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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 26 de febrero de 2016

Vienen a por nosotros / por Ricardo Díaz-Manresa


No están satisfechos con nada. Quieren más y más. 
Y hay que pararlos.

El hecho de que la mayoría del Congreso esté actualmente ocupada por partidos políticos que votarán en contra de los toros es preocupante. Los dos que han pactado ya tienen entre sus proyectos la ley contra el Maltrato Animal en espectáculos públicos y actividades en las calles...¿Más claro?...

Vienen a por nosotros

Lo dicen claramente y seguimos mirando para otro lado. Es verdad que el sol sale todos los días radiante y espectacular, la temperatura es estupenda, las figuras vuelven a Sevilla, los carteles de las primeras dicen que se abren, Castellón quiere ofrecer optimismo, las Fallas vienen sus fiestas de flores, luces y colores taurinos para hacernos sonreir y esperanzarnos con una primavera que vendrá con sus hojas verdes, como siempre porque la Naturaleza no cambia…pero ahí están los partidos políticos con sus programas anti. En mi último artículo –Mayoría absoluta por fin- alertaba del peligro ya real de encontrarnos con un Congreso de los Diputados con mayoría aplastante de partidos antitaurinos.

En una reciente reunión, con algún político en la sombra, repetí mi preocupación:

- ¿Qué pasaría si se aprueba de una ley contra el maltrato animal?

Todos miraron para otro lado.

¿Quién nos va a defender?

Ahora resulta que en el pacto Psoe-Ciudadanos se contempla entre los acuerdos la ley contra el maltrato animal en espectáculos públicos y en actividades por las calles. Y no han llegado al poder todavía.

¿Blanco y en botella?

Están al acecho y es algo que se puede sentir en el ambiente. Cada año más antis y más problemas. La otra sociedad, la de la otra España, en contra de los toros. No sé si el pueblo de las turbas pero sí sus representantes políticos. Incluso los partidos que se quieren presentar como moderados y que su único y constante objetivo, al parecer, es hacer daño. Cuanto más, mejor.

El pueblo del odio, de todas las barbaridades en los ayuntamientos que nos llegan cada día como atrocidades vestidas de “democracia” y “de cambio”, cuando no de “progresismo” (cuando es avance hacia el precipicio, lo que siempre ha sido regresismo del peor) quiere acabar con muchas cosas, entre ellas los toros.

Vienen a por nosotros y tienen muchas bazas en sus manos, queramos o no verlo.

Insisto en que una rebelión social puede ser una gran solución para pararlos.

En Madrid fueron primero contra los toros y su Escuela de Tauromaquia, después contra la Navidad y el escarnio y la pretendida desaparición de los Reyes Magos y ahora con la Semana Santa.

No están satisfechos con nada. Quieren más y más. Y hay que pararlos.