la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 9 de marzo de 2018

LOS ORÍGENES: LA PRIMERA CORRIDA DE TOROS EN VENEZUELA



Con motivo del nacimiento de Felipe II, hijo de Carlos I rey de España, la América española organizó grandes fiestas para la conmemoración del acontecimiento aquel año de 1527. Evento que en la isla de Cubagua, abrazada por el mar de los caribes de Venezuela, se tradujo en un evento histórico, ya que allí fue donde se celebró la primera corrida de toros, en territorio americano.



EL VITO
Es plausible el interés que se ha despertado entre algunos aficionados, por conocer detalles de los orígenes y detalles de alguos acontecimientos ocurridos en Venezuela-

Sin ánimo de polémica anexo parte del Capítulo I del libro Los toros den Venezuela: LOS ORÍGENES: LA PRIMERA CORRIDA

Con la esperanza de entusiasmar a la mejor formación de la afición, quedo de Uds. Atentamente.


LOS ORÍGENES: LA PRIMERA CORRIDA DE TOROS EN VENEZUELA

Con motivo del nacimiento de Felipe II, hijo de Carlos I rey de España, la América española organizó grandes fiestas para la conmemoración del acontecimiento aquel año de 1527. Evento que en la isla de Cubagua, abrazada por el mar de los caribes de Venezuela, se tradujo en un evento histórico, ya que allí fue donde se celebró la primera corrida de toros, en territorio americano.

No fue en la Hispaniola, Santo Domingo, Cuba, el Perú o en México, tierras amadas por los conquistadores, donde se organizó la primera corrida de toros en las tierras que los europeos llamaron del Nuevo Mundo. La primera fiesta de toros tuvo lugar en isleta de Cubagua, riquísima en perlas, pedacito de tierra perdida en la inmensidad del gran mar de las revoluciones y de las libertades.

Las islas de Margarita, Trinidad y Cubagua fueron los tres puntos en la Cuenca del Caribe que tuvieron mayor atracción para los españoles, antes de penetrar tierra firme en el continente Suramericano; y fue por su estratégica posición geográfica que Alonso de Ojeda hizo de estas tres islas su punto de apoyo para la toma de posesión del territorio venezolano, a lo largo de sus costas, en 1499.

Treinta y seis años antes que se promulgara la cédula que nombró al primer virrey de la Nueva España, Alonso de Ojeda había recorrido en sus carabelas todas las cosas venezolanas, desde las bocas del Orinoco hasta el Cabo de la Vela. 

Fue una posesión simbólica la que hizo Ojeda de la isleta de Cubagua, porque se necesitaron años y acontecimientos para afirmar la jurisdicción venezolana. Cubagua fue el primer centro histórico de Venezuela, el primer lugar donde se realizó la experiencia social del español en tierra venezolana, donde el núcleo primigenio de los españoles venezolanos logró construir una ciudad, una república o población cristiana, considerando "república" el sentido castellano, de grupo social que resolvía sus problemas mediante voz pública de los vecinos reunidos en cuerpo.

La vida de Cubagua fue brevísima, lo mismo que su riqueza perlera, siendo su paso de aldea a ciudad un intento vano, según el historiador Gil Fortoul (Historia Constitucional de Venezuela, 1940), para organizarse como población.
Cierto es que Cubagua, como centro poblado, no duró más de treinta años. Con períodos de formación, plenitud y decadencia. Su función verdadera fue servir como lugar de atracción, que luego permitió poblar las provincias venezolanas, suministrando dinero para aviar expediciones. Lo que más llama la atención de historiadores fue su muy peculiar sistema de gobierno.

Entre 1458 y 1504 todos los exploradores visitaron Cubagua, aunque no se sabe si el almirante don Cristóbal Colón tocó, o sólo vio, la isleta en su tercera expedición, la de 1498 cuando pisó tierra firme por única vez en sus históricas expediciones y llamó a Venezuela Tierra de Gracia por la belleza de su paisaje en el punto que se conoce hoy como Macuro.

El nacimiento de Felipe II en 1527 fue festejado en Suramérica en la diminuta Cubagua, en el mar de los Caribes, con la primera corrida de toros realizada en tierras de América. Así lo confirman las investigaciones realizadas por el periodista Miguel de la Cuadra, en su programa Ruta Quetzal, que se realizó con motivo de los quinientos años del descubrimiento de América, Felipe II más tarde alcanzaría el trono por abdicación de Carlos I, en 1566. Había casado con su prima María de Portugal en 1543, en 1554 con María de Inglaterra, en 1559 con Isabel, la hija del rey de Francia y su última boda fue en 1570, con su prima Ana María la hija del emperador Maximiliano, la madre de su sucesor Felipe III.

El 13 de agosto de 1529, dos años más tarde que en Cubagua, dicen los anales se celebró una corrida de toros en México, con motivo del octavo aniversario de la toma de la ciudad de Tenochtitlán, o de la fundación de la Ciudad de México. Los mismos escribas nos citan la Noche Triste, episodio en el cual Hernán Cortez había llorado su derrota de su conquista el 30 de junio de 1520. ¿Tuvo recursos e intención el conquistador español de traer toros de España en tan breve tiempo?

En 1509 Cubagua figura en el itinerario de los rescatadores y estaba presente en el ánimo del gobierno virreinal de don Diego Colón y el de la Corte.

Colonizadores y misioneros fueron los primeros ganaderos americanos y era de rigor celebrar juegos de cañas y alancear cornúpetas para festejar diferentes acontecimientos. Entre los acontecimientos para festejar con festejos taurinos estaban la entrada de un nuevo virrey o el alumbramiento feliz de la reina, las bodas de los príncipes y la jura de un nuevo monarca, las canonizaciones de los santos, la firma de un tratado de paz o la noticia de la llegada de alguna flota, que no hubiera sufrido algún contratiempo.

En México el gobierno del primer virrey, don Antonio de Mendoza, duró desde 1535 hasta 1550. Su entrada se celebró durante tres días. Se reunieron cien toros, encerrados en toriles diferentes. La mayoría procedía de la dehesa de Peredo y de los Salcedo.