'..La apropiación parcial de un discurso que hasta ayer consideraban xenófobo es ya en sí mismo descriptivo de la falta de seriedad. Es una copia urgente, un apéndice injertado. Es una nariz que le ha puesto el cirujano, «te pongo la de Lola Lolita»..'
Feijoo presenta nariz en El Hormiguero
HUGHES
Al leer la libreta de la fontanera Leire se da uno cuenta de que el PSOE tiene que organizar una trama de corrupción y unas cloacas para conseguir montar un digitalillo femenino y asaltar la línea editorial de un periódico de papel, cosas que el PP tiene por castigo. La flota mediática del PSOE es la barquita de Chanquete si la comparamos con lo que tiene el PP detrás, público y privado, que al final es público de otra forma.
Si la regeneración española la abandera el grupo Atresmedia, muy lejos no podrá ir lo nuevo, y todo lo que entre en contacto deberá ser manipulado con guantes.
Anoche le abrieron de nuevo «El Hormiguero» a Feijoo para que refrescara su perfil de candidato que calienta en la banda y recibió las preguntas durísimas de Trancas y Barrancas. Trancas es el socialdemócrata y Barrancas el democristiano y el hirsuto Motos preguntó muy preocupado por la posibilidad de un Abascal vicepresidente. No duerme. Está el hombre que no concilia el sueño.
Feijoo aprovechó la ocasión que a Abascal se le niega, a pesar de su récord de audiencia, para hacer dos cosas escandalosas. Bueno, tres. Diría que tres, y por no extenderme (sólo me extiendo con Trump).
Cuando valida a Vox como posible socio no lo hace directamente, sino usando a Bildu. Como si dijera: hombre, otros usan a Bildu. Vox y Bildu no son comparables. Vox es lo contrario de Bildu, no es una radicalidad más aceptable. No es otro extremo más presentable, sino lo opuesto intelectual y moral.
Otro escándalo fue presentar ante la televisión de partido, la que se usa para las estrellas de Hollywood, su nuevo rostro de hombre preocupado por la inmigración. Esto es como cuando las actrices aparecen con la rinoplastia hecha y nadie menciona lo evidente: hola, nariz nueva. Feijoo salió con pómulos nuevos, sin las bolas de Bichat, y habló de retorno y puso cara de escándalo con las cifras y la regularización… Hombre, Feijoo, que esto lo empezó el PP y lo habéis aplaudido hasta ayer. Es más, la vía inmigratoria, con números igual de masivos, igual de escandalosos, se celebra como éxito y destino en el Madrid de Ayuso.
La apropiación parcial de un discurso que hasta ayer consideraban xenófobo es ya en sí mismo descriptivo de la falta de seriedad. Es una copia urgente, un apéndice injertado. Es una nariz que le ha puesto el cirujano, «te pongo la de Lola Lolita», y el discurso le sale incompleto, sin profundidad, sin alertar de los verdaderos peligros, porque es una pose para salir del paso, para engañar o más bien permitir que sus votantes se hagan los engañados (su votante es especialista en hacerse el tonto y el digno a la vez).
El otro escándalo, y es notable, es que, «frente a Vox», reafirmara como «líneas rojas» las leyes ideológicas socialistas y «la España de las autonomías», que en 2026 es casi como decir la España amnistiada.
El PP es lo de siempre, o sea, lo último con un poquito de retardo. Abrazan en su ser, en su propia condición diferida la labor legislativa del PSOE. Pero por terminar con lo urgente: su apropiación fraudulenta del discurso sobre inmigración supone un riesgo de desactivación. Por eso es más peligroso y sutil que el PSOE. Y si no, repasen los apuntes de Leire.

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