Juan Morales, de la Escuela Taurina (ET) José Cubero Yiyo, de Madrid, fue proclamado ayer triunfador del VI Certamen Villa de Ampudia y formará parte del cartel de la clase práctica que la Escuela Taurina de Palencia celebrará el próximo 7 de junio en la plaza de toros de Campos Góticos en el marco de la Feria Chica.
Juan Morales, triunfador en Ampudia
Morales dio muestra de un torero muy hecho, recibiendo al animal a porta gayola y lidiándolo muy bien de capa, respondiendo además con gusto al quite de su compañero Pedro Ruiz. Después, banderilleó a la becerra que le había correspondido en suerte, colocando tres bonitos pares que fueron muy aplaudidos por los aficionados.
Con la muleta, dejó ver la clase que tiene, tanto por el pitón derecho como por el izquierdo, en una faena que fue a más. Cuidó las alturas, llevó al becerro con muchísimo temple. Así, poco a poco, fue construyendo una faena, dándole al toro el tiempo, el sitio y los terrenos adecuados. Cerró con varios naturales de enorme calidad. Con la espada dejó una estocada casi entera, aunque no fue efectiva y tuvo que recurrir al descabello, proclamándose vencedor del certamen.
El vallisoletano Guillermo Herrero, de la Escuela Taurina de Palencia, fue muy aplaudido tras lancear a un novillo que salió muy bravo, noble, pronto y con buen tranco. Se acopló bien a la embestida desde el principio, con buenas tandas por el pitón derecho. Por el izquierdo le costó un poquito más, aunque terminó cogiéndole el aire, firmando así una faena que culminó con una media estocada arriba que le valió para cortar las dos orejas a su novillo.
Pedro Ruiz, de la ET Guadalajara, fue el que abrió plaza, demostrando buenas maneras con el capote, lanceando primero de rodillas para llevarlo luego a los medios a la verónica. Realizó un quite vistoso y también se lució en banderillas, colocando tres buenos pares. También con la muleta comenzó de hijos ante una becerra de mucha clase, que repetía y humillaba con nobleza. Firmó buenas tandas de derechazos asentados, así como grandes naturales, todo ello en los medios del ruedo.
Finalizó la faena en cercanías, con redondos por la espalda ante un novillo entregado que no escatimó un pase.
Rodrigo Villalón, de la Escuela Taurina de Alicante, se enfrentó a un novillo noble, repetidor y pronto, aunque quizá fue el que menos clase tuvo del encierro. Le costó algo más que a sus compañeros acoplarse al animal, aunque dejó ver las buenas maneras y la valentía del joven lidiador.
Por el pitón izquierdo no terminó de encontrar el sitio, pero por el derecho, ya en los compases finales, sacó lo mejor de sí mismo y dejó los más granados muletazos de su faena. Finalizó con una estocada casi entera, suficiente para cortar una oreja.

No hay comentarios:
Publicar un comentario