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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 22 de febrero de 2016

El músico argentino Calamaro contra la izquierda: 'papanatas, resentidos...'



El músico argentino ha escrito un artículo demoledor contra la izquierda 'populista y prohibicionista, antisemita, animalista y marginales culturales', en clara referencia a Podemos.


'DECIDEN LOS PACTOS Y NO LAS GENTES'
Calamaro contra la izquierda: 'papanatas, resentidos...'


Andrés Calamaro ha escrito un artículo demoledor contra “la izquierda de los papanatas”. El rockero argentino, firme defensor de la fiesta nacional, analiza desde las páginas de ABC la situación política que vive España tras las últimas elecciones generales y aprovecha para lamentar el auge de los populismos, el prohibicionismo imperante y las dictaduras digitales, en clara referencia al todo vale que impera en las redes sociales.

Andrés Calamaro aficionado y defensor de la Fiesta

El músico argentino se muestra contrario a los postulados de la nueva izquierda: “No soy optimista con la izquierda de los papanatas, los resentidos, los antisistema, los antisemitas, animalistas y marginales culturales. No soy optimista con la izquierda de los narcisistas, charlatanes, inquisidores, puritanos y moralistas. No soy optimista con la izquierda de la prepotencia, con los pactos que no responden ni reflejan a las mayores voluntades, ni con las prohibiciones seriales o la promesa de una brecha en donde con suerte quedamos algunos de un lado y enfrente amigos, familia y conocidos separados por esa falla (eso si no caemos en el abismo de la brecha misma).

El artista argentino analiza la situación actual de ingobernabilidad en España y no entiende “un sistema donde la voluntad de los más no representa nada en el sistema democrático, ni entiendo una democracia que desoye las minorías con la excusa de referéndum para todo. No entiendo un sistema donde se considera normal que aquellos que recibieron más votos, sea para sostenerse o para corregirse, no tengan opciones porque deciden los pactos y no las gentes. Hay una minoría que tiene beneficios hinchados por campañas sostenidas en cadenas de televisión cautivas o cautivadas por el negocio redondo. Una minoría con derecho a llevarse los derechos por delante, empoderados por la inexperiencia de la aldea digital: una ciudad sin esquinas donde curtirse el cuero, el terreno de los bobalicones llenos de razones, la cancha de las contradicciones en una entrecomillada superioridad moral que llega desde la orilla izquierda de un río que huele a podrido”.

El músico argentino crítica con dureza su mundo, el de la cultura, habla de la corrupción, la justicia y la esclavitud del hombre moderno ante la realidad virtual. "El acoso y derribo de las libertades individuales (que nos disgustó cuando se estrenó la ley mordaza) parece ir a más en el desdichado concierto de prohibicionismos de tonalidad populista: la persecución de la garrapiñada calórica, el acorralamiento de los nombres de las calles como maquillaje de solución a los problemas que importan realmente, el desenfocado enfoque en una corrupción que todos sospechamos o supimos en tanto hayamos leído los periódicos en algún momento de los últimos veinte años (conflicto improcedente pero bien solventado por un poder judicial que funciona, al punto desentar en el banquillo a miembros de la Familia Real y la real aristocracia balompédica). Se desprecia la voluntad y la alegría de nosotros, la gente. Entre la gente me incluyo: mi tribuna no son los premios al cine y mi gremio es el más castigado por la indiferencia, las vueltas de la vida, la acción tributaria, las complicidades del sistema, el fluido digital que invita a vivir concentrado en una pantalla que nos hace esclavos de una realidad virtual en forma de embudo. No soy optimista con la nueva realidad porque es virtualmente una bomba de tiempo para el individualismo y la variedad cultural".


Calamaro no entiende que no importe "la voluntad de la mayoría ni se respeta la libertad de las minorías, salvo si estas minorías son tres mosqueteros complutenses dispuestos a cualquier chicana para encontrar al pobre socialismo con los pantalones bajos y dispuestos a agachadas ya demostradas en las elecciones municipales. Los previstos resultados de un pacto que es una burla a un sistema democrático, y por tanto republicano, permitenatentados contra la libertad de los trabajadores, como la pinza de minorías intolerantes que acorralan todo lo litúrgico, folclórico, poético, bonito, libre y soberano, caso de la voluntad tauromáquica del pueblo balear"

El cantante resume su trayectoria política con sus inicios fiel a la izquierda revolucionaria hasta su posición actual, habla de "inquisitoriales leches" y de un Reich animalista que responde "a estrategias de propaganda mercenaria desde una cadena de televisión acostumbrada a los billetes iraníes de a 500 y a una idelogía poliédrica, en plena construcción de una realidad virtual que puede con todo, siempre que encuentre al resto con los pantalones por las rodillas".'.

El rockero concluye con un rotundo "¡Libertad, divino tesoro!".