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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 11 de diciembre de 2016

El Belén de la Puerta de Alcalá / por Rafael Comino Delgado



"...¡Mire Dª Manuela! aunque Vd. prohíba el Belén en la Puerta de Alcalá, aunque Vd. mandara derribar todas las iglesias de Madrid, suprimir todas las Fiesta de Navidad, encarcelar a todos los curas y monjas de Madrid, que no dudo lo haría si pudiera, hace 2.000 años, aproximadamente, en Belén de Judá nació un niño que se llamo Jesús, y que para muchos era Dios..."
  • Sencillamente Sra. Carmena, ¡me da pena, debe ser Vd. muy desgraciada odiando tanto! ¡Que tenga unas felices Navidades!

El Belén de la Puerta de Alcalá

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Manuela Carmena ha prohibido el tradicional Belén de la Puerta de Alcalá, algo querido y apoyado por la inmensa mayoría de los madrileños y de visitantes de la ciudad. ¿A quién molesta el Belén? A nadie. Muchos turistas pasan por allí solo para visitarlo.

Esto es así quiérase, o no se quiera y analizando la actitud de la Sra. Carmena, de la forma más objetiva posible, solamente intentando razonar el porqué, creemos que de dicha actitud no se deriva nada positivo para ella, para su corporación, para los madrileños o para los visitantes de Madrid.

Dª Manuela es una persona con cierta cultura, cursó los estudios de Derecho y después, a lo largo de su vida (ya no cumple los setenta) ha ocupado cargos importantes, claro que todos a dedo, aportando como único mérito su filiación política de izquierda radical. 

Pero bueno, como decíamos, teóricamente debería ser una persona con capacidad de razonar, de dialogar, de ponerse en el lugar del otro y, desde su cargo de alcalde Madrid, procurar lo mejor para su ciudad, sus habitantes y visitantes. Eso es lo que se espera de una persona civilizada con formación universitaria. Sin embargo ella no actúa así, ¿por qué? . Es más con esta decisión, estoy seguro, de que perderá votos.

Entonces, ¿cuál es la causa de su proceder? No se me ocurre otra que un sectarismo patológico, una mente caprichosa y poseída por un odio atávico a muchas de las tradiciones españolas, especialmente a las relacionadas con la religión cristiana que profesan más del 80 % de los españoles, sean o no practicantes, y en el mundo unos 1.500 millones de personas.

¡Mire Dª Manuela! aunque Vd. prohíba el Belén en la Puerta de Alcalá, aunque Vd. mandara derribar todas las iglesias de Madrid, suprimir todas las Fiesta de Navidad, encarcelar a todos los curas y monjas de Madrid, que no dudo lo haría si pudiera, hace 2.000 años, aproximadamente, en Belén de Judá nació un niño que se llamo Jesús, y que para muchos era Dios, pero aunque Vd. eso no lo crea, lo que es evidente es que aquel niño se hizo hombre y dijo muchas cosas, a las cuales ninguna persona normal, decente puede ponerles el más mínimo pero. 

Entre otras cosas dijo que todos los seres humanos somos iguales, que todos somos libres, y que debíamos amarnos los unos a los otros y no hacer mal a nadie. Eso, aparentemente, tan simple es la base de la civilización occidental que le permite a Vd. vivir muy , ser alcalde de Madrid, y ser respetada sin detenerse a pensar si merece el respeto. Esa ideología, Sra. Carmena, es defendida, como decía , por unos 1.500 millones de personas en el mundo, y por ella han muerto muchísimos, bastantes de de ellos asesinados por los que defienden la ideología que Vd. y los que la rodean profesan y que, dicho sea de paso, allí donde se impuso fue por las fuerza de la violencia.

El nacimiento de aquel niño es lo que conmemora el Belén de la Puerta de Alcalá, y eso ocurrió aunque Vd. no quiera, Sra. Carmena. Hay que ver Dª Manuela, con los años que tiene Vd. y aún no se ha dado cuenta de que los sentimientos no se pueden prohibir ni imponer, y no se ha dado cuenta porque su cabeza está nublada por el odio. 

¿Por qué odia tanto esa doctrina y a las personas que la profesan? Decía Víctor Hugo que "cuanto más pequeño es un corazón más odio alberga", y Tennessee Williams que "el odio es un sentimiento que solo puede existir en ausencia de toda inteligencia". Su corazón debe ser pequeñísimo y su intelecto totalmente trastornado por el rencor.

Sencillamente Sra. Carmena, ¡me da pena, debe ser Vd. muy desgraciada odiando tanto! ¡Que tenga unas felices Navidades!