos.

Antes de que las mulas hubiesen enganchado al toro, las gentes huían de la plaza hacia otros puertos.


ANDREW MOORE






















FIN